Razon de la esperanza

La verdad de Dios para el pueblo de Dios

Archive for the ‘Juan’ Category

Seleccion de Christopher Wright, La Mision de Dios

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Gary dice: De vez en cuando se encuentra un libro que expresa la verdad del evangelio de una manera clarísima. He aquí una selección de Christopher Wright, La Misión de Dios: Descubriendo el Gran Mensaje de la Biblia (Buenos Aires: Certeza Unida, 2009). En especial, él demuestra que el Eterno es Señor y Redentor de todas las naciones, y que los gentiles pueden recibir el evangelio sin convertirse al judaísmo. Aquí una selección (pag. 683-86) en la cual cita a Richard Bauckham:

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Jacobo y el Concilio de Jerusalén. La combinación de la misión de Pedro a Cornelio y el éxito de la misión de la iglesia de Antioquía en Asia Menor y Chipre, por medio de Pablo y Bernabé, produjo un gran problema teológico. El primer Concilio de Jerusalén se convocó en el año 48 d.C. para resolver el asunto y el informe de este hecho fundamental de la misión cristiana primitiva se encuentra en Hechos 15.

Lo primero que cabe decir es que el tema en discusión no era la legitimidad de la misión gentil en sí misma. La pregunta no era si estaba bien llevar el evangelio a los gentiles sino en qué condiciones y bajo qué criterios se podía admitir a los gentiles convertidos en la nueva comunidad del pueblo de Dios. Es importante subrayar esto porque hay quienes argumentan contra la autenticidad de los registros del evangelio sobre la Gran Comisión, sobre la base de que parece ser desconocida en este concilio en Jerusalén. Es decir, según esta perspectiva, si Jesús alguna vez pronunció las palabras que se le atribuyen al final de Mateo y Lucas (a saber, un mandato explícito de ir a los gentiles), entonces eso hubiera sido un argumento contundente al que Jacobo, Pablo y Pedro podían apelar contra los cristianos judíos más conservadores y sus escrúpulos.

No obstante, esto interpreta mal la situación en Hechos 15. La noticia de la conversión de los gentiles fue recibida con gozo (v. 3), en tanto que los apóstoles misioneros fueron bienvenidos en Jerusalén (v. 4). El punto no era la legitimidad del esfuerzo por llevar los gentiles a la fe y a la conversión; era si los gentiles convertidos podían ser aceptados en la iglesia sin la circuncisión y la observancia de la ley (es decir, sin convertirse en verdaderos prosélitos del judaísmo). Los creyentes judíos conservadores insistían que así era el caso. Los apóstoles, (incluyendo Pedro y Jacobo, junto con Pablo) afirmaban que la nueva realidad inaugurada por el Mesías volvía innecesarios los requerimientos de prosélito.

Este asunto (los términos de la conversión) no se hubiera resuelto simplemente apelando al mandato de Jesús de ir a los gentiles. Ambas partes hubieran aceptado y estado de acuerdo en eso: las buenas nuevas eran para los gentiles que debían ser llevados a un discipulado obediente. La pregunta era, ¿qué implicaba ese discipulado, y cuáles eran las condiciones de ingreso? ¿Tenían los gentiles que hacerse judíos aparte de creer en Jesús?

Estaríamos equivocados si culpáramos a los cristianos judíos que exigían la circuncisión a los creyentes gentiles de ignorar las promesas hechas a los gentiles en las Sagradas Escrituras. Indudablemente reconocían esas promesas, pero…las interpretaban como un llamado a hacerse prosélitos cumplidores de la ley y circuncidados. [1]

