Archive for the ‘Personas de la Biblia’ Category
“¿Yeshua? ¿Iesous? ¿Jesús? ¿Alguna otra forma? ¿Quién está en lo correcto?”
Se puede descargar el artículo entero aquí: yeshua_-iesous_-jesus_-alguna-otra-forma_-quien-esta-en-lo-correcto_-_-razon-de-la-esperanza.
La lista de las referencias al nombre Iesous en TLG se encuentran aquí Ιησους in TLG first 1000 referencias. También recomendamos la entrada, La Versión Israelita Nazarena (NT) NO es una nueva traducción hebraica y ¿Dice Juan 4:22 que la salvación es sólo para judíos?
Los títulos están usualmente ¡EN NEGRITA! Con muchos ¡COLORES!
Habiendo estudiado el asunto, yo creo que el nombre hebreo para Jesús es Yeshua, pero en esta entrada estoy hablando de ciertos extremistas. Por ejemplo, “Satanás ha tenido 2000 años de infiltrar la iglesia, y véala, llena de cada pecado y maldad imaginable y todo bajo el nombre de Jesús.”[1] El blog más extremo que he encontrado incluye este torrente oratorio, que habla cómo aquellos que usan el nombre de Jesús en lugar de Yeshuaʿ son (supuestamente) responsables por la Inquisición, el papado, el satanismo, la música cristiana rock (!), el cobro a la gente por ir al cielo. Ah, y ellos son los responsables de matar 6.5 millones de judíos en el Holocausto.[2]
“Ah,” escuchamos, “pero ¡nosotros debemos explorar las raíces judías con el fin de poder apreciar el evangelio!” Y por supuesto esto es verdad: Yo mismo pasé mucho tiempo aprendiendo cómo leer hebreo, y este año estoy leyendo el Parashah diario (la Torá en un año) en hebreo con un grupo de amigos. Yo enseño nuestro curso Trasfondo del Nuevo Testamento a nivel de posgrado. Yo leo la Misná, los rollos del Mar Muerto. Todo esto para decir que yo sí aprecio, creo, el origen judío de la fe.
No, de lo que yo estoy hablando aquí es del tipo de personas que escriben en blogs y publican en YouTube acerca de las raíces hebreas y nombres sagrados, pero ellos mismos conocen poco el hebreo, dependen de comentarios de otros o de la Concordancia Strong para su información, personas que deben depender de copiar y pegar palabras en hebreo y griego de otras páginas.[3]
La premisa de su argumento, con algunas variaciones, es:
- “Es imposible ‘traducir’ un nombre de un idioma a otro. Por lo tanto, el nombre del Salvador tiene que permanecer en su forma hebrea.”
- “El nombre Iesous (la forma griega del nombre Yeshuaʿ) ni siquiera existió antes de la crucifixión; fue inventada por los romanos (o los judíos, o la Iglesia Católica, o Constantino[4]).”
- “Iesous es un nombre pagano griego.”
- “Iesous no tiene nada que ver etimológicamente con el nombre hebreo Yeshuaʿ.”
- “Yeshuaʿ tiene un significado en hebreo, pero Iesous no significa nada en griego.”
- “Iesous fue fabricado por un enemigo de la fe y significa ‘¡He aquí el caballo!’ O quizás ‘un cerdo’ o ‘Viva, Zeus’ o algo por el estilo.”
- “El uso de Iesous o Jesús u otras formas es una conspiración del Vaticano para blasfemar contra Dios y el Salvador. Si usted usa esa forma, usted ha caído en su trampa y es apóstata.”
- “Los nombres griegos o latinos están por definición contaminados por el paganismo; por lo tanto, el Señor no podría tener el nombre Iesous.”
- “Si usted dice seguir a Jesús, entonces usted no puede ser salvo, porque no hay ‘ningún otro nombre por el cual podamos ser salvos’ excepto por Yeshuaʿ.”
Esta línea de pensamiento está plagada de errores históricos y lingüísticos, y es lógicamente contradictoria en sí misma. No explica cómo el nombre Iesous podría aplicarse más de 1270 veces al Señor en el Nuevo Testamento, y mucho menos en toda la literatura de la iglesia primitiva. Tomemos estos argumentos uno por uno.
- “Es imposible ‘traducir’ un nombre de un idioma a otro.” ¡FALSO!
