Razon de la esperanza

La verdad de Dios para el pueblo de Dios

Posts Tagged ‘Iglesia

La teología de la caja de chocolate [Estudios en 1a de Corintios]

Un día usted me compra una hermosa y gran caja de chocolates. Tiene de todos tipos imaginables: los hay con nueces, galletas o caramelo; algunos crujientes, otros suaves; unos con menta, otros no; los hay con pasas, con cerezas o con otras frutas; algunos son de chocolate amargo, otros de chocolate claro y otros de chocolate blanco, o hasta una mezcla. Es su amplia variedad lo que hace que sea tan impresionante, y sin duda alguna, costoso. ¡Que bello regalo!

Pero, ¿que hago? Muerdo uno y al no hallar lo que me gusta, tomo otro. Lee el resto de esta entrada »

El mesianismo en la iglesia de hoy – Parte II

Hablaremos de unas cuestiones teológicas con respecto a algunos grupos mesiánicos (el lector debe leer Parte I de este blog, AQUI, donde hablamos de los varios corrientes mesiánicos).

Por un lado, debemos admitir que los cristianos judíos en la época apostólica vivieron como judíos mesiánicos. Hasta cierto punto, asistieron a la sinagoga, fueron al templo para orar, y evitaron la comida impura.

La división que yo sigo, cuál es saludable y cuál no lo es: ¿El grupo dice o implica que hay algún beneficio espiritual por seguir la cultura o ley judía? Si la respuesta es sí, es un peligro. Derivo esto del Nuevo Testamento.

Pensemos en dos asuntos: la salvación, y la santificación.

Salvación:

Hechos 15:1, 5 – “Entonces algunos que venían de Judea enseñaban a los hermanos: Si no os circuncidáis conforme al rito de Moisés, no podéis ser salvos…Pero algunos de la secta de los fariseos, que habían creído, se levantaron diciendo: Es necesario circuncidarlos, y mandarles que guarden la ley de Moisés.”

Es decir, algunos decían que la fe no es suficiente, un gentil tiene que tener fe y además obedecer la Ley de Moisés. Cuando hablan de la circuncisión, no hablaban de solamente de la sencilla cirugía. Ser circunciso significa que “soy circunciso, y por lo tanto entiendo que estoy obligado a obedecer toda la Ley de Moisés.” Es un paquete, e incluye la observancia de las 613 reglas de Moisés. Entonces, no hay tal cosa como un cristiano gentil, un gentil tiene que convertirse plenamente al judaísmo para ser parte del pueblo de Cristo Lee el resto de esta entrada »

El mesianismo en la iglesia de hoy – Parte I

Nuevo link, haga clic: “¿Dice Juan 4:22 que la salvación es sólo para los judíos?” 

El mesianismo, ¡un movimiento de muchas facetas! Por ejemplo:

  • Un hombre en su iglesia insiste en que el nombre del Salvador es el hebreo Yeshua o Yahoshuah, no Jesús, que Jesús es un nombre griego que él jamás escuchó en su vida; por lo tanto, si decimos Jesús, lo hemos abandonado. Así que, todo el mundo debe aprender hebreo.
  • Una mujer anuncia que había soñado que ella realmente es judía, que sus antepasados fueron Conversos o Marranos de España, y entonces va a convertirse a la fe mesiánica.
  • El pastor de una iglesia cercana proclama que desde ahora, la iglesia se reúne los sábados, pues un culto los domingos es una celebración pagana, instituida por el emperador romano Constantino.
  • Un predicador invitado viene a su región para hablar de su propia versión del Nuevo Testamento y dice que la Reina-Valera y las demás son perversiones del mensaje original, escrito por los apóstoles judíos, en hebreo, y ahora restaurado por su erudición.

He aquí, unas de las posibilidades a las que nos enfrentamos hoy en día.

Nuestro tema de hoy es el Mesianismo, movimiento que ha tenido una gran influencia especialmente en América Latina.

