Archive for the ‘Versiones biblicas’ Category
La versión denominada La Peshitta
Una lectora me dice «a mi me han dicho que la versión de (Peshitta) es muy buena.» Ella habla de La Biblia Peshitta en Español, Traducción de Los Antiguos Manuscritos Arameos.
Mi respuesta: De hecho, no puedo recomendar la Peshitta. Originalmente fue una traducción siríaca del Antiguo Testamento en hebreo (también denominado el Tanaj) y del Nuevo griego para la iglesia en Siria. Entonces, una versión castellana de la Peshitta es una traducción de otra traducción del original. Según algunos, el siríaco fue el idioma de Jesús, sin embargo no es la verdad – fue un dialecto que no existió en su época.
Cualquier otra versión castellana se hace directamente del hebreo o griego y por tanto es más confiable.
¡El hermano del Mesías habló y escribió griego!
Dicen algunos cristianos, especialmente unos mesiánicos que, es imposible que Yeshua hablaba griego. Pero, ¿es verdad?
Ayer leí la carta de Santiago-Yakov, hermano del Señor. Fue muy difícil. ¿Sabe por qué? Porque su nivel de griego es muy alto y refinado.
Y cuando usó su nombre en sus carta, usó la forma griega Iakobos, no la forma hebrea, Yaqob. Es decir, usó la forma con la letra sigma al final, el «s». De la misma manera, cuando los judíos hablaron del Señor en el mundo de habla griega, usaron la forma con una «s» final, así que, Iesous en vez de Ieshua, y Kefa llegó a ser Kefas.
Es probable que el autor de la epístola de Judas fue hermano de Santiago, y por eso de Jesús. Su nombre fue transformado al griego por las mismas reglas: Yehuda a Ioudas.
Ellos dos crecieron en el mismo ambiente que Jesús, ¡bajo el mismo techo! Si Yakov y Yehuda pudieron hablar griego, Yeshua también.
Para otras entradas sobre el tema, busque «mesianismo» en este blog.
Cristianos y las leyendas urbanas
Yo puedo recordar mi primer contacto con una “leyenda urbana.” En el comienzo de los 1970s, yo estaba en un grupo para niños cristianos, y teníamos una revista mensual. En un artículo se publicó la siguiente historia, diciendo que era un hecho sólido:
En un estado del sur, dos hombres estaban viajando a lo largo de una carretera rural. Ellos vieron a una persona pidiendo aventón y decidieron llevarlo. Él se sentó en la parte de atrás y habló con ellos. Entonces de un momento a otro, la persona hizo la afirmación: “Jesús va a volver, sabe usted, y muy pronto.” Cuando se volvieron hacia atrás para preguntarle lo que quería decir con esto, ellos vieron que…¡el extraño había desaparecido! Ellos inmediatamente frenaron, pensando que se podría haber caído y matado. Ellos manejaron hacia atrás y hacia adelante y no pudieron encontrarlo, así que ellos pararon en el siguiente pueblo para alertar al alguacil. Cuando le contaron la historia, el alguacil dijo, “Normalmente esto constituiría una emergencia; no obstante, ¡usted es como la décima persona esta semana que me dice que ha tenido la misma experiencia!”
Tal vez usted haya escuchado la misma historia y está seguro que ocurrió a un amigo de un
amigo [ver AQUI]. Bueno, yo también era un creyente y lo repetí como cierto. No me pareció raro que los detalles fueran un poco vagos: Ahora, ¿dónde exactamente fue que sucedió esto? ¿Cuándo? ¿Cuál era el nombre del alguacil? ¿En qué periódico fue reportado? Y así sucesivamente. Fue años atrás que me di cuenta que yo había sido tomado por una “leyenda urbana” – una historia que es repetida una y otra vez a lo largo de muchos años. De hecho, Jan Harold Brunvand, la autoridad en leyendas urbanas, nombró una de sus colecciones The Vanishing Hitchhiker [El autoestopista desaparecido]. El fenómeno completo me fascinó tanto que me pude en contacto con el Dr. Brunvand e intercambiamos varias historias. En el 2009 “el autoestopista desparecido” empezó a aparecer nuevamente, con el nuevo giro que ahora dice, “Gabriel está poniendo la trompeta en sus labios; el Señor va a regresar.” Lee el resto de esta entrada »
El mesianismo en la iglesia de hoy – Parte III
[Por favor, es important leer las Partes I y II primero que nada]
Hemos hablado de las varias facetas del mesianismo moderno. Si me permite ofrecer una palabra de consejo para el pastor.
