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Un ultimo adios al diezmo, Parte 2: Resumen del Intercambio
Por Nadia Hirsig, vea ¡Un último adiós al diezmo! por ella y La iglesia primitiva NO diezmó por los primeros 4 siglos por mi, Gary Shogren
¡Un último adiós al diezmo! Esta fue la propuesta de entrada y también la conclusión final de mi artículo sobre la bien conocida práctica en nuestras iglesias de “dar el diezmo”. Parece que algunos lectores vieron esta frase y la interpretaron como “dígale a su pastor que ya no cuenta con usted” o “dejen a sus iglesias en la ruina.” Es claro que el concepto del diezmo culturalmente ha estado combinado con la idea de serle fiel a Dios, por eso, la propuesta de despedirnos de esta costumbre naturalmente levanta protestas. Pero déjenme ser bien clara: no estoy diciendo que dejemos de dar. Estoy diciendo que nuestra práctica necesita ser bíblica. Hay que discernir entre tradiciones humanas, por bien intencionadas que sean, y enseñanza bíblica. Leer el resto de esta entrada »
La iglesia primitiva NO diezmó por los primeros 4 siglos
Con respecto a la entrada excelente por Nadia Hirsig, ¡Un último adiós al diezmo!, también
Sigo escuchando que el diezmo era la práctica de la iglesia postapostólica, pero nada puede ser más equivocada. Por lo que he podido determinar, los cristianos no diezmaron como una regla antes del final del cuarto siglo d. C.; hasta ese momento los padres no dijeron que el diezmo era mandatorio ni aun aceptable como una práctica cristiana. Por ejemplo:
Los primeros [los judíos] tenían dedicados a lo sagrado solamente la décima parte de sus bienes, mientras que los que recibieron la libertad destinan todos sus bienes para uso del Señor, [...] como aquella viuda pobre que echó todo su sustento en la sala del tesoro de Dios. [Ireneo, Contra las herejías 4.18.2; también 4.13.2, c. 180 d. C.]
¡Un último adiós al diezmo!
Esta semana damos una bienvenida cordial a una escritora especial, Nadia Hirsig (Interamistad@yahoo.com). Su presentación es el resultado de mucho estudio bíblico y mucha oración. – Gary Shogren
El tema del diezmo es muy conocido para cualquier creyente. Aunque no todos hemos recibido la misma enseñanza, todos nos hemos encontrado con alguna manifestación de este concepto en nuestro camino. Sin embargo, propongo que no sigamos hablando del diezmo en nuestras iglesias. Las razones para darle un último adiós son múltiples:
No hay razón en el Nuevo Testamento para seguir con esta práctica
Los diezmos eran parte de un complejo sistema político diseñado para Israel. Entre otras cosas se usaban para sostener a la tribu de Leví que ministraba en el tabernáculo y a quien no se permitía tener tierra en posesión (Núm 18:24). Con el nacimiento de la iglesia hay un cambio de paradigma en muchos aspectos Leer el resto de esta entrada »
“Dietrich Bonhoeffer: la gracia barata,” por Alexander Cabezas Mora
El 9 de abril de 1945, se recuerda la muerte de Dietrich Bonhoeffer, quien en vida fue pastor y teólogo de la iglesia luterana de Alemania.
Este erudito, quien se ordenó y se doctoró a sus 21 años, escritor de varios libros; se le conoce por su coraje y compromiso cristiano. Cuando la Iglesia Católica guardó silencio y las iglesias cristianas protestantes se mantuvieron al margen promoviendo la “neutralidad” ante el régimen tirano y déspota que pretendía levantar Hitler, Bonhoeffer consecuente con su discurso, levantó su voz.
Tuvo la oportunidad de quedarse en los Estados Unidos en medios los albores que pronosticaban una Guerra Mundial. No obstante, prefirió regresar a su amada tierra a cuidar del rebaño que Dios le había entregado. Estuvo a cargo de un seminario que fue clausurado por la Gestapo. Se le prohibió hablar y enseñar, pero obediente a su llamado continuó sus labores de manera clandestina.
Pasó sus dos últimos años de vida en una cárcel en Berlín, acusado por participar en un complot para ajusticiar a Hitler. Esperando su sentencia final, se dedicó a producir varios de sus libros que hoy conocemos.
