Archive for the ‘Misiones’ Category
¿Hay apóstoles en esta época?
En aquellos días Pedro se levantó en medio de los hermanos (y los reunidos eran como ciento veinte en número), y dijo: Varones hermanos, era necesario que se cumpliese la Escritura en que el Espíritu Santo habló antes por boca de David acerca de Judas, que fue guía de los que prendieron a Jesús, y era contado con nosotros, y tenía parte en este ministerio. Este, pues, con el salario de su iniquidad adquirió un campo, y cayendo de cabeza, se reventó por la mitad, y todas sus entrañas se derramaron. Y fue notorio a todos los habitantes de Jerusalén, de tal manera que aquel campo se llama en su propia lengua, Acéldama, que quiere decir, Campo de sangre. Porque está escrito en el libro de los Salmos: Sea hecha desierta su habitación, y no haya quien more en ella; y: Tome otro su oficio. Es necesario, pues, que de estos hombres que han estado juntos con nosotros todo el tiempo que el Señor Jesús entraba y salía entre nosotros, comenzando desde el bautismo de Juan hasta el día en que de entre nosotros fue recibido arriba, uno sea hecho testigo con nosotros, de su resurrección. (Hechos 1:15-21)
Vivimos en una época, según algunos, en la que Dios está restaurando el oficio apostólico de la misma forma como restauró la doctrina de la justificación en la Reforma. Para algunos, esto lleva el nombre de Nueva Reforma Apostólica y el llamado ministerio quíntuple. Dudo de la existencia de apóstoles en la actualidad, así que mencionamos ciertas falacias relacionadas con el don espiritual, o jarisma, del apostolado:
Falacia 1. Que todos los dones espirituales deben operar activamente en cada generación. Por supuesto, esta es la discusión que también ha tomado lugar en relación con todos los llamados “dones carismáticos.” Pero los casos son distintos: en el caso de las lenguas y de la profecía no existe, creemos, ninguna indicación clara en las Escrituras de que cesarían. Con el apostolado no sucede lo mismo. La única vez que se mencionaron unos criterios para ser apóstol fue en Hechos 1:21: tenían que servir no solo como divulgadores sino como testigos oculares de la resurrección de Cristo. Pablo declara lo mismo en 1 Corintios 9:1 – él había visto a Cristo. Este evento en el camino a Damasco fue más que una simple visión de Jesús, la cual muchos creyentes habían tenido. La experiencia de él fue una aparición auténtica de la resurrección.
Falacia 2. Que si hay apóstoles falsos hoy (y con seguridad los hay) entonces debe de haber apóstoles verdaderos. Porque, ¿cómo puede existir una falsificación si no existe el artículo auténtico? Esta lógica no tiene sustento. Por ejemplo, Jesús predijo que habría falsos mesías en los últimos tiempos (Mateo 24:5, 23-26), pero eso no requiere la presencia del verdadero Mesías sobre la tierra al mismo tiempo.
Falacia 3. Que la gente que lleva a cabo cosas de una naturaleza apostólica – evangelismo pionero, discipulado, fundación de iglesias, milagros y sanidades, una enseñanza inusualmente influyente – son, por tanto, apóstoles. De este modo, hablamos de Patricio como el apóstol de Irlanda. Pero este lenguaje no es exacto. El apelativo de Patricio es bueno si tomamos “apóstol” en su sentido más amplio (ver el ejemplo de los “apóstoles” o enviados Andrónico y Junia en Rom 16:7), pero nadie lo colocaría al lado de los Doce o de Pablo.
