Razon de la esperanza

La verdad de Dios para el pueblo de Dios

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El vocablo más difícil de 1 Tesalonicenses

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Tomado de mi comentario: Gary S. Shogren, 1-2 Tesalonicenses, Comentario Exegético-Práctico del Nuevo Testamento, Barcelona: Andamio, 2019), pp. 168-171. También un libro de Logos.

 

¿Por qué tanta divergencia en las versiones de 1 Tes 4:4?

  • que cada uno de vosotros sepa tener su propia esposa en santidad y honor (RV 60)
  • que cada uno aprenda a controlar su propio cuerpo de una manera santa y honrosa (NVI)
  • que cada uno de vosotros sepa cómo poseer su propio vaso en santificación y honor (LBLA, BTX)

Este es el versículo más complejo de la correspondencia tesalonicense debido a la dificultad del lenguaje de la proposición “controlar/poseer su propio cuerpo/vaso [skeuos/σκεῦος].” [1] Lo más probable es que los tesalonicenses supieran lo que quería decir Pablo con skeuos; lo habrían oído antes de él. O, pudieron pedirle al mensajero Timoteo aclaración. Hoy en día no tenemos un Timoteo para aclarar el tema. (¡Y el nivel de dificultad para el estudioso moderno demuestra que, la traducción de la Biblia no es ejercicio sencillo de buscar las palabras en un diccionario!)

La mejor interpretación, a mi parecer, es que todos los cristianos, hombres y mujeres, deben saber cómo mantener el control de sus cuerpos de una manera que agrade a Dios en la santidad sexual.

Un manuscrito antiguo de 1 Tes 4. Note la caligrafía profesional, y que no hay espacios entre palabras, y que se escribe skeuos (marcado en rojo) en la caligrafía del siglo 4

El nombre “vaso” (skeuos/σκεῦος) presenta dificultades inusuales para el intérprete. En otros contextos, se utilizaba literalmente como contenedor (Mc 11:16); aquí es una metáfora, pero ¿de qué? Dos milenios de interpretaciones han producido las siguientes opciones: Lee el resto de esta entrada »

¡Pruebe Arnold, comentario de Efesios!

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¡Recomiendo el comentario de Efesios por nuestro amigo Clinton Arnold! Es parte de la serie Comentario Exegético-Práctico del Nuevo Testamento (CEPNT), publicado por Andamio; Arnold también es el editor de la serie. He aquí una descripción de la serie. Se puede comprar de Andamio, de Amazon, de Kindle, y de Logos. También puede comprar mi comentario de 1-2 Tesalonicenses allí.

 

 

Aquí una selección:

Humanidad atrapada en la esclavitud 

Toda la humanidad está atrapada sin poder escapar de una forma triple de esclavitud. 

Pablo utiliza la palabra “muertos” para caracterizar esta esclavitud. Alguien que está muerto ha perdido toda habilidad para funcionar, razonar o sentir. Lo que resulta irónico es que en el retrato que Pablo hace de los muertos en este pasaje éstos mantienen su habilidad para caminar y actuar. Simplemente han sido separados del Autor de la vida y no tienen deseo alguno ni habilidad para complacerle o para relacionarse con él, su Hacedor. Pablo enseña en este pasaje que no hay nada que puedan hacer los muertos para ganarse el favor de Dios y especialmente su salvación. No hay señal de que ni siquiera lo deseen porque toda su vida está bajo el control de tres fuerzas poderosas que determinan su conducta diaria y su modo de pensar.

Ha quedado demostrado que el mundo, el diablo y la carne son poderes persuasivos que llevan a la humanidad a cometer actos que se desvían del carácter santo y justo de Dios. En el NT hay numerosos testimonios sobre estos tres poderes esclavizadores en las enseñanzas de Jesús, Juan, Lucas, Pedro y Santiago, aunque utilicen un vocabulario distinto. Estas tres fuerzas juntas forman una atadura ineludible, una trampa mortal que mantiene a la humanidad alejada de Dios y sobre una senda diaria de pecado tanto de pensamiento como de conducta.

