Razon de la esperanza

La verdad de Dios para el pueblo de Dios

Archive for the ‘El Gnosticismo’ Category

¿El Códice Vaticano niega la Deidad de Cristo? ¡Mentira!

Todos mis ensayos sobre la traducción bíblica

Por favor, lea el artículo anterior, “El Códice Sinaítico – ¿Un manuscrito corrupto?”, donde dijimos: no pasa un día sin que alguien diga que la Nueva Versión Internacional está basada en la edición de Westcott-Hort (de hecho, no lo está); y que Westcott y Hort basaron su edición en sólo dos manuscritos, el Vaticano y el Sinaítico (¡no lo hicieron!); y que el Vaticano y el Sinaítico son copias corruptas de la Biblia, producidas para promover el gnosticismo o alguna otra herejía (no lo son).

La TEORÍA dice que, estos dos manuscritos eliminaron doctrinas clave como la trinidad, la deidad de Cristo, la expiación sustitutiva, el infierno, el bautismo, y muchas otras. Aquí es un “sermón” que es una obra de copy-paste por una persona quien, garantizo, no puede leer manuscritos griegos. Sin embargo, tiene las agallas de anunciar que yo y otros son “enemigos de la Biblia.”

Conduzcamos un pequeño experimento por el cual refutaremos ESTA TEORÍA al examinar una sola doctrina, la deidad de Cristo en el códice Vaticano (su codigo es B, también 03). Y así que algunos presumen que la iglesia católica “realmente” niega la deidad de Cristo (no lo hace) y por eso está promoviendo la Nueva Versión Internacional (no lo hace), incluimos ciertos versículos de la versión tradicional, la Vulgata, con mis propias traducciones:

Y por supuesto, Juan 1:1

En el principio era el Verbo, y el Verbo era con Dios, y el Verbo era Dios. Juan 1:1 Vaticano

En el principio era el Verbo, y el Verbo era con Dios, y el Verbo era Dios. Juan 1:1 Vulgata, mi propia traduccion del latín

El denominado Evangelio de Cuthbert es una copia personal del Evangelio de Juan, del tamaño de una Biblia de bolsillo. Forma parte de la colección de la Biblioteca Británica de Londres. Es el libro completo más antiguo de Europa y ofrece una copia bien conservada del Evangelio de Juan Vulgata. Leí el Evangelio de Cuthbert en 2022 y me complació leer esta afirmación de la deidad de Cristo.

Cuthbert Gospel, Juan 1:1

IN principio era verbum, Et verbum era aput dm (deum), Et ds (deus) erat verbum.

En el principio era el Verbo, el el Verbo era con Dios, y el Verbo era Dios.

Mi experiencia es que, uno puede demostrar este punto, y la gente responde: “Okay, Sinaítico y Vaticano enseñan la deidad de Cristo – pero, ¿Qué de este otro versículo? ¿Qué de ese?” Mire, si el lector sale con una mente más abierta a la idea de que, quizás los “expertos” de los manuscritos realmente no han estudiado el tema, y que debo explorar más profundamente – bueno, me sentiré satisfecho.

«¿El Códice Vaticano niega la Deidad de Cristo? ¡Mentira!» por Gary S. Shogren, PhD en Exégesis del Nuevo Testamento, profesor en NT de Seminario ESEPA

El Códice Sinaítico – ¿un manuscrito corrupto?

No pasa un día sin que alguien diga que la Nueva Versión Internacional está basada en la edición de Westcott-Hort (de hecho, no lo está); y que Westcott y Hort basaron su edición en sólo dos manuscritos, el Vaticano y el Sinaítico (¡no lo hicieron!); y que el Vaticano y el Sinaítico son copias corruptas de la Biblia, producidas para promover el gnosticismo o alguna otra herejía (no lo son).

La TEORÍA dice que, estos dos manuscritos oponen tales doctrinas claves como la trinidad, la deidad de Cristo, la expiación sustitutiva, el infierno, el bautismo, y muchas otras. Aquí es uno de muchos documentos que aseveran eso; muchos de estas «investigaciones» son copiados y pegados.

Conduzcamos un pequeño experimento por el cual refutaremos ESTA TEORÍA, mirando un solo aspecto de ella: la deidad de Cristo.