Pensemos bien acerca del fenómeno de los apóstoles modernos y veamos si ellos se adecúan a los estándares bíblicos. Los hechos son alarmantes:
- Hay una gran cantidad de nuevos apóstoles. Se podría argumentar, supongo, que matemáticamente no hay más apóstoles hoy de los que había hace 2000 años. Aunque, considerando que solo hubo una docena o algo así en los primeros días – y la mayoría murió en pocas décadas – parece haber un número desproporcionado en nuestros días y va en aumento rápidamente. Uno de los puntos de Pablo en 1 Corintios 9 o en 2 Corintios 10-12 es que el apostolado es por definición un don muy poco común. ¿Habría que esperar que en realidad cada barrio urbano tuviera sus propios apóstoles?, ¿o competirían esos “apóstoles” entre sí?
- Apóstol se define en términos de autoridad y control, no de servicio. Nuestro enemigo permanente levanta la cabeza una vez más: existe una tendencia natural en los humanos de querer dominar a otros, aun dentro del cuerpo de Cristo. Unos apóstoles modernos testifican que, para ellos, títulos como pastor o ministro no transmite suficiente peso para lo que ellos quieren hacer. Pero, recordemos que el apóstol Juan estaba contento con un título nada ostentoso, “anciano” (veáse 2 Juan 1 o 3 Juan 1). La recién inventada doctrina de la “cobertura apostólica” tiene poco que ver con la bendición de Dios, y mucho que ver con el ceder poder y dinero a un hombre ya poderoso y rico. No es de extrañar que estos “apóstoles” están rápidamente obteniendo la reputación de ser mujeriegos y estafadores: nadie tiene la autoridad de reprenderlos. (Leer 2 Cor 10-12 para encontrar estos seudo-apóstoles ya en la época de Pablo). Y cuando el tema de la predicación es, semana tras semana, por qué usted debe diezmar o sembrar más dinero – esto también es control y avaricia.
- El apostolado moderno no tiene el vínculo bíblico tan fuerte con el sufrimiento físico. Los auténticos apóstoles sufren, y punto. Los apóstoles modernos hablan de la energía que invierten en el ministerio, del tiempo y del esfuerzo. Hablan del rechazo personal y del dolor emocional que han experimentado. Les creo; pero, por otro lado, ¿quién en el ministerio cristiano no cuenta lo mismo? Y los misioneros que sirven entre los musulmanes o, por decirlo así, cualquier cristiano que trabaje en ciertos sectores de Colombia, también corren un riesgo mucho mayor de experimentar el sufrimiento verdadero que la mayoría de estos “apóstoles” actuales.
- Los apóstoles se autoproclaman o reciben la unción de organizaciones fundadas por ellos o de las cuales son líderes. Una vez más nos encontramos con el viejo problema de saber cuál es la voluntad divina. Cómo saber a quién quiere Dios nombrar como apóstol (o pastor, o evangelista). La mayoría de nuestros apóstoles modernos se proclaman a sí mismos como tales, o los aclama alguien muy cercano a ellos. Yo soy apóstol porque Dios me lo dijo, y ustedes pueden estar seguros de que Dios me habló porque yo lo digo. Pero, ¡con seguridad la iglesia necesita más evidencia que este llamado es de Dios! Estos apóstoles de facto niegan que todos los creyentes son reyes y sacerdotes. Lea lo que Pablo dijo sobre este tipo de persona: «Porque no nos atrevemos a contarnos ni a compararnos con algunos que se alaban a sí mismos; pero ellos, midiéndose a sí mismos por sí mismos, y comparándose consigo mismos, no son juiciosos.» (2 Cor 10:12)
- Los apóstoles de hoy aparentan impartir nuevas enseñanzas. En algunos casos particulares parece que inventan nuevas doctrinas, o cambian la doctrina bíblica, especialmente en cuanto a la naturaleza de la guerra espiritual o a la segunda venida de Cristo. Además, el movimiento es portador de esta nueva doctrina de “prosperidad” o “rhēma,” un acercamiento al poder que no tiene nada que ver con la oración o la fe como la enseña la Biblia. Si queremos establecer el origen de la Nueva Reforma Apostólica, no debemos ir más allá del sistema católico-romano. Uno de los supuestos títulos del Papa es “apóstol,” y él y los obispos son considerados los intérpretes autoritarios de la Biblia (Catecismo de la Iglesia Católica §2034), como lo harían Pedro y Pablo si estuvieran vivos hoy en día. El Papa también tiene autoridad para nombrar obispos en cada ciudad y otorgarles autoridad apostólica. Este movimiento apostólico moderno sigue el patrón del sistema católico-romano con precisión. Si los no evangélicos encuentran esto repugnante, entonces deberían considerar igualmente repugnante que los apóstoles protestantes hagan lo mismo.