El ejemplo que siempre surge es, “¡George Bush es George Bush alrededor del mundo! ¡Usted no diría ‘Jorge Bush,’ porque los nombres no pueden cambiar!” Bueno, retiremos esta afirmación desde el inicio: dos minutos con Google revela que George Bush es algunas veces llamado Jorge en español (en español, el aeropuerto de Houston se llama “El Presidente Jorge Bush Aeropuerto Intercontinental de Houston”),[5] Giorgio en italiano,[6] y con la forma francesa Georges con “ese” final, como en este artículo.[7]
De hecho, los nombres pueden cambiar de un idioma a otro. Por ejemplo, se dice en egipcio el Faraón Shoshenq, mientras en hebreo se dice Shishaq; ¡y en español Sisac! Podríamos multiplicar ejemplos: ¿Por qué los italianos llaman al rey de Francia Luigi XIV, pero los españoles dicen que él es Luis XIV? ¿Por qué ellos no dicen Louis XIV, como lo hacen los franceses? ¿En inglés por qué dicen Christopher Columbus; en español Cristóbal Colón? ¿Por qué no lo dicen en la forma correcta, italiana, Cristoforo Colombo? Lee el resto de esta entrada »
¡Ay, los Gruñones Legalistas!
¿Qué puede convertir a cristianos alegres y amistosos en una banda rugiente? ¿Qué transforma a los hijos de luz en una turba de Viernes Negro?
El Legalismo.
Pablo lidió con el legalismo en Gálatas, y él observó que entre más legalista se es, más caníbal se vuelve uno:
Pero si ustedes se muerden y se devoran los unos a los otros, tengan cuidado de no consumirse también los unos a los otros. (Gal 5:15)
Él da esta advertencia, porque los legalistas tienden a atacar a otros legalistas; pues una vez que usted establece un estándar para el comportamiento, entonces cualquiera que se desvía una fracción de grado será su más feroz enemigo.
Nosotros podríamos parafrasear a Pablo Lee el resto de esta entrada »
Seleccion de Christopher Wright, La Mision de Dios
Gary dice: De vez en cuando se encuentra un libro que expresa la verdad del evangelio de una manera clarísima. He aquí una selección de Christopher Wright, La Misión de Dios: Descubriendo el Gran Mensaje de la Biblia (Buenos Aires: Certeza Unida, 2009). En especial, él demuestra que el Eterno es Señor y Redentor de todas las naciones, y que los gentiles pueden recibir el evangelio sin convertirse al judaísmo. Aquí una selección (pag. 683-86) en la cual cita a Richard Bauckham:
Jacobo y el Concilio de Jerusalén. La combinación de la misión de Pedro a Cornelio y el éxito de la misión de la iglesia de Antioquía en Asia Menor y Chipre, por medio de Pablo y Bernabé, produjo un gran problema teológico. El primer Concilio de Jerusalén se convocó en el año 48 d.C. para resolver el asunto y el informe de este hecho fundamental de la misión cristiana primitiva se encuentra en Hechos 15.
Lo primero que cabe decir es que el tema en discusión no era la legitimidad de la misión gentil en sí misma. La pregunta no era si estaba bien llevar el evangelio a los gentiles sino en qué condiciones y bajo qué criterios se podía admitir a los gentiles convertidos en la nueva comunidad del pueblo de Dios. Es importante subrayar esto porque hay quienes argumentan contra la autenticidad de los registros del evangelio sobre la Gran Comisión, sobre la base de que parece ser desconocida en este concilio en Jerusalén. Es decir, según esta perspectiva, si Jesús alguna vez pronunció las palabras que se le atribuyen al final de Mateo y Lucas (a saber, un mandato explícito de ir a los gentiles), entonces eso hubiera sido un argumento contundente al que Jacobo, Pablo y Pedro podían apelar contra los cristianos judíos más conservadores y sus escrúpulos.
No obstante, esto interpreta mal la situación en Hechos 15. La noticia de la conversión de los gentiles fue recibida con gozo (v. 3), en tanto que los apóstoles misioneros fueron bienvenidos en Jerusalén (v. 4). El punto no era la legitimidad del esfuerzo por llevar los gentiles a la fe y a la conversión; era si los gentiles convertidos podían ser aceptados en la iglesia sin la circuncisión y la observancia de la ley (es decir, sin convertirse en verdaderos prosélitos del judaísmo). Los creyentes judíos conservadores insistían que así era el caso. Los apóstoles, (incluyendo Pedro y Jacobo, junto con Pablo) afirmaban que la nueva realidad inaugurada por el Mesías volvía innecesarios los requerimientos de prosélito.
Este asunto (los términos de la conversión) no se hubiera resuelto simplemente apelando al mandato de Jesús de ir a los gentiles. Ambas partes hubieran aceptado y estado de acuerdo en eso: las buenas nuevas eran para los gentiles que debían ser llevados a un discipulado obediente. La pregunta era, ¿qué implicaba ese discipulado, y cuáles eran las condiciones de ingreso? ¿Tenían los gentiles que hacerse judíos aparte de creer en Jesús?
