Archive for the ‘Tribulacion’ Category
¿Por qué van las personas al cielo?
Note que yo no dije cómo llegan ellos ahí, lo que yo quiero decir es por qué han viajado ellos allá y luego regresan para decirnos todo acerca de éste. Durante las últimas décadas, las personas se han lanzado a escribir sus experiencias del cielo – y unas pocas veces, del infierno – publicado los libros más vendidos y películas que han sido éxitos de taquilla.
Por mi parte tengo muchas dudas de los libros sobre “el turismo más allá de la vida”.
Un título prominente destaca El Niño que Volvió del Cielo: Un relato extraordinario de familia, fe y milagros. Se comercializa como “Una verdadera historia”. Sin embargo, en enero 2015 ese éxito de ventas fue retirado bruscamente de los estantes cuando Alex Malarkey, el “niño” de este título, públicamente anunció que la historia de su viaje era falsa. De hecho, él había tratado de obtener una audiencia para su confesión durante los últimos dos años, pero fue difícil hacerlo mientras los libros continuaban vendiéndose en las estanterías como pan caliente– se han vendido más de un millón de copias y se hizo una película de TV. [1] Gracias Alex, por reconocerlo y por enfrentarse a la autoridad de los adultos en su vida.
¿Qué dice la Biblia acerca de estos viajes?
Un prominente fragmento de información es que el apóstol Pablo alude a una visión que él, “un hombre en Cristo”, tuvo del “tercer cielo” en 2 Cor 12. Pero a él se le prohibió hablar de lo que había visto:
Conozco a un hombre en Cristo, que hace catorce años (si en el cuerpo, no lo sé; si fuera del cuerpo, no lo sé; Dios lo sabe) fue arrebatado hasta el tercer cielo. Y sé que este hombre (si en el cuerpo, o fuera del cuerpo, no lo sé; Dios lo sabe), fue arrebatado al paraíso, donde oyó palabras indecibles que no le es dado al hombre expresar. (2 Cor 12:2-4)
Para aplicar el punto de Pablo al día de hoy: Yo fui al cielo, pero a nadie le es permitido hablar de esas cosas, y entonces yo no me voy a elevar a mí mismo al decirles todas las cosas geniales que yo ví. Yo no voy a ir a una gira para el libro, ni voy a convertirlo en una película. Lee el resto de esta entrada »
El Día del Señor, el Día del Señor Jesucristo – ¿hay una diferencia?
Pablo escribe en 1ª de Corintios 1:6-8 –
…se ha confirmado en ustedes nuestro testimonio acerca de Cristo, de modo que no les falta ningún don espiritual mientras esperan con ansias que se manifieste nuestro Señor Jesucristo. Él los mantendrá firmes hasta el fin, para que sean irreprochables en el día de nuestro Señor Jesucristo.
Es decir, Pablo usa el final de este siglo, específicamente el día de nuestro Señor Jesucristo, para demostrar que ellos ahora procuran la santidad. Esta frase es una reelaboración paulina del tradicional “día de Yahvé” (o simplemente “el día”; en hebreo el Yom Yahvé/יום יהוה) del Antiguo Testamento (ver Isaías 13:6, 9: Joel 2:1, 11, 31, 3:14; Amos 5:18; Sofonías 1:7). Ese era el día tanto de salvación como de juicio; dicha frase se adopta en el Nuevo Testamento y se convierte en un componente del evangelio cristiano.
El Nuevo Testamento usa varias combinaciones: “aquel día” (Mateo 7:22, 2 Tes 2:3, 2 Tim 1:18, 4:8), “el día” (2 Tes 1:10, 1 Cor 3:13, Heb 10:25), “el día de ira” (Rom 2:5, además 2:16), “el día de Jesucristo” (Fil 1:6), “el día de Cristo” (Fil 2:16), “el día del Señor” (1 Cor 5:5, 1 Tes 5:2, 2 Tes 2:2, 2 Pedro 3:10), “el día de Dios” (2 Ped 3:12, Apoc 16:14).
La variedad de términos no nos lleva a encontrar un significado distinto para cada uno, como si el Día de Cristo, el Día de Cristo Jesús, y el Día de Jesucristo se refirieran a diferentes días. Este es un error particularmente de
los dispensacionalistas, cuya hermenéutica se inclina a hacer distinciones muy finas entre expresiones semánticamente variadas. Por lo que la Biblia Anotada de Scofield (ed. 1983, p. 1169; igualmente Chafer), dice: “El ‘día de Cristo’ se relaciona enteramente con la recompensa y bendición de los santos en la venida de El, así como ‘el día del Señor’ corresponde al juicio.” Parte del problema tiene que ver con la interpretación incorrecta del Día de Yahvé, el cual podía relacionarse con bendición o con condenación en el Antiguo Testamento, depende del contexto. Lo que es mas, la única referencia a “el día del Señor” en las cartas corintias (1 Cor 5:5) tiene que ver con los tratos de Cristo con la iglesia, no con el mundo. Es mas sensible seguir la tendencia del Nuevo Testamento de atribuir los hechos de Yahvé al Señor Jesús (ver Juan 5:27; nótese el uso de Isaías 6:10 en Juan 12:40-41; Joel 2:32 en Rom 10:13). Mejor esto que estipular que habrá hasta cinco días escatológicos.