Entre sus libros sobresale: “El Costo del Discipulado”. La tesis de esta obra es una exposición a la luz del Sermón del Monte en Mateo capítulo cinco. Su argumento, evidenciar lo que significa profesar una fe abstracta, legalista y desencarnada del verdadero compromiso y la transformación que exige Jesús como el corazón del Reino de Dios para sus seguidores.
Una fe que no toca el alma ni la consciencia, un cristianismo sin Cristo y sin cruz, es una fe estéril, inútil y hueca porque al final no es sostenible. A esto Bonhoeffer llamó: “la gracia barata, enemigo mortal de la iglesia”.
“La gracia barata es la predicación del perdón sin requerir arrepentimiento, el bautismo sin la disciplina de la iglesia, la Comunión sin la confesión, la absolución sin la confesión personal. La gracia barata es la gracia sin discipulado, la gracia sin la cruz, la gracia sin Jesucristo, vivo y encarnado” (pág.16).
A 73 años de que este pastor escribiera estas palabras, en un contexto de tribulación por defender su posición, es triste reconocer que en la actualidad algunos sectores caminan por este mismo sendero que pretende abaratar la fe.
Se vuelve barata cuando se ofrece como producto de consumo para satisfacer a las masas que buscan un mensaje acomodado a la realidad de sus deseos personales.
Cuando se ofrece como espectáculo para un público que desea que se le endulce los oídos y se le prometa estabilidad para su “Statu Quo” y cuando se promueve la identidad de ser hijo o hija de Dios como una garantía para reclamar las promesas materiales a cambio de una módica suma o transacción monetaria que algunos llaman: “La ley de la siembra y la cosecha”, o el “pacto con Dios.”
Hace poco tiempo observaba a un tele-evangelista latinoamericano. Este enseñaba, (si es que se puede llamar enseñanza), que debíamos reclamarle a Dios por cualquier necesidad material existente y pedirle por el carro de nuestros sueños como un derecho adquirido por ser sus hijos.
En sus 30 minutos de exposición en ningún momento hizo mención a otros elementos presentes en el mensaje apostólico, tal como la justicia, la responsabilidad, la obediencia, el arrepentimiento y el seguimiento como parte integral del discipulado que Jesús vivió y encarnó.
Estos promotores de estas corrientes corren el peligro de estar enseñando falsas enseñanzas y por ende, reducir el mensaje a migas espirituales. Razón tenía Bonhoeffer al afirmar que la “gracia barata es el enemigo mortal de la iglesia”.
La pasada conferencia mundial Lausana III celebrada en la Cuidad del Cabo en Sudáfrica, se pronunció en contra de la mala interpretación bíblica y hasta la manipulación que se ha hecho para alimentar el materialismo. Uno de los expositores mencionó en su discurso titulado: “Dios promete bendecir a su pueblo”, puntualizó que el evangelio de la prosperidad distorsiona la bendición en el sentido que sólo lo ubica como bendición material.
Otros comentarios en Lausana III fueron: “No podemos utilizar la opción de comprar la gracia de Dios y esto es lo que hace el evangelio de la prosperidad…” “Dar es parte de nuestra adoración, pero el evangelio de la prosperidad hace que el dar sea una actividad transaccional”, comentó otro expositor africano y puntualizó: “A los creyentes se les enseña que cuando hacen una ofrenda a Dios pueden esperar una rentabilidad determinada. Pero Dios bendice de acuerdo con su sabiduría y no necesariamente con la riqueza material.”
Como creyentes no podemos permanecer callados ante estas falsas enseñanzas que continúan
permeando a la iglesia, encarecen la fe, pero lo más preocupante es que continúan arrastrando a miles de seguidores a beber de estas aguas turbias e ilusorias. Bonhoeffer no calló porque reconoció que su deber como discípulo del Señor era pronunciarse. ¿Acaso Dios espera algo menos de cada uno de nosotros hoy en día?
Nuestro autor invitado es Alexander Cabezas Mora, Miembro del equipo coordinador de la FTL, Núcleo Costa Rica; Coordinador del Programa de Certificado en Niñez Integral de ESEPA
Estimado Pablo: lo sentimos, pero no puede ser nuestro apóstol [Estudios en 1a de Corintios]
Pablo tenía una idea clara de cómo servir a Dios. Trabajaba día y noche con sus propias manos; arriesgó su vida y su saludo; “sirvió” las iglesias y no las explotaba. Como maestro se portaba con paciencia: cuando la gente quería respuestas, les daba explicaciones detalladas. Comunicaba el evangelio de manera que todo el mundo podía entenderlo (1ª de Cor 9:20-22).
