Razon de la esperanza

La verdad de Dios para el pueblo de Dios

Archive for the ‘Hebreo’ Category

¡El Curso “Rut y Ester” en ESEPA!

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Voy a ofrecer el curso “Rut y Ester” (nivel bachillerato) en ESEPA en San José CR a partir de jueves el 17 de enero, por 14 semanas por las mañanas (8am-11:15am).

Es el primer curso sobre el Antiguo Testamento que he ofrecido en muchos años, y estoy muy emocionado sobre la posibilidad de estudar a las dos heroínas bíblicas. Entre otras cosas, exploraremos el papel de la mujer en las Escrituras y en el judaísmo.
(Para alumnos avanzados, existe la posibilidad de tomar el curso en el nivel posgrado, con un elemento de los idiomas bíblicos).
¡Matrícula ya abierta!

Llame a Seminario Esepa, 2227-1958 o visite http://esepa.org.

“¡El Curso “Rut y Ester” en ESEPA!” por Gary S. Shogren, PhD en Nuevo Testamento, Seminario ESEPA, San José, Costa Rica

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¡Únase al Safari! Leer la Septuaginta en 2019-2020

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En el pasado, he dirigido grupos de estudio. Un año fue el NT Griego entero, hace rato los libros de Torá en hebreo. ¡En 2019-2020 el safari más largo de todos!

La Septuaginta (o LXX) es la original traducción de la Biblia a otro idioma, llevada a cabo por los rabinos. Fue la Biblia de la diáspora judía y de la iglesia primitiva.

Nuestra Meta: Una excursión de dos años a través de la Septuaginta griega, incluso los libros “deuterocanónicos”. Empezaremos el 1 de enero 2019 y terminaremos los fines de 2020. El plan de lectura semanal significa que leeremos aproximadamente 1.5 capítulos por día. Por ejemplo, la semana de 1-6 de enero, leeremos Génesis 1-12 LXX. Los salmos se encontrarán de vez en cuando. Incluso vamos a leer algunos manuscritos pre-cristianos. Aviso: este safari no es un curso de griego. Los participantes deben ya tener un nivel intermedio o alto de koiné.

Método: Vaya a la página Septuagint in 2019-2020 en Facebook. Y descargue nuestros recursos de DROPBOX.

Ya tenemos más de 100 participantes. Y uno de los viajeros es nuestro amigo David Baer, Ph D de Cambridge University y experto en el Antiguo Testamento, especialmente la Septuaginta. Él escribe:

¿Para qué leer la Septuaginta? ¿Tóda la Septuaginta? ¿A lo largo de dos años … ?
No es difícil imaginar que semejante proyecto se quedara a la orilla de la carretera de nuestras vidas, una ‘buena idea’ que jamás encuentra espacio entre las prioridades y el trajín cotidianos.
Sin embargo, me apunto. Me apunto porque la lectura de la Septuaginta trae consigo varios beneficios.
En primer lugar, el estudiante que se ha decidido a aprender el griego del Nuevo Testamento en realidad se ha capacitado para leer una pequeñísima porción de la literatura judía y cristiana que se escribió en griego. Los que hemos llegado hasta el punto de poder leer el Nuevo Testamento en griego hemos logrado algo importante. De eso no cabe duda. Pero no podemos decir que leemos el griego. Todavía no.
La lectura de la Septuaginta, precisamente porque se trata del mismo griego koiné del Nuevo Testamento pero en textos que no nos son tan conocidos como los del Nuevo Testamento, representa la mejor forma de aprender el griego.
En segundo lugar, la Septuaginta era la forma de la Biblia más conocido durante las primeras generaciones de la iglesia cristiana. Aunque las diferencias entre los textos masoréticos hebreos y la Septuaginta no son de proporciones escandalosos, no se puede negar que diferencias hay. La lectura de la Septuaginta nos permite caminar en los zapatos de esos primeros cristianos que conocían sus Escrituras principalmente o aún exclusivamente en vestimenta griega.
En tercer lugar, la lectura de la Septuaginta es una puerta de entrada conveniente para encontrarse con temas de la crítica textual de la manera más concreta posible. Tal lectura nos da la oportunidad de reflejar sobre la difícil tarea de comprender aquella relación compleja entre textos que gozan de un origen compartido pero que han llegado a ser distintos mediante el manejo reverente al cual fueron sometidos por creyentes judíos y cristianos.
Finalmente, ¡la lectura de la Septuaginta es divertida! Más cuando se realiza entre un cohorte de amigos—o de lectores que en su buen momento se volverán amigos—mediante el reto intelectual compartido de leer textos antiguos lentamente.
¡Leamos, pues, la Septuaginta, uniendo esfuerzos a los de nuestros antepasados espirituales, cuyas manos y ojos también cayeron sobre textos griegos llamados ‘Palabra de Dios’!
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La deidad de Cristo en Romanos