¿Qué es el Mesianismo? Es una palabra como “evangélico” o “pentecostal”, es muy difícil de definir y cada persona tiene su propia opinión. Por lo menos, uno puede decir que, es un movimiento que pretende alcanzar a los judíos para Cristo y a la vez recuperar los aspectos judíos de la cultura y teología. En mi opinión, algunos creyentes mesiánicos tienen buena teología, pero otros no. Lee el resto de esta entrada »

¿Líderes de la iglesia o lobos? Parte I de “Las Motivaciones de Liderazgo”

Para leer el artículo entero, haz clic aquí: Shogren_Las motivaciones de liderazgo

Ser líder cristiano no es nada; hay que ser el líder que Dios quiere. Es preciso mencionar que existen personas que “sirven” para obtener ganancia, fama, sexo o poder. La Biblia dice:

Esos hombres, hablando mal de cosas que no entienden, como animales irracionales nacidos para presa y destrucción, perecerán en su propia perdición, recibiendo la recompensa de su injusticia, ya que tienen por delicia el gozar de deleites cada día. Estos son inmundicias y manchas, quienes aun mientras comen con vosotros se recrean en sus errores. Tienen los ojos llenos de adulterio, no se sacian de pecar, seducen a las almas inconstantes, tienen el corazón habituado a la codicia y son hijos de maldición. Han dejado el camino recto y se han extraviado siguiendo el camino de Balaam hijo de Beor, el cual amó el premio de la maldad… 2 Pedro 2:12-15.

Pero, tales malvados son los de afuera, ¿verdad? ¡Ay, no! Mire 2:1 – “como habrá entre vosotros falsos maestros.” Quiere decir, no son se trata de musulmanes ni de ateos – habrá entre congregaciones cristianas; son quienes predican en el nombre del Señor, quienes vienen como cristianos y hermanos. Hablan de Jesús, pero buscan otros placeres, los cuales incluyen plata, poder, reconocimiento y sexo.

1. Plata

Con respecto a los salarios para los pastores, en América Latina, hay dos líos: el líder abusado y el líder abusivo. La mayoría de nuestros pastores sufre de privación; una minoría vive de manera favorable pero justa; y otra minoría vive de manera aprovechable e injusta. Mi consejo es, por un lado, no resentirse por un salario justo para un pastor, ni por otro lado, abusar del rebaño para enriquecerse.

Pero, para nosotros quizás esto sea casi una broma, porque el servicio aquí en nuestras iglesias es gratis; además, ¡se supone que va a diezmar también! ¡Más contribuir a la plomería! Por eso, permítame subrayar, que es posible robar dinero aun cuando uno no reciba salario, pues hay maneras de canalizar fondos indebidamente hacia su bolsillo o al de sus amigos. Y si alguien trata de justificarse por decir, bueno, quiero servir al Señor y por ello merezco un poco de plata, señores esta mezcla es pecaminosa también.

2. Poder e influencia

Para muchos de nosotros aquí, quizá la plata no sea una atracción, ni mucha tentación. Sin embargo, existe otra forma de moneda corriente que sí tienta las monedas de poder e influencia. He conocido a mucha gente sin el menor interés en la plata, pero quieren mandar y dominar; es su adicción. Lee el resto de esta entrada »

¡No sé que predicar el domingo se me terminó el repertorio! Por Enrique Brenes, autor invitado

Muchas hemos escuchado la expresión “no sé que predicar el domingo, se me terminó el repertorio,” tanto de predicadores, como de pastores. Este es el segundo tema sobre “dos fuentes inagotables para tener una vida abundante en la predicación,” la primera fue “la lectura devocional de las Sagradas Escrituras,” hoy, trataremos la predicación expositiva.

No pretendo aquí describir lo que es predicación expositiva, ni cómo se hace ni cómo presentarla. Lo que quiero expresar acá es el valor que tiene la predicación expositiva en la vida del predicador y de la congregación. La predicación expositiva es una herramienta que puede echar mano el líder para bendecir, fructificar y hacer crecer a los feligreses.