Estaríamos equivocados si culpáramos a los cristianos judíos que exigían la circuncisión a los creyentes gentiles de ignorar las promesas hechas a los gentiles en las Sagradas Escrituras. Indudablemente reconocían esas promesas, pero…las interpretaban como un llamado a hacerse prosélitos cumplidores de la ley y circuncidados. [1]
El segundo punto importante a tener en cuenta en este informe es el cuidado con que Jacobo asocia ciertos pasajes proféticos en un argumento exegético de notable habilidad y sutileza. El pasaje principal, por supuesto, es Amos 9.11-12, pero alrededor de éste hay resonancias de Oseas 3.5 (‘después de estas cosas’, referido al regreso escatológico del Señor y a la restauración del gobierno davídico), Jeremías 12.15 (la promesa de que otras naciones pueden incorporase en medio del pueblo de Dios) e Isaías 45.21 (que Dios había declarado mucho antes su intención de reunir a las naciones gentiles). Dentro de este marco Jacobo cita Amos 9.11-12 que mira por un lado a la restauración del ‘tabernáculo caído de David’ (RVR95), lo cual con seguridad se entendía como una referencia al templo escatológico, es decir, el pueblo mesiánico de Dios; y por el otro lado, mira a la inclusión de los gentiles como aquellos que ‘llevan mi nombre [del Señor]’, es decir, que son considerados como pertenecientes a Israel simplemente como gentiles, no como habiéndose convertido en judíos prosélitos.
El estudio más completo y satisfactorio de este pasaje complejo lo ha realizado Richard Bauckham. Sus conclusiones son claras y convincentes. La comunidad cristiana primitiva se consideraba el templo escatológico que Jesús había prometido construir. A diferencia del templo físico, los gentiles podían ser admitidos en este nuevo templo mesiánico sin los requerimientos de proselitismo, y se podía fundamentar la legitimidad, incluso la antigüedad de esa interpretación, con pasajes de las Escrituras.
Hechos 15.16-18 no es el único texto que asocia la inclusión de los gentiles en el pueblo escatológico de Dios con una interpretación del templo escatológico como el pueblo escatológico de Dios. Efesios 2.11-22 y 1 Pedro 2.4-10 hacen lo mismo…. Esta asociación de ideas tiene que haber sido de importancia fundamental. El templo era el corazón de Israel. Era el lugar donde el pueblo de Dios tenía acceso a la presencia de Dios, mientras que a los gentiles, admitidos únicamente en los patios externos del Segundo Templo, les estaba prohibido, bajo pena de muerte, el ingreso a los recintos sagrados. Un pueblo de Dios definido por y centrado en ese templo como lugar de la morada de Dios con ellos, no podía incluir a los gentiles a menos que se hicieran judíos. Pero numerosas profecías describen el templo de la era mesiánica como un lugar donde los gentiles entrarían a la presencia de Dios (Salmo 96.7-8; Isaías 2.2-3; 25.6; 56.6-7; 66.23; Jeremías 3.17; Miqueas 4.1-2; Zacarías 14.16; 1 Enoc 90.33 [2]). Si se las entiende como referidas a los gentiles en tanto gentiles, en lugar de como prosélitos, la concepción que de sí misma tenía la iglesia primitiva como templo escatológico, como lugar de la presencia de Dios, podía aceptar la inclusión de los gentiles sin que se convirtieran en judíos por la circuncisión y la plena observancia de la ley mosaica. Por lo tanto, es completamente posible que Amos 9.11-12, interpretado como la profecía de que Dios construiría el templo escatológico (la comunidad cristiana) de tal modo que los gentiles pudieran buscar allí su presencia, hubiera jugado un papel decisivo en el debate y la decisión de la iglesia de Jerusalén acerca del lugar de los gentiles cristianos. …La significación de Amos 9.12, especialmente en la LXX, es muy cercana a la de Zacarías 2.11 (Hebreos 2.15): ‘En aquel día, muchas naciones se unirán al SEÑOR. Ellas serán mi [LXX, ‘SU’] pueblo’. Pero mientras este pasaje se puede interpretar más fácilmente como que los gentiles se unirán al pueblo de Dios como prosélitos, Amos 9.12 dice que las naciones en cuanto naciones gentiles pertenecen a YHVH. NO implica que tengan que hacerse judías, sino que ‘todas las naciones’ están incluidas en la relación de pacto. Es dudoso que se pudiera haber usado algún otro pasaje del Antiguo Testamento para arrojar más claridad sobre este punto. [3]
NOTAS:
[1] (originalmente nota 24) Jostein Ådna, “James’ Position at the Summit Meeting of the Apostles and Elders in Jerusalem (Acts 15)”, en The Mission of the Early Church to Jews and Gentiles, ed. Jostein Ådna y Hans Kvalvein, Mohr Siebek, Tübingen, 2000, p. 148.