El segundo punto importante a tener en cuenta en este informe es el cuidado con que Jacobo asocia ciertos pasajes proféticos en un argumento exegético de notable habilidad y sutileza. El pasaje principal, por supuesto, es Amos 9.11-12, pero alrededor de éste hay resonancias de Oseas 3.5 (‘después de estas cosas’, referido al regreso escatológico del Señor y a la restauración del gobierno davídico), Jeremías 12.15 (la promesa de que otras naciones pueden incorporase en medio del pueblo de Dios) e Isaías 45.21 (que Dios había declarado mucho antes su intención de reunir a las naciones gentiles). Dentro de este marco Jacobo cita Amos 9.11-12 que mira por un lado a la restauración del ‘tabernáculo caído de David’ (RVR95), lo cual con seguridad se entendía como una referencia al templo escatológico, es decir, el pueblo mesiánico de Dios; y por el otro lado, mira a la inclusión de los gentiles como aquellos que ‘llevan mi nombre [del Señor]’, es decir, que son considerados como pertenecientes a Israel simplemente como gentiles, no como habiéndose convertido en judíos prosélitos.

El estudio más completo y satisfactorio de este pasaje complejo lo ha realizado Richard Bauckham. Sus conclusiones son claras y convincentes. La comunidad cristiana primitiva se consideraba el templo escatológico que Jesús había prometido construir. A diferencia del templo físico, los gentiles podían ser admitidos en este nuevo templo mesiánico sin los requerimientos de proselitismo, y se podía fundamentar la legitimidad, incluso la antigüedad de esa interpretación, con pasajes de las Escrituras.

Hechos 15.16-18 no es el único texto que asocia la inclusión de los gentiles en el pueblo escatológico de Dios con una interpretación del templo escatológico como el pueblo escatológico de Dios. Efesios 2.11-22 y 1 Pedro 2.4-10 hacen lo mismo…. Esta asociación de ideas tiene que haber sido de importancia fundamental. El templo era el corazón de Israel. Era el lugar donde el pueblo de Dios tenía acceso a la presencia de Dios, mientras que a los gentiles, admitidos únicamente en los patios externos del Segundo Templo, les estaba prohibido, bajo pena de muerte, el ingreso a los recintos sagrados. Un pueblo de Dios definido por y centrado en ese templo como lugar de la morada de Dios con ellos, no podía incluir a los gentiles a menos que se hicieran judíos. Pero numerosas profecías describen el templo de la era mesiánica como un lugar donde los gentiles entrarían a la presencia de Dios (Salmo 96.7-8; Isaías 2.2-3; 25.6; 56.6-7; 66.23; Jeremías 3.17; Miqueas 4.1-2; Zacarías 14.16; 1 Enoc 90.33 [2]). Si se las entiende como referidas a los gentiles en tanto gentiles, en lugar de como prosélitos, la concepción que de sí misma tenía la iglesia primitiva como templo escatológico, como lugar de la presencia de Dios, podía aceptar la inclusión de los gentiles sin que se convirtieran en judíos por la circuncisión y la plena observancia de la ley mosaica. Por lo tanto, es completamente posible que Amos 9.11-12, interpretado como la profecía de que Dios construiría el templo escatológico (la comunidad cristiana) de tal modo que los gentiles pudieran buscar allí su presencia, hubiera jugado un papel decisivo en el debate y la decisión de la iglesia de Jerusalén acerca del lugar de los gentiles cristianos. …La significación de Amos 9.12, especialmente en la LXX, es muy cercana a la de Zacarías 2.11 (Hebreos 2.15): ‘En aquel día, muchas naciones se unirán al SEÑOR. Ellas serán mi [LXX, ‘SU’] pueblo’. Pero mientras este pasaje se puede interpretar más fácilmente como que los gentiles se unirán al pueblo de Dios como prosélitos, Amos 9.12 dice que las naciones en cuanto naciones gentiles pertenecen a YHVH. NO implica que tengan que hacerse judías, sino que ‘todas las naciones’ están incluidas en la relación de pacto. Es dudoso que se pudiera haber usado algún otro pasaje del Antiguo Testamento para arrojar más claridad sobre este punto. [3]

NOTAS:

[1] (originalmente nota 24) Jostein Ådna, “James’ Position at the Summit Meeting of the Apostles and Elders in Jerusalem (Acts 15)”, en The Mission of the Early Church to Jews and Gentiles, ed. Jostein Ådna y Hans Kvalvein, Mohr Siebek, Tübingen, 2000, p. 148.