Debemos recordar que servimos al Señor quien nos dijo “que sea el último de todos y el servidor de todos” (Marcos 9:35). La gente más parecida a Cristo tiende a evitar los títulos de poder y a servir de una manera humilde.
«¿Hay apóstoles en esta época?» por Gary S. Shogren, Ph. D., profesor de Nuevo Testamento en Seminario ESEPA, San José, Costa Rica. Este ensayo ha sido adaptado de su comentario sobre 1a de Corintios.
NUEVA Maestría en Liderazgo Pastoral (MELPA)
Una nueva maestría en Seminario Esepa. Será un programa profesional para la gente que ya sirve en la iglesia. Las clases estarán en ESEPA en San José, CR.
¡Envíeme un mensaje si quiere solicitar admisión! Empezaremos en enero 2016 con el curso sobre la vida espiritual: «El Líder Conforme al Corazón de Dios.» Lo ofertaremos dos veces.
¡Un momento! El costo normal sería ¢60.000 por un curso de dos créditos más el costo de matrícula. Pero para este curso, el costo es…¡cero! Es la verdad. Aparte del costo de registración (¢10.000), el curso no le costará nada.
Cursos
Carácter
El Líder Conforme al Corazón de Dios
El Líder que Termina Bien
Biblia y Teología
Hermenéutica Avanzada
Teología de la Iglesia
Lo Pastoral frente a los Retos Contemporáneos
Proclamación Bíblica (Nuevo Testamento)
Proclamación Bíblica (Antiguo Testamento)
Comunicación
Modos de Predicación
Interpretación de la Cultura
Comunicación Multisensorial
Liderazgo
Manejo de Conflictos
La Misión de la Iglesia Local
Desarrollo del Equipo del Líder
Salud Organizacional
Administración de Proyectos
Lecciones de Líderes Bíblicos
La Iglesia y las Finanzas
La Iglesia y la Legislación
Proyecto Final
Seminario de Proyecto Final
Proyecto de Graduación
La Maestría en Liderazgo Pastor pretende específicamente:
- Formar el carácter cristiano en los estudiantes.
- Fortalecer y enriquecer el conocimiento en la interpretación sana de la Biblia.
- Capacitar a los estudiantes para articular una aplicación de la verdad bíblica a su contexto actual, tanto latinoamericano como eclesiástico.
- Capacitar a los estudiantes para proyectar una visión de su ministerio.
- Brindar la capacitación para el ejercicio del ministerio pastoral, específicamente en el liderazgo, la administración y la proclamación de la Palabra.
- Elaborar y sustentar proyectos de investigación, que contribuyan a enriquecer el contexto inmediato en que se desenvolverá el graduado y de la sociedad en general.
Requisitos:
- Ser convertido a Jesucristo
- Estar de acuerdo con la Declaración de Fe de ESEPA
- 7 años de experiencia ministerial
- Formación en la Biblia y teología
- Bachillerato universitario en cualquier campo
Costo regular: ¢30.000 por crédito. PERO si matricula 4 créditos, recibirá su siguiente curso de 2 créditos gratis.
Contactar: Gary Shogren, Director de Programas de Posgrado, gshogren@esepa.org
Doctorados en la Educación Teológica
Casi nunca pongo un vínculo a otro blog aquí, pero este lo merece. El hermano demuestra que la iglesia a través del mundo merece lo mejor en educación teológica. Artículo en inglés.
