Archive for the ‘Trasfondo de la Biblia’ Category
¡La Versión Israelita Nazarena (NT) NO es una nueva traducción hebraica!
Para descargar el artículo entero, haz clic aquí: la-version-israelita-nazarena-no-es-una-version-hebraica-con-apendice
He escrito antes sobre los problemas de la Versión Israelita Nazarena, cosas que demuestran que su editor – José Álvarez Rivera – no entiende bien el idioma original del Nuevo Testamento.[1]
Pero luego, supe que el Sr. Álvarez NO es el traductor de la Versión Israelita Nazarena Nuevo Testamento (VIN-NT). La VIN-NT es nada más que una paráfrasis de otras versiones.
En el video, “¿Por qué otra versión de la Escritura?” el editor de la VIN dice que una de las razones por la cual es necesaria, es para tener una versión, basada con cuidado en los idiomas originales.[2] Álvarez critica las demás versiones por no ser exactas o fieles (la Reina Valera 1960 en especial), así que, dice él, ¡hay que volverse al hebreo y al griego! Pero, por otro lado, en su blog, dice que el Sr. Álvarez “no se considera perito en los idiomas bíblicos, por lo tanto, su obra se describe como una edición especial basada en las mejores traducciones judías y cristianas, cotejada fielmente con los textos hebreos y griegos. Pero las correcciones y mejoras que se han hecho sobre las versiones tradicionales son innumerables y de gran importancia para los estudiantes de las Escrituras Hebreas.”
Primera que nada, ¿qué tipo de maestro va a producir su propia “versión” si no es perito – ni aparentemente, competente – en los idiomas bíblicos?
Pero, ¡un momento! “Versión” y “edición/edición especial” son cosas diferentes. Una edición es meramente una nueva presentación de un libro ya traducido, no una nueva versión o traducción.
¿Es la VIN-NT una versión o una edición?
¿La verdad? La VIN es de hecho la Edición Israelita Nazarena.
He visto secciones donde, palabra por palabra, la VIN-NT no es nada más que otra versión conocida, con algunos pequeños cambios: cambiando Dios por Elohim, y Pablo por Saúl, verbos finitos en vez de participios, estilo que es más correcto hoy en día. Pero, tomar una Biblia y cambiar estas cositas no es una traducción tampoco ni una obra de erudición.
En particular, la VIN es una paráfrasis de la Reina Valera Actualizada, la cual fue publicada en 1989, por la Casa Bautista de Publicaciones; en Lucas-Hechos la VIN-NT es la Versión Moderna 1929, de la Sociedad Bíblica Americana; en Mateo la VIN-NT es Mateo du Tillet. Lee el resto de esta entrada »
La confiabilidad del Nuevo Testamento – Conferencia completa [Video, PowerPoints, Transcripción]
¿Es el Nuevo Testamento lo que realmente escribieron los apóstoles?
¿En cuál idioma escribieron?
¿Lo han «cambiado» a través de los siglos?
¿Los católicos lo han mutilado?
¿Los liberales lo han modificado?
¿Rupert Murdoch lanzó un complot para «catolizarlo»?
¿Qué de la supuesta influencia «gay» en las versiones recientes?
¿Las versiones «hebráicas» son superiories?
¿La doctrina novedosa la «divina preservación del Textus receptus, es bíblica?
Tenemos unas entradas sobre el tema en este blog, también puede hacer clic y ver la conferencia entera: «La confiabilidad del Nuevo Testamento.»
Otras entradas: Haz clic a «Versiones Biblicas» en la Página Principal de este blog, en especial la transcripción y PowerPoint de la conferencia AQUI.
«La confiabilidad del Nuevo Testamento – Conferencia completa,» por Gary S. Shogren, PhD en Exégesis Neotestamentario, Profesor en Seminario ESEPA, San José, Costa Rica
Seleccion de Christopher Wright, La Mision de Dios
Gary dice: De vez en cuando se encuentra un libro que expresa la verdad del evangelio de una manera clarísima. He aquí una selección de Christopher Wright, La Misión de Dios: Descubriendo el Gran Mensaje de la Biblia (Buenos Aires: Certeza Unida, 2009). En especial, él demuestra que el Eterno es Señor y Redentor de todas las naciones, y que los gentiles pueden recibir el evangelio sin convertirse al judaísmo. Aquí una selección (pag. 683-86) en la cual cita a Richard Bauckham:
Jacobo y el Concilio de Jerusalén. La combinación de la misión de Pedro a Cornelio y el éxito de la misión de la iglesia de Antioquía en Asia Menor y Chipre, por medio de Pablo y Bernabé, produjo un gran problema teológico. El primer Concilio de Jerusalén se convocó en el año 48 d.C. para resolver el asunto y el informe de este hecho fundamental de la misión cristiana primitiva se encuentra en Hechos 15.