Primero, prestemos atención, no solamente a la doctrina, sino también a lo que nuestros discípulos realmente buscan. En las versiones extremas del movimiento mesiánico, los creyentes encuentran algo atractivo en un movimiento y muchas veces se debe a que les falta algo espiritual. Quieren nuevos niveles de madurez, de poder, y también un sentido de
pertenencia. Entonces, uno empieza a decir “Mashiaj” en vez de Cristo, o “Ruaj Hakodesh” en vez del Espíritu Santo, o “Ha-Shem” (El Nombre) en lugar de Jehová. ¿Ven cuál es el efecto sicológico? La persona empieza a sentir que “Yo pertenezco al Círculo Interior. Tengo información secreta. Poseo las contraseñas.” Esto puede resultar en orgullo. (De hecho, debo mencionar que muchos que se llaman a sí mismos “expertos” realmente no son sino una combinación de un poco de hebreo y bastante jactancia. Algunos de los líderes tienen “doctorados” que en realidad no valen nada.)
Segundo, una parte de nuestro ministerio es responder a la enseñanza falsa del momento, el lobo que se encuentra ahora mismo. Pablo dijo lo mismo en su charla con los líderes de Éfeso, Hechos 20:29 – “Porque yo sé que después de mi partida entrarán en medio de vosotros lobos rapaces, que no perdonarán al rebaño”.
Por ejemplo, el año pasado, un predicador estadounidense “probó” que el rapto iba a ocurrir el 21 de mayo 2011, y luego el fin del mundo el 21 de octubre 2011. Prediqué varias veces sobre el tema, escribí 2-3 entradas en contra de esto en mi blog, pues fue el tema del momento.
Sin embargo, es una tentación concentrarse en el lobo del momento, mientras que otros peligros vendrán. Una vez que su grey sepa que debe evitar al lobo, de repente un oso llega, o una serpiente, y hay que empezar de nuevo.
Entonces, tercero, es de gran importancia, ofrecer alimentación sobre todos los aspectos de la fe, pues no sabemos cuál error llegará con la próxima nueva corriente.
En gran parte, las versiones NO saludables del movimiento mesiánico avanzan porque la gente no tiene un buen entendimiento de la deidad de Cristo, de cómo nos llegó la Biblia, por qué sabemos que la Biblia es confiable, cuál es la naturaleza de la gracia y su relación con las obras. ¿Cuándo fue la última vez que predicó sobre la Trinidad? Entonces, la grey es vulnerable.
Pablo en la misma charla dijo, Hechos 20:20 – “nada que fuese útil he rehuido de anunciaros y enseñaros, públicamente y por las casas”. Él dio enseñanza para el corto plazo, el mediano y el largo plazo. Que nosotros lo imitemos y hagan lo mismo.
Una introducción a la Torah del Mesías
«El mesianismo en la iglesia de hoy – Parte III,» por Gary Shogren, PhD, Seminario ESEPA, San José, Costa Rica
El mesianismo en la iglesia de hoy – Parte II
Hablaremos de unas cuestiones teológicas con respecto a algunos grupos mesiánicos (el lector debe leer Parte I de este blog, AQUI, donde hablamos de los varios corrientes mesiánicos).
Por un lado, debemos admitir que los cristianos judíos en la época apostólica vivieron como judíos mesiánicos. Hasta cierto punto, asistieron a la sinagoga, fueron al templo para orar, y evitaron la comida impura.
La división que yo sigo, cuál es saludable y cuál no lo es: ¿El grupo dice o implica que hay algún beneficio espiritual por seguir la cultura o ley judía? Si la respuesta es sí, es un peligro.
Derivo esto del Nuevo Testamento.
Pensemos en dos asuntos: la salvación, y la santificación.
Salvación:
Hechos 15:1, 5 – “Entonces algunos que venían de Judea enseñaban a los hermanos: Si no os circuncidáis conforme al rito de Moisés, no podéis ser salvos…Pero algunos de la secta de los fariseos, que habían creído, se levantaron diciendo: Es necesario circuncidarlos, y mandarles que guarden la ley de Moisés.”