Enrique Brenes

Muchas congregaciones que son alimentadas de sermones temáticos, muchas veces largos y tediosos, en donde la gente se pierde con el tema. Otros comienzan con un tema y terminan hablando de otras cosas, otros, en el desarrollo generan una serie de temas, que al final no saben terminar, o les cuesta finalizar.Predicar es un arte y una ciencia, arte porque el predicador debe tener la habilidad y don de poder construir en los oídos y ojos de sus oyentes la obra que pretende comunicar. Es ciencia porque sigue una serie de pasos lógicos y necesarios para que el oyente pueda entender a cabalidad el mensaje divino. Lo que sigue es fundamental, el predicador puede aprender hacer lo anterior a la perfección, pero si no lo hace en el poder del Espíritu Santo, no produce el resultado de Dios en los oyentes. Es simplemente una persona con mucha habilidad de comunicación, pero sin ningún respaldo de convencimiento y de crecimiento divino. Es el Espíritu Santo Dios quien hace que las personas entiendan, comprendan y crezcan, eso no es un asunto humano. Pablo en 1Corintios 3.5-8 expresa “¿Qué es, pues, Apolos? ¿Y qué es Pablo? Servidores mediante los cuales ustedes han creído, según el Señor dio oportunidad a cada uno. Yo planté, Apolos regó, pero Dios ha dado el crecimiento. Así que ni el que planta ni el que riega es algo, sino Dios, que da el crecimiento. Ahora bien, el que planta y el que riega son una misma cosa, pero cada uno recibirá su propia recompensa (su propio salario) conforme a su propio trabajo.”. El hombre es llamado a anunciar las buenas nuevas, a sembrar la semilla, pero incapaz a producir el resultado divino, como dice Marcos 4: 26-27, “…El reino de Dios es como un hombre que echa semilla en la tierra, y se acuesta de noche y se levanta de día, y la semilla brota y crece; cómo, él no lo sabe.”

La predicación expositiva requiere que el predicador tenga una lectura constante de las Sagradas Escrituras. La lectura devocional como vimos en la anterior exposición, lleva al pastor a tener siempre mucho material fresco para exponerlo. Así, la predicación expositiva se convierte en una fuente inagotable para la predicación y enseñanza eclesial.

La predicación expositiva requiere que el constructor bíblico, sea una persona fiel al estudio de la Palabra, decidido a pasar muchas horas en el análisis. Debe de tomar en cuenta siempre la intencionalidad del autor. La predicación expositiva demanda que el predicador sea un arqueólogo en descubrir las riquezas originales que los primeros oyentes escucharon. Pero a la vez, demanda que el pastor sea una persona muy conocedora de su cultura y contexto, para que el sermón sea entendido con oídos modernos. Un sermón efectivo que supla las necesidades de su entorno.

El uso de la predicación expositiva por parte del predicador hace que nunca le haga falta repertorio, sea para predicar o enseñar, a la congregación. No así el sermón temático, que llega a la carencia. Con el sermón expositivo el predicador tendrá toda una vida de proclamación, podrá nacer, morir, volver a nacer, etc, siempre tendrá una sermón para comunicar.

El sermón expositivo ha sido mal entendido y aplicado por mucha gente. Aunque se dijo que no se pretende entrar acá en definir lo que es sermón expositivo, pero si indicar lo mal que se entendido. Mucha gente cree que predicar expositivamente es explicar palabra por palabra, verso a verso, o la confunden en el estudio bíblico previo o la exégesis. Otros, la rehúyen por el estudio o exégesis que demanda.

Una congregación alimentada superficialmente por una mediocre “predicación expositiva,” a los años se verá el raquitismo o anemia espiritual de los miembros. Cuando esto sucede, los miembros se dan cuenta de que aquella predicación que han oído a través de los años, no ha producido el crecimiento espiritual que hubieran deseado. Es cuando gente abandonan la congregación buscando una mejor alimentación.

La predicación expositiva es una excelente herramienta, que todo predicador debe utilizarla para comunicar las verdades de Dios, al Cuerpo de Cristo y a un mundo necesitado de la verdadera vida y del amor de Dios. Por medio de la Predicación Expositiva la verdad e ideas de Dios serán proclamadas y no las del hombre. El predicador estará más comprometido a anunciar el concepto del texto y no sus propios pensamientos.

