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El Error de Híper-individualismo
Adaptado del cap. 13 de mi libro, El don del Espíritu Santo y su poder en la Iglesia – Editorial Clie. El capítulo entero también en este blog.
Soy bloguero, por lo que interactúo mucho con otras personas que escriben blogs. Y me he dado cuenta de que hay un cierto tipo de personalidad: el cristiano que insiste – o incluso, se jacta de que – él o ella no es responsable ante nadie en la iglesia, o en cualquier estructura cristiana. Y la idea aparentemente es que, “Soy sólo yo y la Biblia abierta, y eso es todo. ¡Y yo sé de hermenéutica! (o) ¡Y la iglesia nunca ha sido tan corrupta como lo es hoy, así que no tienen nada que mostrarme! (o) ¡El Espíritu Santo me guía!”. O mi favorito, un ejemplo de humildad falsa: “Sólo soy un simple estudiante de la Biblia (¡así que debo estar en lo cierto!)”. Creo que no es una coincidencia, que estas son las mismas personas que fijan fechas para la segunda venida; o que le dicen al mundo como debe ser traducida la Biblia, sin haber estudiado los idiomas originales. Y cuando les he escrito, a veces me responden con una total falta de cortesía, porque, según me dicen, no hay quien les frene. (También hay lobos solitarios que son pastores; es un tema para otro día).
Lee el resto de esta entrada »¿Por qué Pablo escribiría sobre La Cena del Señor?
Cuando celebramos la Comunión, usualmente leemos 1 Corintios 11. Es una práctica correcta, pero otra capa de estudio de la Biblia es preguntarse: ¿Por qué Pablo trajo esto a colación, aquí, en esta carta? No fue para enseñarles el ritual, porque habían estado celebrando la comunión durante años. Entonces, ¿por qué ahora?
Pablo no entra en detalles sobre lo que exactamente estaban haciendo mal. La explicación en la que estoy a favor es que hay dos cenas: una cena privada y más adelante, la cena del Señor como parte de la reunión completa de la iglesia.
Lee el resto de esta entrada »Sí, ¡mi tiempo en el seminario me ayudó!
Está de moda criticar la formación en los seminarios.
Por ejemplo, Peter DeHaan sostiene que «¡El seminario retrasa el ministerio!». Es decir, los años que inviertes en formación, son años perdiendo el tiempo de Dios.
Él dice lo siguiente:
“Si Dios realmente te dice que vayas al seminario, entonces ve. Si no, simplemente empieza a servirle y deja la educación avanzada para los académicos. Jesús es todo lo que necesitas. Y esa es la verdad sobre el seminario”.
Si no lo hubiera escrito una persona seria, me habría preguntado si el artículo pretendía ser irónico. Tiene un doctorado, pero resulta que procede del no acreditado Trinity College of the Bible and Theological Seminary. [1] (Y aquí otra persona que dice que los alumnos de seminario están en el camino de la muerte espiritual y de los fariseos. Mi breve reacción: Nunca conocí a una persona que naufragara espiritualmente por saber demasiado). [2]
No ofreceré una refutación pormenorizada de su artículo, la mayor parte de la cual sonaría a “¡Sí, pero estás atacando a un hombre de paja!”.
Hoy en día, el seminario es mucho más caro de lo que era cuando yo fui estudiante. Y mi experiencia tiene ya más de cuarenta años, así que, no puedo opinar sobre la educación actual en los Estados Unidos; sin embargo, dudo que todo haya cambiado tanto.
Mi historia
Asistí al Philadelphia College of Bible, especializándome en Biblia y Estudios Pastorales. Finalmente, hice un doctorado en Exégesis del Nuevo Testamento en la Universidad de Aberdeen (un centro acreditado; ¡fue fundado el año en que Colón hacía su segundo viaje!)
Lee el resto de esta entrada »¿El plagio es justificable? No, pues “no robarás”
Plagio en el púlpito
Hace unos meses, recibí una inquietante llamada telefónica de un miembro de cierta iglesia anglohablante. Conozco bien a esta señora, también su iglesia y a su pastor, pero no daré más detalles aquí.
Resumo lo que me dijo.