[2]  El texto de 1 Enoc 90.33 es: “Todos los que habían perecido y habían sido dispersados, todas las bestias del campo y todas las aves del cielo se reunieron en esa casa. El dueño de las ovejas se alegró muchísimo, pues todos eran buenos y habían vuelto a su casa.” [versión Diez Macho]. 1 Enoc no es un libro canónico ni inspirado, sin embargo, es un testimonio de la teología del judaísmo del Segundo Templo.

[3] (originalmente nota 25) Richard Bauckham, ‘James and the Gentiles (Acts 15.13-21)’, en History, Literature, and Society in the Book of Acts, ed. Ben Witherington III, Cambridge University Press, Cambridge, 1996, pp. 167, 169.

Una introducción a la Torah del Mesías

“Seleccion de Christopher Wright, La Mision de Dios,” citado por Gary S. Shogren, Profesor de Nuevo Testamento, Seminario ESEPA, San José, Costa Rica

Written by Gary Shogren

11/03/2016 at 5:12 pm

Publicado en 1a de Corintios, 1a de Pedro, 1a de Timoteo, 1a y 2a de Tesalonicenses, 2 Corintios, Abraham, Adam, Adoración, Amar amor, Antiguo Pacto, Antiguo Testamento Interpretación, Apocalipsis, Ascensión, Ética, Biblia, canon, Cartas generales, Cómo es Dios, Cefas Pedro, Christopher Wright, Colosenses, Comida kosher, Conversos, Creacion, Creador, Cristología, crucifixion, Cuerpo de Cristo, Cultura, Deidad de Cristo, Descanso, Devocional, Diez mandamientos, Diluvio, discernimiento, Discipulado, Discipulado, Efesios, El apóstol Pablo, El Judaismo, El Mesías, Enoc Henoc, Epistolas cartas, Esenios, Espiritu Santo, Estudio biblico, Exodo, Ezequiel, Filipenses, Galatas, Génesis, gentil, Gentiles, gracias, Hebreos, Hechos de los Apóstoles, hermeneutica, Historia, Historia de la Iglesia, Humanidad de Cristo, Iesous, Inspiración de la Biblia, Isaías, Israel, Israel, Jeremias, Joel, Juan, Jucio Final, judaizante, Judíos netzaritas, Ketuvim, La Iglesia, Libros apocalípticos, Lucas, Malaquias, Marcos, Marranos, Mateo, mediador, Mesianico, Mesianismo, Mesianismo mesianico, Metodos de estudiar la Biblia, misioneros, Misioneros latinoamericanos, Misiones, mujer samaritana, Nebiim, Nevim, Noe, Noe, Nuevo nacimiento, Nuevo Pacto, Nuevo Pacto, Nuevo Testamento Interpretación, Oración, paracleto, Pecado, Perdón de pecado, Qumran, Resurreccion, Resurreccion, Romanos, Sabado, Sabado, Sabat sabbat, Sacerdote, Salmos, Salvación, salvador, Sana doctrina, Santiago, Santificacion, Señor, Señorío, Segunda venida, Septuaginta, Setimo dia, Shabat, Sinopticos, Teología, Timoteo, Tito, Tora, Torah, Trasfondo de la Biblia, Vida Cristiana, Voluntad de Dios, Yahushuah, Yeshua

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¿Dice Juan 4:22 que la salvación es solo para judíos?

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Para descargar el artículo entero: Shogren_Dice Juan 422 que la salvación es solo para judíos. Para otros artículos sobre este tema, busque bajo “mesianismo” en este blog.