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La “cruz” – ¿una mala palabra?
Usted va al parque central, donde siempre andan personas pidiendo limosna; vendiendo algo; predicando algún mensaje. De hecho, usted puede dar vueltas por ahí para ver las nuevas doctrinas que hay en el ambiente. En esta esquina hay alguien nuevo dirigiéndose a un grupo pequeño. Se le puede escuchar diciendo, “El corazón de mi mensaje es…” y luego él pronuncia una palabra obscena. Usted reacciona tarde y escucha con cuidado. De nuevo dice: “El poder para vivir, ser justo delante de Dios, la vida eterna es…” y él pronuncia la misma palabra. Usted grita: Oiga amigo, muchos niñitos corren por aquí y por allá y hay mujeres presentes – ¿no puede decir algo más agradable que…esa palabra?
Pero exactamente así debió haber parecido la ciudad griega del primer siglo, corriendo hacia un hombre el cual se llamaba Pablo el apóstol. ¿Su horrible palabra? Stauros, “Cruz.” Él predicaba un mensaje de la cruz, y “la cruz” misma era una palabra tan obscena que la gente educada no la usaba. Esa era la misión de Pablo, predicar un mensaje casi imposible de mencionar.
Es parte de la naturaleza humana buscar una religión más fina que esta. Naturalmente, preferimos una fe que nos da una guianza útil, unas ideas éticas elevadas y la promesa de una vida mejor en el futuro. En vez de eso, Jesús nos ofrece el evangelio de “toma su cruz y sígueme.”
Todavía la cruz les da a los cristianos la esperanza de perdón y de vida eterna. Qué interesante resulta que la cruz desde el siglo 2 se haya convertido en el símbolo más común del cristianismo. La gente comenzó a signarse, una costumbre que se remonta a los primeros días de la iglesia.
¿A qué se debe el cambio de actitud? Los cristianos se dieron cuenta de que la cruz impartía lo que prometía: llevaba directamente a un cambio radical de dirección en su vida.
Pero para los que Dios ha llamado, lo mismo judíos que gentiles, Cristo es el poder de Dios y la sabiduría de Dios (1:24).
Es fácil identificar a los creyentes auténticos: son centrados en la cruz, y no en calcular el nombre del anticristo, u obedecer cada detallito de Torá, o abogar por su propia denominación.
Podemos preguntarle a Pablo acerca de las interrogantes difíciles que surgen de esta vida, el tipo de problemas que apartan a las personas del reino (6:9-1|):
¿No saben que los malvados no heredarán el reino de Dios? ¡No se dejen engañar! Ni los fornicarios, ni los idólatras, ni los adúlteros, ni los sodomitas, ni los pervertidos sexuales, ni los ladrones, ni los avaros, ni los borrachos, ni los calumniadores, ni los estafadores heredarán el reino de Dios. Y eso eran algunos de ustedes. Pero ya han sido lavados, ya han sido santificados, ya han sido justificados en el nombre del Señor Jesucristo y por el Espíritu de nuestro Dios.
Pablo, ¿en realidad estás diciendo que el hecho de que un hombre fuera crucificado por el gobierno romano en el 30 d. C. marca una diferencia?
Mencionas a los borrachos. ¿En realidad piensas que al padre con un deseo ardiente de beber, que esconderá las botellas, perderá trabajo tras trabajo, mentirá por todo lado, diciendo que nunca lo toma – que la cruz tiene algo que decirle a él?
¿Qué pasa con los calumniadores? Alguien señalará a estas mujeres mayores, enredadas en chismes maliciosos cada día durante los últimos 60 años, cuya vida entera gira alrededor de ese placer – ¿Se supone que el hecho de que un hombre haya sido torturado hasta la muerte al ser colgado en una cruz de madera tiene algún efecto sobre ella?