Es evidente de 1ª y 2ª de Corintios que esa iglesia quiso otro género de líder:
La Iglesia de Corinto busca un apostol con estilo
La iglesia de Dios en Corinto busca aspirantes al puesto de apostol. Quisieramos evitar líderes quienes no alcancen los estandares elevados del ministerio cristiano. Debido a nuestra experiencia, insistimos en que todos cumplan con las siguientes condiciones:
Aire profesionale
- Queremos un hombre que mantenga su frente en alto, no alguien con una actitud servil ante los demás. Queremos mostrar el atractivo del evangelio a gente con ambicion y con impetu.
- El debe tener su propio vehículo; andar de pie es para perdedores.
- El debe tener una buena vida familiar; un soltero parece demasiado inestable.
- El debe vestirse bien; debe saber sobre distintas clases de comida fina; debe saber usar los cubiertos correctamente.
- El debe preocuparse por cultivar una imagen de prosperidad.
- Que no tenga mala salud, que evite arrestos y persecuciones. El sufrimiento es una perdida de tiempo – dias y semanas perdidas en un hospital, en una carcel, viajando de una ciudad a otra – y eso le causa a la gente la impresion de que le evangelio no es para los exitosos.
- El debe ser un buen orador. Que no use un vocabulario simple cuando existen los terminos filosoficos precisos.
- El debe ser capaz de impartir ordenes y dejar atrás a quienes no estan de acuerdo con el.
Prioridades ministeriales
- Que ponga su visión sobre las necesidades de individuos.
- Que no pierda tiempo en este movimiento de “orar sin cesar.”
- Que no se caiga en la tradición fundamentalista de “buscar a los perdidos.” O sea, no debe obsesionarse tanto con ganar a los no creyentes que falle en satisfacer a quienes desean una instruccion mas profunda.
- Que descanse lo suficiente de modo que no ande por ahí somnoliento, hambriento o exhausto debido al trabajo.
Detalles contractuales
Buscamos a alguien que se dedique por completo a la ensenanza. Nos hemos dado cuenta de que no sirve que un apostol se distraiga con un empleo “secular,” que afecte nuestra reputacion y que provoque una perdida de tiempo el cual podria emplear instruyendonos. No tiene que sentirse avergonzado de demandar un buen salario. Debe recompensar a quienes le pagan con un liderazgo fuerte y con una presentacion impresionante del mensaje cristiano.
Pablo leyó el anuncio y lo botó en el basurero.
¿Los cristianos deberían hablar de la realidad de la muerte?
Una lectora escribe: la iglesias no preparan a los cristianos a enfrentar la muerte y, en algunas iglesias, hablar de muerte es peor que mencionar al diablo…al no estar preparados para este evento muchos son golpeados sobremanera por esta separación de un ser querido. Ella agrega que la iglesia enseña el evangelio de la prosperidad. Por esa razón, se niegan a hablar de cosas negativas, porque supuestamente les dicen en voz alta los traerá a la existencia.
Hermana, gracias por su comentario. Mi reacción es que, el apóstol Pablo siempre abrió la boca y dijo algunas cosas muy negativas, por ejemplo:
1ª de Tes 2:17 – “Pero nosotros, hermanos, separados de vosotros por un poco de tiempo, de vista pero no de corazón, tanto más procuramos con mucho deseo ver vuestro rostro; 18 por lo cual quisimos ir a vosotros, yo Pablo ciertamente una y otra vez; pero Satanás nos estorbó.”
Fil 2:25 – “Pues en verdad [Epafrodito] estuvo enfermo, a punto de morir.”
2ª de Tim 4:20 – “Trófimo dejé en Mileto enfermo.”
Es decir, comentó que dos hombres estaban enfermos. También observó que Satanás lo había bloqueado de visitar Tesalónica y que a pesar de las oraciones de Pablo, Satanás todavía lo impedía. ¡Anunció las cosas en voz alta! Sin embargo, estas declaraciones no indican que Pablo carecía de fe. Por el contrario, él confiaba en Dios a pesar de la realidad de las malas circunstancias.