Cada vez que escribo que la salvación es para todos los que creen el evangelio; que los creyentes gentiles no están obligados a ser circuncidados u observar las 613 leyes de la Torá; o que nosotros podemos mantener nuestros nombres gentiles (como Paulus, Lucas, Silvanus en latín, Timotheos, Stephanos, Felipe en griego, y como lo hicieron tantos otros en la iglesia primitiva); o cualquier otra serie de verdades básicas del evangelio, alguien, inevitablemente, escribe y dice:

¡Pero espere! ¡La Salvación es de los judíos! ¡Lo dice en Juan 4:22!

Estas personas rara vez dicen lo que ellos piensan que significa, o prueba, este versículo, o si indica que los gentiles no pueden ser salvados. Parece ser usado como un mantra más que como una afirmación clara de intención.

¿Qué piensan mis lectores que verdaderamente significa Juan 4:22, y por qué no lo dicen tan abierta y claramente? ¿Por qué hablar indirectamente, como lo hace esta página web?: [1]

“…la salvación viene de los Judíos.” Como pueden observar, La Salvación no viene por el catolicismo, no viene por las iglesias cristianas evangélicas, tampoco por los testigos de Jehová y mucho menos por los musulmanes, los adventistas o mormones. El Propio Mesías, Yahshua [2], nos dice que la Salvación viene por los judíos.

El autor insinúa que usted no puede ser salvado en la iglesia romana, ni en las iglesias evangélicas, sino ¿solo a través de…qué? ¿Convertirse al judaísmo? En otro lugar ellos instan a los gentiles a regresar a sus “raíces judías”. Todo esto es muy vago. Por cierto, yo no creo que nadie sea salvo por ir a reuniones de los católicos, evangélicos, Testigos de Jehová, musulmanes, adventistas, mormones, ni de grupos mesiánicos. Y note que él cambia el orden de los términos: Jesús dice que la salvación viene de los judíos, pero se cambia de alguna forma a “por” los judíos.

Yo sugeriré que aquellos que dicen que “la salvación es solo para los judíos” o aun “solo para aquellos que se someten a los rabinos mesiánicos de hoy en día” malinterpretan el significado de Juan 4:22; descuidan su contexto histórico y teológico en el judaísmo del Segundo Templo; y además no están informados con respecto a las enseñanzas reales del judaísmo rabínico durante los últimos 2000 años.

1. Muchos maestros mesiánicos en América Latina malinterpretan Juan 4:22

El flujo de Juan 4:22

Los lectores de mi blog me conocerán, pero yo también agregaría que yo sirvo como asesor para una organización que traduce la Biblia a los idiomas del mundo, y que el evangelio de Juan es uno de nuestros proyectos actuales; que yo he enseñado el evangelio de Juan durante muchos años; que yo enseño entre otros temas judaísmo del Segundo Templo a nivel de posgrado. Por lo tanto yo proveo mi propia traducción del pasaje en cuestión. Yo también deseo señalar que yo estoy viendo Juan 4 en el idioma original – no en el falso “hebreo” original del que todos hablan, pero el cual nadie parece ser capaz de mostrarnos – sino el verdadero texto bíblico como se representa en los manuscritos más tempranos disponibles. [3]

La ruina del templo en Gerizín

Las ruinas del templo samaritano en Gerizín

¿Por qué no empezamos por el principio, y estudiamos precisamente lo que el Mesías le dijo a la mujer samaritana? Mi propia traducción, del texto de los mejores manuscritos, antiguos auténticos: Lee el resto de esta entrada »

El Día del Señor, el Día del Señor Jesucristo – ¿hay una diferencia?

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Pablo escribe en 1ª de Corintios 1:6-8 –

…se ha confirmado en ustedes nuestro testimonio acerca de Cristo, de modo que no les falta ningún don espiritual mientras esperan con ansias que se manifieste nuestro Señor Jesucristo. Él los mantendrá firmes hasta el fin, para que sean irreprochables en el día de nuestro Señor Jesucristo.