Y, ¿qué hay de los estafadores – ¿qué pasa con el hombre joven cuya vida entera ha sido tan solo un juego – descerrajando puertas, arrebatando billeteras, hurtando autos, distribuyendo drogas. ¿Estás diciendo que una lamentable muerte en Palestina tiene algo que ver con él?
Pablo, preguntará alguien: ¿está diciendo que de todos los eventos en la historia del mundo, el único gran evento que de verdad cambia las presuposiciones de la gente, su conducta, sus reacciones emocionales y sus motivaciones…podría ser posiblemente la ejecución de Jesús en un lugar y en un tiempo remotos? ¿Qué ESTA es la gran jugada, el plan de Dios para reconciliar a la gente con él? ¿Es esta la clave?, Pablo. ¿De veras es?
Y, ¿qué diría él? ¡Sí, sí, mil veces sí!
Que esa sea nuestra respuesta, también.
«La cruz – ¿una mala palabra?» por Gary S. Shogren, Profesor de Nuevo Testamento, Seminario ESEPA, San José, Costa Rica
Reseña de MacArthur, Fuego Extraño, por Craig Keener
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Reseña de Fuego Extraño: El peligro de ofender al Espíritu Santo con adoración falsa, de John MacArthur. Reseña por Craig Keener. Entre muchos libros, el Dr. Keener es el autor del Comentario del contexto cultural de la Biblia: Nuevo Testamento. Originalmente publicado en inglés en la revista Pneuma, 15 de noviembre 2013, http://pneumareview.com/john-macarthurs-strange-fire-reviewed-by-craig-s-keener/
Ahora esta reseña se publica en mi libro nuevo, El don del Espíritu Santo y su poder en la Iglesia, de CLIE.
[Nota: En América Latina usamos el término “carismático” para denominar a los católicos quienes tienen una orientación pentecostal. Keener y MacArthur lo usan con su sentido en inglés, de gente de cualquier denominación con una orientación pentecostal.]
Mientras que ofrece algunos puntos muy necesarios, Fuego Extraño de John MacArthur desafortunadamente extrapola de esos puntos a un “movimiento” completo. Como señalo más adelante, también creo que MacArthur suprime algo de la verdad bíblica sobre la base de una doctrina posbíblica, el mismo delito del que acusa a otros.
Sin embargo, hay mucho que se puede aprender de sus críticas; él ha traído de nuevo a nuestra atención algunos errores serios contra los cuales deben estar en guardia las iglesias carismáticas. Yo empiezo con algunos puntos de coincidencia en el libro y luego paso a puntos donde creo que MacArthur ha sobrepasado claramente los límites de la razón y civismo cristianos; ahí mi tono no puede ser tan conciliatorio.
Introducción
En el lado positivo, abordado primero en esta reseña, Fuego Extraño critica enérgicamente algunos puntos que han requerido censura muy pública. En este sentido, incluye algunos elementos que podríamos incluso llamar proféticos (aunque MacArthur mismo aborrecería la etiqueta). De hecho, aquellos que han abusado groseramente de la etiqueta carismática nos han intimidado a veces a nosotros los carismáticos acerca de la etiqueta, aunque afirmamos y practicamos los dones espirituales, algo que la Escritura enseña. Lee el resto de esta entrada »
Para los seguidores de «Razon de la Esperanza.com»
Bendiciones hermanas, hermanos. Hoy veo que tenemos a 269 seguidores de este blog, y doy gracias a Dios por su apoyo y interés. ¡Qué sigamos creciendo en el amor de Dios!
Les invito que sugieran unos temas para este blog. A veces no puedo cumplir las peticiones, en particular porque alguien en otro blog ya ha escrito algo de calidad. Sin embargo, me gustaría escuchar de sus opiniones.
Por favor, si su interés es «el mesianismo» o «las versiones bíblicas», he escrito mucho sobre los temas. Entonces, sería mejor hacer una pregunta más específica.
Si no es miembro de este blog, le invito que suscribe al lado derecho, donde dice
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todo sin obligación.