Es decir, algunos decían que la fe no es suficiente, un gentil tiene que tener fe y además obedecer la Ley de Moisés. Cuando hablan de la circuncisión, no hablaban de solamente de la sencilla cirugía. Ser circunciso significa que “soy circunciso, y por lo tanto entiendo que estoy obligado a obedecer toda la Ley de Moisés.” Es un paquete, e incluye la observancia de las 613 reglas de Moisés. Entonces, no hay tal cosa como un cristiano gentil, un gentil tiene que convertirse plenamente al judaísmo para ser parte del pueblo de Cristo Lee el resto de esta entrada »
El mesianismo en la iglesia de hoy – Parte I
Nuevo link, haga clic: «¿Dice Juan 4:22 que la salvación es sólo para los judíos?»
El mesianismo, ¡un movimiento de muchas facetas! Por ejemplo:
- Un hombre en su iglesia insiste en que el nombre del Salvador es el hebreo Yeshua o Yahoshuah, no Jesús, que Jesús es un nombre griego que él jamás escuchó en su vida; por lo tanto, si decimos Jesús, lo hemos abandonado. Así que, todo el mundo debe aprender hebreo.
- Una mujer anuncia que había soñado que ella realmente es judía, que sus antepasados fueron Conversos o Marranos de España, y entonces va a convertirse a la fe mesiánica.
- El pastor de una iglesia cercana proclama que desde ahora, la iglesia se reúne los sábados, pues un culto los domingos es una celebración pagana, instituida por el emperador romano Constantino.
- Un predicador invitado viene a su región para hablar de su propia versión del Nuevo Testamento y dice que la Reina-Valera y las demás son perversiones del mensaje original, escrito por los apóstoles judíos, en hebreo, y ahora restaurado por su erudición.
He aquí, unas de las posibilidades a las que nos enfrentamos hoy en día.
Nuestro tema de hoy es el Mesianismo, movimiento que ha tenido una gran influencia especialmente en América Latina.
¿Qué es el Mesianismo? Es una palabra como “evangélico” o “pentecostal”, es muy difícil de definir y cada persona tiene su propia opinión. Por lo menos, uno puede decir que, es un movimiento que pretende alcanzar a los judíos para Cristo y a la vez recuperar los aspectos judíos de la cultura y teología. En mi opinión, algunos creyentes mesiánicos tienen buena teología, pero otros no. Lee el resto de esta entrada »
¡No sé que predicar el domingo se me terminó el repertorio! Por Enrique Brenes, autor invitado
Muchas hemos escuchado la expresión “no sé que predicar el domingo, se me terminó el repertorio,” tanto de predicadores, como de pastores. Este es el segundo tema sobre “dos fuentes inagotables para tener una vida abundante en la predicación,” la primera fue “la lectura devocional de las Sagradas Escrituras,” hoy, trataremos la predicación expositiva.
No pretendo aquí describir lo que es predicación expositiva, ni cómo se hace ni cómo presentarla. Lo que quiero expresar acá es el valor que tiene la predicación expositiva en la vida del predicador y de la congregación. La predicación expositiva es una herramienta que puede echar mano el líder para bendecir, fructificar y hacer crecer a los feligreses.