Hay sermones que son solo historias o aplicaciones, se llevan la cantidad del tiempo en eso, y el análisis del texto es superficial. En la predicación expositiva el compromiso es con el texto, no con teología de la denominación, o del magisterio. Es ahí donde los verdaderos predicadores y pastores deben de definir su lealtad, como dijeron Pedro y Juan en Hechos 4:19 “”Ustedes mismos juzguen si es justo delante de Dios obedecer a ustedes en vez de obedecer a Dios.” La predicación expositiva demanda lealtad al texto, transparencia con los feligreses y fidelidad del predicador.

Aunque se  hable de nuevas formas de comunicación del evangelio, por una sociedad nueva, cansada siempre de lo mismo, o buscando innovaciones o demande una formas de oír, que satisfagan su paladar. La exposición de la Palabra de Dios nunca podrá ser sustituida o eliminada. La palabra es la única que puede entrar donde ninguna cosa creada puede entrar. La cirugía medica, la pastilla, la terapia sicológica o siquiátrica, u alguna otra cosa podrá hacer, lo que hace la Palabra de Dios.

A modo de conclusión, leamos estos dos pasajes bíblicos: Hebreos 4:12-13 “Porque la palabra de Dios es viva y eficaz, y más cortante que cualquier espada de dos filos. Penetra hasta la división del alma y del espíritu, de las coyunturas y los tuétanos, y es poderosa para discernir (juzgar) los pensamientos y las intenciones del corazón. No hay cosa creada oculta a Su vista, sino que todas las cosas están al descubierto y desnudas ante los ojos de Aquél a quien tenemos que dar cuenta.” 1 Corintios 2:12-16 “Y nosotros hemos recibido, no el espíritu del mundo, sino el Espíritu que viene de Dios, para que conozcamos lo que Dios nos ha dado gratuitamente, de lo cual también hablamos, no con palabras enseñadas por sabiduría humana, sino con las enseñadas por el Espíritu, combinando pensamientos espirituales con palabras espirituales. Pero el hombre natural no acepta las cosas del Espíritu de Dios, porque para él son necedad; y no las puede entender, porque son cosas que se disciernen (se examinan) espiritualmente. En cambio, el que es espiritual juzga todas las cosas; pero él no es juzgado por nadie. Porque ¿QUIEN HA CONOCIDO LA MENTE DEL SEÑOR, PARA QUE LO INSTRUYA? Pero nosotros tenemos la mente de Cristo.”

¡Voy es sábado, no sé que predicar mañana! Autor invitado, Enrique Brenes

A través de mis años de ministerio, me he encontrado con pastores y líderes, que se han quejado de que no tienen de qué predicar. El título de esta ponencia la he escuchado muchas veces: “¡Voy es sábado, no sé que predicar mañana!”. En este momento, quisiera mencionar dos fuentes inagotables para tener una vida abundante para la predicación, una es: la lectura devocional de las Sagradas Escrituras; y otra es, la predicación expositiva. Quisiera hablar primero de la lectura devocional que todo pastor, líder y creyente debe tener.

Durante años usé muchos libros para mis momentos devocionales, poco a poco, me di cuenta de que la Biblia debía ser libro para mis tiempos íntimos con el Señor. Esta lectura lo he practicado durante muchos años. No sé cuántas veces, mi familia y yo hemos leído de Génesis a Apocalipsis. Cada vez que termino de leer la Biblia, compro otra, busca versiones modernas que no tengan anotaciones, títulos o alguna otra ayuda. Así mi lectura es más limpia y dejo que el Espíritu Santo ilumine mi mente de lo que estoy leyendo.

En mi vida ministerial, tanto de pastor como de educador bíblico-teológico me ha encontrado a muchos creyentes que no han leído ni una sola vez la Biblia. Aún estudiantes avanzados en teología, no lo han hecho, pero si son expertos en debates y cuestiones teológicas. Pero también he tropezado con pastores, líderes de diversos campos que tampoco lo han hecho.