¡No sé ni por dónde empezar! Bueno, hay un señor en nuestra iglesia al que le encanta la predicación de nuestro pastor. El señor también sigue a otro predicador famoso en YouTube. Un día, el señor estaba mirando un sermón de YouTube, y tuvo la extraña sensación: “¿Estoy experimentando un déjà vu? Tengo la impresión de haber oído todo esto antes”. Y le ocurrió una y otra vez. Al final se dio cuenta de que su pastor simplemente estaba copiando sermones que el mismo famoso predicador ya había dado en YouTube. Era reacio a decir nada, pero decidió que estaba obligado. Los ancianos examinaron el caso y se dirigieron al pastor en estos términos:
“Hay pruebas, no de que de limite a tomar prestadas citas o partes de sermones sin dar crédito al autor, sino de que predica sermones enteros dados por otro. Esto llegó al extremo de que cuenta anécdotas que le sucedieron al otro, pero las representó como si le hubieran sucedido a usted mismo. Y de ninguna manera insinuó que se estaba apropiando de sermones ajenos”.
El pastor se enfadó, y se defendió. Nunca se disculpó ni admitió que había obrado mal por muchos años.
Llevo mucho tiempo pensando en este suceso tan perturbador. Y conté la historia de forma más breve, sin dar nombres, en Facebook (en español, ¡no en inglés!), como un cuento con moraleja para que todos los siervos de Dios sean honestos en sus ministerios. Señalé que era un ejemplo de “plagio”, utilizar material ajeno y fingir que es propio.
Fue en Facebook donde recibí una mayor sorpresa.
Lee el resto de esta entrada »¿Por qué no abandoné la iglesia? Un testimonio.
¡Gracias, Arnulfo Giron, por traducirlo!
Publicación tras publicación anuncia que los jóvenes se van de la iglesia. He leído algunas buenas ideas sobre los problemas y las soluciones.
Me hace reflexionar: ¿Por qué yo no abandoné la iglesia?
He aquí la historia completa: Primero fui a la iglesia porque eso era lo que la familia hacía; más tarde llegué a creer que era parte de mi nueva vida y necesario para mi crecimiento; luego un lugar donde podía ministrar: la iglesia se convirtió en mi llamado y desde los 22 años en adelante he estado en el ministerio a tiempo parcial o completo.
Todo para decir que, mi iglesia no tuvo que esforzarse mucho para captar mi interés. ¡Y mientras estaba en el seminario, la asistencia a la iglesia era obligatoria de todos modos!
Pero por qué no dejar todo eso de lado, porque más allá de estos puntos, había fuerzas “centrípetas” que me empujaron hacia la iglesia. Y voy a agregar algunas ideas de amigos de Facebook, que me ayudaron a trabajar en este artículo.
Fui desafiado a tener una fe de primera mano. Este factor se menciona con frecuencia en estos días, y tengo que estar de acuerdo, es el número 1 en importancia. Por supuesto, mis padres me habrían agraviado si hubiera tratado de dejar de ir a la iglesia. No obstante, llegó un punto (cuando cumplí 14 años), en que pasé a otro capítulo de mi vida: dije, “Esta es mi iglesia; esta es mi fe; esta es mi vida que estoy viviendo, y esta es la nutrición espiritual que yo necesito.” A manera de cliché: comencé a viajar en mi bicicleta cuatro millas montañosas de ida y vuelta para ir a la reunión de oración entre semana. Y sí, incluso bajo la lluvia.
Nuestro amigo de Facebook agrega esto: “Vivimos en una sociedad que alienta a sus adolescentes a no tomarse la vida en serio o actuar como adultos. Debemos estar abiertos a la posibilidad de que los jóvenes de nuestros días estén especialmente mal equipados para la vida devocional. Si ese es el caso, entonces mucha culpa también recae en manos de los padres y las escuelas. Consecuentemente, es parte del trabajo de la iglesia tomar una postura predictiva contra los aspectos de la sociedad que los rodea, que socavan la capacidad de los jóvenes para mantener un compromiso duradero con Dios y la iglesia.”