Es decir, Pablo usa el final de este siglo, específicamente el día de nuestro Señor Jesucristo, para demostrar que ellos ahora procuran la santidad. Esta frase es una reelaboración paulina del tradicional “día de Yahvé” (o simplemente “el día”; en hebreo el Yom Yahvé/יום יהוה) del Antiguo Testamento (ver Isaías 13:6, 9: Joel 2:1, 11, 31, 3:14; Amos 5:18; Sofonías 1:7). Ese era el día tanto de salvación como de juicio; dicha frase se adopta en el Nuevo Testamento y se convierte en un componente del evangelio cristiano.

El Nuevo Testamento usa varias combinaciones: “aquel día” (Mateo 7:22, 2 Tes 2:3, 2 Tim 1:18, 4:8), “el día” (2 Tes 1:10, 1 Cor 3:13, Heb 10:25), “el día de ira” (Rom 2:5, además 2:16), “el día de Jesucristo” (Fil 1:6), “el día de Cristo” (Fil 2:16), “el día del Señor” (1 Cor 5:5, 1 Tes 5:2, 2 Tes 2:2, 2 Pedro 3:10), “el día de Dios” (2 Ped 3:12, Apoc 16:14).

La variedad de términos no nos lleva a encontrar un significado distinto para cada uno, como si el Día de Cristo, el Día de Cristo Jesús, y el Día de Jesucristo se refirieran a diferentes días. Este es un error particularmente de

La segunda venida, el D̔ía del Señor, el Día de Cristo, el Rapto - un sólo evento

La segunda venida, el D̔ía del Señor, el Día de Cristo, el Rapto – un sólo evento

los dispensacionalistas, cuya hermenéutica se inclina a hacer distinciones muy finas entre expresiones semánticamente variadas. Por lo que la Biblia Anotada de Scofield (ed. 1983, p. 1169; igualmente Chafer), dice: “El ‘día de Cristo’ se relaciona enteramente con la recompensa y bendición de los santos en la venida de El, así como ‘el día del Señor’ corresponde al juicio.” Parte del problema tiene que ver con la interpretación incorrecta del Día de Yahvé, el cual podía relacionarse con bendición o con condenación en el Antiguo Testamento, depende del contexto. Lo que es mas, la única referencia a “el día del Señor” en las cartas corintias (1 Cor 5:5) tiene que ver con los tratos de Cristo con la iglesia, no con el mundo. Es mas sensible seguir la tendencia del Nuevo Testamento de atribuir los hechos de Yahvé al Señor Jesús (ver Juan 5:27; nótese el uso de Isaías 6:10 en Juan 12:40-41; Joel 2:32 en Rom 10:13). Mejor esto que estipular que habrá hasta cinco días escatológicos.

Pues todas estas frases se refieren a la venida de Cristo al fin del siglo, y no antes de la tribulación, veo ninguna evidencia aquí de un rapto secreto antes de la tribulación, una doctrina popular que veo como no-bíblica. Ver AQUI y ACA.

Todo para decir que, el Día de Yahvé se ha “cristologizado” con el Día del Señor Jesucristo porque como Creador y Salvador el es quien trae el juicio y la salvación final.

 

“El Día del Señor, el Día del Señor Jesucristo – ¿hay una diferencia?” por Gary S. Shogren, Ph.D, Profesor de Nuevo Testamento, Seminario ESEPA, San José, Costa Rica

La deidad de Cristo en las versiones modernas de la Biblia

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Si alguien le dice que la NVI, o La Biblia de las Américas, o Dios Habla Hoy, etc., niega la deidad de Cristo, tal persona o maestro está equivocado y culpable de investigación descuidada y negligente. Es probablemente algo leído de algún sitio web sin discernimiento.

Una prueba con más discernimiento: solamente hay que buscar Juan 1:1 o Tito 2:13 para ver qué estas versiones enseñan sobre la persona del Hijo de Dios.

