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La enfermedad fatal de “Singularidad Terminal”
A menudo se critica a los Estados Unidos por creer que es único en la historia y único entre las naciones, que las leyes normales y las lecciones históricas no se le aplican. Esto se ha llamado un “excepcionalismo” de la nación. El cual puede resumirse así: Sí, esto es normalmente cierto, excepto en nuestro caso, porque nosotros somos diferentes de todos los demás.
En el lado espiritual, 1ª de Corintios revela que la iglesia de Corinto también creía en su carácter extraordinario. Consideraban que habían crecido al punto de que no necesitaban seguir las normas que el resto de las iglesias mantienen. “No estamos desobedeciendo,” decían ellos, “¡es que somos distintos!”
Creerse extraordinarios afecta a la mayoría de los cristianos y a las congregaciones en algún momento. Es inmensamente irónico viajar por América Latina observando congregación tras congregación, todas más o menos iguales, y escuchar a cada una afirmar que las reglas no deben aplicarse a ella:
- “No, normalmente un pastor no debería cansar a su congregación con el asunto de obedecerle absolutamente, pero nuestra situación es tan diferente que es admisible.”
- “Sí, normalmente las iglesias deben probar la profecía, pero este profeta es tan ungido que sería una falta de fe cuestionar.”
- “No, normalmente el contador de la iglesia no debe falsificar los libros, pero nuestra iglesia está en una situación tan especial que es permisible esta vez.”
- “Nuestra iglesia ha sido llamada por Dios de un modo único para llevar la Palabra a todas las otras iglesias”; o “Nuestro pastor ha sido llamado como apóstol para guiar a todas las otras iglesias de nuestra nación”; o “Nuestra nación ha sido llamada para ser el único trampolín desde el cual va a llegar el evangelio a todas las naciones.”
- En Costa Rica, tratamos con la cultura del pobrecito – la gente debería tenerme lástima y hacer excepciones para mi debido a que yo me presento a mí mismo como pobre y necesitado.
Hemos hablado acerca de ser especial comparado con otros de nuestra época, es decir:
Yo vivo una experiencia única en el mundo (i.e., única en el espacio).
Pero hay otro elemento de la jactancia con el cual debemos tratar:
Yo vivo una experiencia única en la historia (única en el tiempo).
Tengo un interés permanente en la historia de la iglesia, como lo demuestran tantas de mis citas de los padres de la iglesia. Cuando tomé un curso de la historia de la iglesia primitiva en la universidad, muchos de mis compañeros se preguntaban por qué deberían perder su tiempo estudiando lo que pasó en el 325 d. C. o en el 900 d. C o en 1447 d. C., mientras que hay tantas cosas interesantes que pasan hoy, las cuales necesitan nuestra atención. Tiempo después, como pastor, me enteré por qué. Se dice que no hay nuevas herejías, que la mayoría de las enseñanzas falsas que encontramos en la actualidad ya se habían manifestado en los primeros cinco siglos de la iglesia. Así que, cuando los Testigos de Jehová aparecen en su puerta y le dicen que Jesús es “un dios,” ellos están ensenando la herejía del arrianismo del siglo cuarto; y la “nueva revelación” de Eusebio Joaquín González, fundador de la “Luz del Mundo,” es nada más que la negación de la trinidad de un cierto hombre llamado Sabelio, en el tercer siglo.
Por el lado positivo, la iglesia a lo largo de 2000 años ha planteado muchas buenas ideas que son útiles todavía hoy.
Pero cuantas veces hemos oído cosas como estas:
- “Dios trabaja hoy (aunque sea en 1981, 1995, 2002 o 2016) en una manera fresca; esto nunca había pasado, entonces tenemos que desechar las experiencias pasadas y comenzar nuevamente.”
- “Si, los cristianos deben leer la Biblia; pero no podemos echar vino nuevo en odres viejos, de modo que es mejor ignorar a quienes nos dicen que lo que hacemos no es bíblico. ¿Cómo pueden ellos saber el modo como Dios trabaja actualmente?
- “El diablo ha perturbado esta nación desde antes de la llegada de Colon; pero solo desde este año hemos orado esta clase de oración, y así de ahora en adelante el diablo y sus demonios no pueden poner ni un pie en este territorio.”
- “Sí, Pablo les dijo a los cristianos que no hablaran en lenguas en un culto a menos de que hubiera un intérprete; pero ¡vivimos en el tiempo de la “lluvia tardía,” y no podemos contener el Espíritu como lo hacíamos en el pasado!”
Los corintios creían que Dios estaba trabajando, pero solo en una pequeña congregación del istmo de Corinto. Que forma tan pecaminosa de limitar a Dios y encerrarlo en una caja, cuando implicamos que El solo se me revela a mí, este mes y este año, en esta ciudad. ¿No es nuestro Dios el Dios de toda la historia y de toda la creación?
Alcohólicos Anónimos, por una extraña coincidencia, señala que muchos adictos sienten que su situación es completamente única: “¡La gente no debería beber tanto, pero mi situación es distinta! ¡La gente debería ser capaz de controlar sus problemas sin drogarse, pero yo no fui hecho así! ¡Mi situación es tan rara que yo debería contar con el derecho de usar algún medicamento para relajarme! En inglés, esta actitud se llama “terminal uniqueness,” o “singularidad terminal.” Se denomina “terminal” porque esta idea produce resultados fatales. La persona morirá o perderá la razón mientras continúa gritando, “¡Pero yo no soy como todos los demás!”