Nos enseñaron a cultivar el discernimiento espiritual. En alguna parte aprendí que hay verdad y error, y que no debemos tomar la palabra de un adulto por algo. Hoy a los jóvenes se les enseña en la escuela que no existe la verdad absoluta, y en la iglesia se les dice que la hay. El resultado es que tienden a resistirse cuando el predicador dice: “Soy el pastor, y lo que les estoy diciendo es la verdad absoluta, así que créanlo”. Yo no acepto ese tipo de dogmatismo de nadie, y los jóvenes tampoco deberían hacerlo.
Nuestra narrativa central era la Biblia, no “Crepúsculo” o “Juego de Tronos” o incluso Tolkien. ¿A qué narrativa central relacionamos los acontecimientos de nuestra vida, nuestros pensamientos, nuestras lealtades?
Hubo liderazgo que hizo preguntas y escuchó. No siempre, pero a veces mis líderes se mostraron capaces de tomar en cuenta nuestras opiniones. Un año incluso le pedimos al pastor que despidiera a los líderes de nuestro grupo de jóvenes; en verdad no pertenecían a ese puesto importante. En muchas iglesias, el juicio habría llovido sobre los muchachos. No así en nuestro caso: esa semana salieron los pastores de jóvenes, y poco después tomó el relevo otra pareja, que eran fenomenales. No era gran cosa, no había largas conferencias sobre por qué no podíamos ser más sumisos.
Una amiga de Facebook dice que ella aconseja a personas que fueron lastimadas emocional, sexual y físicamente por personas que decían ser cristianas. Muchas iglesias prefieren mantener el estatus quo, en lugar de aceptar que pudieran estar dañando a sus miembros. Los jóvenes necesitan tener la libertad de hablar cuando alguien los está lastimando. Ella continúa diciendo que, en su ministerio de consejería, ayuda a aquellos que fueron dañados en iglesias que enfatizaron programas sin relaciones personales.
Yo era parte de una tribu. Muchos de los amigos de la iglesia de mis padres también estaban entre mis amigos y me hicieron sentir como parte del círculo. Acampamos juntos, jugamos billar en varios sótanos. Cuando estaba en casa de vacaciones de la universidad, los visitaba como hacía con amigos de mí misma edad.
Un amigo de Facebook dice esto (note la importancia de tener amigos adultos en la iglesia): ¡Mis amigos me llevaron a la iglesia y me mantuvieron dentro! Eran mi familia espiritual. ¡Junto con sus amados padres! Si no fuera por ellos, probablemente nunca hubiera ido a la iglesia por vez primera.
Otro dice: Cuando algunos amigos comenzaron a manejar, mis padres sabiamente nos permitieron ir a la iglesia con ellos en la noche – ¡unos 15-20 de nosotros fuimos a la iglesia juntos, por nuestra propia decisión! Por supuesto, ellos vinieron varias veces para asegurarse de que fuera legítimo, pero tener esa libertad de elegir era importante.
Mi iglesia no se promocionó como el único partido en el juego. No me di cuenta de lo que eso significaba hasta que visitamos otras iglesias, y se hacía claro desde el púlpito que este era el lugar donde Dios estaba obrando con una unción especial. Mi iglesia, por otro lado, se presentaba como un lugar donde uno podía encontrarse con Dios y ya. Los jóvenes van a resolver esto por sí mismos, por lo que es mejor reconocer el punto de antemano.
La política no nos dividió, o si dividió a los adultos, se lo deben haber guardado para ellos. Si mal no recuerdo, en mi juventud, algunos miembros de la iglesia estaban a favor de la guerra en Vietnam, otros en contra. Algunos pensaban que Nixon era un sinvergüenza, otros no. De lo que estoy bastante seguro es que a los disidentes políticos no se les informó desde el púlpito que estaban siendo desleales a Dios y a la patria, al menos no de la manera que lo hemos experimentado en la iglesia evangélica en los últimos 25 o más años. El Enfoque a la Familia, tal vez irónicamente cuando consideramos su retórica, ha observado que “los millennials se están desvinculando cada vez más de las iglesias y las personas que practican lo que ellos ven como una retórica política conservadora estridente”. [1] Pasé la mayor parte del último cuarto de siglo fuera de los Estados Unidos. Probablemente el mayor choque cultural que recibí fue este: cuando salí del país, el evangelicalismo era una religión; cuando regresé, descubrí que se había transformado en una ideología política.
