Archive for the ‘La Iglesia’ Category
¿Fue Jesús casado?
El 10 de abril 2014, los expertos anunciaron que este text si es antiguo – es posible probarlo por pruebas quimicas. Esto no prueba que Jesus fue casado, solamente, como el Dra. King dice, que «Da cuenta de la creencia de algunos en la iglesia primitiva quienes creían que Jesús estaba casado, con María Magdalena. Sin embargo, el matrimonio podría ser una metáfora para unión espiritual en lugar de matrimonio literal.» Ver también el informe de CNN.
EN diciembre de 2011, la Dra. Karen King de Harvard dio la bienvenida a su oficina a un negociante de antigüedades quien tenía un artefacto fascinante para vender. Sellado en vidrio había un pedazo de papiro, alrededor del tamaño de una tarjeta de presentación. En él había una referencia enigmática a la esposa de Jesús.
La Dra. King envió un artículo a la prestigiosa revista Harvard Theology Review y fue aceptado para publicación. Luego ella dio a conocer al mundo su contenido en un trabajo que presentó en Roma, la semana pasada, el 18 de setiembre. Al día siguiente llegó a la prensa (Haga click AQUÍ). Hoy, ocho días después, el tema ha sido anunciado, afirmado, bateado hacia atrás y hacia adelante en los medios, usado por gente con sentimientos reprimidos contra los cristianos (“¿Qué tan difícil sería ser la señora de Jesús?”) y refutado. Debido a la evidencia contra su autenticidad, Harvard Theological Review aparentemente ha anulado o al menos suspendido la publicación de su artículo.
El Boston Globe publicó la historia con este torpe pero admirablemente preciso titular: “Profesora de Harvard identifica trozo de papiro que sugiere que algunos cristianos primitivos creían que Jesús fue casado.” La Dra. King es una profesora de historia de Harvard y por ende otorga una cierta autoridad de que el documento es genuino. Ella misma cree que el documento es antiguo, pero “repetidamente advirtió que este fragmento no debe ser tomado como prueba de que Jesús, la persona histórica, fue verdaderamente casado.” Sus palabras de advertencia fueron un consuelo: “Al menos, no diga que esto prueba que Dan Brown estaba en lo correcto.”
Ah, sí, Dan Brown. Su Código Da Vinci asumió como cierto que Jesús y María Magdalena estuvieron casados. Brown tomó su material principalmente del documento gnóstico Evangelio de Felipe, pero hasta donde pude notar, él no parecía haber leído el documento. De unos cuantos trozos de datos él construyó una teoría de conspiración masiva, que la iglesia romana había suprimido el hecho de la esposa de Jesús por 2000 años.
Este nuevo fragmento, llamado el Evangelio de la esposa de Jesús, es un trozo de una hoja más grande que está sumamente dañada. La cuarta línea lee Jesús les dijo a ellos, Mi esposa… De esta línea, y en comparación con otros evangelios gnósticos del período, la línea pudo razonablemente ser tomada para referirse a la esposa de Jesús. Puesto que una “María” también es mencionada en el texto, podría ser que María Magdalena es esta esposa a la que se hace referencia aquí.
Entonces King cree que: Lee el resto de esta entrada »
El sábado: una teología del descanso en la vida del pueblo de Dios
Por invitado especial Rev. Antonio Siles, M.A.
El punto de partida para nuestra consideración de la importancia del descanso y de la justificación del mismo en la vida del pueblo de Dios, y en particular del pastor, es la noción de Dios como creador de todo cuanto existe y al mismo tiempo de su intención de proteger del orden creado.[i] Así, quiero proponer la siguiente declaración: “El Señor nos creó y él quiere que vivamos de tal manera que cuidemos el mundo y nos cuidemos a nosotros mismos”.[ii]
La teología del descanso en el A.T.
