Razon de la esperanza

La verdad de Dios para el pueblo de Dios

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¿Acaso ‘Abba’ significa ‘Papi’?

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En breve, no, la evidencia sugiere que, significa “Padre” y ya.

Vamos a Romanos 8:15 RVC – “Pues ustedes no han recibido un espíritu que los esclavice nuevamente al miedo, sino que han recibido el espíritu de adopción, por el cual clamamos: ¡Abba, Padre!”

Trasfondo lingüístico: En el Nuevo Testamento, es trasliterado a αββα, abba, letras griegas para representar los sonidos arameos. Abba (אַבָּא) es una variación de Ab (אַב), “padre”. Abba no es una palabra del hebreo, sino del arameo, que era el lenguaje de los gentiles y judíos del Mediterráneo oriental, como también de los rabíes durante muchos siglos. Originalmente significó “papá”, sin embargo, por la evolución que todas las palabras experimentan, llegó a ser la forma por la cual tanto niños como adultos usarían para dirigirse a sus padres. Parte de ese proceso fue, los judíos empezaron a usar Abba como título para los rabinos importantes, por ejemplo Abba Saul en el siglo II. Fueron “padres”, no “papies”, y por eso Jesús dijo en Mateo 23:8-9, “Pero vosotros, no seáis llamados Rabí; porque uno solo es vuestro Maestro, y todos vosotros sois hermanos. Y no llaméis a nadie vuestro PADRE en la tierra, porque vuestro Padre que está en los cielos es uno solo.” No hay ni siquiera una referencia a judíos no cristianos usando Abba para Dios.

Uso por Jesús: Toda la evidencia indica que Jesús enseñó todo en arameo. Algunos ejemplos son Talita cumi (Mr 5:41); Efata (Mr 7:34). Ni él dudó en usar el arameo como su idioma para orar, al llamar a su padre Abba (Mr 14:36). Este era el lenguaje de muchos cristianos primitivos, es por ello que algunas palabras pasaron directamente al griego, por ejemplo marana ta (“¡Señor nuestro, ven!”; 1Co 16:22), y la palabra Abba aquí en Romanos y en Gálatas 4:6. Por otro lado, después del Nuevo Testamento, no se encuentra en los escritos patrísticos excepto en citas del NT. [1] En Romanos y en Gálatas, Pablo traduce Abba de arameo a griego, y usa la palabra normal para el padre, “pater” (πατηρ), no, con todo respecto, “patercito”. Entonces, Rom 8:15, αββα ὁ πατήρ. El Padre Nuestro también tiene Pater.

Uso actual: Se ha vuelto una moda en América Latina traducir Abba como Papá o Papi. No fue inventado esta práctica allí, creo, así que lo he escuchado en inglés, francés y alemán. La mejor evidencia dice que, significa simplemente “Padre”. No obstante, el evangelios nos dice que esa verdad es más que suficiente para invitarnos a orar a “nuestro Padre”.

* La materia de este blog tomada de mi comentario de Romanos en el Comentario Bíblico Contemporáneo.

Comentario Biblico

** A propósito, cité por arriba la Reina Valera Contemporánea, la cual me gusta. Si usted quiere la tradición de la RV, la recomiendo. Ojalá que fuera basada en el texto crítico, no en el Textus receptus, pero bueno. Para mi, cuyo primer idioma es inglés, ¡me gusta mucho que no tengo que usar los verbos de “vosotros”!