Lo primero que cabe decir es que el tema en discusión no era la legitimidad de la misión gentil en sí misma. La pregunta no era si estaba bien llevar el evangelio a los gentiles sino en qué condiciones y bajo qué criterios se podía admitir a los gentiles convertidos en la nueva comunidad del pueblo de Dios. Es importante subrayar esto porque hay quienes argumentan contra la autenticidad de los registros del evangelio sobre la Gran Comisión, sobre la base de que parece ser desconocida en este concilio en Jerusalén. Es decir, según esta perspectiva, si Jesús alguna vez pronunció las palabras que se le atribuyen al final de Mateo y Lucas (a saber, un mandato explícito de ir a los gentiles), entonces eso hubiera sido un argumento contundente al que Jacobo, Pablo y Pedro podían apelar contra los cristianos judíos más conservadores y sus escrúpulos.
No obstante, esto interpreta mal la situación en Hechos 15. La noticia de la conversión de los gentiles fue recibida con gozo (v. 3), en tanto que los apóstoles misioneros fueron bienvenidos en Jerusalén (v. 4). El punto no era la legitimidad del esfuerzo por llevar los gentiles a la fe y a la conversión; era si los gentiles convertidos podían ser aceptados en la iglesia sin la circuncisión y la observancia de la ley (es decir, sin convertirse en verdaderos prosélitos del judaísmo). Los creyentes judíos conservadores insistían que así era el caso. Los apóstoles, (incluyendo Pedro y Jacobo, junto con Pablo) afirmaban que la nueva realidad inaugurada por el Mesías volvía innecesarios los requerimientos de prosélito.
Este asunto (los términos de la conversión) no se hubiera resuelto simplemente apelando al mandato de Jesús de ir a los gentiles. Ambas partes hubieran aceptado y estado de acuerdo en eso: las buenas nuevas eran para los gentiles que debían ser llevados a un discipulado obediente. La pregunta era, ¿qué implicaba ese discipulado, y cuáles eran las condiciones de ingreso? ¿Tenían los gentiles que hacerse judíos aparte de creer en Jesús?
Estaríamos equivocados si culpáramos a los cristianos judíos que exigían la circuncisión a los creyentes gentiles de ignorar las promesas hechas a los gentiles en las Sagradas Escrituras. Indudablemente reconocían esas promesas, pero…las interpretaban como un llamado a hacerse prosélitos cumplidores de la ley y circuncidados. [1]
El segundo punto importante a tener en cuenta en este informe es el cuidado con que Jacobo asocia ciertos pasajes proféticos en un argumento exegético de notable habilidad y sutileza. El pasaje principal, por supuesto, es Amos 9.11-12, pero alrededor de éste hay resonancias de Oseas 3.5 (‘después de estas cosas’, referido al regreso escatológico del Señor y a la restauración del gobierno davídico), Jeremías 12.15 (la promesa de que otras naciones pueden incorporase en medio del pueblo de Dios) e Isaías 45.21 (que Dios había declarado mucho antes su intención de reunir a las naciones gentiles). Dentro de este marco Jacobo cita Amos 9.11-12 que mira por un lado a la restauración del ‘tabernáculo caído de David’ (RVR95), lo cual con seguridad se entendía como una referencia al templo escatológico, es decir, el pueblo mesiánico de Dios; y por el otro lado, mira a la inclusión de los gentiles como aquellos que ‘llevan mi nombre [del Señor]’, es decir, que son considerados como pertenecientes a Israel simplemente como gentiles, no como habiéndose convertido en judíos prosélitos.
El estudio más completo y satisfactorio de este pasaje complejo lo ha realizado Richard Bauckham. Sus conclusiones son claras y convincentes. La comunidad cristiana primitiva se consideraba el templo escatológico que Jesús había prometido construir. A diferencia del templo físico, los gentiles podían ser admitidos en este nuevo templo mesiánico sin los requerimientos de proselitismo, y se podía fundamentar la legitimidad, incluso la antigüedad de esa interpretación, con pasajes de las Escrituras.