Debemos iniciar con la institución del sábado. Es posible que la palabra castellana sábado se derive del término hebreo shabát que significa “cesar, suspender, parar”.[iii] De ahí que sábado significaría “el día en el que cesa todo trabajo”, así el mandato dado por Dios al respecto fue: “seis días trabajarás, y al séptimo descansarás”. Lee el resto de esta entrada »
Cristianos y las leyendas urbanas
Yo puedo recordar mi primer contacto con una “leyenda urbana.” En el comienzo de los 1970s, yo estaba en un grupo para niños cristianos, y teníamos una revista mensual. En un artículo se publicó la siguiente historia, diciendo que era un hecho sólido:
En un estado del sur, dos hombres estaban viajando a lo largo de una carretera rural. Ellos vieron a una persona pidiendo aventón y decidieron llevarlo. Él se sentó en la parte de atrás y habló con ellos. Entonces de un momento a otro, la persona hizo la afirmación: “Jesús va a volver, sabe usted, y muy pronto.” Cuando se volvieron hacia atrás para preguntarle lo que quería decir con esto, ellos vieron que…¡el extraño había desaparecido! Ellos inmediatamente frenaron, pensando que se podría haber caído y matado. Ellos manejaron hacia atrás y hacia adelante y no pudieron encontrarlo, así que ellos pararon en el siguiente pueblo para alertar al alguacil. Cuando le contaron la historia, el alguacil dijo, “Normalmente esto constituiría una emergencia; no obstante, ¡usted es como la décima persona esta semana que me dice que ha tenido la misma experiencia!”
Tal vez usted haya escuchado la misma historia y está seguro que ocurrió a un amigo de un
amigo [ver AQUI]. Bueno, yo también era un creyente y lo repetí como cierto. No me pareció raro que los detalles fueran un poco vagos: Ahora, ¿dónde exactamente fue que sucedió esto? ¿Cuándo? ¿Cuál era el nombre del alguacil? ¿En qué periódico fue reportado? Y así sucesivamente. Fue años atrás que me di cuenta que yo había sido tomado por una “leyenda urbana” – una historia que es repetida una y otra vez a lo largo de muchos años. De hecho, Jan Harold Brunvand, la autoridad en leyendas urbanas, nombró una de sus colecciones The Vanishing Hitchhiker [El autoestopista desaparecido]. El fenómeno completo me fascinó tanto que me pude en contacto con el Dr. Brunvand e intercambiamos varias historias. En el 2009 “el autoestopista desparecido” empezó a aparecer nuevamente, con el nuevo giro que ahora dice, “Gabriel está poniendo la trompeta en sus labios; el Señor va a regresar.” Lee el resto de esta entrada »
Yo soy padre – ¿qué es lo que debo hacer?
¿Qué es exactamente lo que un padre debe hacer? Pregunte a una docena de personas y obtendrá una docena de respuestas. Como cristiano, yo creo que Dios quiere que camine por un cierto sendero que el resto del mundo no sigue, y esto incluye como debo yo vivir como padre (o esposo, o maestro, o ciudadano, etc.). Ahora, nosotros criamos cuatro hijos, quienes en este momento son adultos, y nosotros pensamos que ya habíamos terminado. Sin embargo, para mi sorpresa, estamos criando ahora un niño de cinco anos que vino a nosotros de un contexto dificil. Entonces no estoy interesado en este tema en teoría, sino ¿Qué necesito saber que hacer esta tarde cuando nuestro hijo adoptivo venga a casa? Lee el resto de esta entrada »
‘Papi, eres tú mi sacerdote?’ El rol de padre en el hogar cristiano
Sigo escuchando que el padre cristiano es el sacerdote de la familia. Por otro lado, yo busco en las Escrituras y no puedo encontrar ningún mandamiento para que él sea un sacerdote; alguna indicación que el padre realice las responsabilidades esenciales de un sacerdote; algún indicio que el padre es un sacerdote en alguna forma en que la madre no lo es. Predicadores y blogueros tienen unos pocos versículos para respaldar la enseñanza del padre como sacerdote, pero cuando yo los busco, la doctrina me parece importada a la Escritura. Lee el resto de esta entrada »
¡Auxilio! Tengo pecado recurrente
Ofrezco un libro gratuito sobre el cristiano y la adicción, aquí. Gary S. Shogren, Corriendo en Círculos: Como encontrar libertad del comportamiento adictivo
La Biblia dice: si alguno está en Cristo, nueva criatura es: las cosas viejas pasaron; todas son hechas nuevas (2ª de Cor 5:17). Así que, cuando vinimos a Cristo, experimentamos rápidos cambios en nuestra conducta. La gente nos decía, “Has cambiado, eres diferente.” Diferente, sí: pero no nos volvimos perfectos, aún no. Es por esto que la Biblia nos dice que debemos batallar contra el pecado, todos los días, cada hora y minuto.