Muchas congregaciones que son alimentadas de sermones temáticos, muchas veces largos y tediosos, en donde la gente se pierde con el tema. Otros comienzan con un tema y terminan hablando de otras cosas, otros, en el desarrollo generan una serie de temas, que al final no saben terminar, o les cuesta finalizar.Predicar es un arte y una ciencia, arte porque el predicador debe tener la habilidad y don de poder construir en los oídos y ojos de sus oyentes la obra que pretende comunicar. Es ciencia porque sigue una serie de pasos lógicos y necesarios para que el oyente pueda entender a cabalidad el mensaje divino. Lo que sigue es fundamental, el predicador puede aprender hacer lo anterior a la perfección, pero si no lo hace en el poder del Espíritu Santo, no produce el resultado de Dios en los oyentes. Es simplemente una persona con mucha habilidad de comunicación, pero sin ningún respaldo de convencimiento y de crecimiento divino. Es el Espíritu Santo Dios quien hace que las personas entiendan, comprendan y crezcan, eso no es un asunto humano. Pablo en 1Corintios 3.5-8 expresa “¿Qué es, pues, Apolos? ¿Y qué es Pablo? Servidores mediante los cuales ustedes han creído, según el Señor dio oportunidad a cada uno. Yo planté, Apolos regó, pero Dios ha dado el crecimiento. Así que ni el que planta ni el que riega es algo, sino Dios, que da el crecimiento. Ahora bien, el que planta y el que riega son una misma cosa, pero cada uno recibirá su propia recompensa (su propio salario) conforme a su propio trabajo.”. El hombre es llamado a anunciar las buenas nuevas, a sembrar la semilla, pero incapaz a producir el resultado divino, como dice Marcos 4: 26-27, “…El reino de Dios es como un hombre que echa semilla en la tierra, y se acuesta de noche y se levanta de día, y la semilla brota y crece; cómo, él no lo sabe.”
La predicación expositiva requiere que el predicador tenga una lectura constante de las Sagradas Escrituras. La lectura devocional como vimos en la anterior exposición, lleva al pastor a tener siempre mucho material fresco para exponerlo. Así, la predicación expositiva se convierte en una fuente inagotable para la predicación y enseñanza eclesial.
La predicación expositiva requiere que el constructor bíblico, sea una persona fiel al estudio de la Palabra, decidido a pasar muchas horas en el análisis. Debe de tomar en cuenta siempre la intencionalidad del autor. La predicación expositiva demanda que el predicador sea un arqueólogo en descubrir las riquezas originales que los primeros oyentes escucharon. Pero a la vez, demanda que el pastor sea una persona muy conocedora de su cultura y contexto, para que el sermón sea entendido con oídos modernos. Un sermón efectivo que supla las necesidades de su entorno.
El uso de la predicación expositiva por parte del predicador hace que nunca le haga falta repertorio, sea para predicar o enseñar, a la congregación. No así el sermón temático, que llega a la carencia. Con el sermón expositivo el predicador tendrá toda una vida de proclamación, podrá nacer, morir, volver a nacer, etc, siempre tendrá una sermón para comunicar.
El sermón expositivo ha sido mal entendido y aplicado por mucha gente. Aunque se dijo que no se pretende entrar acá en definir lo que es sermón expositivo, pero si indicar lo mal que se entendido. Mucha gente cree que predicar expositivamente es explicar palabra por palabra, verso a verso, o la confunden en el estudio bíblico previo o la exégesis. Otros, la rehúyen por el estudio o exégesis que demanda.
Una congregación alimentada superficialmente por una mediocre “predicación expositiva,” a los años se verá el raquitismo o anemia espiritual de los miembros. Cuando esto sucede, los miembros se dan cuenta de que aquella predicación que han oído a través de los años, no ha producido el crecimiento espiritual que hubieran deseado. Es cuando gente abandonan la congregación buscando una mejor alimentación.
La predicación expositiva es una excelente herramienta, que todo predicador debe utilizarla para comunicar las verdades de Dios, al Cuerpo de Cristo y a un mundo necesitado de la verdadera vida y del amor de Dios. Por medio de la Predicación Expositiva la verdad e ideas de Dios serán proclamadas y no las del hombre. El predicador estará más comprometido a anunciar el concepto del texto y no sus propios pensamientos.
Hay sermones que son solo historias o aplicaciones, se llevan la cantidad del tiempo en eso, y el análisis del texto es superficial. En la predicación expositiva el compromiso es con el texto, no con teología de la denominación, o del magisterio. Es ahí donde los verdaderos predicadores y pastores deben de definir su lealtad, como dijeron Pedro y Juan en Hechos 4:19 “»Ustedes mismos juzguen si es justo delante de Dios obedecer a ustedes en vez de obedecer a Dios.” La predicación expositiva demanda lealtad al texto, transparencia con los feligreses y fidelidad del predicador.
Aunque se hable de nuevas formas de comunicación del evangelio, por una sociedad nueva, cansada siempre de lo mismo, o buscando innovaciones o demande una formas de oír, que satisfagan su paladar. La exposición de la Palabra de Dios nunca podrá ser sustituida o eliminada. La palabra es la única que puede entrar donde ninguna cosa creada puede entrar. La cirugía medica, la pastilla, la terapia sicológica o siquiátrica, u alguna otra cosa podrá hacer, lo que hace la Palabra de Dios.