[2] El texto de 1 Enoc 90.33 es: “Todos los que habían perecido y habían sido dispersados, todas las bestias del campo y todas las aves del cielo se reunieron en esa casa. El dueño de las ovejas se alegró muchísimo, pues todos eran buenos y habían vuelto a su casa.” [versión Diez Macho]. 1 Enoc no es un libro canónico ni inspirado, sin embargo, es un testimonio de la teología del judaísmo del Segundo Templo.
[3] (originalmente nota 25) Richard Bauckham, ‘James and the Gentiles (Acts 15.13-21)’, en History, Literature, and Society in the Book of Acts, ed. Ben Witherington III, Cambridge University Press, Cambridge, 1996, pp. 167, 169.
Una introducción a la Torah del Mesías
«Seleccion de Christopher Wright, La Mision de Dios,» citado por Gary S. Shogren, Profesor de Nuevo Testamento, Seminario ESEPA, San José, Costa Rica
¿Hay apóstoles en esta época?
En aquellos días Pedro se levantó en medio de los hermanos (y los reunidos eran como ciento veinte en número), y dijo: Varones hermanos, era necesario que se cumpliese la Escritura en que el Espíritu Santo habló antes por boca de David acerca de Judas, que fue guía de los que prendieron a Jesús, y era contado con nosotros, y tenía parte en este ministerio. Este, pues, con el salario de su iniquidad adquirió un campo, y cayendo de cabeza, se reventó por la mitad, y todas sus entrañas se derramaron. Y fue notorio a todos los habitantes de Jerusalén, de tal manera que aquel campo se llama en su propia lengua, Acéldama, que quiere decir, Campo de sangre. Porque está escrito en el libro de los Salmos: Sea hecha desierta su habitación, y no haya quien more en ella; y: Tome otro su oficio. Es necesario, pues, que de estos hombres que han estado juntos con nosotros todo el tiempo que el Señor Jesús entraba y salía entre nosotros, comenzando desde el bautismo de Juan hasta el día en que de entre nosotros fue recibido arriba, uno sea hecho testigo con nosotros, de su resurrección. (Hechos 1:15-21)
Vivimos en una época, según algunos, en la que Dios está restaurando el oficio apostólico de la misma forma como restauró la doctrina de la justificación en la Reforma. Para algunos, esto lleva el nombre de Nueva Reforma Apostólica y el llamado ministerio quíntuple. Dudo de la existencia de apóstoles en la actualidad, así que mencionamos ciertas falacias relacionadas con el don espiritual, o jarisma, del apostolado:
Falacia 1. Que todos los dones espirituales deben operar activamente en cada generación. Por supuesto, esta es la discusión que también ha tomado lugar en relación con todos los llamados “dones carismáticos.” Pero los casos son distintos: en el caso de las lenguas y de la profecía no existe, creemos, ninguna indicación clara en las Escrituras de que cesarían. Con el apostolado no sucede lo mismo. La única vez que se mencionaron unos criterios para ser apóstol fue en Hechos 1:21: tenían que servir no solo como divulgadores sino como testigos oculares de la resurrección de Cristo. Pablo declara lo mismo en 1 Corintios 9:1 – él había visto a Cristo. Este evento en el camino a Damasco fue más que una simple visión de Jesús, la cual muchos creyentes habían tenido. La experiencia de él fue una aparición auténtica de la resurrección.
Falacia 2. Que si hay apóstoles falsos hoy (y con seguridad los hay) entonces debe de haber apóstoles verdaderos. Porque, ¿cómo puede existir una falsificación si no existe el artículo auténtico? Esta lógica no tiene sustento. Por ejemplo, Jesús predijo que habría falsos mesías en los últimos tiempos (Mateo 24:5, 23-26), pero eso no requiere la presencia del verdadero Mesías sobre la tierra al mismo tiempo.
Falacia 3. Que la gente que lleva a cabo cosas de una naturaleza apostólica – evangelismo pionero, discipulado, fundación de iglesias, milagros y sanidades, una enseñanza inusualmente influyente – son, por tanto, apóstoles. De este modo, hablamos de Patricio como el apóstol de Irlanda. Pero este lenguaje no es exacto. El apelativo de Patricio es bueno si tomamos “apóstol” en su sentido más amplio (ver el ejemplo de los “apóstoles” o enviados Andrónico y Junia en Rom 16:7), pero nadie lo colocaría al lado de los Doce o de Pablo.