1. Utilizaremos solamente el manuscrito Sinaítico (cuyo código es 01 y también la letra hebrea Alef, א), ya que está fácilmente disponible en línea; el lector puede visitarlo aquí.

2. Traduciremos ciertos versículos claves al español.

3. Y para que el lector pueda comparar lo semejante con lo semejante, traduciré al estilo y vocabulario del Reina Valera. Pero, por favor, note que mi traducción es literal y precisamente lo que dice Sinaítico.

¿Estamos listos? Empezamos con una doctrina que, según La Teoría, no se debe encontrar en Sinaítico: la Deidad de Cristo.

Sinaitico, Juan 1

El texto griego de Juan 1:1 Sinaítico, que es sumamente legible[1]

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¡Pruebe Jobes, comentario de 1, 2 y 3 Juan!

¡Recomiendo el comentario de las cartas juaninas por Karen Jobes! Es parte de la serie Comentario Exegético-Práctico del Nuevo Testamento (CEPNT), publicado por Andamio. He aquí una descripción de la serie. Se puede comprar de Andamio o de Amazon. También puede comprar mi comentario de 1-2 Tesalonicenses allí.

He aquí unos de sus pensamientos sobre el comentario:

  • Trabajo desde la suposición razonada de que el autor de las cartas de Juan fue la misma persona que escribió el cuarto evangelio o un estrecho colaborador suyo. Esta escritora no comparte muchas de las suposiciones de la erudición del siglo XX que conducen a la conclusión de que el autor no podría haber sido el apóstol Juan.
  • Sostengo la tesis de que, aunque las cartas deben tener su propia voz, no pueden entenderse adecuadamente sin hacer referencia al evangelio de Juan como marco interpretativo de las metáforas, imágenes y teologia común a ambas partes.
  • Aunque admito que un estrecho colaborador del discípulo amado puede haber dado forma final a un evangelio ya esencialmente completo, no asumo una composición ampliada del cuarto evangelio dentro de la cual se deben colocar las tres cartas juaninas. Este comentario desea distanciarse de las reconstrucciones más especulativas sobre la comunidad juanina basadas en suposiciones de que existía una historia redactada del evangelio como con texto histórico según el cual se deben interpretar las cartas, y por canto no dialogará sistemáticamente con interpretes cuya obra se haya basado en ese tipo de reconstrucciones.

«¡Pruebe Jobes, 1, 2 y 3 Juan!» por Gary S. Shogren, Profesor de Nuevo Testamento, Seminario ESEPA, San José, Costa Rica

El Don de Lenguas en la Iglesia del Siglo Segundo: una respuesta a Cleon Rogers

Este ensayo fue incluido en Robert W. Graves, ed., Strangers to Fire: When Tradition Trumps Scripture, 2016, con algunas actualizaciones. También será parte de mi libro, Cuando Venga el Consolador: Ensayos sobre el don del Espíritu y su poder en la iglesia, pendiente de Publicaciones Kerigma.

En 1965, Cleon Rogers publicó un breve estudio acerca del don de lenguas en los siglos posteriores a los apóstoles.[i] Es algo tardío refutar un artículo de hace medio siglo, pero ya que la gente continúa citándolo como autoridad, vale la pena señalar algunos de sus defectos lógicos e históricos.

Rogers examina a los Padres Apostólicos, Justino Mártir, Ireneo, Tertuliano, Orígenes, Crisóstomo; y resume así su argumento (Rogers, 143):

Después de examinar el testimonio de los primeros lideres cristianos, cuyo ministerio representa prácticamente cada área del imperio romano desde aproximadamente 100 a 400 d. C., surge la idea de que los dones milagrosos del primer siglo expiraron y no se necesitaron más para establecer el cristianismo. Además, es muy evidente que incluso si el don existiera, a pesar de todo testimonio que lo contradiga, no era una experiencia cristiana ni normal, ni esparcida. La única referencia clara de algo similar a dicho fenómeno está conectada con el hereje Montano y con aquellos influenciados por su punto de vista erróneo sobre el Espíritu. Toda la evidencia apunta a la verdad de la profecía de Pablo cuando dice: “cesarán las lenguas” (I Cor. 13:8).

Incluso para el lector que desea estar positivamente dispuesto, Rogers hace amplias afirmaciones a partir de escasa evidencia. Él también comete una serie de falacias lógicas y errores factuales, que examinaremos ahora.