Ejemplos de Tito 2:13, el cual habla de Jesus quien es el gran Dios:

  • el regreso glorioso de nuestro gran Dios y Salvador Jesucristo, DHH
  • la gloriosa venida de nuestro gran Dios y Salvador Jesucristo, NVI
  • la gloria de nuestro gran Dios y Salvador Cristo Jesús, LBLA
  • la gloria de nuestro gran Dios y Salvador Cristo Jesús, NBLH
  • la gloria de nuestro gran Dios y Salvador Jesucristo, NTV
  • manifestación gloriosa de nuestro gran Dios y Salvador Jesucristo. RV 95
  • la gloria del gran Dios y Salvador nuestro Jesucristo, RVA
  • cuando se manifestará nuestro gran Dios y Salvador Jesucristo, TLA
    Etc.

Los manuscritos más antiguos, los cuales forman parte del texto crítico del Nuevo Testamento, todos, todos, enseñan la deidad de Cristo con plena claridad.

¡No crea todo lo que escuche en la calle! O en YouTube, o en un librito de Jack Chick.

¿Servimos al Señor por la Ley o en el Espíritu Santo?

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El Señor anunció, “viene la hora cuando ni en este monte ni en Jerusalén adorarán ustedes al Padre” (Juan 4:21). Qué increible, entonces, que tantos creyentes quieren regresar al altar de Jerusalén, y tratan de buscar la justicia por medio de la Torá, en vez de vivir por el Espíritu de Dios. Aquí está una cita valiosa del libro de Charles Leiter “La Ley de Cristo”, que básicamente es una colección de versículos bíblicos.

 

“Es muy significativo que en el Nuevo Testamento, el pecado NO es definido principalmente en términos de violar una lista de prohibiciones, sino en términos de dañar, entristecer, resistir (Hechos 7:51), mentir (Hechos 5:3), poner a prueba (Hechos 5:9), insultar (Hebreos 10:29), blasfemar (Mateo 12:31-32), y ofender de otras maneras a una Persona viviente – el Espíritu Santo.

“Por otro lado, la vida piadosa es definida en términos de vivir en el Espíritu (Gálatas 5:25), andar en el Espíritu (Gálatas 5:25), ser guiado por el Espíritu (Romanos 8:14), producir el fruto del Espíritu (Gálatas 5:22), ser lleno del Espíritu (Efesios 5:18), sembrar para el Espíritu (Gálatas 6:8), regocijarse en el Espíritu (Lucas 10:21), abundar en la esperanza por el poder del Espíritu (Romanos 15:13), orar en el Espíritu (Efesios 6:18), adorar en el Espíritu (Filipenses 3:3), estar en el Espíritu (Apocalipsis 1:10; Lucas 2:27), hablar con las palabras enseñadas por el Espíritu (Lucas 12:12; Hechos 6:10; 1 Corintios 2:13), obedecer las restricciones puestas por el Espíritu (Hechos 16:6-7), ser consolado por el Espíritu (Hechos 9:31), servir en lo nuevo del Espíritu (Romanos 7:6), pensar en las cosas del Espíritu (Romanos 8:5), hacer morir las acciones carnales por el poder del Espíritu (Romanos 8:13), ser fortalecido por el Espíritu (Efesios 3:16), conservar la unidad del Espíritu (Efesios 4:3), amar en el Espíritu (Colosenses 1:8), tener el gozo del Espíritu (Hechos 13:52; Romanos 14:17; 1 Tesalonicenses 1:6), con el poder del Espíritu guardar la preciosa enseñanza que se te ha confiado (2 Timoteo 1:14), predicar el evangelio por el poder del Espíritu (1 Pedro 1:12), echar fuera demonios por el Espíritu (Mateo 12:28), y prestar atención a lo que el Espíritu dice (Apocalipsis 2:7,11, 17, 29; 3:6, 13, 22).

“A estos versículos, se pueden agregar muchos más. No es sorprendente, entonces, que Pablo en 2 Corintios 3 se refiera al Nuevo Pacto entero como ‘el ministerio del Espíritu’ (2 Corintios 3:8).”