Pensemos bien acerca del fenómeno de los apóstoles modernos y veamos si ellos se adecúan a los estándares bíblicos. Los hechos son alarmantes:
- Hay una gran cantidad de nuevos apóstoles. Se podría argumentar, supongo, que matemáticamente no hay más apóstoles hoy de los que había hace 2000 años. Aunque, considerando que solo hubo una docena o algo así en los primeros días – y la mayoría murió en pocas décadas – parece haber un número desproporcionado en nuestros días y va en aumento rápidamente. Uno de los puntos de Pablo en 1 Corintios 9 o en 2 Corintios 10-12 es que el apostolado es por definición un don muy poco común. ¿Habría que esperar que en realidad cada barrio urbano tuviera sus propios apóstoles?, ¿o competirían esos “apóstoles” entre sí?
- Apóstol se define en términos de autoridad y control, no de servicio. Nuestro enemigo permanente levanta la cabeza una vez más: existe una tendencia natural en los humanos de querer dominar a otros, aun dentro del cuerpo de Cristo. Unos apóstoles modernos testifican que, para ellos, títulos como pastor o ministro no transmite suficiente peso para lo que ellos quieren hacer. Pero, recordemos que el apóstol Juan estaba contento con un título nada ostentoso, “anciano” (veáse 2 Juan 1 o 3 Juan 1). La recién inventada doctrina de la “cobertura apostólica” tiene poco que ver con la bendición de Dios, y mucho que ver con el ceder poder y dinero a un hombre ya poderoso y rico. No es de extrañar que estos “apóstoles” están rápidamente obteniendo la reputación de ser mujeriegos y estafadores: nadie tiene la autoridad de reprenderlos. (Leer 2 Cor 10-12 para encontrar estos seudo-apóstoles ya en la época de Pablo). Y cuando el tema de la predicación es, semana tras semana, por qué usted debe diezmar o sembrar más dinero – esto también es control y avaricia.
- El apostolado moderno no tiene el vínculo bíblico tan fuerte con el sufrimiento físico. Los auténticos apóstoles sufren, y punto. Los apóstoles modernos hablan de la energía que invierten en el ministerio, del tiempo y del esfuerzo. Hablan del rechazo personal y del dolor emocional que han experimentado. Les creo; pero, por otro lado, ¿quién en el ministerio cristiano no cuenta lo mismo? Y los misioneros que sirven entre los musulmanes o, por decirlo así, cualquier cristiano que trabaje en ciertos sectores de Colombia, también corren un riesgo mucho mayor de experimentar el sufrimiento verdadero que la mayoría de estos “apóstoles” actuales.
- Los apóstoles se autoproclaman o reciben la unción de organizaciones fundadas por ellos o de las cuales son líderes. Una vez más nos encontramos con el viejo problema de saber cuál es la voluntad divina. Cómo saber a quién quiere Dios nombrar como apóstol (o pastor, o evangelista). La mayoría de nuestros apóstoles modernos se proclaman a sí mismos como tales, o los aclama alguien muy cercano a ellos. Yo soy apóstol porque Dios me lo dijo, y ustedes pueden estar seguros de que Dios me habló porque yo lo digo. Pero, ¡con seguridad la iglesia necesita más evidencia que este llamado es de Dios! Estos apóstoles de facto niegan que todos los creyentes son reyes y sacerdotes. Lea lo que Pablo dijo sobre este tipo de persona: «Porque no nos atrevemos a contarnos ni a compararnos con algunos que se alaban a sí mismos; pero ellos, midiéndose a sí mismos por sí mismos, y comparándose consigo mismos, no son juiciosos.» (2 Cor 10:12)
- Los apóstoles de hoy aparentan impartir nuevas enseñanzas. En algunos casos particulares parece que inventan nuevas doctrinas, o cambian la doctrina bíblica, especialmente en cuanto a la naturaleza de la guerra espiritual o a la segunda venida de Cristo. Además, el movimiento es portador de esta nueva doctrina de “prosperidad” o “rhēma,” un acercamiento al poder que no tiene nada que ver con la oración o la fe como la enseña la Biblia. Si queremos establecer el origen de la Nueva Reforma Apostólica, no debemos ir más allá del sistema católico-romano. Uno de los supuestos títulos del Papa es “apóstol,” y él y los obispos son considerados los intérpretes autoritarios de la Biblia (Catecismo de la Iglesia Católica §2034), como lo harían Pedro y Pablo si estuvieran vivos hoy en día. El Papa también tiene autoridad para nombrar obispos en cada ciudad y otorgarles autoridad apostólica. Este movimiento apostólico moderno sigue el patrón del sistema católico-romano con precisión. Si los no evangélicos encuentran esto repugnante, entonces deberían considerar igualmente repugnante que los apóstoles protestantes hagan lo mismo.