Bendiciones! Gary Shogren
¿Por qué no una Nueva Iglesia de Corinto? [Estudios sobre 1a de Corintios]
Pablo era un apóstol viajero, no un pastor local. Sin embargo, tenía que tratar con los miembros de este rebaño de una manera pastoral, enseñando, animando y reprendiéndolos.
Debo admitir honestamente, que si yo hubiera sido Pablo, me habría visto groseramente tentado a abandonar la iglesia corintia, y mucho antes del 56 d.C. El hecho de que Pablo no lo hiciera da testimonio de su comprensión de lo que Dios estaba haciendo en Corinto.
Algunos eruditos han calculado que la iglesia no contaba con más de 40 miembros adultos. Considero que el número era un poco más alto: 60 miembros sería un número más adecuado, distribuidos entre 3 o 4 pequeñas congregaciones en diferentes casas. Demoró dos años fundar esa iglesia; posteriormente recibió cinco años de cuidado apostólico por parte de Pablo, luego de Apolos, casi con seguridad de Cefas/Pedro, por no hablar de Timoteo, Tito y otros miembros del equipo.
Regularmente mantuvieron correspondencia escrita con Pablo. Era una iglesia por la cual Pablo oraba ansiosamente todos los días (2 Corintios 11:28).
Sin embargo, en comparación con las otras iglesias paulinas, Corinto le dio a Pablo pobres retribuciones para la inversión que él había hecho. Él no los alaba por su trabajo evangélico como lo hace con Filipos o Tesalónica, y en 2 Corintios 10:16 puede insinuar que Corinto no había hecho mucho por evangelizar su propia región.
Ellos consumieron más recursos y energía de los que produjeron; ellos absorbieron el tiempo y la energía del apóstol mientras él debía concentrarse en las “puertas abiertas” en otros sitios (1 Corintios 16:8-9). Ellos despreciaron el trabajo de Pablo, aunque le debían su alma. Ellos se burlaron a sus espaldas de que él era crudo, simple y perdedor.
Algunos devaluaron su evangelio situándolo en segundo plano después de la filosofía popular. Ellos rechazaron por completo doctrinas apostólicas tales como la resurrección de los muertos. Eran arrogantes, jactanciosos y crueles con sus propios pobres. Ellos se justificaban a sí mismos al rechazar el matrimonio por un lado y visitar prostitutas por el otro. Se demandaban entre sí en la corte y se lanzaban insultos unos a otros.
Si Pablo fuera un pastor como nosotros, ¿no habría dejado la iglesia, atravesado la ciudad y fundado una nueva obra de Cristo a partir de cero? ¿No le diría su sentido común que si él dejaba de perder su tiempo con esos 60, podría comenzar otra obra y sobrepasar ese número en poco tiempo? ¿Por qué no invertir su tiempo en una iglesia corintia nueva?

¿La Nueva Iglesia de Corinto?
Él no habría podido hacer eso porque Cristo no se lo habría permitido. Como lo veía Pablo, esos molestos individuos no eran simplemente registros en un libro que podrían considerarse una mala inversión. Antes bien, ellos eran pueblo escogido de Dios. Y a pesar de las cosas horribles que hacían o decían, Pablo percibía que el Espíritu trabajaba en ellos y seguiría haciéndolo (1 Corintios 1:4-9).
¿Cómo puede un pastor moderno soportar meses de este tratamiento, mucho menos años? Estamos apurados por cosechar resultados que se puedan medir y vanagloriarnos de ellos frente a otros pastores. Olvidamos que Dios nunca está apurado.
¡Qué tonto sería enfurecerse contra el rebaño de Dios cuando él está alistándose para hacer una obra fresca en medio de ellos dentro de unos años!