Cada rato, celebramos la Cena del Señor. Conforme nos preparamos a nosotros mismos, nos dijeron que revisáramos nuestros corazones y confesáramos cualquier pecado para que no tomáramos parte “de manera indigna” (1 Cor 11:27 NVI). Por favor, en este momento piense la última vez que participó en la Cena, y en lo que le dijo al Señor en ese momento.
Algunos de nosotros dijimos, “Señor, perdóname: Yo he cometido un poco del pecado A, un poco del pecado B, mucho del pecado C, nada del pecado D, pero algo del pecado E. Por favor límpiame.”
Algunos otros dijimos algo como esto: “Señor, he cometido pecado A, y otras cosas, pero más que todo, este pecado A. Y el otro mes, cuando celebramos la Cena del Señor, yo también confesé que había caído en ese pecado particular. Y el mes anterior. Lee el resto de esta entrada »
“Dietrich Bonhoeffer: la gracia barata,” por Alexander Cabezas Mora
El 9 de abril de 1945, se recuerda la muerte de Dietrich Bonhoeffer, quien en vida fue pastor y teólogo de la iglesia luterana de Alemania.
Este erudito, quien se ordenó y se doctoró a sus 21 años, escritor de varios libros; se le conoce por su coraje y compromiso cristiano. Cuando la Iglesia Católica guardó silencio y las iglesias cristianas protestantes se mantuvieron al margen promoviendo la “neutralidad” ante el régimen tirano y déspota que pretendía levantar Hitler, Bonhoeffer consecuente con su discurso, levantó su voz.
Tuvo la oportunidad de quedarse en los Estados Unidos en medios los albores que pronosticaban una Guerra Mundial. No obstante, prefirió regresar a su amada tierra a cuidar del rebaño que Dios le había entregado. Estuvo a cargo de un seminario que fue clausurado por la Gestapo. Se le prohibió hablar y enseñar, pero obediente a su llamado continuó sus labores de manera clandestina.
Pasó sus dos últimos años de vida en una cárcel en Berlín, acusado por participar en un complot para ajusticiar a Hitler. Esperando su sentencia final, se dedicó a producir varios de sus libros que hoy conocemos.
Entre sus libros sobresale: “El Costo del Discipulado”. La tesis de esta obra es una exposición a la luz del Sermón del Monte en Mateo capítulo cinco. Su argumento, evidenciar lo que significa profesar una fe abstracta, legalista y desencarnada del verdadero compromiso y la transformación que exige Jesús como el corazón del Reino de Dios para sus seguidores.
Una fe que no toca el alma ni la consciencia, un cristianismo sin Cristo y sin cruz, es una fe estéril, inútil y hueca porque al final no es sostenible. A esto Bonhoeffer llamó: “la gracia barata, enemigo mortal de la iglesia”.
«La gracia barata es la predicación del perdón sin requerir arrepentimiento, el bautismo sin la disciplina de la iglesia, la Comunión sin la confesión, la absolución sin la confesión personal. La gracia barata es la gracia sin discipulado, la gracia sin la cruz, la gracia sin Jesucristo, vivo y encarnado» (pág.16).