Hechos 15.16-18 no es el único texto que asocia la inclusión de los gentiles en el pueblo escatológico de Dios con una interpretación del templo escatológico como el pueblo escatológico de Dios. Efesios 2.11-22 y 1 Pedro 2.4-10 hacen lo mismo…. Esta asociación de ideas tiene que haber sido de importancia fundamental. El templo era el corazón de Israel. Era el lugar donde el pueblo de Dios tenía acceso a la presencia de Dios, mientras que a los gentiles, admitidos únicamente en los patios externos del Segundo Templo, les estaba prohibido, bajo pena de muerte, el ingreso a los recintos sagrados. Un pueblo de Dios definido por y centrado en ese templo como lugar de la morada de Dios con ellos, no podía incluir a los gentiles a menos que se hicieran judíos. Pero numerosas profecías describen el templo de la era mesiánica como un lugar donde los gentiles entrarían a la presencia de Dios (Salmo 96.7-8; Isaías 2.2-3; 25.6; 56.6-7; 66.23; Jeremías 3.17; Miqueas 4.1-2; Zacarías 14.16; 1 Enoc 90.33 [2]). Si se las entiende como referidas a los gentiles en tanto gentiles, en lugar de como prosélitos, la concepción que de sí misma tenía la iglesia primitiva como templo escatológico, como lugar de la presencia de Dios, podía aceptar la inclusión de los gentiles sin que se convirtieran en judíos por la circuncisión y la plena observancia de la ley mosaica. Por lo tanto, es completamente posible que Amos 9.11-12, interpretado como la profecía de que Dios construiría el templo escatológico (la comunidad cristiana) de tal modo que los gentiles pudieran buscar allí su presencia, hubiera jugado un papel decisivo en el debate y la decisión de la iglesia de Jerusalén acerca del lugar de los gentiles cristianos. …La significación de Amos 9.12, especialmente en la LXX, es muy cercana a la de Zacarías 2.11 (Hebreos 2.15): ‘En aquel día, muchas naciones se unirán al SEÑOR. Ellas serán mi [LXX, ‘SU’] pueblo’. Pero mientras este pasaje se puede interpretar más fácilmente como que los gentiles se unirán al pueblo de Dios como prosélitos, Amos 9.12 dice que las naciones en cuanto naciones gentiles pertenecen a YHVH. NO implica que tengan que hacerse judías, sino que ‘todas las naciones’ están incluidas en la relación de pacto. Es dudoso que se pudiera haber usado algún otro pasaje del Antiguo Testamento para arrojar más claridad sobre este punto. [3]
NOTAS:
[1] (originalmente nota 24) Jostein Ådna, “James’ Position at the Summit Meeting of the Apostles and Elders in Jerusalem (Acts 15)”, en The Mission of the Early Church to Jews and Gentiles, ed. Jostein Ådna y Hans Kvalvein, Mohr Siebek, Tübingen, 2000, p. 148.
[2] El texto de 1 Enoc 90.33 es: “Todos los que habían perecido y habían sido dispersados, todas las bestias del campo y todas las aves del cielo se reunieron en esa casa. El dueño de las ovejas se alegró muchísimo, pues todos eran buenos y habían vuelto a su casa.” [versión Diez Macho]. 1 Enoc no es un libro canónico ni inspirado, sin embargo, es un testimonio de la teología del judaísmo del Segundo Templo.
[3] (originalmente nota 25) Richard Bauckham, ‘James and the Gentiles (Acts 15.13-21)’, en History, Literature, and Society in the Book of Acts, ed. Ben Witherington III, Cambridge University Press, Cambridge, 1996, pp. 167, 169.
Una introducción a la Torah del Mesías
«Seleccion de Christopher Wright, La Mision de Dios,» citado por Gary S. Shogren, Profesor de Nuevo Testamento, Seminario ESEPA, San José, Costa Rica
El Emperador Constantino el Grande – ¿un villano o un héroe o qué?
Para muchos, el Emperador Constantino era un santo: en la iglesia ortodoxa él es uno de los “Isoapóstoles” (Igual-a-los-Apóstoles), un título dado a las personas (tales como Patricio, Cirilo el evangelista de Rusia y otros) quienes eran especialmente efectivos en el establecimiento del evangelio.

Para otros, Constantino el Grande era una herramienta del mal, un corruptor de la iglesia.
Los ataques contra Constantino vienen principalmente de varios cuadrantes. Algunos creyentes mesiánicos imaginan que él convirtió la iglesia en un movimiento gentil. Otros lo acusan de introducir prácticas paganas en la iglesia. Los Adventistas del Séptimo Día le atribuyen a él (o a algún Papa) el cambiar el Sabbat de Sábado a Domingo.[1] Los Testigos de Jehová piensan que él convirtió a Jesús en Dios, hizo a la cruz un símbolo del cristianismo, y estableció la Pascua y la Navidad. Todos estos grupos tienden a aliarse y a usar los mismos materiales como la base para sus ataques – por ejemplo, muchos grupos anti-Constantino citan de Babilonia Misterio Religioso – Antiguo y Moderno, por Ralph Woodrow (1966). Y ellos y Woodrow tomaron mucha de su “información” de Las Dos Babilonias (1858) de Alexander Hislop, otro intento sospechoso de conectar el Catolicismo Romano con la religión babilónica. Luego, Woodrow rechazó su propio libro, lo quitó del mercado, y publicó The Babylon Connection? en el cual dijo que, en efecto, que «fue toda la culpa de Hislop y su investigación superficial».[2] Más sobre esto se tratará más adelante.