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Pablo alude a pasajes de Señor/Yahvé en sus cartas y los aplica al Señor Jesús. Más allá de los textos que se refieren a Cristo como Dios (Rom 9:5, Tito 2:13), estos textos son una revelación de la naturaleza divina de Jesús como creador y redentor. Romanos 10:9-10, 13 es uno de los ejemplos más sobresalientes de este fenómeno.

Antes de enseñar una cosa, ¡estúdie dicha cosa!

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Digo esto por un patrón que hemos visto muchas veces, de que hay un mundo de personas que pretenda enseñar una cosa sin haber estudiado tal cosa. Han escuchado cosas sobre el tema, o leído algo o visto videos de YouTube ideas sobre el tema.

Uno no escribiría un libro sobre la función del hígado sin ser un experto.

Probablemente esta verdad es autoevidente, sin embargo la repito:

  • Antes de decir al mundo qué significa el hebreo o el griego, bueno, mejor estudiar hebreo y griego. Y por muchos años.
  • Antes de enseñar la historia de la iglesia, estudie la historia de la iglesia, y a fondo.
  • Antes de enseñar una clase sobre, digamos, el islam o el mormonismo, estúdielos a fondo primero.

Es una aplicación básica de Santiago 3:1 –

Hermanos míos, no os hagáis maestros muchos de vosotros, sabiendo que recibiremos mayor condenación.

Por eso, cuando la gente me pide una opinión en mi blog, muchas veces objeto, así que mis pensamientos son ellos de un aficionado, y hay mejores recursos disponibles.

Bendiciones!

Gary

“Antes de enseñar, considere lo siguiente…” por Gary S. Shogren, Profesor de Nuevo Testamento, Seminario ESEPA, San José, Costa Rica

¡Estudios de Palabras Bíblicas!

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Es una idea común que, el hacer los estudios de palabras es el método clave para profundizarse en el estudio de la Biblia.

Una idea común, sin embargo un mito. Un mito promulgado por algunos predicadores “expositivos,” de hecho, gente que toma una herramienta útil y la exagera.

Para ilustrar: Si usted hiciera una Búsqueda de Palabras bíblicas, la gran mayoría de las palabras serían cosas como “es, soy, yo, él, un, una, alguien, de, ese, este, hacia,” etc. El mismo principio aplica en el hebreo y en el griego también.

Significado de la Biblia: no solamente las palabras usadas que cuentan,
sino la manera por la cual son arregladas.

Otros artículos:

“Pero el hebreo realmente dice…” Por qué no debemos hablar de los idiomas bíblicos en el púlpito – Parte 1

Ten cuidado de esos “expertos en hebreo”

“¡Estudios de Palabras Bíblicas!!!” por Gary S. Shogren, Profesor de Nuevo Testamento, Seminario ESEPA, San José, Costa Rica

El “Reglamento de las Sociedades de Bandas” de Juan Wesley

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Introducción – este concepto de las Sociedades de Bandas fue una dinámica de grupos pequeños, en los cuales el cristiano pudo rendir cuentas unos a los otros. Han inspirado a muchos creyentes por casi tres siglos. A propósito, estos grupos pequeños no tomaron el lugar de estudio de la Biblia u oración; de hecho, el grupo original adicionalmente se reunía 2 horas cada noche para el estudio del Nuevo Testamento griego. ¡Disfruten!