Pues todas estas frases se refieren a la venida de Cristo al fin del siglo, y no antes de la tribulación, veo ninguna evidencia aquí de un rapto secreto antes de la tribulación, una doctrina popular que no veo en la Biblia. Ver AQUI y ACA.
Todo para decir que, el Día de Yahvé se ha “cristologizado” con el Día del Señor Jesucristo porque como Creador y Salvador el es quien trae el juicio y la salvación final.
«El Día del Señor, el Día del Señor Jesucristo – ¿hay una diferencia?» por Gary S. Shogren, Ph.D, Profesor de Nuevo Testamento, Seminario ESEPA, San José, Costa Rica
La señal descuidada de los últimos días: relaciones frías dentro del pueblo de Dios
¿Las señales de los Últimos Días? ¡Por supuesto!, dice usted, ¡yo puedo mencionar algunas!
¡Terremotos, guerras, hambrunas, pestes! ¡Persecución, Cristos falsos, profetas engañosos! Exacto, y se pueden encontrar todos en el Discurso del Monte de los Olivos (Mateo 24-25).
Más allá de la enseñanza auténtica del Nuevo Testamento, existe toda una industria de gente, trabajando 24 horas al día para calcular la identidad del anticristo, el papel de Europa o de los Estados Unidos en la profecía, la Bestia, la supuesta computadora en Bélgica, los microchips y más. Sin embargo, hasta estos “expertos sobre la profecía” olvidan una señal en particular: pues dentro de las palabras de Jesús hay una característica del Fin que muchos pasan por alto o menosprecia, es decir que, durante la tribulación:
…muchos tropezarán; y se traicionarán unos a otros, y se aborrecerán unos a otros…y por haberse multiplicado la maldad, se enfriará el amor de muchos (Mateo 24:10, 12).
“Tropezarán” indica que estas personas son supuestos creyentes. Viene la persecución y los “cristianos”, sintiendo la presión, atacan unos a otros. La opinión popular dice que la persecución hace que los cristianos sean más cariñosos o unidos, pero no es verdad – cuando la naturaleza humana tiene control, la gente traiciona a los demás para sobrevivir. [1] Como un comentarista ha dicho sobre estos versículos, “Lo que solamente los de afuera habían hecho, ahora se dice sobre los miembros de la iglesia: ellos también ‘traicionarán’ a los hermanos y hermanas cristianos. El odio, la manera por la cual el mundo se relaciona a la iglesia, también viene a la superficie en la iglesia.” [2] Esta recesión de amor no será tan llamativa como un terremoto; sin embargo, nuestro Señor opinó que era suficientemente importante para mencionar. [3]
En 1-2 Tesalonicenses, Pablo “refleja” a Mateo 24-25, mencionando muchas de las facetas encontradas en ese evangelio, y las aplica la iglesia presionada de Tesalónica. Existe un paralelo entre los textos cuando él menciona el amor que los cristianos tienen que tener el uno para el otro.
1. En 1 Tes 4:9, Pablo afirma “Pero con respecto al amor fraternal, no tenéis necesidad de que os escriba Lee el resto de esta entrada »
¿Nos están engañando con respecto a la segunda venida del Señor?
¿Cuáles serán las señales, de que el fin del mundo se acerca? Bueno, uno podría responder: terremotos; hambres; guerras y rumores de guerras…Jesús lo predijo en Mateo 24:4-8, ¿verdad? ¡Todos los cristianos saben la respuesta para esa pregunta! Por tanto, cuandoquiera hay un temblor o una nueva guerra, creemos que tenemos la clave para entender qué significa.
¿Qué dice en realidad el Nuevo Testamento? No obstante, esta respuesta sobre las “señales del fin” no es correcta, ya que Jesús dijo algo diferente y en términos claros: que aunque estas cosas iban a suceder, no son señales del fin ni de la venida del Hijo del Hombre. Es que, tenemos la tendencia de leer sin la debida atención, lo que el Señor dice en Mateo 24:4 (NVI) –
“Tengan cuidado de que nadie los engañe – les advirtió Jesús. 5 Vendrán muchos que, usando mi nombre, dirán: ‘Yo soy el Cristo’, y engañarán a muchos. 6 Ustedes oirán de guerras y de rumores de guerras, pero procuren no alarmarse. Es necesario que eso suceda, pero no será todavía el fin. 7 Se levantará nación contra nación, y reino contra reino. Habrá hambres y terremotos por todas partes. 8 Todo esto será apenas el comienzo de los dolores.”
Prestemos atención a la frase clave: “NO será todavía el fin.” Tal vez cuando leemos este párrafo la mente borra la palabrita “no”, haciendo que lo leamos “entonces será el fin”. Lee el resto de esta entrada »