  1. Argumento desde el silencio

Rogers precipitadamente reconoce que debe fiarse en el Argumentum ex silentio, pero propone que, en este caso, el silencio – o como debió decir, un pequeño testimonio Lee el resto de esta entrada »

¡Pruebe Arnold, comentario de Efesios!

¡Recomiendo el comentario de Efesios por nuestro amigo Clinton Arnold! Es parte de la serie Comentario Exegético-Práctico del Nuevo Testamento (CEPNT), publicado por Andamio; Arnold también es el editor de la serie. He aquí una descripción de la serie. Se puede comprar de Andamio, de Amazon, de Kindle, y de Logos. También puede comprar mi comentario de 1-2 Tesalonicenses allí.

 

 

Aquí una selección:

Humanidad atrapada en la esclavitud 

Toda la humanidad está atrapada sin poder escapar de una forma triple de esclavitud. 

Pablo utiliza la palabra “muertos” para caracterizar esta esclavitud. Alguien que está muerto ha perdido toda habilidad para funcionar, razonar o sentir. Lo que resulta irónico es que en el retrato que Pablo hace de los muertos en este pasaje éstos mantienen su habilidad para caminar y actuar. Simplemente han sido separados del Autor de la vida y no tienen deseo alguno ni habilidad para complacerle o para relacionarse con él, su Hacedor. Pablo enseña en este pasaje que no hay nada que puedan hacer los muertos para ganarse el favor de Dios y especialmente su salvación. No hay señal de que ni siquiera lo deseen porque toda su vida está bajo el control de tres fuerzas poderosas que determinan su conducta diaria y su modo de pensar.

Ha quedado demostrado que el mundo, el diablo y la carne son poderes persuasivos que llevan a la humanidad a cometer actos que se desvían del carácter santo y justo de Dios. En el NT hay numerosos testimonios sobre estos tres poderes esclavizadores en las enseñanzas de Jesús, Juan, Lucas, Pedro y Santiago, aunque utilicen un vocabulario distinto. Estas tres fuerzas juntas forman una atadura ineludible, una trampa mortal que mantiene a la humanidad alejada de Dios y sobre una senda diaria de pecado tanto de pensamiento como de conducta.

Podríamos decir que una de estas fuerzas es externa a nosotros, otra es interna, y la otra obra poderosamente a través de las primeras dos además de directamente. La “edad de este mundo” es el medio político, social, económico y cultural insano e impío en el que vivimos. Representa el mal organizado en forma de presión social, ideología, sistemas y estructuras que nos proporcionan un guion de cómo vivir la vida separados de Dios y de sus propósitos. La “carne” es la tendencia e inclinación interior al mal. Es nuestra condición de criatura, infectada por las implicaciones de la caída de Adán, la que nos impulsa a actuar de forma contraria a la que Dios desea que hagamos. Representa una inclinación hacia nosotros mismos y a alejarnos de Dios. “El príncipe de la potestad del aire,” el diablo, es un espíritu inteligente y poderoso que es absolutamente malvado e intenta realizar el mayor mal posible en las vidas de los individuos y a través de ellos en la sociedad.

Los gentiles y judíos que viven en la época de Pablo no tendrían problema alguno para entender y aceptar el diagnóstico de Pablo sobre el dilema humano. Algunos de los gentiles, no obstante, les puede haber resultado difícil entender la inclinación interior al mal que Pablo denomina la “carne,” especialmente si han vivido bajo la influencia de cualquier forma de estoicismo. Puede que estén más dispuesto a aceptar el “mundo” y la idea de los espíritus malignos. Los occidentales de la época contemporánea, por el contrario, a menudo tienen muchas más dificultades para aceptar la noción de un ser personal llamado diablo que influye en la humanidad a través de un ámbito de espíritus malignos. Algunos estudiosos han hablado de esto como lenguaje mitológico que refleja la visión obsoleta de Pablo que resulta irrelevante en nuestra sociedad moderna. Sin embargo, Pablo veía al diablo y a los espíritus malignos como una realidad con la que había que enfrentarse; y así lo han visto los creyentes a lo largo de los siglos, y en todas las culturas y grupos étnicos del mundo.