Podríamos decir que una de estas fuerzas es externa a nosotros, otra es interna, y la otra obra poderosamente a través de las primeras dos además de directamente. La “edad de este mundo” es el medio político, social, económico y cultural insano e impío en el que vivimos. Representa el mal organizado en forma de presión social, ideología, sistemas y estructuras que nos proporcionan un guion de cómo vivir la vida separados de Dios y de sus propósitos. La “carne” es la tendencia e inclinación interior al mal. Es nuestra condición de criatura, infectada por las implicaciones de la caída de Adán, la que nos impulsa a actuar de forma contraria a la que Dios desea que hagamos. Representa una inclinación hacia nosotros mismos y a alejarnos de Dios. “El príncipe de la potestad del aire,” el diablo, es un espíritu inteligente y poderoso que es absolutamente malvado e intenta realizar el mayor mal posible en las vidas de los individuos y a través de ellos en la sociedad.

Los gentiles y judíos que viven en la época de Pablo no tendrían problema alguno para entender y aceptar el diagnóstico de Pablo sobre el dilema humano. Algunos de los gentiles, no obstante, les puede haber resultado difícil entender la inclinación interior al mal que Pablo denomina la “carne,” especialmente si han vivido bajo la influencia de cualquier forma de estoicismo. Puede que estén más dispuesto a aceptar el “mundo” y la idea de los espíritus malignos. Los occidentales de la época contemporánea, por el contrario, a menudo tienen muchas más dificultades para aceptar la noción de un ser personal llamado diablo que influye en la humanidad a través de un ámbito de espíritus malignos. Algunos estudiosos han hablado de esto como lenguaje mitológico que refleja la visión obsoleta de Pablo que resulta irrelevante en nuestra sociedad moderna. Sin embargo, Pablo veía al diablo y a los espíritus malignos como una realidad con la que había que enfrentarse; y así lo han visto los creyentes a lo largo de los siglos, y en todas las culturas y grupos étnicos del mundo.

Cualquiera que sea la dificultad que se tenga para aceptar el diagnóstico de Pablo, este presenta una visión equilibrada en concordancia con el resto de la revelación bíblica y que es necesario integrar a la visión cristiana contemporánea sea cual sea su cultura.

“¡Pruebe Arnold, comentario en Efesios!” por Gary S. Shogren, Profesor de Nuevo Testamento, Seminario ESEPA, San José, Costa Rica

¡Pruebe Strauss, comentario de Evangelio de Marcos!

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¡Recomiendo el comentario de Marcos por Mark Strauss! Es parte de la serie Comentario Exegético-Práctico del Nuevo Testamento (CEPNT), publicado por Andamio. He aquí una descripción de la serie. Se puede comprar de Andamio, de Amazon, de Kindle, y de Logos. También puede comprar mi comentario de 1-2 Tesalonicenses allí. Marcos fue escrito en griego por una audiencia gentil, a veces citando los dichos arameos de Jesús.

He aquí una sección:

Teología aplicada de Marcos 13:24-37

La segunda parte del discurso del Monte de los Olivos de Jesús continúa dos temas importantes introducidos en la primera parte: el peligro de la especulación escatológica y el llamamiento a estar alerta.

El peligro de la especulación escatológica

Al igual que los discípulos no deben caer en el error de asumir que los eventos catastróficos como las guerras, hambres y terremotos son signos seguros de la destrucción de Jerusalén o del fin de los tiempos (13:7-8), tampoco deben calcular el momento del fin, ya que sólo el Padre lo sabe (13:32). Más bien, deben permanecer fieles y en constante vigilancia, viviendo vidas santas.

Llamamiento a estar alerta

Los temas de la vigilancia y la preparación espiritual (cf. 14:34-38) son habituales en el NT. Además de varias parábolas sobre la administración en los evangelios (ver comentario en 13:34), Pablo les recuerda a los tesalonicences que como “hijos de la luz” e “hijos del día” no deben dormirse espiritualmente como los demás, sino permanecer despiertos y “en nuestro sano juicio, protegidos por la coraza de la fe y del amor, y por el casco de la esperanza de salvación” (1 Ts 5:5-8). La vigilancia aquí va ligada a la práctica de virtudes cristianas tales como la fe, la esperanza y el amor. De forma similar, Pablo anima a los corintios a “mantenerse alerta” (γρηγορεῖτε), lo cual se define como mantenerse firmes en la fe, ser fuertes y valientes, y hacer todo con amor (1 Co 16:13-14). La preparación para el regreso de Cristo no consiste en calcular la fecha exacta del Armagedón o vincular los eventos mundiales con el cumplimiento de las profecías bíblicas. Se trata de dejar que brillen nuestras luces espirituales mostrando el fruto del Espíritu (Mt 5:16; Gl 5:22).

