Razon de la esperanza

La verdad de Dios para el pueblo de Dios

Archivo para la categoría "Discipulado"

Las ovejas y las cabras un domingo por la mañana [Estudios sobre 1ª de Corintios]

con un comentario

¿Es usted una oveja o una cabra?

¿Es usted una oveja o una cabra?

Cuando el Hijo del Hombre venga en su gloria, separará a la gente así como el pastor aparta las ovejas de las cabras. Pondrá las ovejas a su derecha y las cabras a su izquierda.

Luego el Rey dirá a los de su derecha,

Vengan, benditos de mi Padre; tomen su herencia, el reino preparado para ustedes desde la creación del mundo. Porque yo estuve solo y me sentí como extranjero pero ustedes me hicieron sentir bienvenido; estuve confundido y ustedes me aclararon las cosas; la vida me derribó y ustedes me levantaron; yo era desconocido y ustedes me llamaron por mi nombre.

Entonces los justos contestarán, “Señor, ¿cuándo te vimos solo y como extranjero y te recibimos; confundido y te aclaramos las cosas; derribado y te levantamos; desconocido y te llamamos por tu nombre?”

El Rey responderá,

Un domingo por la mañana visité tu iglesia disfrazado. Leer el resto de esta entrada »

Estudios sobre 1a Corintios

con 3 comentarios

Un ultimo adios al diezmo, Parte 2: Resumen del Intercambio

con 23 comentarios

imagePor Nadia Hirsig, vea ¡Un último adiós al diezmo! por ella y La iglesia primitiva NO diezmó por los primeros 4 siglos por mi, Gary Shogren

¡Un último adiós al diezmo! Esta fue la propuesta de entrada y también la conclusión final de mi artículo sobre la bien conocida práctica en nuestras iglesias de “dar el diezmo”. Parece que algunos lectores vieron esta frase y la interpretaron como “dígale a su pastor que ya no cuenta con usted” o “dejen a sus iglesias en la ruina.” Es claro que el concepto del diezmo culturalmente ha estado combinado con la idea de serle fiel a Dios, por eso, la propuesta de despedirnos de esta costumbre naturalmente levanta protestas. Pero déjenme ser bien clara: no estoy diciendo que dejemos de dar. Estoy diciendo que nuestra práctica necesita ser bíblica. Hay que discernir entre tradiciones humanas, por bien intencionadas que sean, y enseñanza bíblica. Leer el resto de esta entrada »

¡Un último adiós al diezmo!

con 68 comentarios

imageEsta semana damos una bienvenida cordial a una escritora especial, Nadia Hirsig (Interamistad@yahoo.com). Su presentación es el resultado de mucho estudio bíblico y mucha oración. – Gary Shogren

El tema del diezmo es muy conocido para cualquier creyente. Aunque no todos hemos recibido la misma enseñanza, todos nos hemos encontrado con alguna manifestación de este concepto en nuestro camino. Sin embargo, propongo que no sigamos hablando del diezmo en nuestras iglesias. Las razones para darle un último adiós son múltiples:

No hay razón en el Nuevo Testamento para seguir con esta práctica

Los diezmos eran parte de un complejo sistema político diseñado para Israel. Entre otras cosas se usaban para sostener a la tribu de Leví que ministraba en el tabernáculo y a quien no se permitía tener tierra en posesión (Núm 18:24). Con el nacimiento de la iglesia hay un cambio de paradigma en muchos aspectos Leer el resto de esta entrada »

La doctrina, ¿le importa al pastor? J. A. Siles

con un comentario

Introducción:

 En las  llamadas Epístolas Pastorales el apóstol  Pablo[i] declara en varias oportunidades que el pastor debe ser una persona apta  para enseñar (2Tm. 2:24; 1Tm. 3:2; Ti. 1:9). Esto quiere decir que la enseñanza de las verdades de la fe cristiana  no  es una  opción para  el ministro cristiano, por el contrario es una obligación.  Por esto en el  presente artículo   exploraré lo que nos dice Pablo en dichas epístolas sobre la importancia de la doctrina cristiana a la luz del contexto eclesiástico de la ciudad de Éfeso con el fin de ofrecer algunas implicaciones para nuestro ministerio pastoral.

I) La situación particular de Éfeso que llevó a Pablo a escribir 1Timoteo.