Alrededor de todo el mundo y a través de toda la historia ha habido una enorme cantidad de iglesias y de movimientos influyentes que se han contagiado del mismo virus. Y el resultado, en cada ocasión, es que los cristianos que se consideran únicos van en camino a su propia destrucción. Todos los cristianos deben obedecer lo que Dios ha mandado para todas las iglesias en todas las épocas, y también deben escuchar a otros creyentes que tratan de seguir la dirección de Dios.
«La enfermedad fatal de ‘Singularidad Terminal'», por Gary S. Shogren, Ph. D., Profesor de Nuevo Testamento, Seminario ESEPA, San José, Costa Rica
¿Hay apóstoles en esta época?
En aquellos días Pedro se levantó en medio de los hermanos (y los reunidos eran como ciento veinte en número), y dijo: Varones hermanos, era necesario que se cumpliese la Escritura en que el Espíritu Santo habló antes por boca de David acerca de Judas, que fue guía de los que prendieron a Jesús, y era contado con nosotros, y tenía parte en este ministerio. Este, pues, con el salario de su iniquidad adquirió un campo, y cayendo de cabeza, se reventó por la mitad, y todas sus entrañas se derramaron. Y fue notorio a todos los habitantes de Jerusalén, de tal manera que aquel campo se llama en su propia lengua, Acéldama, que quiere decir, Campo de sangre. Porque está escrito en el libro de los Salmos: Sea hecha desierta su habitación, y no haya quien more en ella; y: Tome otro su oficio. Es necesario, pues, que de estos hombres que han estado juntos con nosotros todo el tiempo que el Señor Jesús entraba y salía entre nosotros, comenzando desde el bautismo de Juan hasta el día en que de entre nosotros fue recibido arriba, uno sea hecho testigo con nosotros, de su resurrección. (Hechos 1:15-21)
Vivimos en una época, según algunos, en la que Dios está restaurando el oficio apostólico de la misma forma como restauró la doctrina de la justificación en la Reforma. Para algunos, esto lleva el nombre de Nueva Reforma Apostólica y el llamado ministerio quíntuple. Dudo de la existencia de apóstoles en la actualidad, así que mencionamos ciertas falacias relacionadas con el don espiritual, o jarisma, del apostolado:
Falacia 1. Que todos los dones espirituales deben operar activamente en cada generación. Por supuesto, esta es la discusión que también ha tomado lugar en relación con todos los llamados “dones carismáticos.” Pero los casos son distintos: en el caso de las lenguas y de la profecía no existe, creemos, ninguna indicación clara en las Escrituras de que cesarían. Con el apostolado no sucede lo mismo. La única vez que se mencionaron unos criterios para ser apóstol fue en Hechos 1:21: tenían que servir no solo como divulgadores sino como testigos oculares de la resurrección de Cristo. Pablo declara lo mismo en 1 Corintios 9:1 – él había visto a Cristo. Este evento en el camino a Damasco fue más que una simple visión de Jesús, la cual muchos creyentes habían tenido. La experiencia de él fue una aparición auténtica de la resurrección.
Falacia 2. Que si hay apóstoles falsos hoy (y con seguridad los hay) entonces debe de haber apóstoles verdaderos. Porque, ¿cómo puede existir una falsificación si no existe el artículo auténtico? Esta lógica no tiene sustento. Por ejemplo, Jesús predijo que habría falsos mesías en los últimos tiempos (Mateo 24:5, 23-26), pero eso no requiere la presencia del verdadero Mesías sobre la tierra al mismo tiempo.
Falacia 3. Que la gente que lleva a cabo cosas de una naturaleza apostólica – evangelismo pionero, discipulado, fundación de iglesias, milagros y sanidades, una enseñanza inusualmente influyente – son, por tanto, apóstoles. De este modo, hablamos de Patricio como el apóstol de Irlanda. Pero este lenguaje no es exacto. El apelativo de Patricio es bueno si tomamos “apóstol” en su sentido más amplio (ver el ejemplo de los “apóstoles” o enviados Andrónico y Junia en Rom 16:7), pero nadie lo colocaría al lado de los Doce o de Pablo.
Pensemos bien acerca del fenómeno de los apóstoles modernos y veamos si ellos se adecúan a los estándares bíblicos. Los hechos son alarmantes:
- Hay una gran cantidad de nuevos apóstoles. Se podría argumentar, supongo, que matemáticamente no hay más apóstoles hoy de los que había hace 2000 años. Aunque, considerando que solo hubo una docena o algo así en los primeros días – y la mayoría murió en pocas décadas – parece haber un número desproporcionado en nuestros días y va en aumento rápidamente. Uno de los puntos de Pablo en 1 Corintios 9 o en 2 Corintios 10-12 es que el apostolado es por definición un don muy poco común. ¿Habría que esperar que en realidad cada barrio urbano tuviera sus propios apóstoles?, ¿o competirían esos “apóstoles” entre sí?