NOTA
[1] Aquí una cita rica de Ireneo, Contra las herejías 5.8.1 – “Esto no nos sucede por la destrucción de la carne, sino por la comunión del Espíritu; pues aquellos a quienes escribía no vivían sin la carne, sino que habían recibido al Espíritu de Dios, [1142] «en el cual clamamos: ¡Abbá, Padre!» (Rom 8,15). Si, pues, teniendo ahora esta prenda clamamos: «¡Abbá, Padre!», ¿qué sucederá cuando, resucitados, lo veremos cara a cara (1 Cor 13,12); cuando todos sus miembros a una sola voz elevarán el himno de alegría, para glorificar al que los ha resucitado de los muertos para darles la vida eterna? Pues si la prenda, apoderándose del hombre mismo, ya le hace clamar: «¡Abbá, Padre!», ¿qué hará la gracia universal del Espíritu, que Dios otorgará a los hombres? Nos hará semejantes a él, y nos hará perfectos por la voluntad del Padre; pues éste ha hecho al hombre según la imagen y semejanza de Dios.”

¿Acaso ‘Abba’ significa ‘Papi’? por Gary S. Shogren, PhD en Nuevo Testamento, Profesor de Seminario ESEPA, San José, Costa Rica

¡Únase al Safari! Leer la Septuaginta en 2019-2020

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En el pasado, he dirigido grupos de estudio. Un año fue el NT Griego entero, hace rato los libros de Torá en hebreo. ¡En 2019-2020 el safari más largo de todos!

La Septuaginta (o LXX) es la original traducción de la Biblia a otro idioma, llevada a cabo por los rabinos. Fue la Biblia de la diáspora judía y de la iglesia primitiva.

Nuestra Meta: Una excursión de dos años a través de la Septuaginta griega, incluso los libros “deuterocanónicos”. Empezaremos el 1 de enero 2019 y terminaremos los fines de 2020. El plan de lectura semanal significa que leeremos aproximadamente 1.5 capítulos por día. Por ejemplo, la semana de 1-6 de enero, leeremos Génesis 1-12 LXX. Los salmos se encontrarán de vez en cuando. Incluso vamos a leer algunos manuscritos pre-cristianos. Aviso: este safari no es un curso de griego. Los participantes deben ya tener un nivel intermedio o alto de koiné.

Método: Vaya a la página Septuagint in 2019-2020 en Facebook. Y descargue nuestros recursos de DROPBOX.

Ya tenemos más de 100 participantes. Y uno de los viajeros es nuestro amigo David Baer, Ph D de Cambridge University y experto en el Antiguo Testamento, especialmente la Septuaginta. Él escribe:

¿Para qué leer la Septuaginta? ¿Tóda la Septuaginta? ¿A lo largo de dos años … ?
No es difícil imaginar que semejante proyecto se quedara a la orilla de la carretera de nuestras vidas, una ‘buena idea’ que jamás encuentra espacio entre las prioridades y el trajín cotidianos.
Sin embargo, me apunto. Me apunto porque la lectura de la Septuaginta trae consigo varios beneficios.
En primer lugar, el estudiante que se ha decidido a aprender el griego del Nuevo Testamento en realidad se ha capacitado para leer una pequeñísima porción de la literatura judía y cristiana que se escribió en griego. Los que hemos llegado hasta el punto de poder leer el Nuevo Testamento en griego hemos logrado algo importante. De eso no cabe duda. Pero no podemos decir que leemos el griego. Todavía no.
La lectura de la Septuaginta, precisamente porque se trata del mismo griego koiné del Nuevo Testamento pero en textos que no nos son tan conocidos como los del Nuevo Testamento, representa la mejor forma de aprender el griego.
En segundo lugar, la Septuaginta era la forma de la Biblia más conocido durante las primeras generaciones de la iglesia cristiana. Aunque las diferencias entre los textos masoréticos hebreos y la Septuaginta no son de proporciones escandalosos, no se puede negar que diferencias hay. La lectura de la Septuaginta nos permite caminar en los zapatos de esos primeros cristianos que conocían sus Escrituras principalmente o aún exclusivamente en vestimenta griega.
En tercer lugar, la lectura de la Septuaginta es una puerta de entrada conveniente para encontrarse con temas de la crítica textual de la manera más concreta posible. Tal lectura nos da la oportunidad de reflejar sobre la difícil tarea de comprender aquella relación compleja entre textos que gozan de un origen compartido pero que han llegado a ser distintos mediante el manejo reverente al cual fueron sometidos por creyentes judíos y cristianos.
Finalmente, ¡la lectura de la Septuaginta es divertida! Más cuando se realiza entre un cohorte de amigos—o de lectores que en su buen momento se volverán amigos—mediante el reto intelectual compartido de leer textos antiguos lentamente.
¡Leamos, pues, la Septuaginta, uniendo esfuerzos a los de nuestros antepasados espirituales, cuyas manos y ojos también cayeron sobre textos griegos llamados ‘Palabra de Dios’!
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El “Evangelio de Judas”