El regreso triunfante del Hijo del hombre y la reivindicación de su pueblo

Un tercer tema teológico importante de este pasaje es el regreso del Hijo del hombre que viene “en las nubes con gran poder y gloria” (13:26) y la reunión de “sus escogidos” (13:27). Como señalamos anteriormente, este tema tiene su trasfondo en Dn 7:13-14, donde alguien semejante a “un hijo del hombre” bar ʾĕnāš = un ser humano) se acerca al Anciano de días y recibe toda la gloria y soberanía y un reino eterno. Aunque algunos identifican la referencia de Marcos con la ascensión y exaltación de Jesús a la derecha de Dios (ver comentarios sobre 13:26), nosotros hemos argumentado que para Marcos esta es la segunda venida de Cristo, la consumación del reino de Dios. El reino que fue anunciado por ­Jesús (1:15), explicado en parábolas (4:11, 26, 30), ofrecido en el presente (10:14, 15, 23-25; 12:34), y que será consumado en el futuro (9:1, 47; 11:10; 14:25; 15:43), llegará en toda su plenitud cuando el Hijo del hombre regrese.

En el NT, la segunda venida de Cristo se identifica con el acto de cierre de la historia humana. Se le suele llamar habitualmente su “venida” o “presencia” (παρουσία; 1 Ts 2:19; 3:13; 4:13; 5:23; 2 Ts 2:1, 8; Stg 5:7-8; 2 P 3:4), pero también su “revelación” (ἀποκάλυψις; 1 Co 1:7; 2 Ts 1:6-7; 1 P 4:13) y “manifestación” (ἐπιφανεία; 1 Ti 6:14; 2 Ti 4:8; Tit 2:13-14; cf. Col 3:4; 1 Jn 2:28). Aunque el momento se desconoce (Mt 25:13; Mc 13:32; 1 Ts 5:2), el regreso de Cristo será corporal y visible, de la misma naturaleza que su partida (Hch 1:11; cf. Mt 24:26-27; Lc 17:24; 1 Ts 4:16; Ap 1:7). Librará a su pueblo del sufrimiento (2 Ts 1:6-7; 1 P 4:13) y los rescatará de la ira (1 Ts 1:10), recompensando a aquellos que hayan perseverado (Mt 16:27; 2 Ti 4:8; Heb 9:28). Vendrá acompañado por la resurrección de los que hayan muerto “en Cristo” (1 Co 15:22-23; 1 Ts 4:16) en cuerpos imperecederos y glorificados (1 Co 15:42-44, 51-54; Col 3:4) y Cristo vivirá de forma permanente con su pueblo (Jn 14:2-3; 1 Ts 4:17; 2 Ts 2:1).

En el libro de Apocalipsis el regreso de Cristo viene marcado por una serie de eventos que darán fin a la época presente: el regreso triunfante de Cristo (Ap 19:11), el juicio a los malvados (19:15-20:15; cf. Mt 13:40-41; 25:31-46), la reivindicación de los justos (Ap 20:4-6), la resurrección de los muertos (20:4-6, 12-13), un reinado de mil años de Cristo (20:4-7), y un nuevo cielo y una tierra nueva (Ap 21-22). Sin embargo, la preocupación de Marcos en el pasaje presente no está en estos detalles, sino en la certeza de la futura revelación del Hijo del hombre (13:26) y en la reivindicación de sus seguidores fieles (13:27).

Tristemente, la segunda venida de Cristo ha sido fuente de interminables debates entre cristianos, en lo referente a su naturaleza, al momento concreto y a la secuencia de los hechos. ¿Será un solo evento o se dividirá en dos etapas (pre-, intermedia, o post-tribulación)? ¿Irá seguida de un milenio literal de mil años o del establecimiento inmediato de un nuevo cielo y tierra? Aunque este tipo de preguntas no carecen de importancia y merece la pena investigarlas, no se debería permitir que impidieran la comunión cristiana. No eran esas las preocupaciones de los autores bíblicos, que consideraban el regreso de Cristo como una esperanza grande y gloriosa para los creyentes. Como afirma con tanta elocuencia Pablo, la promesa del regreso de Cristo nos recuerda que todas las dificultades de la vida algún día se terminarán, cuando recibamos cuerpos imperecederos y glorificados y nos reunamos con aquellos “en Cristo” que perdimos a lo largo del camino (1 Co 15:51-54; 1 Ts 4:13-17). Su conclusión: “Por lo tanto, animaos unos a otros con estas palabras” (1 Ts 4:18).

“¡Pruebe Strauss, comentario de Evangelio de Marcos!” por Gary S. Shogren, Profesor de Seminario ESEPA, San José, Costa Rica

 

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