Me dieron espacio. Cuando comencé un estudio bíblico para adolescentes, supongo que alguien debió aprobarlo, aunque no recuerdo quién ni cómo. Mi sensación hoy es que la actitud general era: “Claro, ¿por qué no?” ¿Somos positivos, “¡sí, vamos!” líderes a los ojos de los jóvenes?
Grandes líderes juveniles. Los líderes de nuestro grupo de jóvenes no se parecían en nada, pero con la única excepción (ver arriba) todos eran cristianos ejemplares, buenos oyentes y obviamente disfrutaban pasar tiempo con nosotros. Nuestro grupo de jóvenes siempre fue pequeño: 8-12 personas.
No todo se nos entregó. Sería una generalización verdaderamente tonta decir que, ¡Los adolescentes de hoy! ¡Solo quieren que se les entregue todo! No iremos por ese camino. Expresémoslo de manera positiva: vale la pena pedir que los adultos jóvenes, los adolescentes e incluso los niños más pequeños compartan la carga de trabajo. Cualquier padre sabe que los niños necesitan participar en los quehaceres para sentirse verdaderamente parte de la familia; lo mismo ocurre con la iglesia.
Para mí, eso comenzó temprano: a menudo teníamos cenas en la iglesia los sábados por la noche, y luego, cuando los niños (de 9, 10 años) empezábamos a correr alrededor del edificio, siempre había algún hombre que se acercaba para decir: “¡Está bien, muchachos, demos un buen uso a parte de esa energía! ¡Desmontemos estas mesas y sillas y volvamos a colocarlas en los salones de la Escuela Dominical!”. Lo cual estábamos felices de hacer; ¡solo tenía que mencionarlo! Nos estaba indicando que éramos parte de la iglesia: las damas nos habían preparado una buena cena y ahora era el momento de hacer nuestra parte. (Más tarde, tal vez, uno de esos mismos niños se haría cargo antes de que un adulto tuviera que preguntar, y nos uniríamos y simplemente lo haríamos). Hoy, me parece escuchar a más y más pastores quejándose de que nadie quiere trabajar en la iglesia. Bueno, preguntémosles. O, además, preguntemos qué creen ellos que se necesita hacer en la iglesia.
Un amigo de Facebook dice: la iglesia me proporcionó una estructura y una estabilidad que nunca había experimentado en casa. La influencia de hombres piadosos en mi vida en ese momento me enseñó más acerca de ser un hombre que nada ni nadie. Realmente disfruté trabajar con los hombres de la iglesia en varios proyectos, limpiar la iglesia después de los servicios, cualquier cosa. No quería dejar el lugar. La gente allí me aceptó y me hizo sentir valorado.
Me invitaron a participar. No soy participativo por naturaleza, por lo que a veces la “invitación” era más como “persuasión”. No puedo enumerar todas las pequeñas y medianas tareas que me encargaron en la iglesia. Pasado cierto tiempo, comencé a ofrecerme como voluntario para hacer cosas y no esperé a ser invitado.
Un amigo de Facebook añade: Brinde a los niños un lugar para servir de alguna manera. Ujier, ayudar en la guardería, enseñar a los niños más pequeños en la iglesia juvenil, etc. Les ayuda a sentirse parte de la iglesia, que es lo que son.
Me desafiaron a actuar como un adulto. Una vez le preguntaron a una madre sabia cuál era su secreto para criar niños. Desearía poder rastrear la fuente de la cita. De todos modos, ella respondió: “Yo no estoy criando niños. ¡Estoy criando hombres!” Cuando pienso en los jóvenes que dejan la iglesia hoy, mi impresión no es que estén decidiendo irse, sino que no están decidiendo quedarse. Necesitamos mostrar a los niños y jóvenes que un nivel maduro de firmeza y resolución son parte de nuestro caminar con Cristo.