¿Quién era Constantino? Lee el resto de esta entrada »
¿Podemos Confiar en el Nuevo Testamento? O, ¿Lo han cambiado a través de los siglos? Parte Dos
Deidad de Cristo Tito 2 y Romanos 9
¿Es el Texto Critico una conspiracion contra la Palabra de Dios? Un estudio de Tito. Descargue el artículo entero aquí.
Introducción: ¿Por qué es este tema importante?
I. ¿Qué es el Nuevo Testamento?
II. ¿De dónde viene el Nuevo Testamento?
III. ¿Han cambiado el Nuevo Testamento?
IV. El Textus receptus y el texto crítico
V. ¿Cómo se logró tener el Nuevo Testamento en español?
VI. ¿Cómo se logra hacer una buena traducción
VII. Caso particular: La Nueva Versión Internacional
Conclusión
V. ¿Cómo se logró tener el Nuevo Testamento en español?
En la maestría de ESEPA, para estudio especializado, los alumnos trabajan en el hebreo, griego, o ambos. Pero debemos hablar sobre el resto del pueblo de Dios, que disfruta el Nuevo Testamento en español. Dependemos de versiones, y hoy en día hay muchas.
¿Saben que, según el Islam, no es permitido traducir el Corán a otro idioma? Yo compré esta versión en inglés, sin embargo es un libro herético, traducido por una persona apóstata. Los teólogos dicen que, para leer la Palabra de Alá, hay que aprender el árabe; y no el árabe común y corriente, sino un dialecto que no han hablado durante siglos y siglos.
Nuestro Dios, el verdadero, nos permite y anima que traduzcamos su Palabra eterna a todos los idiomas: lo sabemos, pues los apóstoles tradujeron la enseñanza de Jesús al griego, y del griego lo tenemos en español.
¿Quién tiene las calificaciones para traducir la biblia? ¿Cuáles habilidades necesita? Estudiar los idiomas antiguos – principalmente el hebreo y el griego. Y también entender español muy bien.
Cómo escuchamos anoche, una pregunta muy fundamental, con respecto al Nuevo Testamento – ¿Qué escribieron los apóstoles? De la manera más precisa posible. Cuando una casa de publicación quiere producir una nueva traducción, no se lo pide a una sola persona con experiencia en los idiomas bíblicos, ni aún si la persona tiene años de experiencia. De esa manera previnieron que un individuo introdujera sus propias ideas.
Hace un tiempo leí Don Quijote. Ahora, yo puedo leer el castellano. Entonces, ¿eso me califica para producir mi propia versión de Don Quijote? No. Ustedes han crecido con el castellano, ¿están calificados? No. Un editor tendría que ser un experto en el castellano del siglo 16, también de la sociedad de España, su historia, su topografía, sus religiones, las tradiciones de la caballería, y mucho más.
La traducción de la Biblia no es un pasatiempo. Cuando un individuo dice que, bueno, he estudiado la Biblia, o yo tengo un título académico, entonces voy a producir mi propia versión – tengan cuidado. Cuando un predicador dice “bueno, su Biblia dice esto, pero en el hebreo realmente dice esta otra cosa” – en mi experiencia, casi nunca tiene sentido.
VI. ¿Cómo se logra hacer una buena traducción?
O ¿Cómo producir una versión en español que sea confiable?
Hay varias maneras de perder el mensaje del Nuevo Testamento: Descuidarlo; escucharlo pero no obedecerlo; reemplazar los libros que tenemos con otros libros (herejes, y gente “evangélica” que venden éxitos de venta; en muy pocos casos, tergiversar la Biblia misma, generalmente en traducciones sectarias; pero no tanto por cambiar el texto griego).
Criterios para una buena traducción:
Primero, escoja el que mejor se acerque al texto original.
Segundo, escoja la versión que exprese lo que el apóstol dijo. Lee el resto de esta entrada »
¿Podemos Confiar en el Nuevo Testamento? O, ¿Lo han cambiado a través de los siglos? Parte Uno
¿Es el Texto Critico una conspiracion contra la Palabra de Dios? Un estudio de Tito. Descargue el artículo entero aquí.
Deidad de Cristo Tito 2 y Romanos 9
Y un libro gratuito por el gran erudito el Dr. Keener: La Biblia en su Contexto por Craig Keener
Y otro libro gratuito por el padrino de eruditos evangelicos, F. F. Bruce: Bruce, F. F._Son fidedignos los documentos del nuevo testamento
Introducción: ¿Por qué es este tema importante?