A modo de conclusión, leamos estos dos pasajes bíblicos: Hebreos 4:12-13 “Porque la palabra de Dios es viva y eficaz, y más cortante que cualquier espada de dos filos. Penetra hasta la división del alma y del espíritu, de las coyunturas y los tuétanos, y es poderosa para discernir (juzgar) los pensamientos y las intenciones del corazón. No hay cosa creada oculta a Su vista, sino que todas las cosas están al descubierto y desnudas ante los ojos de Aquél a quien tenemos que dar cuenta.” 1 Corintios 2:12-16 “Y nosotros hemos recibido, no el espíritu del mundo, sino el Espíritu que viene de Dios, para que conozcamos lo que Dios nos ha dado gratuitamente, de lo cual también hablamos, no con palabras enseñadas por sabiduría humana, sino con las enseñadas por el Espíritu, combinando pensamientos espirituales con palabras espirituales. Pero el hombre natural no acepta las cosas del Espíritu de Dios, porque para él son necedad; y no las puede entender, porque son cosas que se disciernen (se examinan) espiritualmente. En cambio, el que es espiritual juzga todas las cosas; pero él no es juzgado por nadie. Porque ¿QUIEN HA CONOCIDO LA MENTE DEL SEÑOR, PARA QUE LO INSTRUYA? Pero nosotros tenemos la mente de Cristo.”
¡Voy es sábado, no sé que predicar mañana! Autor invitado, Enrique Brenes
A través de mis años de ministerio, me he encontrado con pastores y líderes, que se han quejado de que no tienen de qué predicar. El título de esta ponencia la he escuchado muchas veces: “¡Voy es sábado, no sé que predicar mañana!”. En este momento, quisiera mencionar dos fuentes inagotables para tener una vida abundante para la predicación, una es: la lectura devocional de las Sagradas Escrituras; y otra es, la predicación expositiva. Quisiera hablar primero de la lectura devocional que todo pastor, líder y creyente debe tener.
Durante años usé muchos libros para mis momentos devocionales, poco a poco, me di cuenta de que la Biblia debía ser libro para mis tiempos íntimos con el Señor. Esta lectura lo he practicado durante muchos años. No sé cuántas veces, mi familia y yo hemos leído de Génesis a Apocalipsis. Cada vez que termino de leer la Biblia, compro otra, busca versiones modernas que no tengan anotaciones, títulos o alguna otra ayuda. Así mi lectura es más limpia y dejo que el Espíritu Santo ilumine mi mente de lo que estoy leyendo.
En mi vida ministerial, tanto de pastor como de educador bíblico-teológico me ha encontrado a muchos creyentes que no han leído ni una sola vez la Biblia. Aún estudiantes avanzados en teología, no lo han hecho, pero si son expertos en debates y cuestiones teológicas. Pero también he tropezado con pastores, líderes de diversos campos que tampoco lo han hecho.
Muchos usan el método de abrir la Biblia al azar y leen esa lectura, mañana, pasado mañana y así sucesivamente la abren en otras partes. No estoy diciendo que esto sea malo, pues, si así se siente bien y se edifica, pues adelante, algunos alegan que esa es la forma en que el Espíritu Santo le pone hacer. Pero nunca sabrán si han leído la Biblia totalmente, la han leído en parte. Ni aquí estoy obsesionado para cumplir de leer la Biblia, de tapa a tapa. Porque quisiera sugerirle el siguiente argumento. Lee el resto de esta entrada »
2 Tes 2:3 – ¿Qué viene antes del Día del Señor: la apostasía final o el rapto de la iglesia?
De acuerdo con 2a Tesalonicenses, Timoteo le trajo a Pablo una pregunta de una iglesia llena de pánico: ¿Ha venido el Día del Señor? Pablo enlaza lenguaje del regreso de Cristo proveniente de su enseñanza oral, la tradición mateana, Daniel y 1a Tesalonicenses. No por cierto! él dice, y yo puedo probarlo. ¿Ha aparecido el hombre de iniquidad? Entonces, no, el Día del Señor no ha venido (2a Tes 2:3).