Ed Stetzer lo resume de esta manera: “No podemos posicionar a nuestro estudiantado ministerial a pensar y a actuar como si fuesen un tanque de retención de cuatro años con pizza. Al contrario, necesitamos preparar a los adultos jóvenes para los desafíos espirituales que vendrán y las preguntas de fe que enfrentarán”. [2]
Un amigo de Facebook comenta: Debemos esperar que las señoritas y los jóvenes actúen como adultos y los traten como adultos. Tendemos a dejarlos vivir en el mundo “adolescente”. Proveerles una buena formación bíblica y teológica. Padres, mostradles el gozo de servir a Cristo. Haz cosas fuera de la iglesia por los pobres, los huérfanos, las viudas. Pida a los niños que ayuden. Anímelos a “actuar como hombres”.
Había otros factores más mundanos. Uno era: si no ibas a la iglesia los domingos en un pequeño pueblo de Nueva Inglaterra, bueno, no había mucho más que hacer. Nada en los 2 1/2 canales de TV que podíamos recibir, ni videojuegos, etc.
PARA CERRAR: Oremos por los jóvenes uno por uno; aquí es donde tiene lugar la batalla. Y en adición, como ya hemos sugerido, asegurémonos de expresar nuestro amor grupal por los pequeños, adolescentes y jóvenes adultos, expresándoles ágape de una manera que ellos puedan descifrar correctamente.
NOTAS:
[1] http://www.focusonthefamily.com/about_us/focus-findings/religion-and-culture/~/media/images/about-us/focus-findings/FF%20-%20Millenial%20Faith%20Retention%20FINAL.ashx. Nuestra traducción.
[2] http://www.christianitytoday.com/edstetzer/2014/december/real-reasons-young-adults-drop-out-of-church.html?paging=off. Nuestra traducción.
“¿Por qué no abandoné la iglesia? Un testimonio.” Por Gary S. Shogren, PhD, Profesor de Nuevo Testamento, Seminario ESEPA, San José, Costa Rica
«¡El hebreo es un idioma mágico!!» ¿Verdad?
La enseñanza Lashon Hakodesh (“la lengua sagrada”) es polifacética. Originalmente era una designación para el hebreo bíblico como tal. Pero más tarde creció para tener más implicaciones que el hebreo es de alguna manera una lengua mágica. Hay sub-leyendas que siguen junto con esto:
1. Que el hebreo es la lengua que se habla en el cielo.
2. Que el hebreo es la lengua primigenia, y fue la lengua de todos los seres humanos desde Adán hasta la dispersión de los pueblos en la Torre de Babel.
4. Que Dios se comunica con la gente sólo en hebreo – es decir, que Jesús debe haber predicado en hebreo, que los apóstoles deben haber enseñado a sus iglesias en hebreo.
3. Que el hebreo, como tal, tiene propiedades mágicas. Esto dio lugar a la leyenda medieval del Gólem – generalmente una estatua que cobraba vida cuando alguien escribía las letras hebreas de un nombre de Dios y las ponían en la boca del Gólem.
5. Que el Nuevo Testamento DEBE haber sido escrito en hebreo, porque el griego – como el latín – es por definición una lengua pagana, sucia y contaminada y no puede comunicar la verdad de Dios sin retorcerla en algún mensaje pagano.
6. Que la única forma posible de hablar o exponer la Biblia es a través del hebreo.
Todo esto es erróneo.
1. No tengo idea de qué idioma se habla en el cielo; en el libro del Apocalipsis, todos hablan griego, ¡pero dudo que esa sea una inferencia adecuada!
2. Estoy viendo una guía turística de Israel que afirma: “La lengua hebrea es una de las más antiguas del planeta”. Hay cero pruebas para esa afirmación, y un montón de pruebas en contra. Hay idiomas conocidos que habían existido por milenios y milenios antes de hebreo. El hebreo no existía como tal antes del 1200 a.C. aproximadamente. El hebreo es un dialecto junto con el moabita, fenicio, amonita, edomita, de las lenguas cananeas. Por eso Isaías 19:18 enseña que los israelitas hablaban “la lengua de Canaán”. Alrededor del año 1200 el hebreo comenzó a desarrollar sus características distintivas, pero es interesante pensar que Rut la moabita y su suegra israelita podrían haberse comunicado con poca dificultad. Además – el hebreo no es una sola lengua, se ha ido desarrollando durante más de 3000 años.