Cuando un pastor se enoja con sus ovejas a causa de su lentitud o terquedad; cuando él las reprende por su estupidez; cuando amenaza con dejarlas; cuando las golpea con ira en vez de disciplinarlas en amor; entonces ese pastor se ha alejado del ministerio de Cristo y se ha desviado a un ministerio de la carne. Así no se puede cumplir un trabajo para Dios. Ira, impaciencia, jactancia, rudeza y sarcasmo nunca son herramientas del Espíritu de Dios.
Entradas relacionadas:
“¿Por qué no una Segunda Iglesia de Corinto?” por Gary Shogren, PhD en Exégesis del Nuevo Testamento, Profesor en Seminario ESEPA, San José, Costa Rica
Estudios sobre 1a Corintios
Shogren, Primera de Corintios: Un Comentario Exegético-Pastoral, CLIE, 2021. De Amazon y de CLIE en versión impresa y versión digital.

La filosofía no nos transforma, no nos ilumina, no nos salva [Estudios sobre 1ª de Corintios]
¿Por qué no una Nueva Iglesia de Corinto? [Estudios sobre 1a de Corintios]
Estimado Pablo: lo sentimos, pero no puede ser nuestro apóstol [Estudios en 1a de Corintios]
La teología de la caja de chocolate [Estudios en 1a de Corintios]
¿Dónde está mi alma gemela? [Estudios en 1ª de Corintios]
Las ovejas y las cabras un domingo por la mañana [Estudios sobre 1ª de Corintios]
Zombies y la Biblia [Estudios en 1 Corintios]
No tenemos que diezmar, entonces, ¿qué debemos hacer?
¿Habría Pablo despreciado la educación teológica? [Estudios de 1 Corintios]
Cristianos y las leyendas urbanas
Yo puedo recordar mi primer contacto con una “leyenda urbana.” En el comienzo de los 1970s, yo estaba en un grupo para niños cristianos, y teníamos una revista mensual. En un artículo se publicó la siguiente historia, diciendo que era un hecho sólido:
En un estado del sur, dos hombres estaban viajando a lo largo de una carretera rural. Ellos vieron a una persona pidiendo aventón y decidieron llevarlo. Él se sentó en la parte de atrás y habló con ellos. Entonces de un momento a otro, la persona hizo la afirmación: “Jesús va a volver, sabe usted, y muy pronto.” Cuando se volvieron hacia atrás para preguntarle lo que quería decir con esto, ellos vieron que…¡el extraño había desaparecido! Ellos inmediatamente frenaron, pensando que se podría haber caído y matado. Ellos manejaron hacia atrás y hacia adelante y no pudieron encontrarlo, así que ellos pararon en el siguiente pueblo para alertar al alguacil. Cuando le contaron la historia, el alguacil dijo, “Normalmente esto constituiría una emergencia; no obstante, ¡usted es como la décima persona esta semana que me dice que ha tenido la misma experiencia!”
Tal vez usted haya escuchado la misma historia y está seguro que ocurrió a un amigo de un
amigo [ver AQUI]. Bueno, yo también era un creyente y lo repetí como cierto. No me pareció raro que los detalles fueran un poco vagos: Ahora, ¿dónde exactamente fue que sucedió esto? ¿Cuándo? ¿Cuál era el nombre del alguacil? ¿En qué periódico fue reportado? Y así sucesivamente. Fue años atrás que me di cuenta que yo había sido tomado por una “leyenda urbana” – una historia que es repetida una y otra vez a lo largo de muchos años. De hecho, Jan Harold Brunvand, la autoridad en leyendas urbanas, nombró una de sus colecciones The Vanishing Hitchhiker [El autoestopista desaparecido]. El fenómeno completo me fascinó tanto que me pude en contacto con el Dr. Brunvand e intercambiamos varias historias. En el 2009 “el autoestopista desparecido” empezó a aparecer nuevamente, con el nuevo giro que ahora dice, “Gabriel está poniendo la trompeta en sus labios; el Señor va a regresar.” Lee el resto de esta entrada »