Del libro de Charles Leiter, The Law of Christ, disponible en Amazon.com

Leiter Law of Christ

 

¿Resoluciones de Año Nuevo o Milagros del Nuevo Pacto?

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Picture1Durante muchos años, yo no hice resoluciones de Año Nuevo. Mi razonamiento era:

  • ¿Por qué hacer una gran cosa solo porque el planeta ha girado alrededor del sol hacia un punto arbitrario en el espacio?
  • ¿Por qué tratar de ser mejores personas en este único día cuando yo debería hacerlo todo el tiempo?
  • ¿Son las resoluciones relevantes para mí, puesto que yo no necesito dejar de fumar, tomar o apostar?

Yo he llegado a pensar diferente. Durante los últimos 5 años más o menos, yo he hecho una sola resolución de Año Nuevo el 31 de diciembre, basada en mi propio estudio de la Biblia y de la naturaleza humana.

La palabra nos revela a nosotros que hay dos métodos para hacer resoluciones.

Método A: “Yo voy a tratar verdaderamente de ser una mejor persona en esta área.” [1] Pero ¿no sabemos todos lo que pasa? La resolución viene aclarada, usualmente en unos pocos días o semanas. “45 por ciento de estadounidenses hacen resoluciones, pero sólo un 8 por ciento las mantienen.” [2] Avergonzados, empujamos nuestro noble plan a la parte de atrás de nuestras mentes, Lee el resto de esta entrada »

La señal descuidada de los últimos días: relaciones frías dentro del pueblo de Dios

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¿Las señales de los Últimos Días? ¡Por supuesto!, dice usted, ¡yo puedo mencionar algunas!

¡Terremotos, guerras, hambrunas, pestes! ¡Persecución, Cristos falsos, profetas engañosos! Exacto, y se pueden encontrar todos en el Discurso del Monte de los Olivos (Mateo 24-25).

Más allá de la enseñanza auténtica del Nuevo Testamento, existe toda una industria de gente, trabajando 24 horas al día para calcular la identidad del anticristo, el papel de Europa o de los Estados Unidos en la profecía, la Bestia, la supuesta computadora en Bélgica, los microchips y más. Sin embargo, hasta estos “expertos sobre la profecía” olvidan una señal en particular: pues dentro de las palabras de Jesús hay una característica del Fin que muchos pasan por alto o menosprecia, es decir que, durante la tribulación:

…muchos tropezarán; y se traicionarán unos a otros, y se aborrecerán unos a otros…y por haberse multiplicado la maldad, se enfriará el amor de muchos (Mateo 24:10, 12).

Señal de los últimos días

Señal de los últimos días

“Tropezarán” indica que estas personas son supuestos creyentes. Viene la persecución y los “cristianos”, sintiendo la presión, atacan unos a otros. La opinión popular dice que la persecución hace que los cristianos sean más cariñosos o unidos, pero no es verdad – cuando la naturaleza humana tiene control, la gente traiciona a los demás para sobrevivir. [1] Como un comentarista ha dicho sobre estos versículos, “Lo que solamente los de afuera habían hecho, ahora se dice sobre los miembros de la iglesia: ellos también ‘traicionarán’ a los hermanos y hermanas cristianos. El odio, la manera por la cual el mundo se relaciona a la iglesia, también viene a la superficie en la iglesia.” [2] Esta recesión de amor no será tan llamativa como un terremoto; sin embargo, nuestro Señor opinó que era suficientemente importante para mencionar. [3]

En 1-2 Tesalonicenses, Pablo “refleja” a Mateo 24-25, mencionando muchas de las facetas encontradas en ese evangelio, y las aplica la iglesia presionada de Tesalónica. Existe un paralelo entre los textos cuando él menciona el amor que los cristianos tienen que tener el uno para el otro.

1. En 1 Tes 4:9, Pablo afirma “Pero con respecto al amor fraternal, no tenéis necesidad de que os escriba Lee el resto de esta entrada »

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