Cualquiera que sea la dificultad que se tenga para aceptar el diagnóstico de Pablo, este presenta una visión equilibrada en concordancia con el resto de la revelación bíblica y que es necesario integrar a la visión cristiana contemporánea sea cual sea su cultura.

«¡Pruebe Arnold, comentario en Efesios!» por Gary S. Shogren, Profesor de Nuevo Testamento, Seminario ESEPA, San José, Costa Rica

¡Coronavirus! ¿Ofrecemos la Cena del Señor, incluso cuando dos o tres NO estén reunidos?

Compartiré mi conclusión por adelantado: ¡por supuesto que sí! Y si podemos resolver eso, el principal problema se convierte ahora en la logística, no en la teología.

Primero algunos antecedentes. Las iglesias ofrecen servicios de adoración en línea: cultos o estudios bíblicos, por ejemplo, o grupos pequeños. Una iglesia menonita de que he escuchado está ofreciendo «auto-oración»: el pastor dijo que esperaba que las personas no de la iglesia les hicieran su primera visita en su propio carro, ya que no se sentirían «encajonadas» por el edificio físico.

Así que, vemos los muchos dones de Dios a través de su iglesia siendo entregados a distance: la enseñanza de la Palabra; adoración; oración.

Pero, ¿dónde deja eso la pieza faltante, la Cena del Señor?

lord's supper

Creo que muy pocos evangélicos le dan el peso adecuado a la Cena del Señor; por lo tanto, no considero que la «demora indefinida» para celebrar la muerte del Señor sea una pérdida aceptable, ni creo que sea demasiado difícil practicar la Cena del Señor en condiciones de distanciamiento social. Lee el resto de esta entrada »

Los ‘Ultracarismáticos’ de Corinto y los Pentecostales de América Latina como la Religión de los Marginados

Estimados, este artículo es más técnico que mi típico. Originalmente publicado como “The ‘Ultracharismatics’ of Corinth and the Pentecostals of Latin America as the religion of the disaffected,” Tyndale Bulletin 56.2 (2005): 91-110. Se puede leer aquí Se puede descargar esta versión aquí. Los ultracarismaticos-en-corinto-y-en-america-latina-espanol

 

Resumen

Este documento surge de la investigación sobre 1 Corintios desde un medio ambiente latinoamericano. Muestra el valor de estudiar la palabra de Dios desde perspectivas del mundo diferentes al Primer Mundo, particularmente con respecto a los temas de estatus social y los jarismata en la iglesia del primer siglo. La opinión de la mayoría es que 1 Corintios fue escrita para corregir un ‘entusiasmo neumático,’ con diversos componentes tales como la negación de la resurrección, igualitarismo y triunfalismo. De ello se deduce que la enseñanza acerca de los jarismata en los capítulos 12–14 es dirigida contra esa misma perspectiva. Nosotros argumentaremos que la mayor parte de la carta está dirigida a cristianos quienes incursionaron en la filosofía como una señal de su ascenso social. Pero luego, usando apreciaciones sociológicas del Corinto romano y de la iglesia contemporánea latinoamericana, nosotros propondremos que los capítulos 12–14 hablan a los marginados de la iglesia. Ellos se habían vuelto a los carismata más llamativos como un medio de crear una identidad para sí mismos en una iglesia donde los elitistas recibían toda la atención. Así mientras que la gran parte de la carta es una fuerte reprimenda a los arrogantes elitistas, los capítulos 12–14 están dirigidos a los marginados ultracarismáticos, mostrándoles que todos los dones de Dios deben ser usados en el servicio amoroso del cuerpo.

 

1. Introducción: 1 Corintios 12-14 en el ámbito de la carta

En 12:1 Pablo responde a una pregunta escrita con respecto a los dones del Espíritu.[1] El asunto principal era que algunos estaban ignorando la costumbre apostólica, la cual el apóstol reafirma en el capítulo 14. Ante la falta de una mejor etiqueta, nos referiremos a ellos como ‘ultracarismáticos.’ Dada la respuesta de Pablo, nosotros argumentaremos más adelante que las lenguas estaban causando que algunos – ya sea que fuera su intención o no – se retiraran de la dinámica de grupo de la asamblea hacia el interior. Lo que es más obvio del texto es que el ruido e ininteligibilidad tendía a abrumar a los que querían unir al grupo mediante la enseñanza, canto, o revelación profética (14:26). John Hurd no da completamente en el blanco, en cuanto a, que los capítulos 12-14 son ‘un largo ataque sobre la noción que hablar en lenguas era la única o mejor manifestación del Espíritu trabajando en la iglesia.’[2] Esto puede haber sido un asunto específico en la carta de Corinto, pero la crítica mayor de Pablo tiene que ver con usar cualquier carisma sin el debido cuidado a la necesidad de la iglesia de la edificación corporativa.