- Apóstol se define en términos de autoridad y control, no de servicio. Nuestro enemigo permanente levanta la cabeza una vez más: existe una tendencia natural en los humanos de querer dominar a otros, aun dentro del cuerpo de Cristo. Unos apóstoles modernos testifican que, para ellos, títulos como pastor o ministro no transmite suficiente peso para lo que ellos quieren hacer. Pero, recordemos que el apóstol Juan estaba contento con un título nada ostentoso, “anciano” (veáse 2 Juan 1 o 3 Juan 1). La recién inventada doctrina de la “cobertura apostólica” tiene poco que ver con la bendición de Dios, y mucho que ver con el ceder poder y dinero a un hombre ya poderoso y rico. No es de extrañar que estos “apóstoles” están rápidamente obteniendo la reputación de ser mujeriegos y estafadores: nadie tiene la autoridad de reprenderlos. (Leer 2 Cor 10-12 para encontrar estos seudo-apóstoles ya en la época de Pablo). Y cuando el tema de la predicación es, semana tras semana, por qué usted debe diezmar o sembrar más dinero – esto también es control y avaricia.
- El apostolado moderno no tiene el vínculo bíblico tan fuerte con el sufrimiento físico. Los auténticos apóstoles sufren, y punto. Los apóstoles modernos hablan de la energía que invierten en el ministerio, del tiempo y del esfuerzo. Hablan del rechazo personal y del dolor emocional que han experimentado. Les creo; pero, por otro lado, ¿quién en el ministerio cristiano no cuenta lo mismo? Y los misioneros que sirven entre los musulmanes o, por decirlo así, cualquier cristiano que trabaje en ciertos sectores de Colombia, también corren un riesgo mucho mayor de experimentar el sufrimiento verdadero que la mayoría de estos “apóstoles” actuales.
- Los apóstoles se autoproclaman o reciben la unción de organizaciones fundadas por ellos o de las cuales son líderes. Una vez más nos encontramos con el viejo problema de saber cuál es la voluntad divina. Cómo saber a quién quiere Dios nombrar como apóstol (o pastor, o evangelista). La mayoría de nuestros apóstoles modernos se proclaman a sí mismos como tales, o los aclama alguien muy cercano a ellos. Yo soy apóstol porque Dios me lo dijo, y ustedes pueden estar seguros de que Dios me habló porque yo lo digo. Pero, ¡con seguridad la iglesia necesita más evidencia que este llamado es de Dios! Estos apóstoles de facto niegan que todos los creyentes son reyes y sacerdotes. Lea lo que Pablo dijo sobre este tipo de persona: «Porque no nos atrevemos a contarnos ni a compararnos con algunos que se alaban a sí mismos; pero ellos, midiéndose a sí mismos por sí mismos, y comparándose consigo mismos, no son juiciosos.» (2 Cor 10:12)
- Los apóstoles de hoy aparentan impartir nuevas enseñanzas. En algunos casos particulares parece que inventan nuevas doctrinas, o cambian la doctrina bíblica, especialmente en cuanto a la naturaleza de la guerra espiritual o a la segunda venida de Cristo. Además, el movimiento es portador de esta nueva doctrina de “prosperidad” o “rhēma,” un acercamiento al poder que no tiene nada que ver con la oración o la fe como la enseña la Biblia. Si queremos establecer el origen de la Nueva Reforma Apostólica, no debemos ir más allá del sistema católico-romano. Uno de los supuestos títulos del Papa es “apóstol,” y él y los obispos son considerados los intérpretes autoritarios de la Biblia (Catecismo de la Iglesia Católica §2034), como lo harían Pedro y Pablo si estuvieran vivos hoy en día. El Papa también tiene autoridad para nombrar obispos en cada ciudad y otorgarles autoridad apostólica. Este movimiento apostólico moderno sigue el patrón del sistema católico-romano con precisión. Si los no evangélicos encuentran esto repugnante, entonces deberían considerar igualmente repugnante que los apóstoles protestantes hagan lo mismo.
Debemos recordar que servimos al Señor quien nos dijo “que sea el último de todos y el servidor de todos” (Marcos 9:35). La gente más parecida a Cristo tiende a evitar los títulos de poder y a servir de una manera humilde.
«¿Hay apóstoles en esta época?» por Gary S. Shogren, Ph. D., profesor de Nuevo Testamento en Seminario ESEPA, San José, Costa Rica. Este ensayo ha sido adaptado de su comentario sobre 1a de Corintios.
Hablar en lenguas, hablar en español [Estudios en 1a de Corintios]
Doy gracias a Dios porque hablo en lenguas más que todos ustedes. Sin embargo, en la iglesia prefiero emplear cinco palabras comprensibles y que me sirvan para instruir a los demás, que diez mil palabras en lenguas. (1 Cor 14:18-19).
Pablo no está haciendo una declaración matemática de que 5 palabras claras son más que 10,000 palabras extrañas. Los números son redondos, aunque vale comparar el número con esta epístola, la cual contiene en el griego 7.300 palabras en griego (= 9.300 palabras en la versión castellana NVI). Los ultracarismáticos probablemente andaban lejos de proclamar diez mil palabras en el culto; ¡es el fruto de un par de horas de pura glossolalia!
Entonces, uno podría hablar durante horas en una lengua; pero una breve oración o hasta cinco palabras o menos podrían transmitir un mensaje poderoso: “¡Cristo te ama!,” o “¡Cristo murió por sus pecados!, o “¡Te perdono, amada hermana!,” o hasta una palabra profética: “Su bebé enfermo se recuperará.” Y Pablo no está pensando en un mensaje meramente humano en lugar de una declaración carismática: ya sea profecía, lenguas interpretadas, palabra de conocimiento, enseñanza y exhortación, todo es otorgado por el Espíritu y sus dones, todo es evidencia de la gracia de Dios dirigida a su pueblo.
De mi comentario sobre 1 Corintios, pendiente de CLIE.
«Hablar en lenguas, hablar en español [Estudios en 1a de Corintios],» por Gary S. Shogren, PhD en Nuevo Testamento, Seminario ESEPA, San José, Costa Rica
La “cruz” – ¿una mala palabra?
Usted va al parque central, donde siempre andan personas pidiendo limosna; vendiendo algo; predicando algún mensaje. De hecho, usted puede dar vueltas por ahí para ver las nuevas doctrinas que hay en el ambiente. En esta esquina hay alguien nuevo dirigiéndose a un grupo pequeño. Se le puede escuchar diciendo, “El corazón de mi mensaje es…” y luego él pronuncia una palabra obscena. Usted reacciona tarde y escucha con cuidado. De nuevo dice: “El poder para vivir, ser justo delante de Dios, la vida eterna es…” y él pronuncia la misma palabra. Usted grita: Oiga amigo, muchos niñitos corren por aquí y por allá y hay mujeres presentes – ¿no puede decir algo más agradable que…esa palabra?
Pero exactamente así debió haber parecido la ciudad griega del primer siglo, corriendo hacia un hombre el cual se llamaba Pablo el apóstol. ¿Su horrible palabra? Stauros, “Cruz.” Él predicaba un mensaje de la cruz, y “la cruz” misma era una palabra tan obscena que la gente educada no la usaba. Esa era la misión de Pablo, predicar un mensaje casi imposible de mencionar.
Es parte de la naturaleza humana buscar una religión más fina que esta. Naturalmente, preferimos una fe que nos da una guianza útil, unas ideas éticas elevadas y la promesa de una vida mejor en el futuro. En vez de eso, Jesús nos ofrece el evangelio de “toma su cruz y sígueme.”
Todavía la cruz les da a los cristianos la esperanza de perdón y de vida eterna. Qué interesante resulta que la cruz desde el siglo 2 se haya convertido en el símbolo más común del cristianismo. La gente comenzó a signarse, una costumbre que se remonta a los primeros días de la iglesia.
¿A qué se debe el cambio de actitud? Los cristianos se dieron cuenta de que la cruz impartía lo que prometía: llevaba directamente a un cambio radical de dirección en su vida.
Pero para los que Dios ha llamado, lo mismo judíos que gentiles, Cristo es el poder de Dios y la sabiduría de Dios (1:24).
Es fácil identificar a los creyentes auténticos: son centrados en la cruz, y no en calcular el nombre del anticristo, u obedecer cada detallito de Torá, o abogar por su propia denominación.
Podemos preguntarle a Pablo acerca de las interrogantes difíciles que surgen de esta vida, el tipo de problemas que apartan a las personas del reino (6:9-1|):
¿No saben que los malvados no heredarán el reino de Dios? ¡No se dejen engañar! Ni los fornicarios, ni los idólatras, ni los adúlteros, ni los sodomitas, ni los pervertidos sexuales, ni los ladrones, ni los avaros, ni los borrachos, ni los calumniadores, ni los estafadores heredarán el reino de Dios. Y eso eran algunos de ustedes. Pero ya han sido lavados, ya han sido santificados, ya han sido justificados en el nombre del Señor Jesucristo y por el Espíritu de nuestro Dios.
Pablo, ¿en realidad estás diciendo que el hecho de que un hombre fuera crucificado por el gobierno romano en el 30 d. C. marca una diferencia?
Mencionas a los borrachos. ¿En realidad piensas que al padre con un deseo ardiente de beber, que esconderá las botellas, perderá trabajo tras trabajo, mentirá por todo lado, diciendo que nunca lo toma – que la cruz tiene algo que decirle a él?
¿Qué pasa con los calumniadores? Alguien señalará a estas mujeres mayores, enredadas en chismes maliciosos cada día durante los últimos 60 años, cuya vida entera gira alrededor de ese placer – ¿Se supone que el hecho de que un hombre haya sido torturado hasta la muerte al ser colgado en una cruz de madera tiene algún efecto sobre ella?
Y, ¿qué hay de los estafadores – ¿qué pasa con el hombre joven cuya vida entera ha sido tan solo un juego – descerrajando puertas, arrebatando billeteras, hurtando autos, distribuyendo drogas. ¿Estás diciendo que una lamentable muerte en Palestina tiene algo que ver con él?
Pablo, preguntará alguien: ¿está diciendo que de todos los eventos en la historia del mundo, el único gran evento que de verdad cambia las presuposiciones de la gente, su conducta, sus reacciones emocionales y sus motivaciones…podría ser posiblemente la ejecución de Jesús en un lugar y en un tiempo remotos? ¿Qué ESTA es la gran jugada, el plan de Dios para reconciliar a la gente con él? ¿Es esta la clave?, Pablo. ¿De veras es?
Y, ¿qué diría él? ¡Sí, sí, mil veces sí!
Que esa sea nuestra respuesta, también.
«La cruz – ¿una mala palabra?» por Gary S. Shogren, Profesor de Nuevo Testamento, Seminario ESEPA, San José, Costa Rica
El Día del Señor, el Día del Señor Jesucristo – ¿hay una diferencia?
Pablo escribe en 1ª de Corintios 1:6-8 –
…se ha confirmado en ustedes nuestro testimonio acerca de Cristo, de modo que no les falta ningún don espiritual mientras esperan con ansias que se manifieste nuestro Señor Jesucristo. Él los mantendrá firmes hasta el fin, para que sean irreprochables en el día de nuestro Señor Jesucristo.
Es decir, Pablo usa el final de este siglo, específicamente el día de nuestro Señor Jesucristo, para demostrar que ellos ahora procuran la santidad. Esta frase es una reelaboración paulina del tradicional “día de Yahvé” (o simplemente “el día”; en hebreo el Yom Yahvé/יום יהוה) del Antiguo Testamento (ver Isaías 13:6, 9: Joel 2:1, 11, 31, 3:14; Amos 5:18; Sofonías 1:7). Ese era el día tanto de salvación como de juicio; dicha frase se adopta en el Nuevo Testamento y se convierte en un componente del evangelio cristiano.
El Nuevo Testamento usa varias combinaciones: “aquel día” (Mateo 7:22, 2 Tes 2:3, 2 Tim 1:18, 4:8), “el día” (2 Tes 1:10, 1 Cor 3:13, Heb 10:25), “el día de ira” (Rom 2:5, además 2:16), “el día de Jesucristo” (Fil 1:6), “el día de Cristo” (Fil 2:16), “el día del Señor” (1 Cor 5:5, 1 Tes 5:2, 2 Tes 2:2, 2 Pedro 3:10), “el día de Dios” (2 Ped 3:12, Apoc 16:14).
La variedad de términos no nos lleva a encontrar un significado distinto para cada uno, como si el Día de Cristo, el Día de Cristo Jesús, y el Día de Jesucristo se refirieran a diferentes días. Este es un error particularmente de
los dispensacionalistas, cuya hermenéutica se inclina a hacer distinciones muy finas entre expresiones semánticamente variadas. Por lo que la Biblia Anotada de Scofield (ed. 1983, p. 1169; igualmente Chafer), dice: “El ‘día de Cristo’ se relaciona enteramente con la recompensa y bendición de los santos en la venida de El, así como ‘el día del Señor’ corresponde al juicio.” Parte del problema tiene que ver con la interpretación incorrecta del Día de Yahvé, el cual podía relacionarse con bendición o con condenación en el Antiguo Testamento, depende del contexto. Lo que es mas, la única referencia a “el día del Señor” en las cartas corintias (1 Cor 5:5) tiene que ver con los tratos de Cristo con la iglesia, no con el mundo. Es mas sensible seguir la tendencia del Nuevo Testamento de atribuir los hechos de Yahvé al Señor Jesús (ver Juan 5:27; nótese el uso de Isaías 6:10 en Juan 12:40-41; Joel 2:32 en Rom 10:13). Mejor esto que estipular que habrá hasta cinco días escatológicos.
Pues todas estas frases se refieren a la venida de Cristo al fin del siglo, y no antes de la tribulación, veo ninguna evidencia aquí de un rapto secreto antes de la tribulación, una doctrina popular que no veo en la Biblia. Ver AQUI y ACA.
Todo para decir que, el Día de Yahvé se ha “cristologizado” con el Día del Señor Jesucristo porque como Creador y Salvador el es quien trae el juicio y la salvación final.
«El Día del Señor, el Día del Señor Jesucristo – ¿hay una diferencia?» por Gary S. Shogren, Ph.D, Profesor de Nuevo Testamento, Seminario ESEPA, San José, Costa Rica
Herejía = Versículos bíblicos distorsionados a solo un par de grados del centro
Si alguien desea dar a la iglesia un cierto porcentaje de su ingreso neto o bruto, yo honro esto como su derecho. Yo también creo que todos los cristianos deberían dar generosamente y alegremente.
Un confesión – Yo creo que el diezmo era un rito del Antiguo Pacto por medio del cual cerca de 23% de los bienes, usualmente productos agrícolas, eran dados a Dios para el mantenimiento de los sacerdotes, y para los pobres. Yo no veo una exigencia comparable para la iglesia, la cual se supone debe de “honrar” a sus líderes (1 Tim 5:17) y hacer compromisos voluntarios para proyectos especiales (Fondo de Pablo para Jerusalén). [1]
Yo no tengo una discusión con los que diezman a menos que ellos tengan una discusión conmigo. Y yo no estoy hablando del diezmar legalista o el no diezmar carnal.
Sin embargo: en las últimas semanas he encontrado a personas predicando lo que debe denunciarse y catalogarse como perversiones de la prática de diezmar. Yo ni siquiera estoy hablando acerca de Creflo Dollar y Benny Hinn y otros de su tipo en TBN, quienes constantemente le dan duro al evangelio de escribir un cheque para su ministerio. Estoy hablando de herejía – un término que yo uso poco frecuentemente y, yo espero, con precisión. Veamos tres ejemplos del Diezmo-Como-Herejía:
Ejemplo Uno: Los que no diezman están bajo la maldición de Dios
Usualmente las personas tratan de eludir las implicaciones de lo que están enseñando, pero aquí hay una fuente que habló francamente:
Si usted no diezma, la Biblia dice que usted le está robando a Dios y que usted está bajo una maldición. Esta maldición no puede ser eliminada por sus buenas obras o por el hecho de que usted ha nacido de nuevo. Usted solo puede revertir esta maldición si usted empieza a diezmar. El diezmo es la única clave para la prosperidad y la bendición de Dios. La Biblia es muy clara acerca de esto y no hay manera de evitarlo. [2]
Ellos agregan un punto que ayuda a la situación fiscal de la iglesia, si el pastor resulta ser un lobo:
Cuando los pastores le dan un mal uso a su diezmo, no pierda la fe en Dios. Continúe pagando su diezmo.
Esto debería ser un consuelo para Creflo Dollar, dadas las afirmaciones regulares que él saquea las ofrendas de la iglesia.
El problema es que, si alguien va a aplicar palabras como “maldición” a los que no diezman, ellos deberían darles su peso completo. Estar bajo la maldición de Dios no significa que “usted no prosperará como debería”. Significa que él lo ha condenado, lo ha maldecido, está en camino al infierno. (Véase Mat 25:41; 1 Cor 16:22; Gal 1:8-9; Heb 6:8; Apoc 22:3; Rom 9:3 – maldito por Dios = “separado de Cristo”).
Lo cual nos lleva a nuestra siguiente versión modificada:
Ejemplo Dos: Los que no diezman inevitablemente van al infierno
Angélica Zambrano es una mujer joven de Ecuador que afirmaba haber visitado el cielo y el infierno y trajo de regreso información acerca de quién terminó dónde. [3] En este Infierno de Dante moderno, Angélica se enteró que todos los que no diezman terminaron en las llamas. Un hombre joven le dijo a ella que les diera a todos que no quieren dar sus diezmos y ofrendas, que no roben al Señor, de otra forma, ellos van a parar en el infierno. Este joven continuó rogando, “Señor perdóname”, y el Señor contestó, “Es muy tarde, no hay oportunidad para usted.” [4]
Entonces, ¡la salvación no es por medio de la fe en Cristo, sino por medio de Cristo y además dar el diezmo!
Ejemplo Tres: Diezmar es el Evangelio
Esto es lo peor que yo he oído, pero el mes aún no ha terminado. El “Apóstol” Guillermo Maldonado de Miami [5] enseña que el “pecado original” en el jardín era el fallo de Adán y Eva en diezmar. Déjenme citar partes de lo que él dice, para mostrar que yo no me lo estoy imaginando esto:
El pecado original del Edén fue robar el diezmo…El árbol del conocimiento del bien y del mal representa o simboliza el diezmo…Y Dios le dijo a él, No toques lo que es mío…Todo lo demás puedes comerlo, puedes disfrutarlo…En el jardín es donde el hombre quedó en deuda con Dios …El diezmo es lo que nosotros le debemos a Dios, es la deuda cuando Adán comió, una deuda empezó, así cuando usted da el diezmo, usted no está haciendo nada más que pagar una deuda.
Él continúa diciendo que Dios no bendecirá a las personas si ellos solo diezman, ellos tienen que dar más que eso para ser bendecidos financieramente.
Esto es lo más lejano del evangelio que nosotros podemos llegar –nosotros tendríamos que reescribir la enseñanza de Pablo a “así como por el fallo de un hombre en diezmar, todos pecamos, entonces por venir el Apóstol Maldonado a decirnos que diezmemos, nosotros viviremos.”
La palabra “herejía” no debería de ser aplicada a los que diezman o a los que no diezman, no si ellos siguen el evangelio. Como un profesor nos lo explicó a nosotros hace muchos años, los distintivos denominacionales son lo que distinguen a un cristiano de otro cristiano; la herejía es lo que distingue a un cristiano de un no-cristiano. Los tres ejemplos anteriores son no-Cristianos, no-Evangelio, no-Dios Verdadero. La mayoría de los herejes con los que uno se encuentra citan bastante la Biblia. Pero cuando ellos distorsionan su significado a solo un par de grados del centro exacto, voilà, usted tiene una religión totalmente nueva.
Una vez más, si usted cree que dar un cierto porcentaje a Dios es correcto para usted, entonces hágalo, con alegría. Y si no, no lo haga – este es su derecho. Pero no permitamos que nadie tome una doctrina como el diezmar como un medio de extorsión financiera; abuso espiritual; sacrilegio contra Dios.