El otro indicador es más controversial: la “apostasía” o “alejamiento” “dejar sus principios” (apostasia, ἀποστασία). La palabra puede denotar una rebelión política. Sin embargo, en contextos judeo-cristianos usualmente se refiere a apostasía espiritual. Lee el resto de esta entrada »
“Encuentro con el Señor” en el Texto Original de 1ª de Tes 4:17
Sin duda alguna, el Nuevo Testamento fue escrito en griego. Algunos sostienen que fue escrito en hebreo, pero todavía no han podido descubrir ningún manuscrito hebreo antiguo. Todas las iglesias de Pablo usaron el griego como su idioma principal. Pablo creció hablando arameo, usando el hebreo para sus estudios y también hablando un dialecto del griego llamado koiné. Fue en griego que el apóstol escribió sus epístolas. Es por esta razón, que muchos estudiantes serios de las Escrituras cristianas deciden estudiar griego, tal y como muchos estudian hebreo y arameo.
Desafortunadamente, mucho de lo que oímos sobre el griego en los libros o desde el púlpito es falso. Por ejemplo, algunos predican que ágape significa “amor divino”, mientras que philé significa “cariño humano.” Esto simplemente no es verdad, y las palabras son a menudo intercambiables en el Nuevo Testamento. Me estremezco cada vez que oigo las palabras, “Yo sé que dice tal-y-tal en el español, pero el griego realmente dice, etc.” De hecho, las traducciones al español con algunas excepciones fueron llevadas a cabo por expertos en los idiomas originales, quienes han puesto mucho esfuerzo en expresar el significado original en español. [1]
Sin embargo, de vez en cuando, en el idioma griego se encuentra una joya, por lo que se torna difícil de comunicarse en español. En la NVI dice “Luego los que estemos vivos, los que hayamos quedado, seremos arrebatados junto con ellos en las nubes para encontrarnos con el Señor en el aire.” Si bien esto es básicamente correcto, la Reina Valera Actualizada da un matiz mejor del idioma original: “seremos arrebatados juntamente con ellos en las nubes, para el encuentro con el Señor en el aire” (RV 60 y RV 95 usan un verbo en lugar de “encuentro,” “para recibir”).
En mi Comentario Exegético-Práctico de 1-2 Tesalonicenses (de Andamio, también de Amazon, Logos) opté por traducirlo: “Después, nosotros, los que seguimos vivos y permanecemos, seremos levantados juntos con [los que estuvieron muertos] en las nubes para dar la bienvenida al Señor en el aire” [el comentario en inglés, “we who still live and remain will be taken up together with (those who were dead) in the clouds to welcome the Lord in the air.”] Por lo tanto, seguí la mayoría de versiones en inglés y usé un verbo en lugar de la frase preposicional “para una reunión” (eis apántesin). Lo traduje así porque es difícil usar así una frase preposicional en inglés (“para el encuentro”) y un verbo representa bien lo que el original dice.
Pero, ¿qué pasa después de que los cristianos reciban al Señor en el aire? ¿A dónde irán? Pablo no dice, ni aquí ni en el paralelo en 1a Corintios 15:52. En algunos sistemas de escatología, Cristo se acerca a la tierra, a la atmósfera, para recibir a los santos y luego los toma de nuevo con él al cielo. Esto es la base para los libros más vendidos de la serie “Dejados Atrás.” Otra interpretación es que cuando Cristo vuelva, los santos van para el encuentro, y luego lo acompañan, mientras desciende a la tierra. A falta de detalles explícitos, ¿hay alguna indicación implícita de lo que sucede después?
Parece que sí: la palabra griega “encuentro” (apántesis aquí, y su cognado jupántesis) [2] no significa simplemente encontrar a alguien, sino más bien “la acción de ir al encuentro de un dignatario cuando llega, sobre todo como una muestra de honor.” [3] Cuando una persona importante venía a visitar una ciudad en esos días, los habitantes le rendían homenaje al salir de la ciudad para reunirse con él. A continuación, le acompañaban de regreso a la ciudad. Esto es lo que sucede en Juan 12:13 donde la multitud, el Domingo de Ramos, salió de Jerusalén para conocer a Jesús (jupántesis) y acompañarlo de nuevo a la ciudad.