I. ¿Qué es el Nuevo Testamento?
II. ¿De dónde viene el Nuevo Testamento?
III. ¿Han cambiado el Nuevo Testamento?
IV. El Textus receptus y el texto crítico
V. ¿Cómo se logró tener el Nuevo Testamento en español?
VI. ¿Cómo se logra hacer una buena traducción
VII. Caso particular: La Nueva Versión Internacional
Conclusión
Introducción: ¿Por qué es este tema importante?
14Pero estoy seguro de vosotros, hermanos míos, de que vosotros mismos estáis llenos de bondad, llenos de todo conocimiento, de tal manera que podéis amonestaros los unos a los otros. 15Mas os he escrito, hermanos, en parte con atrevimiento, como para haceros recordar, por la gracia que de Dios me es dada 16para ser ministro de Jesucristo a los gentiles, ministrando el evangelio de Dios, para que los gentiles le sean ofrenda agradable, santificada por el Espíritu Santo.
Así escribe Pablo en Romanos 15:14-16, señalando a los romanos y a nosotros que el mensaje escrito de los apóstoles es un canal por el cual fluye la gracia de Dios.
He dedicado mi vida a la enseñanza del Nuevo Testamento, especialmente las cartas de Pablo. Pero más importante, leo el Nuevo Testamento como discípulo de Cristo. Leo diariamente porciones de la Biblia, casi siempre una sección de uno de los evangelios.
Entonces, si el Nuevo Testamento es una estafa, o algo escrito en la Edad Media por algunos monjes, o algo que fulano de tal inventó hace poco, bueno, ¡me gustaría saberlo! Y si es históricamente confiable, como me enseñaron, quisiera averiguar esto también, y compartir esta información con los demás.
Estemos claros: Los datos que vamos a presentar este fin de semana no es una prueba como tal que el Nuevo Testamento es inspirado, o que sea la Palabra de Dios, o que sea sin error. Es que, este no es ese tipo de información. En vez de eso, vamos a enfocarnos en una sola pregunta – “¿Podemos confiar en el Nuevo Testamento?” en el sentido que, “¿es el Nuevo Testamento lo que escribieron hace 2.000 años, o es un libro que han cambiado a través de los siglos, al copiarlo mal, o al traducirlo mal?”
I. ¿Qué es el Nuevo Testamento?
El Nuevo Testamento no es, estrictamente hablando, un libro, sino una colección de varios libros, todos escritos a mano, sobre rollos. Empieza con cuatro evangelios, que relatan el ministerio y la enseñanza de Jesús. Jesús enseñó en arameo, un dialecto oriental, pero sus dichos fueron traducidos al griego en los evangelios publicados. Todos los demás libros fueron compuestos directamente en griego koiné – el koiné, es un dialecto simplificado que sirvió como el lenguaje común en el mundo mediterráneo oriental en el primer siglo, hablado por muchos en Galilea y en Jerusalén, y usado incluso por los judíos súper-estrictos. Fue el lenguaje de la iglesia primitiva empezando con el sermón de Pedro el día de Pentecostés.
Otro libro del Nuevo Testamento es los Hechos de los Apóstoles, otro es el Apocalipsis, e interesantemente 21 de los libros son cartas, o epístolas, mostrando que la iglesia desde sus primeros días fue una comunidad dispersada por miles y miles de kilómetros cuadrados. El Nuevo Testamento fue traducido a los diferentes idiomas que hablaban los cristianos: al siríaco (la Peshitta, la cual es una traducción del griego; la iglesia de Iraq que es perseguida por ISIS todavía usa esta versión), al latín, etc. Para nuestros efectos, tenemos interés en el griego original. Aunque algunos libros fueron escritos por personas que no eran apóstoles (Marcos, Lucas, Santiago), nos referimos a los libros como “literatura apostólica”. Así el Nuevo Testamento, y para nosotros hoy en día, vamos a decir que es una colección de 27 libros escritos en griego.
Hay indicaciones en el Nuevo Testamento mismo de que los autores querían que los lectores originales sacaran copias para circular, entonces la circulación fue mucho más rápida de lo que habría sido el caso con otras composiciones de esa época. Los 27 rollos en pocos años fueron recopilados en tres tomos (códices), y luego como parte de la Biblia entera.
II. ¿De dónde viene el Nuevo Testamento?
Cuando llegamos a Cristo, nos dijeron, ¡Esta es la Biblia, léala! Entonces tenemos una Biblia. Pero solamente luego nos preguntamos, ¿de dónde salió la Biblia? La respuestas sencilla e inmediata quizás es, ¡Bueno, la compré en La Casa de la Biblia, en Plaza Víquez! Pero lo que quiero decir es, ¿originalmente de dónde viene?