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El 6 de abril del 2006, la Sociedad de National Geographic, por fin confirmó los rumores surgidos desde hace 30 años, al anunciar el descubrimiento y la publicación del Evangelio de Judas, perdido por siglos. El siguiente sábado, el Canal de National Geographic transmitió un documental sobre EL EVANGELIO PROHIBIDO DE JUDAS.

Una copia del llamado "Evangelio de Judas"

Una copia del llamado “Evangelio de Judas”

El documento fue uno de los libros del antiguo movimiento “gnóstico,” secta que reclamó sabiduría exclusiva, no disponible para el creyente común. Este seudo evangelio pretende ser el diario de Judas Iscariote; en el se “revela” el error en que han vivido los cristianos respecto a la traición de Judas, ya que según el documento, fue Jesús quién expresamente le solicitó a Judas que lo traicionara, facilitándole así el cumplimiento de su propósito. Elaine Pagels, profesora de Princeton University y una de las especialistas mundiales sobre la literatura gnóstica, ha declarado que: “Esto cambia la historia del cristianismo primitivo.” Según cierto gnóstico moderno, revela la realidad “de ese gran apóstol y el papel que le tocó realizar para que se cumpliera a la perfección el drama divino del Cristo…Judas fue el apóstol más preparado y por lo tanto le tocó cumplir el papel más difícil del drama, el de la traición…” (http://porlaboca.blogspot.com/ un blog gnóstico costarricense).

¿Es el documento auténtico?

Parece que la sociedad de National Geographic, la cual ha invertido millones en este proyecto, está pregonando el Evangelio de Judas como “auténtico,” pero tengamos cuidado con este lenguaje. Si la pregunta es: ¿Es realmente un libro escrito por Judas como un diario? la respuesta es: No. Ningún erudito digno de confianza diría eso. Si la preguntas es: ¿Es el Evangelio de Judas realmente un libro escrito por alguien en el siglo 2, y por eso es un libro antiguo? en este caso, la respuesta es: Sí. Pruebas científicas confirman que el manuscrito (una copia del Evangelio, no el original) fecha de 220-340 d. C. Además, sabemos que un evangelio gnóstico del mismo nombre existía antes de 180 d. C.; el padre de la iglesia Ireneo lo cita en su comentario sobre la secta de los “cainitas”:

[Los cainitas] dicen que Judas el traidor fue el único que conoció todas estas cosas [de la doctrina gnóstica] exactamente, porque sólo él entre todos, conoció la verdad para llevar a cabo el misterio de la traición, por la cual quedaron destruidos todos los seres terrenos y celestiales. [O sea, estos gnósticos creían que Jesús mandó a Judas que lo traicionara, aunque no fuera la voluntad de ese discípulo fiel]. Para ello muestran un libro de su invención, que llaman el Evangelio de Judas. Ireneo, Contra los herejes 1.31.1

Es sumamente probable que el documento ahora publicado, es el libro perdido de los cainitas; por lo tanto se puede inferir una fecha de entre 130 y 170 d. C. para la composición del Evangelio de Judas. Sin embargo, es lo que muchos están llamando una “ficción auténtica”; es un libro del siglo 2 que realmente refleja la fe gnóstica, pero no tiene nada que ver con la historia del siglo 1. Es como todos los evangelios gnósticos, los cuales datan de por lo menos 100 años después de Jesús. Por otro lado, los cuatro evangelios del Nuevo Testamento, datan de unas cuantas décadas después de la crucifixión de Cristo.