Además, el Discurso de los Olivos incluye la metáfora de un gobernante que viene a la ciudad, donde luego entra: “Así también vosotros, cuando veáis todas estas cosas, sabed que Él está cerca, a las puertas” (Mateo 24:33 LBLA). Lo que hace inusual el lenguaje de Pablo es la nueva orientación espacial del encuentro. Convierte la acción “horizontal” del dignatario, la recepción y la entrada en una ciudad cerrada, en una acción “vertical”: cuando Cristo venga, él “desciende” a su dominio, y sus súbditos “suben a las nubes, al aire,” como corresponde al honor que merece Jesucristo. [4]
Con base en este uso convencional de la apántesis, se puede concluir, con un grado alto de certeza, que Pablo previó que Jesús vendrá al aire; que los creyentes resucitados y los vivos subirán en su honor; y entonces le acompañarán de nuevo a la tierra. [5] Esta idea es muy similar a la idea de 2 Tes. 1:10 NVI – “el día en que venga para ser glorificado por medio de sus santos y admirado por todos los que hayan creído.”
Todo para decir que, el texto griego original implica que nadie será “dejado atrás,” sino que los santos regresarán de inmediato a la tierra para establecer el reino de Cristo.
Otro artículo:
2 Tes 2:3 – ¿Qué viene antes del Día del Señor: la apostasía final o el rapto de la iglesia?
NOTAS:
[1] Las versiones castellanas que no puedo recomendar a nadie son: la Versión del Nuevo Mundo (VNM), publicada por los Testigos de Jehová, con la meta de quitar cualquier referencia a la deidad de Cristo. Más, las tres «traducciones» mesiánicas que están circulando: la Versión Kadosh Israelita Mesianica, la Version Israelita Nazarena, y el Código Real. En verdad, el Código Real no es una traducción del idioma antiguo al castellano. Es una paráfrasis, a mi parecer, de la versión Reina Valera 1960. Tiene como su meta la supuesta restauración del original hebreo. No es nada de eso. Más bien, existe para promover cierta agenda teológica, según la cual no hay Trinidad, Jesús no es Dios eterno, y el Espíritu es una fuerza, no una persona. Por favor, lea los artículos sobre el Código Real en este blog.
[2] Véase la parábola de las diez vírgenes (Mateo 25:1-13). Las diez aparentemente salen con el fin de un encuentro con el novio. Después caminan de regreso con él al banquete de bodas, del que las chicas habían salido originalmente. El texto de los mejores manuscritos de Mateo 25:6, “para recibir” (eis apántesin) es igual al que Pablo usa en 1ª de Tes 4:17. En Mateo 25:1, jupantesis es intercambiable con apantesis en 25:6.
[3] “…the action of going out to meet an arrival, especially as a mark of honour.” Liddell, Scott and Jones, Greek-English Lexicon, “apantesis«. Ver tambien Lust, Eynikel y Hauspie, A Greek-English Lexicon of the Septuagint, ed. rev.; Muraoka, A Greek-English Lexicon of the Septuagint; especialmente Coenen, Beyreuther y Bietenhard, Diccionario Teológico del Nuevo Testamento, p. 4.323. También véase Moulton and Milligan, Vocabulary of the Greek Testament; las referencias helenistas demuestran que la palabra no es un semitismo.
[4] Así E. Peterson, “apantesis,” en Theological Dictionary of the New Testament 1:380-81. También M. R. Cosby, “Hellenistic Formal Receptions and Paul’s Use of APANTHSIS in 1 Thessalonians 4:17,” BBR 4 (1994): 15-34; Malherbe, Letters to the Thessalonians, 277; Bruce, 1 & 2 Thessalonians, 102-03.
[5] Véase p. 331 en S. Turner, “The Interim, Earthly Messianic Kingdom in Paul,” JSNT 25 (2003): 323-42. También el ensayo por Douglas J. Moo, quien defiende el acercamiento postribulacionista del rapto de la iglesia en Reiter, Three Views on the Rapture, 169-211.
“Encuentro con el Señor” en el Texto Original de 1ª de Tes 4:17, Gary Shogren, Seminario ESEPA, San José, Costa Rica