3. Por mi parte, ¡no creo en la magia! Pero bueno.
4. Dios habló a Daniel en arameo y en hebreo. Hay cero evidencias de que él habló a los personajes de la Biblia antes de 1200 en hebreo. Para los que dicen: “¡Pero Génesis fue escrito en hebreo!” – bueno, y el Evangelio de Marcos fue escrito en griego, pero tampoco creo que Jesús enseñara en griego. Es una traducción.
5. La Biblia no distingue entre idiomas limpios y sucios. Una vez más – ¿por qué se escribieron partes de Esdras-Nehemías, Daniel, el Nuevo Testamento en arameo, una lengua de idólatras, si eso fuera imposible? ¿Cómo es que los rabinos escribieron la Misná en ese idioma «pagano», arameo?
6. Los apóstoles expusieron las Escrituras en griego y utilizaron una versión griega de las Escrituras hebreas (la tradición Septuaginta) como autorizada, etiquetándola como “está escrito”.
Unos grupos insisten: «No debemos usar la palabra apóstol, debemos usar la hebrea, shaliaj! ¡El líder de nuestra congregación no se llama pastor, sino roe! ¡Y no debemos decir paz, sino Shalom!»
Bueno, examinemos los datos con cuidado.
Yo pido: ¿qué significa shaliaj?
Bueno, es un emisario o enviado.
Yo: ¡Correcto! Y qué significa apóstol (apóstolos en griego)?
Un enviado, emisario.
Yo: ¡Es así! Y ¿qué significa roe?
Un pastor!
Yo: Sí. Y ¿qué significa, bueno, pastor?
¡Un pastor!
Yo: Correcto. Y ¿qué significa Shalom?
Bueno, paz.
Todo para decir que, las palabras hebreas no tienen ningún poder mágico. Si no anhelamos el factor ¡Guau!, ¿por qué no usar buenos vocablos castellanos, palabras que no tenemos que traducir para entender? Estoy de acuerdo con el shaliaj-apóstolos Pablo, «prefiero hablar cinco palabras con mi entendimiento, para enseñar también a otros, que diez mil palabras en lengua desconocida».
Las personas que no conocen un idioma tienden a hacer circular leyendas de “¡Qué chévere!” ¡Pero “chévere” no necesariamente denota la verdad!
«¡El hebreo es un idioma mágico! ¿Verdad?» por Gary S. Shogren, Profesor en Nuevo Testamento, Seminario ESEPA, San José, Costa Rica
“El líder cristiano y el aprendizaje para la vida”
Presentado a Seminario Todas Las Naciones (https://todaslasnaciones.com/) en Ciudad Juárez, México, el 21 de octubre 2021
Los discursos de graduación son una mezcla variada, unos buenos, otros olvidables. Escuché uno muy bueno en mi colegio en 1977; uno de sus consejos para los graduados fue: “Amplíen su educación,” él dijo, “tanto formal como informal, en la medida de lo posible”. Esta frase, “en la medida de lo posible”, “hasta el límite”, se me ha quedado desde entonces.
La ciencia nos dice que, su cerebro no es un músculo, pero actúa como tal. Cuanto menos lo usa, más flácido se vuelve. Cuanto más lo usa, más robusto. Y si lo lleva al límite, se sorprenderán sus capacidades. Esto sólo tiene que ver en parte con el coeficiente intelectual; tiene mucho que ver con la perseverancia.
A algunos se nos exige que hagamos cursos para conservar nuestras credenciales: en las últimas semanas me lo han comentado personas del sector inmobiliario y profesionales de la medicina. Un pastor de Australia me dice que su denominación exige el “Desarrollo Profesional Continuo” a cada pastor. Pero, ¿y si nadie le obliga a seguir creciendo?
En los últimos años he tomado, creo, nueve cursos formales, nadie obligándome.[i] No obstante, nuestro tema aquí es, el lado informal de la educación – el tipo que comenzó para aquellos graduados en junio de 1977 y que presumiblemente continúa para algunos de ellos hoy. Alguien definió el aprendizaje informal o “para la vida” o “permanente” de esta manera: “es voluntaria, en lugar de obligatoria, y está completamente auto-motivada – con el objetivo principal de mejorar el desarrollo personal o profesional”.