Debemos recordar que servimos al Señor quien nos dijo “que sea el último de todos y el servidor de todos” (Marcos 9:35). La gente más parecida a Cristo tiende a evitar los títulos de poder y a servir de una manera humilde.
«¿Hay apóstoles en esta época?» por Gary S. Shogren, Ph. D., profesor de Nuevo Testamento en Seminario ESEPA, San José, Costa Rica. Este ensayo ha sido adaptado de su comentario sobre 1a de Corintios.
¿Podemos Confiar en el Nuevo Testamento? O, ¿Lo han cambiado a través de los siglos? Parte Dos
Deidad de Cristo Tito 2 y Romanos 9
¿Es el Texto Critico una conspiracion contra la Palabra de Dios? Un estudio de Tito. Descargue el artículo entero aquí.
Introducción: ¿Por qué es este tema importante?
I. ¿Qué es el Nuevo Testamento?
II. ¿De dónde viene el Nuevo Testamento?
III. ¿Han cambiado el Nuevo Testamento?
IV. El Textus receptus y el texto crítico
V. ¿Cómo se logró tener el Nuevo Testamento en español?
VI. ¿Cómo se logra hacer una buena traducción
VII. Caso particular: La Nueva Versión Internacional
Conclusión
V. ¿Cómo se logró tener el Nuevo Testamento en español?
En la maestría de ESEPA, para estudio especializado, los alumnos trabajan en el hebreo, griego, o ambos. Pero debemos hablar sobre el resto del pueblo de Dios, que disfruta el Nuevo Testamento en español. Dependemos de versiones, y hoy en día hay muchas.
¿Saben que, según el Islam, no es permitido traducir el Corán a otro idioma? Yo compré esta versión en inglés, sin embargo es un libro herético, traducido por una persona apóstata. Los teólogos dicen que, para leer la Palabra de Alá, hay que aprender el árabe; y no el árabe común y corriente, sino un dialecto que no han hablado durante siglos y siglos.
Nuestro Dios, el verdadero, nos permite y anima que traduzcamos su Palabra eterna a todos los idiomas: lo sabemos, pues los apóstoles tradujeron la enseñanza de Jesús al griego, y del griego lo tenemos en español.
¿Quién tiene las calificaciones para traducir la biblia? ¿Cuáles habilidades necesita? Estudiar los idiomas antiguos – principalmente el hebreo y el griego. Y también entender español muy bien.
Cómo escuchamos anoche, una pregunta muy fundamental, con respecto al Nuevo Testamento – ¿Qué escribieron los apóstoles? De la manera más precisa posible. Cuando una casa de publicación quiere producir una nueva traducción, no se lo pide a una sola persona con experiencia en los idiomas bíblicos, ni aún si la persona tiene años de experiencia. De esa manera previnieron que un individuo introdujera sus propias ideas.
Hace un tiempo leí Don Quijote. Ahora, yo puedo leer el castellano. Entonces, ¿eso me califica para producir mi propia versión de Don Quijote? No. Ustedes han crecido con el castellano, ¿están calificados? No. Un editor tendría que ser un experto en el castellano del siglo 16, también de la sociedad de España, su historia, su topografía, sus religiones, las tradiciones de la caballería, y mucho más.
La traducción de la Biblia no es un pasatiempo. Cuando un individuo dice que, bueno, he estudiado la Biblia, o yo tengo un título académico, entonces voy a producir mi propia versión – tengan cuidado. Cuando un predicador dice “bueno, su Biblia dice esto, pero en el hebreo realmente dice esta otra cosa” – en mi experiencia, casi nunca tiene sentido.
VI. ¿Cómo se logra hacer una buena traducción?
O ¿Cómo producir una versión en español que sea confiable?
Hay varias maneras de perder el mensaje del Nuevo Testamento: Descuidarlo; escucharlo pero no obedecerlo; reemplazar los libros que tenemos con otros libros (herejes, y gente “evangélica” que venden éxitos de venta; en muy pocos casos, tergiversar la Biblia misma, generalmente en traducciones sectarias; pero no tanto por cambiar el texto griego).
Criterios para una buena traducción:
Primero, escoja el que mejor se acerque al texto original.