Mucha confusión se ha causado en esta coyuntura por la introducción de la palabra ‘extático,’ un término de definición resbalosa. Nada en el capítulo 14 necesariamente demanda la experiencia de consciencia más elevada. Ni vemos evidencia que los corintios estuvieran tomando su estímulo de la conducta frenética de la profecía pagana.[3]

La glosolalia en Corinto databa más bien desde la fundación de la iglesia, siendo Pablo mismo un enérgico practicante de ese carisma (14:18). Pero ¿cuál era la fuente de esta nueva onda ultracarismática que surgió en los siguientes tres o más años desde su primera obra en esa ciudad, y cómo se relacionaba con las otras fallas corintias? Y ¿cómo calzan los capítulos 12-14 con el resto de la carta de Pablo?

1.1 ¿Era uno de los partidos de 1 Corintios 1:12 ultracarismático?

Sería genial hipotetizar una única causa para todos los problemas corintios si esto se considerara viable. En ese caso, los ultracarismáticos serían una manifestación de una aberración de raíz teológica. Lee el resto de esta entrada »

Mi Tiempo con el Corán – 2016

Mi lectura del Corán es como un rockero tratando de descubrir, ¡¿Qué es, lo que está haciendo ese trío de jazz?! Sin embargo, si voy a opinar que el Corán es correcto, incorrecto, o indiferente, siento que yo debo al menos tener una conciencia básica, de primera mano, de qué es lo que en realidad dice. Esto, aunque las personas todo el tiempo comentan sobre libros que ellos todavía no han tenido el tiempo de leer; la Biblia en particular, no leída por muchos creyentes en la Biblia.[i]

Menciono esto porque, como usted, yo he visto ciertos memes en Facebook y libros que “prueban” que todos los musulmanes están “verdaderamente” en una yihad contra el Oeste; y cuando algunos musulmanes (aparentemente muy amables) afirman que ellos no están planeando atacarnos, bien, ellos están mintiendo, puesto que todos saben que en el islam está bien mentir acerca de no estar involucrado en la yihad con el fin de ser más efectivo en la yihad. ¿Ve mi dilema?

Vivimos en un mundo donde desde todas las direcciones, especialmente en las redes sociales, nosotros vemos citas sacadas de contexto. Amo el nuevo uso de la “falacia de evidencia incompleta,” un concepto siempre aplicado durante los años de una elección. Sucede “cuando solo evidencia seleccionada es presentada con el fin de persuadir a la audiencia a aceptar una posición, y la evidencia que va en contra de la posición es retenida. Entre más fuerte es la evidencia retenida, más falaz es el argumento.” (Del Urban Dictionary en inglés). Nos encontramos con supuestas citas de George Washington, Simón Bolivar, Albert Einstein, Gandhi, Marx, y los demás. Un fragmento de una frase de Historia de la Decadencia y Caída de Gibbon, también es prácticamente inútil a menos que sea leída en contexto.

De todos modos, yo tengo en mi lista de lectura la meta de ir ad fontes (latín, “regreso a las fuentes”) y leer libros de otras creencias, no objetivamente—lo cual es inalcanzable para cualquiera—sino directamente y sin mediación. Yo tengo una copia del Libro del Mormón esperando en el estante; una querida amiga hindú me regaló una hermosa edición del Bhagavad-Gita, también en mi lista; Las Analectas de Confucio las leí hace mucho, también la Misná y los Rollos del Mar Muerto y la literatura gnóstica. En el lado más loco, yo he leído los cuartetos proféticos de Nostradamus (no muy impresionante) y examiné algunas de las “exposiciones” raras de la iglesia católica de Charles Chiniquy. Yo leí Laudato Sii del Papa Francisco sobre asuntos ambientales y luego sobre su Bula de Convocación del Jubileo Extraordinario de la Misericordia: el último en parte porque escuché en algún lugar que prometía enviar a los protestantes a la guillotina en una Inquisición del Siglo 21; resultó que, ¡no mencionaba la decapitación o ningún otro derramamiento de sangre!