A 73 años de que este pastor escribiera estas palabras, en un contexto de tribulación por defender su posición, es triste reconocer que en la actualidad algunos sectores caminan por este mismo sendero que pretende abaratar la fe.
Se vuelve barata cuando se ofrece como producto de consumo para satisfacer a las masas que buscan un mensaje acomodado a la realidad de sus deseos personales.
Cuando se ofrece como espectáculo para un público que desea que se le endulce los oídos y se le prometa estabilidad para su “Statu Quo” y cuando se promueve la identidad de ser hijo o hija de Dios como una garantía para reclamar las promesas materiales a cambio de una módica suma o transacción monetaria que algunos llaman: “La ley de la siembra y la cosecha”, o el “pacto con Dios.”
Hace poco tiempo observaba a un tele-evangelista latinoamericano. Este enseñaba, (si es que se puede llamar enseñanza), que debíamos reclamarle a Dios por cualquier necesidad material existente y pedirle por el carro de nuestros sueños como un derecho adquirido por ser sus hijos.
En sus 30 minutos de exposición en ningún momento hizo mención a otros elementos presentes en el mensaje apostólico, tal como la justicia, la responsabilidad, la obediencia, el arrepentimiento y el seguimiento como parte integral del discipulado que Jesús vivió y encarnó.
Estos promotores de estas corrientes corren el peligro de estar enseñando falsas enseñanzas y por ende, reducir el mensaje a migas espirituales. Razón tenía Bonhoeffer al afirmar que la “gracia barata es el enemigo mortal de la iglesia”.
La pasada conferencia mundial Lausana III celebrada en la Cuidad del Cabo en Sudáfrica, se pronunció en contra de la mala interpretación bíblica y hasta la manipulación que se ha hecho para alimentar el materialismo. Uno de los expositores mencionó en su discurso titulado: “Dios promete bendecir a su pueblo”, puntualizó que el evangelio de la prosperidad distorsiona la bendición en el sentido que sólo lo ubica como bendición material.
Otros comentarios en Lausana III fueron: “No podemos utilizar la opción de comprar la gracia de Dios y esto es lo que hace el evangelio de la prosperidad…” «Dar es parte de nuestra adoración, pero el evangelio de la prosperidad hace que el dar sea una actividad transaccional», comentó otro expositor africano y puntualizó: “A los creyentes se les enseña que cuando hacen una ofrenda a Dios pueden esperar una rentabilidad determinada. Pero Dios bendice de acuerdo con su sabiduría y no necesariamente con la riqueza material.”
Como creyentes no podemos permanecer callados ante estas falsas enseñanzas que continúan
permeando a la iglesia, encarecen la fe, pero lo más preocupante es que continúan arrastrando a miles de seguidores a beber de estas aguas turbias e ilusorias. Bonhoeffer no calló porque reconoció que su deber como discípulo del Señor era pronunciarse. ¿Acaso Dios espera algo menos de cada uno de nosotros hoy en día?
Nuestro autor invitado es Alexander Cabezas Mora, Miembro del equipo coordinador de la FTL, Núcleo Costa Rica; Coordinador del Programa de Certificado en Niñez Integral de ESEPA
Trueno! Relampago! El Señor es maravilloso!
Truenos y relámpagos, ¡cómo los amo! Algo bueno es: que aquí en Costa Rica, casi todas las tardes desde mayo hasta diciembre tenemos una feroz tormenta eléctrica. Uno trata de adaptar su horario para no ser atrapado en la lluvia torrencial. Y la otra semana, humorísticamente, el periódico publicó un artículo: ¡La temporada de lluvias está sobre nosotros! ¡Le instamos a no comprar un paraguas con una punta de metal, podría ser la última decisión que tome!