Segundo, escoja la versión que exprese lo que el apóstol dijo. Lee el resto de esta entrada »
¿Podemos Confiar en el Nuevo Testamento? O, ¿Lo han cambiado a través de los siglos? Parte Uno
¿Es el Texto Critico una conspiracion contra la Palabra de Dios? Un estudio de Tito. Descargue el artículo entero aquí.
Deidad de Cristo Tito 2 y Romanos 9
Y un libro gratuito por el gran erudito el Dr. Keener: La Biblia en su Contexto por Craig Keener
Y otro libro gratuito por el padrino de eruditos evangelicos, F. F. Bruce: Bruce, F. F._Son fidedignos los documentos del nuevo testamento
Introducción: ¿Por qué es este tema importante?
I. ¿Qué es el Nuevo Testamento?
II. ¿De dónde viene el Nuevo Testamento?
III. ¿Han cambiado el Nuevo Testamento?
IV. El Textus receptus y el texto crítico
V. ¿Cómo se logró tener el Nuevo Testamento en español?
VI. ¿Cómo se logra hacer una buena traducción
VII. Caso particular: La Nueva Versión Internacional
Conclusión
Introducción: ¿Por qué es este tema importante?
14Pero estoy seguro de vosotros, hermanos míos, de que vosotros mismos estáis llenos de bondad, llenos de todo conocimiento, de tal manera que podéis amonestaros los unos a los otros. 15Mas os he escrito, hermanos, en parte con atrevimiento, como para haceros recordar, por la gracia que de Dios me es dada 16para ser ministro de Jesucristo a los gentiles, ministrando el evangelio de Dios, para que los gentiles le sean ofrenda agradable, santificada por el Espíritu Santo.
Así escribe Pablo en Romanos 15:14-16, señalando a los romanos y a nosotros que el mensaje escrito de los apóstoles es un canal por el cual fluye la gracia de Dios.
He dedicado mi vida a la enseñanza del Nuevo Testamento, especialmente las cartas de Pablo. Pero más importante, leo el Nuevo Testamento como discípulo de Cristo. Leo diariamente porciones de la Biblia, casi siempre una sección de uno de los evangelios.
Entonces, si el Nuevo Testamento es una estafa, o algo escrito en la Edad Media por algunos monjes, o algo que fulano de tal inventó hace poco, bueno, ¡me gustaría saberlo! Y si es históricamente confiable, como me enseñaron, quisiera averiguar esto también, y compartir esta información con los demás.
Estemos claros: Los datos que vamos a presentar este fin de semana no es una prueba como tal que el Nuevo Testamento es inspirado, o que sea la Palabra de Dios, o que sea sin error. Es que, este no es ese tipo de información. En vez de eso, vamos a enfocarnos en una sola pregunta – “¿Podemos confiar en el Nuevo Testamento?” en el sentido que, “¿es el Nuevo Testamento lo que escribieron hace 2.000 años, o es un libro que han cambiado a través de los siglos, al copiarlo mal, o al traducirlo mal?”
I. ¿Qué es el Nuevo Testamento?
El Nuevo Testamento no es, estrictamente hablando, un libro, sino una colección de varios libros, todos escritos a mano, sobre rollos. Empieza con cuatro evangelios, que relatan el ministerio y la enseñanza de Jesús. Jesús enseñó en arameo, un dialecto oriental, pero sus dichos fueron traducidos al griego en los evangelios publicados. Todos los demás libros fueron compuestos directamente en griego koiné – el koiné, es un dialecto simplificado que sirvió como el lenguaje común en el mundo mediterráneo oriental en el primer siglo, hablado por muchos en Galilea y en Jerusalén, y usado incluso por los judíos súper-estrictos. Fue el lenguaje de la iglesia primitiva empezando con el sermón de Pedro el día de Pentecostés.
Otro libro del Nuevo Testamento es los Hechos de los Apóstoles, otro es el Apocalipsis, e interesantemente 21 de los libros son cartas, o epístolas, mostrando que la iglesia desde sus primeros días fue una comunidad dispersada por miles y miles de kilómetros cuadrados. El Nuevo Testamento fue traducido a los diferentes idiomas que hablaban los cristianos: al siríaco (la Peshitta, la cual es una traducción del griego; la iglesia de Iraq que es perseguida por ISIS todavía usa esta versión), al latín, etc. Para nuestros efectos, tenemos interés en el griego original. Aunque algunos libros fueron escritos por personas que no eran apóstoles (Marcos, Lucas, Santiago), nos referimos a los libros como “literatura apostólica”. Así el Nuevo Testamento, y para nosotros hoy en día, vamos a decir que es una colección de 27 libros escritos en griego.