Yo también quería leer el Corán debido a un fenómeno que es bastante obvio en una búsqueda en Google, que hay apologistas musulmanes que leen cuidadosamente la Biblia—con el fin de refutarla.[ii]

Así que, esta era mi primera vez a través del Corán, y yo fui de tapa a tapa. Yo busqué algunos puntos para aclarar lo que yo estaba viendo, pero traté de evitar las interpretaciones “Jadit” u otros puntos de vista, excepto por aquellos que yo leí después acerca de la yihad. Era un tiempo de “Regreso al Corán.”

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Permítame darle algunas observaciones amplias, de un cristiano para cristianos, y luego dirigirme a temas específicos.

Algunas observaciones generales y literarias Lee el resto de esta entrada »

Curso Presencial: 1a de Corintios

Voy a ofrecer 1a de Corintios en ESEPA, San José, Costa Rica, los miércoles 8am-11:15am, empezando el 18 de enero.

El curso basado en mi propia investigación del texto que resultó en un comentario para ser publicado por CLIE.

Es un curso exegético, también práctico y experimental. Busque «corintios» en este blog para tener una idea del nivel.

Contáctenos: registro@esepa.org, 506-2227-1958 por los detalles.

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El «Evangelio de Judas»

Descargue esta entrada aquí: shogren_evangelio-de-judas

El 6 de abril del 2006, la Sociedad de National Geographic, por fin confirmó los rumores surgidos desde hace 30 años, al anunciar el descubrimiento y la publicación del Evangelio de Judas, perdido por siglos. El siguiente sábado, el Canal de National Geographic transmitió un documental sobre EL EVANGELIO PROHIBIDO DE JUDAS.

Una copia del llamado "Evangelio de Judas"

Una copia del llamado «Evangelio de Judas»

El documento fue uno de los libros del antiguo movimiento “gnóstico,” secta que reclamó sabiduría exclusiva, no disponible para el creyente común. Este seudo evangelio pretende ser el diario de Judas Iscariote; en el se “revela” el error en que han vivido los cristianos respecto a la traición de Judas, ya que según el documento, fue Jesús quién expresamente le solicitó a Judas que lo traicionara, facilitándole así el cumplimiento de su propósito. Elaine Pagels, profesora de Princeton University y una de las especialistas mundiales sobre la literatura gnóstica, ha declarado que: “Esto cambia la historia del cristianismo primitivo.” Según cierto gnóstico moderno, revela la realidad “de ese gran apóstol y el papel que le tocó realizar para que se cumpliera a la perfección el drama divino del Cristo…Judas fue el apóstol más preparado y por lo tanto le tocó cumplir el papel más difícil del drama, el de la traición…” (http://porlaboca.blogspot.com/ un blog gnóstico costarricense).

¿Es el documento auténtico?

Parece que la sociedad de National Geographic, la cual ha invertido millones en este proyecto, está pregonando el Evangelio de Judas como “auténtico,” pero tengamos cuidado con este lenguaje. Si la pregunta es: ¿Es realmente un libro escrito por Judas como un diario? la respuesta es: No. Ningún erudito digno de confianza diría eso. Si la preguntas es: ¿Es el Evangelio de Judas realmente un libro escrito por alguien en el siglo 2, y por eso es un libro antiguo? en este caso, la respuesta es: Sí. Pruebas científicas confirman que el manuscrito (una copia del Evangelio, no el original) fecha de 220-340 d. C. Además, sabemos que un evangelio gnóstico del mismo nombre existía antes de 180 d. C.; el padre de la iglesia Ireneo lo cita en su comentario sobre la secta de los “cainitas”:

[Los cainitas] dicen que Judas el traidor fue el único que conoció todas estas cosas [de la doctrina gnóstica] exactamente, porque sólo él entre todos, conoció la verdad para llevar a cabo el misterio de la traición, por la cual quedaron destruidos todos los seres terrenos y celestiales. [O sea, estos gnósticos creían que Jesús mandó a Judas que lo traicionara, aunque no fuera la voluntad de ese discípulo fiel]. Para ello muestran un libro de su invención, que llaman el Evangelio de Judas. Ireneo, Contra los herejes 1.31.1