 ¿Qué enseña y por qué?

Históricamente, el gnosticismo, en docenas de sectas y manifestaciones, fue el enemigo más fuerte del cristianismo con su oferta de conocimiento libre para todo el mundo. Ireneo de Lyon, en Francia, se le opuso, con su famoso escrito Contra los herejes en el año 180 d.C. (citado arriba). Se entiende el nombre “gnóstico” [él que sabe sobre Dios] como el opuesto de “agnóstico” [él que NO sabe sobre Dios]. Es decir, en vez de reclamar ignorancia sobre Dios, el gnóstico declara que tal conocimiento es accesible únicamente para unos pocos elegidos. Su mensaje era “información confidencial,” trasmitida a sus miembros, poco a poco. Por eso, los libros a menudo explican por qué habían ocultado la información por tanto tiempo:

Evangelio de Judas: La secreta historia de la revelación que Jesús hizo en conversación con Judas Iscariote, durante una semana, tres días antes de que celebrara la Pascua.

Podemos compararlo con el inicio del llamado Evangelio de Tomás, otra obra gnóstica del siglo 2:

Éstos son los dichos secretos que ha proclamado Jesús el viviente y que anotó Dídimo Judas Tomás.

La base sobre la cual se sustenta el movimiento gnóstico, es que el Dios Supremo no es el Creador; más bien, hay muchos dioses; uno de esos dioses inferiores fue el creador del mundo físico. Una doctrina paralela es la exaltación gnóstica de lo inmaterial (el espíritu) y el desprecio de lo material (el mundo físico). Por esta razón, para ellos, la idea de Cristo encarnado era repugnante. Algunos negaron la encarnación de Cristo, imaginándolo como un fantasma (ver 1 Juan 4:1-6, donde el apóstol dice que esta doctrina es del anticristo). Otros imaginaron el cuerpo humano como una cárcel, de la cual el espíritu de Cristo anheló escapar. Se encuentra esta perspectiva en el Evangelio de Judas, pues al iniciar la muerte de Jesús, Judas lo liberaría de la carne: “Por tí se sacrificará el hombre que me reviste.” Por esa razón, los autores del libro, los cainitas, honraron tanto a Judas como a Caín, porque ellos destruyeron el cuerpo físico de Jesús o de Abel (Gen 4:8).

Es típico de los documentos gnósticos ofrecer una supuesta perspectiva madura para los iniciados. Por el contrario, lo que enseñan, contradice los libros escritos por los primeros discípulos de Jesús:

Juan 13:2 – Y cuando cenaban, como el diablo ya había puesto en el corazón de Judas Iscariote hijo de Simón que lo entregara…[o sea, fue el diablo, no Jesús, quien lo instigó]

Hechos 1:16, 18 – Judas…fue guía de los que prendieron a Jesús…Este, pues, que había adquirido un campo con el salario de su iniquidad, cayó de cabeza y se reventó por la mitad, y todas sus entrañas se derramaron [es decir, cometió el pecado grave de suicidio].

En el Evangelio de Judas, los discípulos confiesan a Jesús como el Hijo del Dios judío, el creador; ante esto,  Jesús se ríe, y les responde que la realidad es que existe una jerarquía de muchos seres divinos, llamados “generaciones.” Solo Judas Iscariote tiene la percepción para ver un poco de esta verdad, entonces Jesús le revela los secretos gnósticos.

En este evangelio, como los otros, el Ser Supremo no se concibe como creador. No hay caída ni redención del pecado. No hay encarnación, por lo tanto, no hay pasión, crucifixión ni resurrección de Jesús ni de los creyentes en su venida. Es decir, no son documentos cristianos, sino de otra religión. Tienen valor para el historiador, pero no para entender la fe cristiana ni la verdad histórica de Jesús y Judas.