Alguien (mejor, grupos de personas) han traducido el Nuevo Testamento del griego, en nuestro caso, al idioma castellano. Con unas pocas excepciones (ciertas versiones mesiánicas, o la versión de los Testigos de Jehová), este es el caso, que fue traducido de manera confiable.
Pero, hay que traducir algo. ¿De dónde viene el texto griego? Y aquí es dónde la historia se vuelve más interesante y más compleja. Pues no tenemos los 27 libros en la mano, dictados por Pablo mismo o escritos por Lucas mismo. Entonces, ¿cómo es posible que tengamos el Nuevo Testamento? Pues los cristianos durante siglos copiaron a mano los libros individuales, y lo hicieron hasta la invención de la imprenta Gutenberg en el siglo 15. ¿Sabe lo difícil que es hacerlo? Cuando era niño, un hombre vino a nuestra iglesia, y nos dijo, Miren, en la Unión Soviética es muy difícil conseguir una Biblia, son casi ilegales, y no hay fotocopiadoras. Entonces, la gente tiene que escribir a mano o a máquina los libros de la Biblia. Nos desafió a que nosotros nos fuéramos a casa y escribiéramos una sola página de la Biblia, y que lo hiciéramos sin ningún error. Lo hice, ¡y qué pena!
Cuando Pablo escribió Romanos, el cual citamos, otros cristianos sacaron copias para sus iglesias. Y otros sacaron copias de las copias. Y en poco tiempo había cientos de copias, cada una, una copia de una copia.
Lo que tenemos hoy en día no es la colección de los 27 libros originales; tenemos un montón de copias de copias de copias; y se llaman técnicamente “manuscritos” – copias escritos-a-mano. ¿Cientos? No: miles, y están guardadas alrededor el mundo. En mi Biblia hay una lista, cada manuscrito tiene su código, dice, cómo es, de qué tamaño, en cuál biblioteca o museo se encuentra, cuál es su edad – copia hecha en el siglo 4to u 8vo u undécimo, por ejemplo
Entonces, alguien va a traducir la Biblia al español, ¿esta persona lee todas las copias? Pues no es un solo manuscrito, sino una colección y síntesis de manuscritos. Algunos prefieren el Textus receptus, la mayoría de estudiosos y traductores alrededor del mundo el llamado texto crítico, pero pondremos esta pregunta a un lado por ahora.
III. ¿Han cambiado el Nuevo Testamento?
Más o menos se ha dado por sentado entre algunas personas, que La Biblia, la han copiado y traducido y modificado tantas veces que no es para nada como el original. Entonces, el Nuevo Testamento no es nada confiable, pues Mateo no es lo que Mateo escribió, ni lo que Juan o Pablo escribieron.
El argumento principal, en contra de la confiabilidad del Nuevo Testamento, es lo que ya hemos dicho: que no existen los originales; y si no tenemos el original de Romanos, digamos, con la misma tinta que Pablo usó, entonces no podemos confiar en el Nuevo Testamento que venden en las tiendas.
Es una cuestión importante, así que vamos a intentar manejar correctamente la evidencia que existe, que todos los eruditos afirman – sean creyentes o no.
En algún sentido, no importa tanto que no tengamos los originales. Lo que queremos no es el rollo original, sino el texto original.
¿Qué es esto? Por un lado tenemos la palabra “manuscrito”, por otro lado la palabra “texto”.
- Un manuscrito es una copia, del latín, escrito a mano.
- El texto es la forma del original. Estas palabras, en este orden.
Usemos un ejemplo pequeñito. Si yo abro mi Biblia en 1 Juan 4:8, en español, donde dice “Dios es amor”; y luego escribo sobre la pizarra “Dios es amor”, sin error, entonces el texto que escribí es igual al texto de la Biblia.
Usemos un ejemplo más amplio, y por eso tengo que usar una “Máquina de Tiempo”. Digamos que viajamos al primer siglo, y cuando llegamos a Asia Menor, descubrimos que Juan acaba de escribir la carta, 3ª de Juan. Entonces, tomamos una foto de la carta, y al “Volver al Futuro” examinamos la foto. No tenemos el documento original – sin embargo sin duda tenemos el texto original, palabra por palabra.
Pero ahora alguien va a decir, está todo perfecto, Gary, pero usted no tiene ninguna Máquina de Tiempo, entonces, ¡no vale! Bueno, correcto. Sin embargo lo que sí tenemos es la ciencia de la crítica textual.