 Por  1Tm. 1: 3   sabemos que Pablo comisionó a Timoteo  que “mandase” a ciertas personas de la

Escritor invitado José Antonio Siles

iglesia en Éfeso que no enseñaran “diferente doctrina”.  El  verbo que Pablo emplea en esta oración  tiene en el idioma original del N.T. un sentido de  “ordenar”, pero con un fuerte matiz militar  ya que se asocia con “dar ordenes estrictas” (cf. parangelo). Este verbo describe las órdenes dadas por personas en autoridad (1Ts. 4:11). Sencillamente  Timoteo no estaba en Éfeso para sugerirle a los que se habían apartado de la verdad que  consideraran la posibilidad de cambiar su  doctrina… por el contrario la idea es que Timoteo les debía “ordenar parar”. Leer el resto de esta entrada »

El sábado: una teología del descanso en la vida del pueblo de Dios

con 6 comentarios

Por invitado especial Rev. Antonio Siles, M.A.

El punto de partida para nuestra consideración de la importancia del descanso y de la justificación del mismo en la vida del pueblo de Dios, y en particular del pastor, es la noción de Dios como creador de todo cuanto existe y al mismo tiempo de su intención de proteger del orden creado.[i] Así, quiero proponer la siguiente declaración: “El Señor nos creó y él quiere que vivamos de tal manera que cuidemos el mundo y nos cuidemos a nosotros mismos”.[ii]

La teología del descanso en el A.T.

Debemos iniciar con la institución del sábado. Es posible que la palabra castellana sábado se derive del término hebreo shabát que significa “cesar, suspender, parar”.[iii] De ahí que sábado significaría “el día en el que cesa todo trabajo”, así el mandato dado por Dios al respecto fue: “seis días trabajarás, y al séptimo descansarás”. Leer el resto de esta entrada »

Yo soy padre – ¿qué es lo que debo hacer?

con 2 comentarios

¿Qué es exactamente lo que un padre debe hacer? Pregunte a una docena de personas y obtendrá una docena de respuestas. Como cristiano, yo creo que Dios quiere que camine por un cierto sendero que el resto del mundo no sigue, y esto incluye como debo yo vivir como padre (o esposo, o maestro, o ciudadano, etc.). Ahora, nosotros criamos cuatro hijos, quienes en este momento son adultos, y nosotros pensamos que ya habíamos terminado. Sin embargo, para mi sorpresa, estamos criando ahora un niño de cinco anos que vino a nosotros de un contexto dificil. Entonces no estoy interesado en este tema en teoría, sino ¿Qué necesito saber que hacer esta tarde cuando nuestro hijo adoptivo venga a casa? Leer el resto de esta entrada »

¡Auxilio! Tengo pecado recurrente

dejar un comentario »

La Biblia dice: si alguno está en Cristo, nueva criatura es: las cosas viejas pasaron; todas son hechas nuevas (2ª de Cor 5:17). Así que, cuando vinimos a Cristo, experimentamos rápidos cambios en nuestra conducta. La gente nos decía, “Has cambiado, eres diferente.” Diferente, sí: pero no nos volvimos perfectos, aún no. Es por esto que la Biblia nos dice que debemos batallar contra el pecado, todos los días, cada hora y minuto.

Cada rato, celebramos la Cena del Señor. Conforme nos preparamos a nosotros mismos, nos dijeron que revisáramos nuestros corazones y confesáramos cualquier pecado para que no tomáramos parte “de manera indigna” (1 Cor 11:27 NVI). Por favor, en este momento piense la última vez que participó en la Cena, y en lo que le dijo al Señor en ese momento.

Algunos de nosotros dijimos, “Señor, perdóname: Yo he cometido un poco del pecado A, un poco del pecado B, mucho del pecado C, nada del pecado D, pero algo del pecado E. Por favor límpiame.”

Algunos otros dijimos algo como esto: “Señor, he cometido pecado A, y otras cosas, pero más que todo, este pecado A. Y el otro mes, cuando celebramos la Cena del Señor, yo también confesé que había caído en ese pecado particular. Y el mes anterior. Leer el resto de esta entrada »

“Dietrich Bonhoeffer: la gracia barata,” por Alexander Cabezas Mora

con un comentario

El 9 de abril de 1945, se recuerda la muerte de Dietrich Bonhoeffer, quien en vida fue pastor y teólogo de la iglesia luterana de Alemania.

Dietrich Bonhoeffer

Este erudito, quien se ordenó y se doctoró a sus 21 años, escritor de varios libros; se le conoce por su coraje y compromiso cristiano.  Cuando la Iglesia Católica guardó silencio y las iglesias cristianas protestantes se mantuvieron al margen promoviendo la “neutralidad” ante el régimen tirano y déspota que pretendía levantar Hitler, Bonhoeffer consecuente con su discurso, levantó su voz.

Tuvo la oportunidad de quedarse en los Estados Unidos en medios los albores que pronosticaban una Guerra Mundial. No obstante, prefirió regresar a su amada tierra a cuidar del rebaño que Dios le había entregado. Estuvo a cargo de un seminario que fue clausurado por la Gestapo. Se le prohibió hablar y enseñar, pero obediente a su llamado continuó sus labores de manera clandestina.