Lee el resto de esta entrada »¿La Persecución es Buena Medicina para la Iglesia? ¡No!
Quizás es una pregunta rara, así que una gran parte de la iglesia de América Latina cree en la doctrina falsa de que la prosperidad, no la persecución, es el estado normal de la iglesia. Sin embargo, esta pregunta también es válida:
¿La Persecución es Buena Medicina Para la Iglesia?
De acuerdo a un punto de vista, digamos EL PUNTO DE VISTA A, SÍ ES BUENA. Este argumento es:
- La persecución purifica la iglesia.
- Por lo tanto, si el avivamiento ha de venir, será a través del sufrimiento.
- Por tanto, la persecución es un bien, un beneficio.
- Por lo tanto, el cristiano comprometido debe esperar que la persecución pase sobre su país o aun orar que suceda.
Ahora bien, no conozco ningún versículo donde los cristianos deban esperar u orar por la persecución. Tampoco hay un pasaje que diga: “Si oras por avivamiento, ten cuidado, porque Dios te enviará tribulación.”
El PUNTO DE VISTA A me parece una de esas extrañas interpretaciones de la Biblia, como la que dice: No deberíamos orar por paciencia; después de todo, si lo hacemos, ¡Dios nos enviará pruebas!
De mi parte, digo que la Biblia es clara, y que 2000 años de historia confirman su mensaje:
- El avivamiento viene con o sin persecución.
- Es decir, el avivamiento y la persecución no siguen una causa y efecto estrictos.
- Si hay una correlación entre ellos, a veces la persecución viene porque la iglesia está creciendo en avivamiento y esto llama la atención de sus enemigos. (ver Hechos 19, por abajo)
- La persecución no necesariamente resulta en purificación o vitalidad.
- La persecución puede ser un impedimento para el crecimiento de la iglesia o un estímulo para el crecimiento.
Veamos algunos de los pasajes claves sobre la tribulación, que no respaldan el PUNTO DE VISTA A: Lee el resto de esta entrada »
La enfermedad fatal de “Singularidad Terminal”
A menudo se critica a los Estados Unidos por creer que es único en la historia y único entre las naciones, que las leyes normales y las lecciones históricas no se le aplican. Esto se ha llamado un “excepcionalismo” de la nación. El cual puede resumirse así: Sí, esto es normalmente cierto, excepto en nuestro caso, porque nosotros somos diferentes de todos los demás.
En el lado espiritual, 1ª de Corintios revela que la iglesia de Corinto también creía en su carácter extraordinario. Consideraban que habían crecido al punto de que no necesitaban seguir las normas que el resto de las iglesias mantienen. “No estamos desobedeciendo,” decían ellos, “¡es que somos distintos!”
Creerse extraordinarios afecta a la mayoría de los cristianos y a las congregaciones en algún momento. Es inmensamente irónico viajar por América Latina observando congregación tras congregación, todas más o menos iguales, y escuchar a cada una afirmar que las reglas no deben aplicarse a ella:
- “No, normalmente un pastor no debería cansar a su congregación con el asunto de obedecerle absolutamente, pero nuestra situación es tan diferente que es admisible.”
- “Sí, normalmente las iglesias deben probar la profecía, pero este profeta es tan ungido que sería una falta de fe cuestionar.”
- “No, normalmente el contador de la iglesia no debe falsificar los libros, pero nuestra iglesia está en una situación tan especial que es permisible esta vez.”
- “Nuestra iglesia ha sido llamada por Dios de un modo único para llevar la Palabra a todas las otras iglesias”; o “Nuestro pastor ha sido llamado como apóstol para guiar a todas las otras iglesias de nuestra nación”; o “Nuestra nación ha sido llamada para ser el único trampolín desde el cual va a llegar el evangelio a todas las naciones.”
- En Costa Rica, tratamos con la cultura del pobrecito – la gente debería tenerme lástima y hacer excepciones para mi debido a que yo me presento a mí mismo como pobre y necesitado.