Enrique Brenes

Muchos usan el método de abrir la Biblia al azar y leen esa lectura, mañana, pasado mañana y así sucesivamente la abren en otras partes. No estoy diciendo que esto sea malo, pues, si así se siente bien y se edifica, pues adelante, algunos alegan que esa es la forma en que el Espíritu Santo le pone hacer. Pero nunca sabrán si han leído la Biblia totalmente, la han leído en parte. Ni aquí estoy obsesionado para cumplir de leer la Biblia, de tapa a tapa. Porque quisiera sugerirle el siguiente argumento. Lee el resto de esta entrada »

La parábola del dedito

Érase una vez una iglesia, un cuerpo de Cristo.

En la plataforma, hubo varios miembros.
Un hombre dirigió la alabanza, y leyó un salmo.
Una mujer fue la cantante principal, con un micrófono.
Dos mujeres más y un varón también cantaron.

Hubo un guitarrista, y toco los acordes.
Hubo un baterista y proveyó el ritmo.
Uno con trompeta, el otro contrabajo.
Cada miembro de un cuerpo, cada uno contribuyendo.

¿Pero qué? ¿Cuál es el problema? El director les pide
que canten con alegría, y la gente no sigue.
¿Son poco espirituales?
No, quisieran cantar mejor, pero hay impedimento:
No saben la letra, y ¡la pantalla está en blanco!

Porque encima de la gente en una cabina pequeñita,
un miembro del cuerpo maneja la cosa técnica:
el videobín y PowerPoint para proyectar la letra
pero él está soñando y su atención divaga.

Responde a su teléfono, charla con su novia,
envía correo electrónico, con Facebook el tipo juega.
La gente quiere cantar, y esto con toda la pata,
pero sin este miembro, la canción no funciona.

“Mire,” el se queja, en vez de hacer su trabajo.
“No canto como ella, no toco como ellos.
No tengo importancia, mi rol es pequeñito.
¡En el cuerpo del Señor, solamente soy dedito!”

Ahora saben cuál es el punto de mi historia:
Todos tienen su propio don, sean codo, mano u oreja.
Si un miembro falta, el cuerpo no funciona;
en la ausencia de un dedito, la iglesia no alaba.

1ª Cor 12:11-12, 15-19, 22 – Pero todas estas cosas las realiza el único y el mismo Espíritu, repartiendo a cada uno en particular como él designa. Porque de la manera que el cuerpo es uno solo y tiene muchos miembros, y que todos los miembros del cuerpo, aunque son muchos, son un solo cuerpo, así también es Cristo…Si el pie dijera: “Porque no soy mano, no soy parte del cuerpo”, ¿por eso no sería parte del cuerpo? Y si la oreja dijera: “Porque no soy ojo, no soy parte del cuerpo”, ¿por eso no sería parte del cuerpo? Si todo el cuerpo fuese ojo, ¿dónde estaría el oído? Si todo fuese oreja, ¿dónde estaría el olfato? Pero ahora Dios ha colocado a los miembros en el cuerpo, a cada uno de ellos, como él quiso. Porque si todos fueran un solo miembro, ¿dónde estaría el cuerpo? Pero ahora son muchos los miembros y a la vez un solo cuerpo…[y] los miembros del cuerpo que parecen ser los más débiles son indispensables.

La parábola del dedito, por Gary Shogren, Seminario ESEPA, San José, Costa Rica

Discipulado por “imitación”

Pablo no sólo tenía que entregarles los manuales y decir a sus discípulos que provinieran las respuestas para el próximo domingo. No predicaba por la televisión, diciendo a millones de personas cómo vivir, sin ningún contacto personal. No, Pablo era un patrón de cómo debe vivir un cristiano: “Ustedes se hicieron imitadores nuestros y del Señor” (1 Tesalonicenses 1:6a); “Imítenme a mí, como yo imito a Cristo.” (1 Corintios 11:1). Este método se conoce tradicionalmente como la mimesis.