Pasó sus dos últimos años de vida en una cárcel en Berlín, acusado por participar en un complot para ajusticiar a Hitler. Esperando su sentencia final, se dedicó a producir varios de sus libros que hoy  conocemos.

Entre sus libros sobresale: “El Costo del Discipulado”. La tesis de esta obra es una exposición a la luz del Sermón del Monte en Mateo capítulo cinco. Su argumento, evidenciar lo que significa profesar una fe abstracta, legalista y desencarnada del verdadero compromiso y la transformación que exige Jesús como el corazón del Reino de Dios para sus seguidores.

Una fe que no toca el alma ni la consciencia, un cristianismo sin Cristo y sin cruz, es una fe estéril, inútil y hueca porque al final no es sostenible. A esto Bonhoeffer llamó: “la gracia barata, enemigo mortal de la iglesia”.

“La gracia barata es la predicación del perdón sin requerir arrepentimiento, el bautismo sin la disciplina de la iglesia, la Comunión sin la confesión, la absolución sin la confesión personal. La gracia barata es la gracia sin discipulado, la gracia sin la cruz, la gracia sin Jesucristo, vivo y encarnado” (pág.16).

A 73 años de que este pastor escribiera estas palabras, en un contexto de tribulación por defender su posición, es triste reconocer que en la actualidad algunos sectores caminan por este mismo sendero que pretende abaratar la fe.

Se vuelve barata cuando se ofrece como producto de consumo para satisfacer a las masas que buscan un mensaje acomodado a la realidad de sus deseos personales.

Cuando se ofrece como espectáculo para un público que desea que se le endulce los oídos y se le prometa estabilidad para su “Statu Quo” y cuando  se promueve la identidad de ser hijo o hija de Dios como una garantía para reclamar las promesas materiales a cambio de una módica suma o transacción monetaria que algunos llaman: “La ley de la siembra y la cosecha”, o el “pacto con Dios.”

 Hace poco tiempo observaba a un tele-evangelista latinoamericano. Este enseñaba, (si es que se puede llamar enseñanza), que debíamos reclamarle a Dios por cualquier necesidad material existente y pedirle  por el carro de nuestros sueños como un derecho adquirido por ser sus hijos.

En sus 30 minutos de exposición en ningún momento hizo mención a otros elementos presentes en el mensaje apostólico, tal como la justicia, la responsabilidad, la obediencia, el arrepentimiento y el seguimiento como parte integral del discipulado que Jesús vivió y encarnó.

Estos promotores de estas corrientes corren el peligro de estar enseñando falsas enseñanzas y por ende, reducir el mensaje a migas espirituales. Razón tenía Bonhoeffer al afirmar que la “gracia barata es el enemigo mortal de la iglesia”.

La pasada conferencia mundial Lausana III celebrada en la Cuidad del Cabo en Sudáfrica, se pronunció en contra de la mala interpretación bíblica y hasta la manipulación que se ha hecho para alimentar el materialismo. Uno de los expositores mencionó en su discurso titulado: “Dios promete bendecir a su pueblo”, puntualizó que el evangelio de la prosperidad distorsiona la bendición en el sentido que sólo lo ubica como bendición material.

Otros comentarios en Lausana III fueron: “No podemos utilizar la opción de comprar la gracia de Dios y esto es lo que hace el evangelio de la prosperidad…”  “Dar es parte de nuestra adoración, pero el evangelio de la prosperidad hace que el dar sea una actividad transaccional”, comentó otro expositor africano y puntualizó: “A los creyentes se les enseña que cuando hacen una ofrenda a Dios pueden esperar una rentabilidad determinada. Pero Dios bendice de acuerdo con su sabiduría y no necesariamente con la riqueza material.”

Como creyentes no podemos permanecer callados ante estas falsas enseñanzas que continúan

Invitado Alex Cabezas

permeando a la iglesia, encarecen la fe, pero lo más preocupante es que continúan arrastrando a miles de seguidores a beber de estas aguas turbias e ilusorias. Bonhoeffer no calló porque reconoció que su deber como discípulo del Señor era pronunciarse.   ¿Acaso Dios espera algo menos de cada uno de nosotros hoy en día?

Nuestro autor invitado es Alexander Cabezas Mora, Miembro del equipo coordinador de la FTL, Núcleo Costa Rica; Coordinador del Programa de Certificado en Niñez Integral de ESEPA

Seguir

Recibe cada nueva publicación en tu buzón de correo electrónico.

Únete a otros 193 seguidores

%d bloggers like this: