Razon de la esperanza

La verdad de Dios para el pueblo de Dios

Archive for the ‘Sexo sexual’ Category

Curso Presencial: 1a de Corintios

leave a comment »

Voy a ofrecer 1a de Corintios en ESEPA, San José, Costa Rica, los miércoles 8am-11:15am, empezando el 18 de enero.

El curso basado en mi propia investigación del texto que resultó en un comentario para ser publicado por CLIE.

Es un curso exegético, también práctico y experimental. Busque «corintios» en este blog para tener una idea del nivel.

Contáctenos: registro@esepa.org, 506-2227-1958 por los detalles.

greece-corinth-ruins-of-ancient-corinth

Para derrotar una adicción [Dios y la Adicción]

with 8 comments

Este es un extracto de mi libro, Corriendo en Círculos: Cómo encontrar libertad del comportamiento adictivo. Se puede descargar el libro entero AQUI gratuitamente. O descárguelo aquí:

static_qr_code_corriendo en circulos

AlcoholAddiction

Para derrotar una adicción, hay que conocer dos verdades:

La verdad acerca de usted y de su problema
La conspiración del silencio puede ayudar al adicto a justificar su dolor, pero jamás será de utilidad si desea cambiar. ¡Enfrente su propia situación como es debido! Admita que ha hecho un lío de su vida, que su sustancia, actividad o estado mental lo ha confundido por completo.

La verdad acerca de Dios
Creo que Dios existe y que tiene el control de todo. Si esto es cierto, entonces lo que en última instancia importa es la forma en la que Él ve las cosas. Pero sucede que a los humanos nos gusta ver el mundo en términos de cómo nos afectan las cosas de manera personal. Ah sí, debe darlo por un hecho; usted está siendo martillado por el abuso de sustancias: está infectado por la ansiedad, el insomnio, la deuda, el delirio y el rechazo. Desde el punto de vista “humano-céntrico” (la palabra es el enfoque “antropocéntrico”) podríamos llegar a la conclusión de que solamente “nos lastimamos a nosotros mismos”. Y – siendo un poquito más altruistas – podríamos admitir que también “herimos a otras personas”.

Los Doce Pasos, fundamento de los Alcohólicos Anónimos y otros programas prometen que: “un Poder Superior a nosotros mismos podría devolvernos el sano juicio” y que con mucho placer nos ayudaría si se lo pidiéramos.

Esto es algo positivo. Pero si es todo en lo que creemos, entonces pareciera que ese “Poder Superior” es un poco pasivo en lo que respecta a asuntos humanos. Sin embargo, el Dios que la Biblia describe se lamenta cuando sus parámetros son rechazados, y busca activamente que las personas se vuelvan hacia Él. Y se nos ha dicho que el Dios de la Biblia y sólo Él, existe.

Mas el SEÑOR (en hebreo, Yahvé) es el Dios verdadero; Él es el Dios viviente y Rey eterno (Jer 10:10a NTV). Esa frase “Dios Viviente”, refleja su nombre hebreo Yahvé, que significa “Aquel que Es” o “Aquel que Existe.” Y de acuerdo con la Biblia, el Dios que realmente existe es mucho más que una sonriente benevolencia.

En el universo centrado en Dios (“teocéntrico”) descrito en la Biblia, cada uno de los actos que usted realice tienen importancia para Él; particularmente si éstos giran en torno a convertir en “amo” a una sustancia o conducta. Por lo cual, es preciso que entendamos nuestro programa de vida desde la perspectiva de Dios y no de acuerdo a nuestros propios deseos y necesidades.

Nuestra definición de adicción debe incluir a Dios, de lo contrario será deficiente. Pero citar los versos bíblicos e incluirlo en la ecuación no será suficiente para construir un enfoque centralizado en Él. Ya que la adicción no solamente nos guía hacia el distanciamiento del reino de Dios, sino que nuestros problemas también comienzan por una alienación a Dios; siendo la adicción un síntoma de esa relación rota. Hemos de agregar otra frase para obtener una definición completa de adicción.

LA ADICCIÓN es un cautiverio, ocasionado por el dominio de una sustancia, actividad o estado mental, que se convierte en el centro de la vida, defendiéndose a sí misma contra la verdad y guiando a un distanciamiento del reino de Dios.

¿Hay apóstoles en esta época?

with 14 comments

En aquellos días Pedro se levantó en medio de los hermanos (y los reunidos eran como ciento veinte en número), y dijo: Varones hermanos, era necesario que se cumpliese la Escritura en que el Espíritu Santo habló antes por boca de David acerca de Judas, que fue guía de los que prendieron a Jesús, y era contado con nosotros, y tenía parte en este ministerio. Este, pues, con el salario de su iniquidad adquirió un campo, y cayendo de cabeza, se reventó por la mitad, y todas sus entrañas se derramaron. Y fue notorio a todos los habitantes de Jerusalén, de tal manera que aquel campo se llama en su propia lengua, Acéldama, que quiere decir, Campo de sangre. Porque está escrito en el libro de los Salmos: Sea hecha desierta su habitación, y no haya quien more en ella; y:  Tome otro su oficio. Es necesario, pues, que de estos hombres que han estado juntos con nosotros todo el tiempo que el Señor Jesús entraba y salía entre nosotros, comenzando desde el bautismo de Juan hasta el día en que de entre nosotros fue recibido arriba, uno sea hecho testigo con nosotros, de su resurrección. (Hechos 1:15-21)

Vivimos en una época, según algunos, en la que Dios está restaurando el oficio apostólico de la misma forma como restauró la doctrina de la justificación en la Reforma. Para algunos, esto lleva el nombre de Nueva Reforma Apostólica y el llamado ministerio quíntuple. Dudo de la existencia de apóstoles en la actualidad, así que mencionamos ciertas falacias relacionadas con el don espiritual, o jarisma, del apostolado:

Falacia 1. Que todos los dones espirituales deben operar activamente en cada generación. Por supuesto, esta es la discusión que también ha tomado lugar en relación con todos los llamados “dones carismáticos.” Pero los casos son distintos: en el caso de las lenguas y de la profecía no existe, creemos, ninguna indicación clara en las Escrituras de que cesarían. Con el apostolado no sucede lo mismo. La única vez que se mencionaron unos criterios para ser apóstol fue en Hechos 1:21: tenían que servir no solo como divulgadores sino como testigos oculares de la resurrección de Cristo. Pablo declara lo mismo en 1 Corintios 9:1 – él había visto a Cristo. Este evento en el camino a Damasco fue más que una simple visión de Jesús, la cual muchos creyentes habían tenido. La experiencia de él fue una aparición auténtica de la resurrección.

Falacia 2. Que si hay apóstoles falsos hoy (y con seguridad los hay) entonces debe de haber apóstoles verdaderos. Porque, ¿cómo puede existir una falsificación si no existe el artículo auténtico? Esta lógica no tiene sustento. Por ejemplo, Jesús predijo que habría falsos mesías en los últimos tiempos (Mateo 24:5, 23-26), pero eso no requiere la presencia del verdadero Mesías sobre la tierra al mismo tiempo.

Falacia 3. Que la gente que lleva a cabo cosas de una naturaleza apostólica – evangelismo pionero, discipulado, fundación de iglesias, milagros y sanidades, una enseñanza inusualmente influyente – son, por tanto, apóstoles. De este modo, hablamos de Patricio como el apóstol de Irlanda. Pero este lenguaje no es exacto. El apelativo de Patricio es bueno si tomamos “apóstol” en su sentido más amplio (ver el ejemplo de los “apóstoles” o enviados Andrónico y Junia en Rom 16:7), pero nadie lo colocaría al lado de los Doce o de Pablo.

Pensemos bien acerca del fenómeno de los apóstoles modernos y veamos si ellos se adecúan a los estándares bíblicos. Los hechos son alarmantes:

  1. Hay una gran cantidad de nuevos apóstoles. Se podría argumentar, supongo, que matemáticamente no hay más apóstoles hoy de los que había hace 2000 años. Aunque, considerando que solo hubo una docena o algo así en los primeros días – y la mayoría murió en pocas décadas – parece haber un número desproporcionado en nuestros días y va en aumento rápidamente. Uno de los puntos de Pablo en 1 Corintios 9 o en 2 Corintios 10-12 es que el apostolado es por definición un don muy poco común. ¿Habría que esperar que en realidad cada barrio urbano tuviera sus propios apóstoles?, ¿o competirían esos “apóstoles” entre sí?
  1. Apóstol se define en términos de autoridad y control, no de servicio. Nuestro enemigo permanente levanta la cabeza una vez más: existe una tendencia natural en los humanos de querer dominar a otros, aun dentro del cuerpo de Cristo. Unos apóstoles modernos testifican que, para ellos, títulos como pastor o ministro no transmite suficiente peso para lo que ellos quieren hacer. Pero, recordemos que el apóstol Juan estaba contento con un título nada ostentoso, “anciano” (veáse 2 Juan 1 o 3 Juan 1). La recién inventada doctrina de la “cobertura apostólica” tiene poco que ver con la bendición de Dios, y mucho que ver con el ceder poder y dinero a un hombre ya poderoso y rico. No es de extrañar que estos “apóstoles” están rápidamente obteniendo la reputación de ser mujeriegos y estafadores: nadie tiene la autoridad de reprenderlos. (Leer 2  Cor 10-12 para encontrar estos seudo-apóstoles ya en la época de Pablo). Y cuando el tema de la predicación es, semana tras semana, por qué usted debe diezmar o sembrar más dinero – esto también es control y avaricia.
  1. El apostolado moderno no tiene el vínculo bíblico tan fuerte con el sufrimiento físico. Los auténticos apóstoles sufren, y punto. Los apóstoles modernos hablan de la energía que invierten en el ministerio, del tiempo y del esfuerzo. Hablan del rechazo personal y del dolor emocional que han experimentado. Les creo; pero, por otro lado, ¿quién en el ministerio cristiano no cuenta lo mismo? Y los misioneros que sirven entre los musulmanes o, por decirlo así, cualquier cristiano que trabaje en ciertos sectores de Colombia, también corren un riesgo mucho mayor de experimentar el sufrimiento verdadero que la mayoría de estos “apóstoles” actuales.

Capture

  1. Los apóstoles se autoproclaman o reciben la unción de organizaciones fundadas por ellos o de las cuales son líderes. Una vez más nos encontramos con el viejo problema de saber cuál es la voluntad divina. Cómo saber a quién quiere Dios nombrar como apóstol (o pastor, o evangelista). La mayoría de nuestros apóstoles modernos se proclaman a sí mismos como tales, o los aclama alguien muy cercano a ellos. Yo soy apóstol porque Dios me lo dijo, y ustedes pueden estar seguros de que Dios me habló porque yo lo digo. Pero, ¡con seguridad la iglesia necesita más evidencia que este llamado es de Dios! Estos apóstoles de facto niegan que todos los creyentes son reyes y sacerdotes. Lea lo que Pablo dijo sobre este tipo de persona: «Porque no nos atrevemos a contarnos ni a compararnos con algunos que se alaban a sí mismos; pero ellos, midiéndose a sí mismos por sí mismos, y comparándose consigo mismos, no son juiciosos.» (2 Cor 10:12)
  1. Los apóstoles de hoy aparentan impartir nuevas enseñanzas. En algunos casos particulares parece que inventan nuevas doctrinas, o cambian la doctrina bíblica, especialmente en cuanto a la naturaleza de la guerra espiritual o a la segunda venida de Cristo. Además, el movimiento es portador de esta nueva doctrina de “prosperidad” o “rhēma,” un acercamiento al poder que no tiene nada que ver con la oración o la fe como la enseña la Biblia. Si queremos establecer el origen de la Nueva Reforma Apostólica, no debemos ir más allá del sistema católico-romano. Uno de los supuestos títulos del Papa es “apóstol,” y él y los obispos son considerados los intérpretes autoritarios de la Biblia (Catecismo de la Iglesia Católica §2034), como lo harían Pedro y Pablo si estuvieran vivos hoy en día. El Papa también tiene autoridad para nombrar obispos en cada ciudad y otorgarles autoridad apostólica. Este movimiento apostólico moderno sigue el patrón del sistema católico-romano con precisión. Si los no evangélicos encuentran esto repugnante, entonces deberían considerar igualmente repugnante que los apóstoles protestantes hagan lo mismo.

Debemos recordar que servimos al Señor quien nos dijo “que sea el último de todos y el servidor de todos” (Marcos 9:35). La gente más parecida a Cristo tiende a evitar los títulos de poder y a servir de una manera humilde.

«¿Hay apóstoles en esta época?» por Gary S. Shogren,  Ph. D., profesor de Nuevo Testamento en Seminario ESEPA, San José, Costa Rica. Este ensayo ha sido adaptado de su comentario sobre 1a de Corintios.

La señal descuidada de los últimos días: relaciones frías dentro del pueblo de Dios

with 2 comments

¿Las señales de los Últimos Días? ¡Por supuesto!, dice usted, ¡yo puedo mencionar algunas!

¡Terremotos, guerras, hambrunas, pestes! ¡Persecución, Cristos falsos, profetas engañosos! Exacto, y se pueden encontrar todos en el Discurso del Monte de los Olivos (Mateo 24-25).

Más allá de la enseñanza auténtica del Nuevo Testamento, existe toda una industria de gente, trabajando 24 horas al día para calcular la identidad del anticristo, el papel de Europa o de los Estados Unidos en la profecía, la Bestia, la supuesta computadora en Bélgica, los microchips y más. Sin embargo, hasta estos “expertos sobre la profecía” olvidan una señal en particular: pues dentro de las palabras de Jesús hay una característica del Fin que muchos pasan por alto o menosprecia, es decir que, durante la tribulación:

…muchos tropezarán; y se traicionarán unos a otros, y se aborrecerán unos a otros…y por haberse multiplicado la maldad, se enfriará el amor de muchos (Mateo 24:10, 12).

Señal de los últimos días

Señal de los últimos días

“Tropezarán” indica que estas personas son supuestos creyentes. Viene la persecución y los “cristianos”, sintiendo la presión, atacan unos a otros. La opinión popular dice que la persecución hace que los cristianos sean más cariñosos o unidos, pero no es verdad – cuando la naturaleza humana tiene control, la gente traiciona a los demás para sobrevivir. [1] Como un comentarista ha dicho sobre estos versículos, “Lo que solamente los de afuera habían hecho, ahora se dice sobre los miembros de la iglesia: ellos también ‘traicionarán’ a los hermanos y hermanas cristianos. El odio, la manera por la cual el mundo se relaciona a la iglesia, también viene a la superficie en la iglesia.” [2] Esta recesión de amor no será tan llamativa como un terremoto; sin embargo, nuestro Señor opinó que era suficientemente importante para mencionar. [3]

En 1-2 Tesalonicenses, Pablo “refleja” a Mateo 24-25, mencionando muchas de las facetas encontradas en ese evangelio, y las aplica la iglesia presionada de Tesalónica. Existe un paralelo entre los textos cuando él menciona el amor que los cristianos tienen que tener el uno para el otro.

1. En 1 Tes 4:9, Pablo afirma “Pero con respecto al amor fraternal, no tenéis necesidad de que os escriba Lee el resto de esta entrada »

¿Por qué no una Nueva Iglesia de Corinto? [Estudios sobre 1a de Corintios]

with 7 comments

Pablo era un apóstol viajero, no un pastor local. Sin embargo, tenía que tratar con los miembros de este rebaño de una manera pastoral, enseñando, animando y reprendiéndolos.

Debo admitir honestamente, que si yo hubiera sido Pablo, me habría visto groseramente tentado a abandonar la iglesia corintia, y mucho antes del 56 d.C. El hecho de que Pablo no lo hiciera da testimonio de su comprensión de lo que Dios estaba haciendo en Corinto.

Algunos eruditos han calculado que la iglesia no contaba con más de 40 miembros adultos. Considero que el número era un poco más alto: 60 miembros sería un número más adecuado, distribuidos entre 3 o 4 pequeñas congregaciones en diferentes casas. Demoró dos años fundar esa iglesia; posteriormente recibió cinco años de cuidado apostólico por parte de Pablo, luego de Apolos, casi con seguridad de Cefas/Pedro, por no hablar de Timoteo, Tito y otros miembros del equipo.

Regularmente mantuvieron correspondencia escrita con Pablo. Era una iglesia por la cual Pablo oraba ansiosamente todos los días (2 Corintios 11:28).

Sin embargo, en comparación con las otras iglesias paulinas, Corinto le dio a Pablo pobres retribuciones para la inversión que él había hecho. Él no los alaba por su trabajo evangélico como lo hace con Filipos o Tesalónica, y en 2 Corintios 10:16 puede insinuar que Corinto no había hecho mucho por evangelizar su propia región.

Ellos consumieron más recursos y energía de los que produjeron; ellos absorbieron el tiempo y la energía del apóstol mientras él debía concentrarse en las “puertas abiertas” en otros sitios (1 Corintios 16:8-9). Ellos despreciaron el trabajo de Pablo, aunque le debían su alma. Ellos se burlaron a sus espaldas de que él era crudo, simple y perdedor.

Algunos devaluaron su evangelio situándolo en segundo plano después de la filosofía popular. Ellos rechazaron por completo doctrinas apostólicas tales como la resurrección de los muertos. Eran arrogantes, jactanciosos y crueles con sus propios pobres. Ellos se justificaban a sí mismos al rechazar el matrimonio por un lado y visitar prostitutas por el otro. Se demandaban entre sí en la corte y se lanzaban insultos unos a otros.

Si Pablo fuera un pastor como nosotros, ¿no habría dejado la iglesia, atravesado la ciudad y fundado una nueva obra de Cristo a partir de cero? ¿No le diría su sentido común que si él dejaba de perder su tiempo con esos 60, podría comenzar otra obra y sobrepasar ese número en poco tiempo? ¿Por qué no invertir su tiempo en una iglesia corintia nueva?

picture1

¿La Nueva Iglesia de Corinto?

Él no habría podido hacer eso porque Cristo no se lo habría permitido. Como lo veía Pablo, esos molestos individuos no eran simplemente registros en un libro que podrían considerarse una mala inversión. Antes bien, ellos eran pueblo escogido de Dios. Y a pesar de las cosas horribles que hacían o decían, Pablo percibía que el Espíritu trabajaba en ellos y seguiría haciéndolo (1 Corintios 1:4-9).

¿Cómo puede un pastor moderno soportar meses de este tratamiento, mucho menos años? Estamos apurados por cosechar resultados que se puedan medir y vanagloriarnos de ellos frente a otros pastores. Olvidamos que Dios nunca está apurado.

¡Qué tonto sería enfurecerse contra el rebaño de Dios cuando él está alistándose para hacer una obra fresca en medio de ellos dentro de unos años!

Cuando un pastor se enoja con sus ovejas a causa de su lentitud o terquedad; cuando él las reprende por su estupidez; cuando amenaza con dejarlas; cuando las golpea con ira en vez de disciplinarlas en amor; entonces ese pastor se ha alejado del ministerio de Cristo y se ha desviado a un ministerio de la carne. Así no se puede cumplir un trabajo para Dios. Ira, impaciencia, jactancia, rudeza y sarcasmo nunca son herramientas del Espíritu de Dios.

Entradas relacionadas:

Estudios sobre 1a Corintios

“¿Por qué no una Segunda Iglesia de Corinto?” por Gary Shogren, PhD en Exégesis del Nuevo Testamento, Profesor en Seminario ESEPA, San José, Costa Rica

¿Dónde está mi alma gemela? [Estudios en 1ª de Corintios]

with 4 comments

romantic couple silhouetted by the sunset and standing in water

Perdemos el tiempo si tratamos de hallar en el Nuevo Testamento una fórmula para escoger esposo o esposa. Sí, Pablo, hablándoles a las viudas, dice que “está libre para casarse con quien quiera, con tal que sea en el Señor” (1 Cor 7:39), o sea, con tal de que sea cristiano. Lee el resto de esta entrada »

Estudios sobre 1a Corintios

with 10 comments

¡LIBRO GRATUITO sobre el pecado adictivo!

with 9 comments

Marco ya está a punto de tirar la toalla con esto de estar “corriendo en círculos.” Él batalla, hace promesas, jura que cambiará – y reincide en fallar. Bebe para esconder el fiasco que posee de sí mismo. Pero suponga que se desespera tanto como para pedir algo de ayuda de Dios.

¡Qué bueno! ¿No es acaso esta la respuesta? ¿Volverse a Dios por ayuda?

No exactamente. No en este caso. Así que supone que si Dios le da un refuerzo, Marco podrá partir de ahí. Pero después de que hacerlo, se prometerá a sí mismo, “Me convertiré en mejor persona de lo que he sido – ¡así en esta situación tanto Dios como yo saldremos ganando y estaremos a mano!”

Lo que Marcos necesita es una experiencia auténtica con el Dios Viviente.

¡LEA EL RESTO!

Haz clic aquí – Shogren_Corriendo en Circulos 2013

Y la version en ingles – Shogren_Running_in_Circles

¿Y si Jesús estuvo casado?

with 10 comments

De Alexander Cabezas Mora, Teólogy y educador 

Invitado Alex Cabezas

¡Qué falta de respeto decir que Jesús estuvo casado…!  Esta fue la reacción de la suegra de un amigo luego de enterarse por las noticias sobre el hallazgo de un pedazo de pergamino antiguo escrito en copto, del siglo IV, donde se puede leer: “Jesus y su esposa”.

La nota vuelve a encender el debate de siglos sobre el posible estado civil de Jesús.  Y no es para menos. Una ligera búsqueda en la red y más de dieciocho millones artículos o anuncios relacionados, colocan el tema como noticia relevante.  Esto a pesar que la investigadora Karen King de Harvard Divinity School, anunció que el documento requiere más análisis y otros expertos se mantienen escépticos.[1]

Jesús y su esposa no es algo novedoso. Algunos escritores, entre ellos novelistas, han coqueteado con la idea. Dan Brown en El Código Da Vinci, Saramago en su libro: El Evangelio Según Jesucristo y ya para el siglo III de nuestra era, algunos libros seudoepígrafas gnósticos mencionan que Jesús se casó con María Magdalena. [2] Lee el resto de esta entrada »

¡Auxilio! Tengo pecado recurrente

with 21 comments

Ofrezco un libro gratuito sobre el cristiano y la adicción, aquí. Gary S. Shogren, Corriendo en Círculos: Como encontrar libertad del comportamiento adictivo

La Biblia dice: si alguno está en Cristo, nueva criatura es: las cosas viejas pasaron; todas son hechas nuevas (2ª de Cor 5:17). Así que, cuando vinimos a Cristo, experimentamos rápidos cambios en nuestra conducta. La gente nos decía, “Has cambiado, eres diferente.” Diferente, sí: pero no nos volvimos perfectos, aún no. Es por esto que la Biblia nos dice que debemos batallar contra el pecado, todos los días, cada hora y minuto.

Cada rato, celebramos la Cena del Señor. Conforme nos preparamos a nosotros mismos, nos dijeron que revisáramos nuestros corazones y confesáramos cualquier pecado para que no tomáramos parte “de manera indigna” (1 Cor 11:27 NVI). Por favor, en este momento piense la última vez que participó en la Cena, y en lo que le dijo al Señor en ese momento.

Algunos de nosotros dijimos, “Señor, perdóname: Yo he cometido un poco del pecado A, un poco del pecado B, mucho del pecado C, nada del pecado D, pero algo del pecado E. Por favor límpiame.”

Algunos otros dijimos algo como esto: “Señor, he cometido pecado A, y otras cosas, pero más que todo, este pecado A. Y el otro mes, cuando celebramos la Cena del Señor, yo también confesé que había caído en ese pecado particular. Y el mes anterior. Lee el resto de esta entrada »