Los líderes cristianos debemos asumir que siempre somos observados e imitados. De esta manera, somos como los padres y madres de niños pequeños, que imitan lo que ven y oyen. En cualquier momento somos ejemplos de carne y hueso siempre en servicio. Hay un cuento excelente en el clásico de James Baldwin, Ve y dilo en la montaña (1953). Ha habido una serie de reuniones de la iglesia. Gabriel es el más joven predicador del grupo. Los demás son ministros de gran renombre que han venido de todas partes para participar. Pero cuando las puertas se cierran los predicadores consideraron que tenían permiso para relajarse ya que no hay presente laicos. Sucede que uno de los predicadores hace un insulto cruel contra una mujer que acababa de servir la cena, se burlaba de ella porque ella había sido violada:

Todos en la mesa se rieron a carcajadas, pero Gabriel…consideró que tendrían mucho que responder en el día del juicio, porque eran piedras de tropiezo en el camino del verdadero creyente.

Ahora el hombre de pelo rubio, notando la amargura de Gabriel, su rostro asombrado, cesó de reír y dijo: “¿Qué te pasa, hijo? ¿Espero que no dije nada que le ofende?” “Ella leyó la Biblia la noche en que predicó, ¿no?,” Preguntó otro de los ancianos, en un tono conciliador.

“Esa mujer,” dijo Gabriel, sintiendo un rugido en su cabeza, “es mi hermana en el Señor.” “Bueno, el Anciano Peters aquí, no sabía eso,” dijo otra persona. “El seguro no significa ningún daño.”

“¿Ahora, usted no va a enojar,” preguntó el Anciano Peters, amablemente – sin embargo se mantuvo, con la atención fija Gabriel burla algo, en su rostro y la voz. “¿Usted no va a estropear nuestra pequeña cena?”

“Yo no creo que sea correcto,” dijo Gabriel, “para hablar mal de nadie. La Palabra me dice que no es justo para mantener a nadie hasta desprecio. “

“Ahora hay que recordar,” dijo el Anciano Peters, tan amablemente como antes, “está hablando a los ancianos.”

“Entonces, me parece,” dijo, asombrado de su audacia, “que si tengo que verte como un ejemplo, usted debe ser un ejemplo.”

Enseñar con el ejemplo no es lo mismo que un video de instrucción, que puede ser apagado y que pide al espectador a aprender algo sin preocuparse con el carácter moral de instructor. El método apostólico consiste en la imitación del modelo de manera integral, y el patrón está en servicio si el domingo por la mañana o durante las vacaciones o cuando se despierte por teléfono a las 3 am de la mañana. Todo lo demás es un modelo erróneo, lo que resultará en un discípulo defectuoso, que se producen a su vez, los seguidores de fallas. Los líderes cristianos, tales como Baldwin describe, que se dan un pase libre de la rendición de cuentas, son un ejemplo corrosivos a los demás y abriendo la posibilidad de corrupción.

Artículo sobre Brian McLaren

Acaban de publicar un artículo mío sobre el teólogy “emergente” Brian McLlaren. Se puede leer en mi blog de idioma inglés: www.justinofnablus.wordpress.com

Bendiciones, Gary Shogren

¿Deben los apóstoles y los pastores rendir cuentas, en lo relacionado con lo económico? Según Pablo, sí, en absoluto

¿No hemos escuchado al pastor diciendo que, Yo rindo cuentas solamente a Dios, por tanto, que ningún “mundano” me moleste sobre cómo manejo el dinero? ¿Es este acercamiento bien “apóstolico”? De nada.

¿Qué hizo el apóstol Pablo durante su ministerio? Una gran mayoría afirma los sucesos evidentes: predicó el evangelio, fundó iglesias, formó discípulos, escribió cartas. Pero, ¿quién se acuerda de que Pablo recaudó fondos? Y específicamente, ¿quién recuerda que Pablo administró una Ofrenda recogida de sus iglesias esparcidas dentro de cientos de miles de kilómetros cuadrados, y durante un buen período de tiempo? Lee el resto de esta entrada »

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