Cuando tuvo que ver con la muerte, su enfoque fue el mismo. Por ejemplo, habló acerca de cómo estuvo a punto de morir a causa de la persecución que enfrentan en Éfeso:
2ª de Cor 5:9 – “tuvimos en nosotros mismos sentencia de muerte, para que no confiásemos en nosotros mismos, sino en Dios que resucita a los muertos.”
Y Pablo afirmó una y otra vez que los cristianos mueren:
1ª de Tes 4:14 – “si creemos que Jesús murió y resucitó, así también traerá Dios con Jesús a los que durmieron en él.”
Habló de su propio futuro aquí:
2a de Cor 5:14 – “sabiendo que el que resucitó al Señor Jesús, a nosotros también nos resucitará con Jesús, y nos presentará juntamente con vosotros.”
Parece que Pablo habría sido expulsado de muchos púlpitos a causa de su negativa “rhema” Pero en lugar de poner su fe en sus propias palabras, él puso su fe en Cristo puede resucitar a los muertos: “a nosotros también nos resucitará con Jesús.”
Cuando tiene que ver con la tristeza, Pablo dice en 1ª de Tes 4:13 – “Tampoco queremos, hermanos, que ignoréis acerca de los que duermen, para que no os entristezcáis como los otros que no tienen esperanza.” Él no está diciendo que no debemos llorar a todos. Está diciendo que no debemos llorar “como los otros que no tienen esperanza.” El luto es santo siempre y cuando nos centramos en la resurrección futura. Después de todo, es la fe en la resurrección que es el centro del evangelio. Lo que tenemos que hacer es no negar la muerte, sino para mostrar su solución en Jesús: “Cristo ha resucitado de los muertos; primicias de los que durmieron es hecho.” (1ª de Cor 15:20). La negación de lo malo se basa en el miedo y en la magia, no en la fe.
¿Nos sanará Dios? Una re-evaluación de Santiago 5:14-16a
Por Gary Shogren, Seminario ESEPA, San José, Costa Rica
Santiago 5:1-16ª (traducción del autor):
“¿Hay alguno entre ustedes enfermo? Llamen a los presbíteros de la iglesia y que oren por ellos después de ungirlos en el nombre del Señor con aceite de oliva. Y la oración ofrecida en fe salvará al enfermo, y el Señor los levantará; y si ellos están en el estado de haber cometido pecados, éstos les serán perdonados. Por lo tanto, confiesen (sus) pecados unos a otros y oren para que puedan ser sanados.”
St 5:14-16 es interesante por varias razones: (1) porque parece dar una promesa sin restricciones de oración contestada, como en Jn 14:13-14; (2) porque se refiere a la sanidad física; (3) porque la Iglesia Católica basa dos de sus sacramentos en esto; (4) porque la unción con aceite parece exótica a muchos cristianos protestantes. La necesidad de un estudio cuidadoso de Santiago 5 es todavía más válido en una edad en la cual la tecnología médica ha tomado connotaciones religiosas propias, religión y la ciencia están divididas cuidadosamente en categorías cartesianas, siendo la sanidad reclamada por la categoría de la ciencia. El asunto se ha intensificado aún más con la propagación en los últimos días del tratamiento holístico, sanidad interior y el evangelio de la prosperidad con sus movimientos de rechazo a la tecnología médica que disminuyen la distinción entre sanidad sobrenatural y ley natural.[1] Leer el resto de esta entrada »
¿Deben los apóstoles y los pastores rendir cuentas, en lo relacionado con lo económico? Según Pablo, sí, en absoluto
¿No hemos escuchado al pastor diciendo que, Yo rindo cuentas solamente a Dios, por tanto, que ningún “mundano” me moleste sobre cómo manejo el dinero? ¿Es este acercamiento bien “apóstolico”? De nada.
¿Qué hizo el apóstol Pablo durante su ministerio? Una gran mayoría afirma los sucesos evidentes: predicó el evangelio, fundó iglesias, formó discípulos, escribió cartas. Pero, ¿quién se acuerda de que Pablo recaudó fondos? Y específicamente, ¿quién recuerda que Pablo administró una Ofrenda recogida de sus iglesias esparcidas dentro de cientos de miles de kilómetros cuadrados, y durante un buen período de tiempo? Leer el resto de esta entrada »