Hemos mencionado que hay algunos llamados “expertos” quienes re-escribieron la Biblia para conformarla a su teología, pero los expertos reales tienen la misma meta: analizar las copias de las copias para determinar – cuál fue el texto original; y por ese camino, averiguar lo que los apóstoles dijeron.
Cuando el monje católico Erasmo en el siglo 16 recopiló lo que iba a ser llamado el Textus receptus, usó 6 manuscritos, éstos estaban muy dañados, todos del siglo 12-15, o sea, apenas eran antiguos.
A partir del siglo 19, los eruditos en el campo empezaron a descubrir otros manuscritos, muchos eran mucho más antiguos que los que se habían encontrado hasta el momento. Incluso copias de la Biblia del siglo 4to, por ejemplo. Y desde luego, han descubierto copia tras copia, muchas más antiguas que nunca. Dice Daniel Wallace, uno de los líderes en el campo, “Tenemos ahora hasta 18 manuscritos del Nuevo Testamento (todos fragmentarios) del siglo 2, y uno del siglo 1ero. 40% del Nuevo Testamento se encuentra en estos 18.”
¿Dice Juan 4:22 que la salvación es solo para judíos?
Para descargar el artículo entero: Shogren_Dice Juan 422 que la salvación es solo para judíos. Para otros artículos sobre este tema, busque bajo «mesianismo» en este blog.
Cada vez que escribo que la salvación es para todos los que creen el evangelio; que los creyentes gentiles no están obligados a ser circuncidados u observar las 613 leyes de la Torá; o que nosotros podemos mantener nuestros nombres gentiles (como Paulus, Lucas, Silvanus en latín, Timotheos, Stephanos, Felipe en griego, y como lo hicieron tantos otros en la iglesia primitiva); o cualquier otra serie de verdades básicas del evangelio, alguien, inevitablemente, escribe y dice:
¡Pero espere! ¡La Salvación es de los judíos! ¡Lo dice en Juan 4:22!
Estas personas rara vez dicen lo que ellos piensan que significa, o prueba, este versículo, o si indica que los gentiles no pueden ser salvados. Parece ser usado como un mantra más que como una afirmación clara de intención.
¿Qué piensan mis lectores que verdaderamente significa Juan 4:22, y por qué no lo dicen tan abierta y claramente? ¿Por qué hablar indirectamente, como lo hace esta página web?: [1]
“…la salvación viene de los Judíos.” Como pueden observar, La Salvación no viene por el catolicismo, no viene por las iglesias cristianas evangélicas, tampoco por los testigos de Jehová y mucho menos por los musulmanes, los adventistas o mormones. El Propio Mesías, Yahshua [2], nos dice que la Salvación viene por los judíos.
El autor insinúa que usted no puede ser salvado en la iglesia romana, ni en las iglesias evangélicas, sino ¿solo a través de…qué? ¿Convertirse al judaísmo? En otro lugar ellos instan a los gentiles a regresar a sus “raíces judías”. Todo esto es muy vago. Por cierto, yo no creo que nadie sea salvo por ir a reuniones de los católicos, evangélicos, Testigos de Jehová, musulmanes, adventistas, mormones, ni de grupos mesiánicos. Y note que él cambia el orden de los términos: Jesús dice que la salvación viene de los judíos, pero se cambia de alguna forma a “por” los judíos.
Yo sugeriré que aquellos que dicen que “la salvación es solo para los judíos” o aun “solo para aquellos que se someten a los rabinos mesiánicos de hoy en día” malinterpretan el significado de Juan 4:22; descuidan su contexto histórico y teológico en el judaísmo del Segundo Templo; y además no están informados con respecto a las enseñanzas reales del judaísmo rabínico durante los últimos 2000 años.
1. Muchos maestros mesiánicos en América Latina malinterpretan Juan 4:22
El flujo de Juan 4:22
Los lectores de mi blog me conocerán, pero yo también agregaría que yo sirvo como asesor para una organización que traduce la Biblia a los idiomas del mundo, y que el evangelio de Juan es uno de nuestros proyectos actuales; que yo he enseñado el evangelio de Juan durante muchos años; que yo enseño entre otros temas judaísmo del Segundo Templo a nivel de posgrado. Por lo tanto yo proveo mi propia traducción del pasaje en cuestión. Yo también deseo señalar que yo estoy viendo Juan 4 en el idioma original – no en el falso “hebreo” original del que todos hablan, pero el cual nadie parece ser capaz de mostrarnos – sino el verdadero texto bíblico como se representa en los manuscritos más tempranos disponibles. [3]
¿Por qué no empezamos por el principio, y estudiamos precisamente lo que el Mesías le dijo a la mujer samaritana? Mi propia traducción, del texto de los mejores manuscritos, antiguos auténticos: Lee el resto de esta entrada »
Doctorados en la Educación Teológica
Casi nunca pongo un vínculo a otro blog aquí, pero este lo merece. El hermano demuestra que la iglesia a través del mundo merece lo mejor en educación teológica. Artículo en inglés.