 “Reglamento de las Sociedades de Bandas”

Por Juan Wesley, Obras Completas, ed. Justo L. González, Providence House Publishers, Franklin, TN, 1996. Tomo V, pp. 57-58. Redactado el 25 de diciembre de 1738. http://ccrosariosurweb.com/?p=215

El propósito de reunirnos es obedecer el mandato de Dios: «Confesaos vuestras ofensas unos a otros, y orad unos por otros, para que seáis sanados.» (Sant. 5.16)

Con esta finalidad nos proponemos:

  1. Reunirnos por lo menos una vez por semana.
  2. Asistir puntualmente a la hora designada, salvo una razón extraordinaria.
  3. Comenzar (los que estemos presentes) exactamente a la hora, cantando u orando.
  4. Hablar cada uno en orden, libre y claramente, acerca del verdadero estado de nuestras almas, de las faltas que hemos cometido de pensamiento, palabra u obra, y de las tentaciones que hemos experimentado desde nuestra última reunión.
  5. Terminar cada reunión con una oración de acuerdo a las necesidades de cada persona presente.
  6. Solicitar a alguno de entre nosotros que hable de su propia situación espiritual y luego pedir a los demás que, de manera ordenada, planteen en profundidad cuantas preguntas tengan concernientes a su estado, a sus pecados y a sus tentaciones.

Algunas de las preguntas propuestas a cada uno antes de ser admitido a nuestro grupo pueden ser las siguientes:

  1. ¿Tienes el perdón de tus pecados?
  2. ¿Estás en paz con Dios por medio de nuestro Señor Jesucristo?
  3. ¿Posees el testimonio que el Espíritu mismo da a tu espíritu de que eres hijo de Dios?
  4. ¿Se derrama el amor de Dios en tu corazón?
  5. ¿Hay algún pecado, interior o exterior, que te domina?
  6. ¿Deseas que te señalen tus faltas?
  7. ¿Deseas que se te señalen todas tus faltas clara y llanamente?
  8. ¿Deseas que cada uno de nosotros comparta, de vez en cuando, lo que siente en su corazón respecto a ti?
  9. ¡Considera lo siguiente! ¿Deseas que te digamos todo lo que pensamos, lo que tememos, lo que escuchamos, sobre ti?
  10. ¿Deseas que al hacer esto indaguemos a fondo, llegando hasta lo más profundo de tu corazón?
  11. ¿Es tu deseo y propósito ser, tanto en esto como en toda otra ocasión, completamente sincere para expresar lo que sientas en tu corazón, sin excepciones, sin engaños y sin reservas?

Cualquiera de las preguntas precedentes puede plantearse con la frecuencia que ofrezca la ocasión. Pero las cinco siguientes en cada reunión:

  1. ¿Qué pecados conocidos has cometido desde nuestra última reunión?
  2. ¿Con que tentaciones te has enfrentado?
  3. ¿Cómo fuiste liberado?
  4. ¿Has pensado, dicho o hecho cosa alguna que haya provocado en ti la duda de haber pecado?
  5. ¿Tienes algún secreto que deseas guardar para ti?

‘El “Reglamento de las Sociedades de Bandas” de Juan Wesley,’ por Gary S. Shogren, Profesor de Nuevo Testamento, San José, Costa Rica

Mi Tiempo con el Libro del Mormón – 2017

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Para descargar el artículo entero como pdf: Shogren_Mi tiempo con el Libro de Mormon 2017

La Biblia verdaderamente, ¡es increíblemente antigua! El Antiguo y Nuevo Testamentos fueron copiados a mano durante siglos, si no milenios. Y para interpretar la Biblia correctamente, ¡un experto debería ser perfectamente conocedor de los idiomas originales! Al menos, así es con mi Biblia.

Más sorprendente, entonces, es que el Libro del Mormón (LM) es la primera Escritura que yo he leído que fue originalmente compuesta en – o, de acuerdo con Joseph Smith, milagrosa e infaliblemente traducida a – mi propio idioma. Es decir, es el texto inglés del LM lo que se considera divinamente autoritativo, más allá de cuya versión no hay otra apelación.[1]

El LM es uno de los principales libros de la Iglesia de Jesucristo de los Santos de los Últimos Días (SUD) popularmente conocidos como los mormones, y otro grupos relacionados.[2] No es el único considerado como nueva revelación; los SUD más tarde agregaron “Doctrina y Convenios” y “Perla de Gran Precio” a su canon.

Vivimos en una edad en la que las personas dan reseñas de libros que nunca han leído. La Biblia es probablemente el libro más reseñado y menos leído de nuestra era. Lee el resto de esta entrada »

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