El Evangelio de Judas y las teorías de conspiración

En mayo, se estrenará la película El Código de Da Vinci. El autor de la novela original, Dan Brown, se enfoca en los documentos gnósticos El Evangelio de Felipe y El Evangelio de María Magdalena. El Evangelio de Judas cabe dentro del mismo género de la literatura gnóstica: evangelios que pretenden replantear la historia de Jesús en sus propios términos. A propósito, los varios evangelios gnósticos se contradicen unos a otros, pues cada uno asigna a algún discípulo – sea Felipe, Tomás, Judas Iscariote, Pedro o Jacobo – la clave para entender los misterios, y niega la “verdad” revelada a los otros apóstoles.

Brown por su parte, ha declarado que el emperador Constantino suprimió los evangelios gnósticos en el siglo 4, y decidió de incluir solo nuestros cuatro evangelios en la Biblia. Claro que esto es falso: ya a mediados del siglo 2, la iglesia universal afirmó cuatro y solo cuatro evangelios: Mateo, Marcos, Lucas y Juan. Por ejemplo, Ireneo escribió sobre los evangelios que: “No es posible que puedan ser ni más ni menos de cuatro” (Contra los herejes 1.11.18). Él sabía de otros evangelios, sin embargo, la iglesia percibía que eran obras recientes, no escritos por los apóstoles de Jesús.

Síntesis y Conclusión

  • Para el historiador, el Evangelio de Judas es un descubrimiento fascinante.
  • Casi cierto que se trata de un libro antiguo, y en ese sentido “auténtico.” El manuscrito (o sea, copia) es del siglo 3 o 4, el escrito original del siglo 2.
  • Nos provee un texto descrito por Ireneo en 180 d. C., pero hasta ahora poco conocido.
  • Su contenido es predecible, típico de un corriente del gnosticismo del siglo 2.

Pues, ¿dónde nos deja a nosotros, los creyentes, puestos nerviosos al oír de la televisión de que nuestra fe está equivocada, o de los compañeros de trabajo de que la Biblia ahora es falsa? Podemos responder que, según la mejor evidencia, sea bíblica, histórica o científica, el Evangelio de Judas no tiene nada para decirnos sobre lo que realmente sucedió durante la Semana Santa. No nos da información sobre el Judas Iscariote histórico: él sirve solamente como la “portavoz” de cierto autor gnóstico. El libro apenas debe inquietar al cristiano, ni pretendemos nosotros, seamos evangélicos o católicos, disimularlo. Podemos decir con confianza a nuestros amigos, de que seguimos los cuatro evangelios, no solamente porque creemos que son inspirados, sino también porque los escribieron los seguidores originales de Jesús. Después de que los creyentes habían olivado el Evangelio de Judas, nuestros cuatro evangelios han durado 2000 años. Son verídicos y confiables, y nos revelan el camino de redención.

Recursos en el Web:

Sitio de la Sociedad de National Geographic

http://www.natgeo.tv/

Evangelio de Tomás en español

http://escrituras.tripod.com/Textos/EvTomasGn.htm

Evangelio de María Magdalena en español http://escrituras.tripod.com/Textos/EvMagdalena.htm

Extractos del Evangelio de Judas en español

http://www.cooperativa.cl/p4_noticias/antialone.html?page=http://www.cooperativa.cl/p4_noticias/site/artic/20060406/pags/20060406182807.html

Ireneo Contra los herejes sobre los cainitas http://www.multimedios.org/docs/d001092/p000011.htm#h6

Sitio de Dan Brown, autor del Código de Da Vinci

http://www.danbrown.com/

Buena discusión

http://groups.msn.com/ieab/general.msnw?action=get_message&mview=0&ID_Message=1017&LastModified=4675565492341104078

“El ‘Evangelio de Judas,'” por Gary S. Shogren, Profesor de Nuevo Testamento, Seminario ESEPA, San José, Costa Rica

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