Es sumamente probable que el documento ahora publicado, es el libro perdido de los cainitas; por lo tanto se puede inferir una fecha de entre 130 y 170 d. C. para la composición del Evangelio de Judas. Sin embargo, es lo que muchos están llamando una “ficción auténtica”; es un libro del siglo 2 que realmente refleja la fe gnóstica, pero no tiene nada que ver con la historia del siglo 1. Es como todos los evangelios gnósticos, los cuales datan de por lo menos 100 años después de Jesús. Por otro lado, los cuatro evangelios del Nuevo Testamento, datan de unas cuantas décadas después de la crucifixión de Cristo.

 ¿Qué enseña y por qué?

Históricamente, el gnosticismo, en docenas de sectas y manifestaciones, fue el enemigo más fuerte del cristianismo con su oferta de conocimiento libre para todo el mundo. Ireneo de Lyon, en Francia, se le opuso, con su famoso escrito Contra los herejes en el año 180 d.C. (citado arriba). Se entiende el nombre “gnóstico” [él que sabe sobre Dios] como el opuesto de “agnóstico” [él que NO sabe sobre Dios]. Es decir, en vez de reclamar ignorancia sobre Dios, el gnóstico declara que tal conocimiento es accesible únicamente para unos pocos elegidos. Su mensaje era “información confidencial,” trasmitida a sus miembros, poco a poco. Por eso, los libros a menudo explican por qué habían ocultado la información por tanto tiempo:

Evangelio de Judas: La secreta historia de la revelación que Jesús hizo en conversación con Judas Iscariote, durante una semana, tres días antes de que celebrara la Pascua.

Podemos compararlo con el inicio del llamado Evangelio de Tomás, otra obra gnóstica del siglo 2:

Éstos son los dichos secretos que ha proclamado Jesús el viviente y que anotó Dídimo Judas Tomás.

La base sobre la cual se sustenta el movimiento gnóstico, es que el Dios Supremo no es el Creador; más bien, hay muchos dioses; uno de esos dioses inferiores fue el creador del mundo físico. Una doctrina paralela es la exaltación gnóstica de lo inmaterial (el espíritu) y el desprecio de lo material (el mundo físico). Por esta razón, para ellos, la idea de Cristo encarnado era repugnante. Algunos negaron la encarnación de Cristo, imaginándolo como un fantasma (ver 1 Juan 4:1-6, donde el apóstol dice que esta doctrina es del anticristo). Otros imaginaron el cuerpo humano como una cárcel, de la cual el espíritu de Cristo anheló escapar. Se encuentra esta perspectiva en el Evangelio de Judas, pues al iniciar la muerte de Jesús, Judas lo liberaría de la carne: “Por tí se sacrificará el hombre que me reviste.” Por esa razón, los autores del libro, los cainitas, honraron tanto a Judas como a Caín, porque ellos destruyeron el cuerpo físico de Jesús o de Abel (Gen 4:8).

Es típico de los documentos gnósticos ofrecer una supuesta perspectiva madura para los iniciados. Por el contrario, lo que enseñan, contradice los libros escritos por los primeros discípulos de Jesús:

Juan 13:2 – Y cuando cenaban, como el diablo ya había puesto en el corazón de Judas Iscariote hijo de Simón que lo entregara…[o sea, fue el diablo, no Jesús, quien lo instigó]

Hechos 1:16, 18 – Judas…fue guía de los que prendieron a Jesús…Este, pues, que había adquirido un campo con el salario de su iniquidad, cayó de cabeza y se reventó por la mitad, y todas sus entrañas se derramaron [es decir, cometió el pecado grave de suicidio].

En el Evangelio de Judas, los discípulos confiesan a Jesús como el Hijo del Dios judío, el creador; ante esto,  Jesús se ríe, y les responde que la realidad es que existe una jerarquía de muchos seres divinos, llamados “generaciones.” Solo Judas Iscariote tiene la percepción para ver un poco de esta verdad, entonces Jesús le revela los secretos gnósticos.