En mi oficina cierro mis ventanas, ya que la lluvia entra en un ángulo agudo. La miro un rato, y luego vuelvo a mis estudios, esperando que la internet no se interrumpa. Los truenos
retumban justo fuera, sacudiendo las ventanas y haciendo sonar las alarmas de los autos. Éste es un trueno que se siente en el pecho. Sonrío y sigo trabajando. Los truenos y relámpagos no me molestan, ¡no señor!
Pero sí molestan a algunos. Tenemos un niño de cuatro años de edad, quien pasa varios días con nosotros. Cuando tronaba el otro día, se llenaron de lágrimas sus ojos y repitió: “¡No quiero!” (“¡No me gusta!”). Afortunadamente, me acordé de un truco de cuando nuestros hijos eran pequeños. “¡Escucha, escucha! Sólo imagina que los piratas están disparando sus cañones contra ti! Cuando escuches sus cañones, haz como si tiraras de la cuerda y grita, ¡Bum! ¡Respondiendo a su ataque! ¡Mira, hazlo así!” Al pequeño le encantan los piratas, por lo que ésto produjo una sonrisa en su cara.
Otra victoria de lo que mis hijos han llamado “el método de papá” = resolver los problemas con inteligencia y diversión.
Se escucha algo una vez, y de repente lo ves en todas partes, esta semana era del trueno. Soy un lector en serie, y este mes la pila incluye La naturaleza de las cosas (De Rerum Natura), de Lucrecio, un tomo famoso de la filosofía del siglo I a. C. Lucrecio reprendió a personas que creían en los dioses paganos antiguos. Cuando se trataba de un trueno, dijo, en efecto, “¡No tengas miedo! ¡No creo que sean los dioses haciendo ruido! ¡Es sólo la naturaleza, así que crece!”
El mundo de la Biblia no está dominado por los dioses o por la naturaleza: está centrado en Dios. Esto no es el paganismo, del que se burlaba Lucrecio, sino basado en el primer versículo, que Dios es el Creador de todo. Job 36:2-4 también ofrece el siguiente comentario:
Escucha, escucha el trueno de su voz y el retumbo que sale de su boca. Debajo de todo el cielo lo suelta, y su relámpago a los rincones de la tierra. Después de esto su voz ruge, él truena con su majestuosa voz y no restringe los relámpagos cuando su voz es escuchada.
Así que, mientras que el trueno es un fenómeno natural (Lucrecio), es más que eso, y no son los ángeles jugando a los bolos, sino un recordatorio del poder de Dios, el Creador.
También he leído la Misná, un libro grueso que es una compilación de las tradiciones judías. Aquí en donde algunos rabinos decían, en tal y tal situación, así es como se debe responder, hay un dicho que me llamó la atención:
Con los meteoritos, temblores de tierra, rayos, truenos, tempestades dice, “bendito sea Aquel de cuya fuerza y poder está repleta la tierra” (m. Berakot 9:2, del Valle)[1]
¡Guau, Berakot lo tiene todo! Truenos, relámpagos, vientos. ¡Me encanta ver las lluvias de meteoros también! Y en Costa Rica tenemos pequeños temblores de tierra todos los días, el otro día cayó a pocos kilómetros de aquí y botó las cosas fuera de los estantes.
¿Qué debe hacer cuando el trueno y el relámpago golpean? Bueno, no voy a dejar mi juego del “pirata” fuera de la mesa todavía. Pero los rabinos están sugiriendo que para estos eventos sorprendentes de la naturaleza, no hay una respuesta mejor: cuando truena, Gary, en lugar de decir “Guau, eso estuvo cerca!” u “¡Olé!”, tal vez se deba utilizar como un recordatorio de que Dios es grande. Cuando hay un terremoto, ya sea grande o pequeño, debemos hacer lo mismo.
Algunos de estos rabinos tenían una manera de llevar a la gente cuyos pensamientos divagan y empujarlos hacia Dios para meditar en su grandeza.
¡Bendito es aquél cuyo poder y fuerza llenan el mundo!