NOTAS:
[1] Por favor ir a la entrada de nuestra amiga Nadia Hirsig, quien ha escrito sobre el diezmo: he aquí la parte 1 – https://razondelaesperanza.com/2013/03/16/un-ultimo-adios-al-diezmo/ Además, yo he hecho un estudio sobre el diezmar en la historia de la iglesia, y concluí que ni en el Nuevo Testamento, ni en ningún lado en los primeros cuatro siglos de su existencia fue enseñado que los cristianos deberían diezmar o dar el diezmo como mínimo. Crisóstomo es el primero que conozco que recomendó que ellos deberían dar el 10% como mínimo, pero “no como estableciendo una ley.” [Crisóstomo, i ad Corintios 43.7]. El Concilio Católico de Mâçon [585 DC] decretó que el diezmo es obligatorio para creyentes; el Papa Gregorio el Grande [590-604 DC] reiteró el principio. Ver https://razondelaesperanza.com/2013/03/31/la-iglesia-primitiva-no-diezmo-por-los-primeros-4-siglos/
[2] http://www.ghanaweb.com/GhanaHomePage/religion/artikel.php?ID=291103
[3] http://openoureyeslord.com/2015/01/19/why-do-people-go-to-heaven/#more-4883
[4] http://www.divinerevelations.info/documents/prepare_to_meet_your_god/2nd_video/
[5] https://www.youtube.com/watch?v=Vul7J9bmUdg&feature=youtu.be
«Herejía = Versículos bíblicos distorsionados a solo un par de grados del centro,» por Gary S. Shogren, PhD, Profesor de Nuevo Testamento, Seminario ESEPA, San José, Costa Rica
La profecía cristiana y el canon en el siglo segundo: Una respuesta a B. B. Warfield
Originalmente publicado en el Journal of the Evangelical Society y ahora en Strangers to Fire: When Tradition Trumps Scripture. Se puede descargarlo Shogren_La profecia cristiana y el canon en el siglo II; en inglés Prophecy in the 2d cent church. Para entender el rol de la iglesia catolica con respecto al tema, es bueno leer de antemano «La Influencia de Roma y la Doctrina Evangélica.» Como veremos abajo, la iglesia «católica», es decir ortodoxa, defendió la inspiración del Antiguo Testamento o Tanaj. También sugiero mi artículo «El Don de Lenguas en la Iglesia del Siglo Segundo: una respuesta a Cleon Rogers.»
B.B Warfield publicó su investigación Counterfeit Miracles (Milagros Falsificados) bajo presión, por un lado, por las afirmaciones católicas sobre los milagros eclesiásticos y, por otro lado, por el frío racionalismo característico de la época. Él deseaba hacer valer la supremacía de las Escrituras sobre las falsas afirmaciones de los milagros y por medio de eso robarles a los modernistas sus municiones contra la realidad sobrenatural. En ese contexto, Warfield trató la profecía y cómo un cristiano reformado debería considerar ese don como algo del pasado (es decir, extinto).
Warfield propuso una conexión entre la terminación del canon cristiano y el eclipse del carisma profético al término del siglo primero. Él dependía de dos pruebas subyacentes:
- La teológica: Warfield empleó un argumento a priori de que la continuación de la profecía es inconsistente con la revelación concluida del Nuevo Testamento. Dios ha hablado por medio de los apóstoles y no ha proporcionado ninguna nueva palabra para la iglesia:
Porque Cristo es todo en todos, y toda su revelación y redención de igual forma se resumen en Él, sería inconcebible ya sea que la revelación o las señales que la acompañan continuaran después de que se completara esa gran revelación con las obras que se le atribuyen…” [1]
- La histórica: Warfield mantenía que a la profecía contemporánea le hace falta el testimonio de la iglesia posapostólica.
Fundamentarse en el cierre del canon era su punto central, Warfield ofreció una fecha más temprana y más definida que la de otros “cesacionistas”. Lee el resto de esta entrada »
¿Servimos al Señor por la Ley o en el Espíritu Santo?
El Señor anunció, «viene la hora cuando ni en este monte ni en Jerusalén adorarán ustedes al Padre» (Juan 4:21). Qué increible, entonces, que tantos creyentes quieren regresar al altar de Jerusalén, y tratan de buscar la justicia por medio de la Torá, en vez de vivir por el Espíritu de Dios. Aquí está una cita valiosa del libro de Charles Leiter “La Ley de Cristo”, que básicamente es una colección de versículos bíblicos.
«Es muy significativo que en el Nuevo Testamento, el pecado NO es definido principalmente en términos de violar una lista de prohibiciones, sino en términos de dañar, entristecer, resistir (Hechos 7:51), mentir (Hechos 5:3), poner a prueba (Hechos 5:9), insultar (Hebreos 10:29), blasfemar (Mateo 12:31-32), y ofender de otras maneras a una Persona viviente – el Espíritu Santo.