En este evangelio, como los otros, el Ser Supremo no se concibe como creador. No hay caída ni redención del pecado. No hay encarnación, por lo tanto, no hay pasión, crucifixión ni resurrección de Jesús ni de los creyentes en su venida. Es decir, no son documentos cristianos, sino de otra religión. Tienen valor para el historiador, pero no para entender la fe cristiana ni la verdad histórica de Jesús y Judas.

El Evangelio de Judas y las teorías de conspiración

En mayo, se estrenará la película El Código de Da Vinci. El autor de la novela original, Dan Brown, se enfoca en los documentos gnósticos El Evangelio de Felipe y El Evangelio de María Magdalena. El Evangelio de Judas cabe dentro del mismo género de la literatura gnóstica: evangelios que pretenden replantear la historia de Jesús en sus propios términos. A propósito, los varios evangelios gnósticos se contradicen unos a otros, pues cada uno asigna a algún discípulo – sea Felipe, Tomás, Judas Iscariote, Pedro o Jacobo – la clave para entender los misterios, y niega la “verdad” revelada a los otros apóstoles.

Brown por su parte, ha declarado que el emperador Constantino suprimió los evangelios gnósticos en el siglo 4, y decidió de incluir solo nuestros cuatro evangelios en la Biblia. Claro que esto es falso: ya a mediados del siglo 2, la iglesia universal afirmó cuatro y solo cuatro evangelios: Mateo, Marcos, Lucas y Juan. Por ejemplo, Ireneo escribió sobre los evangelios que: “No es posible que puedan ser ni más ni menos de cuatro” (Contra los herejes 1.11.18). Él sabía de otros evangelios, sin embargo, la iglesia percibía que eran obras recientes, no escritos por los apóstoles de Jesús.

Síntesis y Conclusión

  • Para el historiador, el Evangelio de Judas es un descubrimiento fascinante.
  • Casi cierto que se trata de un libro antiguo, y en ese sentido “auténtico.” El manuscrito (o sea, copia) es del siglo 3 o 4, el escrito original del siglo 2.
  • Nos provee un texto descrito por Ireneo en 180 d. C., pero hasta ahora poco conocido.
  • Su contenido es predecible, típico de un corriente del gnosticismo del siglo 2.

Pues, ¿dónde nos deja a nosotros, los creyentes, puestos nerviosos al oír de la televisión de que nuestra fe está equivocada, o de los compañeros de trabajo de que la Biblia ahora es falsa? Podemos responder que, según la mejor evidencia, sea bíblica, histórica o científica, el Evangelio de Judas no tiene nada para decirnos sobre lo que realmente sucedió durante la Semana Santa. No nos da información sobre el Judas Iscariote histórico: él sirve solamente como la “portavoz” de cierto autor gnóstico. El libro apenas debe inquietar al cristiano, ni pretendemos nosotros, seamos evangélicos o católicos, disimularlo. Podemos decir con confianza a nuestros amigos, de que seguimos los cuatro evangelios, no solamente porque creemos que son inspirados, sino también porque los escribieron los seguidores originales de Jesús. Después de que los creyentes habían olivado el Evangelio de Judas, nuestros cuatro evangelios han durado 2000 años. Son verídicos y confiables, y nos revelan el camino de redención.

Recursos en el Web:

Sitio de la Sociedad de National Geographic

http://www.natgeo.tv/

Evangelio de Tomás en español

http://escrituras.tripod.com/Textos/EvTomasGn.htm

Evangelio de María Magdalena en español http://escrituras.tripod.com/Textos/EvMagdalena.htm

Extractos del Evangelio de Judas en español

http://www.cooperativa.cl/p4_noticias/antialone.html?page=http://www.cooperativa.cl/p4_noticias/site/artic/20060406/pags/20060406182807.html

Ireneo Contra los herejes sobre los cainitas http://www.multimedios.org/docs/d001092/p000011.htm#h6

Sitio de Dan Brown, autor del Código de Da Vinci

http://www.danbrown.com/

Buena discusión

http://groups.msn.com/ieab/general.msnw?action=get_message&mview=0&ID_Message=1017&LastModified=4675565492341104078

«El ‘Evangelio de Judas,'» por Gary S. Shogren, Profesor de Nuevo Testamento, Seminario ESEPA, San José, Costa Rica

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