Hemos hablado acerca de ser especial comparado con otros de nuestra época, es decir:
Yo vivo una experiencia única en el mundo (i.e., única en el espacio).
Pero hay otro elemento de la jactancia con el cual debemos tratar:
Yo vivo una experiencia única en la historia (única en el tiempo).
Tengo un interés permanente en la historia de la iglesia, como lo demuestran tantas de mis citas de los padres de la iglesia. Cuando tomé un curso de la historia de la iglesia primitiva en la universidad, muchos de mis compañeros se preguntaban por qué deberían perder su tiempo estudiando lo que pasó en el 325 d. C. o en el 900 d. C o en 1447 d. C., mientras que hay tantas cosas interesantes que pasan hoy, las cuales necesitan nuestra atención. Tiempo después, como pastor, me enteré por qué. Se dice que no hay nuevas herejías, que la mayoría de las enseñanzas falsas que encontramos en la actualidad ya se habían manifestado en los primeros cinco siglos de la iglesia. Así que, cuando los Testigos de Jehová aparecen en su puerta y le dicen que Jesús es “un dios,” ellos están ensenando la herejía del arrianismo del siglo cuarto; y la “nueva revelación” de Eusebio Joaquín González, fundador de la “Luz del Mundo,” es nada más que la negación de la trinidad de un cierto hombre llamado Sabelio, en el tercer siglo.
Por el lado positivo, la iglesia a lo largo de 2000 años ha planteado muchas buenas ideas que son útiles todavía hoy.
Pero cuantas veces hemos oído cosas como estas:
- “Dios trabaja hoy (aunque sea en 1981, 1995, 2002 o 2016) en una manera fresca; esto nunca había pasado, entonces tenemos que desechar las experiencias pasadas y comenzar nuevamente.”
- “Si, los cristianos deben leer la Biblia; pero no podemos echar vino nuevo en odres viejos, de modo que es mejor ignorar a quienes nos dicen que lo que hacemos no es bíblico. ¿Cómo pueden ellos saber el modo como Dios trabaja actualmente?
- “El diablo ha perturbado esta nación desde antes de la llegada de Colon; pero solo desde este año hemos orado esta clase de oración, y así de ahora en adelante el diablo y sus demonios no pueden poner ni un pie en este territorio.”
- “Sí, Pablo les dijo a los cristianos que no hablaran en lenguas en un culto a menos de que hubiera un intérprete; pero ¡vivimos en el tiempo de la “lluvia tardía,” y no podemos contener el Espíritu como lo hacíamos en el pasado!”
Los corintios creían que Dios estaba trabajando, pero solo en una pequeña congregación del istmo de Corinto. Que forma tan pecaminosa de limitar a Dios y encerrarlo en una caja, cuando implicamos que El solo se me revela a mí, este mes y este año, en esta ciudad. ¿No es nuestro Dios el Dios de toda la historia y de toda la creación?
Alcohólicos Anónimos, por una extraña coincidencia, señala que muchos adictos sienten que su situación es completamente única: “¡La gente no debería beber tanto, pero mi situación es distinta! ¡La gente debería ser capaz de controlar sus problemas sin drogarse, pero yo no fui hecho así! ¡Mi situación es tan rara que yo debería contar con el derecho de usar algún medicamento para relajarme! En inglés, esta actitud se llama “terminal uniqueness,” o “singularidad terminal.” Se denomina “terminal” porque esta idea produce resultados fatales. La persona morirá o perderá la razón mientras continúa gritando, “¡Pero yo no soy como todos los demás!”
Alrededor de todo el mundo y a través de toda la historia ha habido una enorme cantidad de iglesias y de movimientos influyentes que se han contagiado del mismo virus. Y el resultado, en cada ocasión, es que los cristianos que se consideran únicos van en camino a su propia destrucción. Todos los cristianos deben obedecer lo que Dios ha mandado para todas las iglesias en todas las épocas, y también deben escuchar a otros creyentes que tratan de seguir la dirección de Dios.
«La enfermedad fatal de ‘Singularidad Terminal'», por Gary S. Shogren, Ph. D., Profesor de Nuevo Testamento, Seminario ESEPA, San José, Costa Rica