Haz clic AQUI
Excelente libro para estudiar la Biblia, ¡gratis!
El profesor Dr. Craig Keener es famoso por su comentarios evangélicos sobre Mateo, Juan, y especialmente 4 tomos sobre Los Hechos (¡mas de 4000 páginas!). En español tenemos su famoso Comentario del contexto cultural de la Biblia.
Es conocido por su erudición, en particular en el área del contexto histórico y cultural del Nuevo Testamento; más, es bien conocido por su amor para el Señor y su pueblo.
Pero ¡espere! Porque ahora Craig está REGALANDO su nuevo libro de 225 páginas en español:
La Biblia en su contexto:
Cómo mejorar su estudio de las Escrituras
Un ejemplo breve:
Tocando a la puerta en Apocalipsis 3:20
Aquí Jesús no está tocando a la puerta de un individuo pecador, sino a la puerta de una iglesia ¡que estaba actuando como tal! En tanto que Jesús había puesto una puerta abierta ante otra iglesia, invitándolos a Su presencia a pesar de las falsas acusaciones de quienes le perseguían (Ap. 3:8), aquí vemos otra con su puerta cerrada delante de Él. La hospitalidad de los antiguos exigía que se compartiera la comida con los invitados, pero la iglesia de Laodicea le había cerrado la puerta a Jesús a causa de su arrogancia y su petulancia (3:17-18), pero Él quería que estos cristianos se arrepintieran y expresaran de nuevo que le necesitaban (3:19).
Esto no hace ilegítima la fe de aquellos que fueron llevados a Cristo usando este versículo; el principio se aplica, y en todo caso sería el mensaje del evangelio, no la interpretación de un versículo, lo que los convirtió. Pero se mantiene lo que queremos decir, que si malinterpretamos un versículo, no podemos aprender lo que este pasaje nos enseña. Puede que haya iglesias arrogantes en nuestros días que hayan dejado fuera a Jesús.
Muchas de la enseñanzas falsas en América Latina hoy en día tienen surgen de gente quien reclama que tiene un conocimiento del trasfondo judío de las Escrituras; pero este hermano Keener es un experto auténtico, no uno de los seudo-rabinos.
Cuando vi que alguien lo ofrecía gratis, escribí al Dr. Keener para pedirle, ¿Realmente quiso regalar este libro?! Craig dice que sí quisiera distribuirlo a todos, sin costo. Entonces, disfrute de su copia, y envíelo a sus amigos.
Haz clic aquí, y si quiere este blog, registre para recibir una noticia cada vez que una nueva entrada sea publicada. Vaya aquí – Suscripción por correo electrónico. No usaré su email para nada malo!
La Biblia en su Contexto por Craig Keener

Y en inglés su sitio «Bible Background», http://craigkeener.com
Y si quiere leer algunas entradas mías sobre el trasfondo histórico y cultural de las Escrituras, puedo recomendar:
«¿Yeshua? ¿Iesous? ¿Jesús? ¿Alguna otra forma? ¿Quién está en lo correcto?»

O buscar la palabra clave «mesianico» en mi Página Principal.
¡Aprender hebreo bíblico en línea!
La clase de Hebreo I empezará el 11 de mayo 2015, y Hebreo II en setiembre; uno puede tomar el curso de cualquier rincón del mundo.
Muchos conocen unas palabritas hebreas – Shalom, Mashíaj, etc. – pero no tienen la habilidad de abrir y leer la Palabra de Dios, la Escritura hebrea.
Más, hay maestros falsos que engañan a la grey con su supuesta erudición hebrea. ¡No sea una oveja malinformada, cuando usted mismo puede leer el Tanaj con un poco de esfuerzo!
Imagínese, tener la habilidad de abrir la Escritura a un pasaje al azar y poder leerlo, por ejemplo
וְהֶאֱמִן בַּיהוָה וַיַּחְשְׁבֶהָ לּוֹ צְדָקָה׃
Responda con un comentario aquí si tiene interés.
También ofreceremos Griego I y II en linéa.
- La fecha de matricularse será el 13 de abril, póngase en contacto con nosotros aquí – registro@esepa.org
- Totalmente en línea, entonces no importa dónde está.
- No es un curso «en vivo», el alumno estudia día, tarde, noche.
- Requisitos – nada más que un conocimiento de español, para que maneje bien la gramática de un segundo idioma.
- El costo es aproximadamente $135 USD por curso. Cada curso es de 14 semanas, quizás 10-12 horas de tarea cada semana.