NOTAS
[1] La Misná fue publicada alrededor del año 200 d. C. y contiene unas pocas tradiciones de antes del tiempo de Jesús; la mayoría son de más adelante. Es un libro muy útil para entender el mundo del Nuevo Testamento. Aparte de la Misná, hay miles de páginas de tradiciones rabínicas de los siglos después de Jesús. Como un gentil y un cristiano tienen menos interés para mí que la Misná. Hay personas que tratan de importar estas tradiciones más tardías, tradiciones medievales a la biblia. Por ejemplo, cuando son presentaciones de “Cristo en la Pascua”, ellos dicen que en la Pascua en el tiempo de Jesús había una bolsa de tela con tres bolsillos que contenían tres panes sin levadura. Es difícil probar que esto era la costumbre en el tiempo de Jesús, y es probable que la tradición surgiera mucho tiempo después de su muerte y resurrección. La tradición que cito del tracto Berakot (en hebreo “Bendiciones”) tal vez data del siglo 1. Si no es así, la simple verdad es que me gusta y me ayuda a poner mi teología en orden. No doy ninguna otra recomendación para la Misná.
«Trueno! Relampago! El Señor es maravilloso!» por Gary Shogren, PhD en Nuevo Testamento, Profesor de Seminario ESEPA, San Jose, Costa Rica
Cómo tengo mis Devociones
Parte de mi crianza fue aprender a mantener los límites entre los asuntos privados, asuntos de familia, e información pública. Cuando preguntaba a mis padres acerca de lo que estaban hablando, algunas veces escuché, “Bueno, no te concierne.” Nada rudo, como “no es de tu incumbencia ,” no “tú no entenderías.” Sólo, “si necesitaras saberlo, te lo diríamos.” Es el polo opuesto a Facebook, Twitter y la cultura autoreveladora en la cual vivimos ahora. Eso probablemente explica mi reticencia a compartir los detalles de mi vida devocional privada, la cual estoy tan ansioso de declarar públicamente como lo estaría de contar lo que le susurro a mi esposa.
Sin embargo, he estado aprendiendo que para enseñar a otros a orar, uno debe proveer un
ejemplo. Mucho de lo que sé acerca de la oración ha sido por escuchar a creyentes maduros conforme ellos se acercan a Dios (este método de enseñanza algunas veces se llama mimesis). Entonces, si yo blogueo o enseño, no lo hago sólo para comunicar “doctrina” sino para modelar la oración.
Déjeme compartirle algunos principios que me guían, y luego los detalles personales:
- Yo voy al devocional repitiéndome a mí mismo, “No hay nada remotamente más urgente en mi agenda que lo que voy a hacer.” Ni predicar, ni enseñar, ni la mentoría, ni escribir.
- Yo paso mucho de mi día preparando clases, enseñando, predicando o escribiendo. Quiero decir que, algunos días yo paso 10 horas en la Palabra. Pero no es suficiente. Algunas veces conozco a pastores que me dicen que preparar sus sermones u orar en reuniones algunas veces les da toda la nutrición espiritual que necesitan. Dios sabe, pero me mantengo dudoso acerca de si eso es suficiente. Mi tiempo devocional es “sólo para mí.” Lee el resto de esta entrada »
La teología de la caja de chocolate [Estudios en 1a de Corintios]
Un día usted me compra una hermosa y gran caja de chocolates. Tiene de todos tipos imaginables: los hay con nueces, galletas o caramelo; algunos crujientes, otros suaves; unos con menta, otros no; los hay con pasas, con cerezas o con otras frutas; algunos son de chocolate amargo, otros de chocolate claro y otros de chocolate blanco, o hasta una mezcla. Es su amplia variedad lo que hace que sea tan impresionante, y sin duda alguna, costoso. ¡Que bello regalo!
Pero, ¿que hago? Muerdo uno y al no hallar lo que me gusta, tomo otro. Lee el resto de esta entrada »