«Por otro lado, la vida piadosa es definida en términos de vivir en el Espíritu (Gálatas 5:25), andar en el Espíritu (Gálatas 5:25), ser guiado por el Espíritu (Romanos 8:14), producir el fruto del Espíritu (Gálatas 5:22), ser lleno del Espíritu (Efesios 5:18), sembrar para el Espíritu (Gálatas 6:8), regocijarse en el Espíritu (Lucas 10:21), abundar en la esperanza por el poder del Espíritu (Romanos 15:13), orar en el Espíritu (Efesios 6:18), adorar en el Espíritu (Filipenses 3:3), estar en el Espíritu (Apocalipsis 1:10; Lucas 2:27), hablar con las palabras enseñadas por el Espíritu (Lucas 12:12; Hechos 6:10; 1 Corintios 2:13), obedecer las restricciones puestas por el Espíritu (Hechos 16:6-7), ser consolado por el Espíritu (Hechos 9:31), servir en lo nuevo del Espíritu (Romanos 7:6), pensar en las cosas del Espíritu (Romanos 8:5), hacer morir las acciones carnales por el poder del Espíritu (Romanos 8:13), ser fortalecido por el Espíritu (Efesios 3:16), conservar la unidad del Espíritu (Efesios 4:3), amar en el Espíritu (Colosenses 1:8), tener el gozo del Espíritu (Hechos 13:52; Romanos 14:17; 1 Tesalonicenses 1:6), con el poder del Espíritu guardar la preciosa enseñanza que se te ha confiado (2 Timoteo 1:14), predicar el evangelio por el poder del Espíritu (1 Pedro 1:12), echar fuera demonios por el Espíritu (Mateo 12:28), y prestar atención a lo que el Espíritu dice (Apocalipsis 2:7,11, 17, 29; 3:6, 13, 22).
«A estos versículos, se pueden agregar muchos más. No es sorprendente, entonces, que Pablo en 2 Corintios 3 se refiera al Nuevo Pacto entero como ‘el ministerio del Espíritu’ (2 Corintios 3:8).”
Del libro de Charles Leiter, The Law of Christ, disponible en Amazon.com
Reseña de MacArthur, Fuego Extraño, por Craig Keener
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Reseña de Fuego Extraño: El peligro de ofender al Espíritu Santo con adoración falsa, de John MacArthur. Reseña por Craig Keener. Entre muchos libros, el Dr. Keener es el autor del Comentario del contexto cultural de la Biblia: Nuevo Testamento. Originalmente publicado en inglés en la revista Pneuma, 15 de noviembre 2013, http://pneumareview.com/john-macarthurs-strange-fire-reviewed-by-craig-s-keener/
Ahora esta reseña se publica en mi libro nuevo, El don del Espíritu Santo y su poder en la Iglesia, de CLIE.
[Nota: En América Latina usamos el término “carismático” para denominar a los católicos quienes tienen una orientación pentecostal. Keener y MacArthur lo usan con su sentido en inglés, de gente de cualquier denominación con una orientación pentecostal.]
Mientras que ofrece algunos puntos muy necesarios, Fuego Extraño de John MacArthur desafortunadamente extrapola de esos puntos a un “movimiento” completo. Como señalo más adelante, también creo que MacArthur suprime algo de la verdad bíblica sobre la base de una doctrina posbíblica, el mismo delito del que acusa a otros.
Sin embargo, hay mucho que se puede aprender de sus críticas; él ha traído de nuevo a nuestra atención algunos errores serios contra los cuales deben estar en guardia las iglesias carismáticas. Yo empiezo con algunos puntos de coincidencia en el libro y luego paso a puntos donde creo que MacArthur ha sobrepasado claramente los límites de la razón y civismo cristianos; ahí mi tono no puede ser tan conciliatorio.
Introducción
En el lado positivo, abordado primero en esta reseña, Fuego Extraño critica enérgicamente algunos puntos que han requerido censura muy pública. En este sentido, incluye algunos elementos que podríamos incluso llamar proféticos (aunque MacArthur mismo aborrecería la etiqueta). De hecho, aquellos que han abusado groseramente de la etiqueta carismática nos han intimidado a veces a nosotros los carismáticos acerca de la etiqueta, aunque afirmamos y practicamos los dones espirituales, algo que la Escritura enseña. Lee el resto de esta entrada »
La Imitación y el Discipulado
Si el eje de discipular es la imitación de un maestro/a, y así que si nos guste o no, todo líder cristiano tiene que proveer un ejemplo. Así dice Pablo en 1a de Tesalonicenses 1:5-7:
Nuestro evangelio les llegó no sólo con palabras sino también con poder, es decir, con el Espíritu Santo y con profunda convicción. Como bien saben, estuvimos entre ustedes buscando su bien. Ustedes se hicieron imitadores nuestros y del Señor cuando, a pesar de mucho sufrimiento, recibieron el mensaje con la alegría que infunde el Espíritu Santo. De esta manera se constituyeron (mejor “de esta manera, en su turno, ustedes se constituyeron”) en ejemplo para todos los creyentes de Macedonia y de Acaya.
Pedro dice algo similar en 1 Ped 5:3 –
No sean tiranos con los que están a su cuidado, sino sean ejemplos para el rebaño.
Imitación fue un método popular de los rabinos judíos, y también de Jesús, quien no dijo solamente “Escúchame” sino “Sígueme.” Lee el resto de esta entrada »