Hay indicaciones en el Nuevo Testamento mismo de que los autores querían que los lectores originales sacaran copias para circular, entonces la circulación fue mucho más rápida de lo que habría sido el caso con otras composiciones de esa época. Los 27 rollos en pocos años fueron recopilados en tres tomos (códices), y luego como parte de la Biblia entera.
II. ¿De dónde viene el Nuevo Testamento?
Cuando llegamos a Cristo, nos dijeron, ¡Esta es la Biblia, léala! Entonces tenemos una Biblia. Pero solamente luego nos preguntamos, ¿de dónde salió la Biblia? La respuestas sencilla e inmediata quizás es, ¡Bueno, la compré en La Casa de la Biblia, en Plaza Víquez! Pero lo que quiero decir es, ¿originalmente de dónde viene?
Alguien (mejor, grupos de personas) han traducido el Nuevo Testamento del griego, en nuestro caso, al idioma castellano. Con unas pocas excepciones (ciertas versiones mesiánicas, o la versión de los Testigos de Jehová), este es el caso, que fue traducido de manera confiable.
Pero, hay que traducir algo. ¿De dónde viene el texto griego? Y aquí es dónde la historia se vuelve más interesante y más compleja. Pues no tenemos los 27 libros en la mano, dictados por Pablo mismo o escritos por Lucas mismo. Entonces, ¿cómo es posible que tengamos el Nuevo Testamento? Pues los cristianos durante siglos copiaron a mano los libros individuales, y lo hicieron hasta la invención de la imprenta Gutenberg en el siglo 15. ¿Sabe lo difícil que es hacerlo? Cuando era niño, un hombre vino a nuestra iglesia, y nos dijo, Miren, en la Unión Soviética es muy difícil conseguir una Biblia, son casi ilegales, y no hay fotocopiadoras. Entonces, la gente tiene que escribir a mano o a máquina los libros de la Biblia. Nos desafió a que nosotros nos fuéramos a casa y escribiéramos una sola página de la Biblia, y que lo hiciéramos sin ningún error. Lo hice, ¡y qué pena!
Cuando Pablo escribió Romanos, el cual citamos, otros cristianos sacaron copias para sus iglesias. Y otros sacaron copias de las copias. Y en poco tiempo había cientos de copias, cada una, una copia de una copia.
Lo que tenemos hoy en día no es la colección de los 27 libros originales; tenemos un montón de copias de copias de copias; y se llaman técnicamente “manuscritos” – copias escritos-a-mano. ¿Cientos? No: miles, y están guardadas alrededor el mundo. En mi Biblia hay una lista, cada manuscrito tiene su código, dice, cómo es, de qué tamaño, en cuál biblioteca o museo se encuentra, cuál es su edad – copia hecha en el siglo 4to u 8vo u undécimo, por ejemplo
Entonces, alguien va a traducir la Biblia al español, ¿esta persona lee todas las copias? Pues no es un solo manuscrito, sino una colección y síntesis de manuscritos. Algunos prefieren el Textus receptus, la mayoría de estudiosos y traductores alrededor del mundo el llamado texto crítico, pero pondremos esta pregunta a un lado por ahora.
III. ¿Han cambiado el Nuevo Testamento?
Más o menos se ha dado por sentado entre algunas personas, que La Biblia, la han copiado y traducido y modificado tantas veces que no es para nada como el original. Entonces, el Nuevo Testamento no es nada confiable, pues Mateo no es lo que Mateo escribió, ni lo que Juan o Pablo escribieron.
El argumento principal, en contra de la confiabilidad del Nuevo Testamento, es lo que ya hemos dicho: que no existen los originales; y si no tenemos el original de Romanos, digamos, con la misma tinta que Pablo usó, entonces no podemos confiar en el Nuevo Testamento que venden en las tiendas.
Es una cuestión importante, así que vamos a intentar manejar correctamente la evidencia que existe, que todos los eruditos afirman – sean creyentes o no.
En algún sentido, no importa tanto que no tengamos los originales. Lo que queremos no es el rollo original, sino el texto original.
¿Qué es esto? Por un lado tenemos la palabra “manuscrito”, por otro lado la palabra “texto”.
- Un manuscrito es una copia, del latín, escrito a mano.
- El texto es la forma del original. Estas palabras, en este orden.
Usemos un ejemplo pequeñito. Si yo abro mi Biblia en 1 Juan 4:8, en español, donde dice “Dios es amor”; y luego escribo sobre la pizarra “Dios es amor”, sin error, entonces el texto que escribí es igual al texto de la Biblia.
Usemos un ejemplo más amplio, y por eso tengo que usar una “Máquina de Tiempo”. Digamos que viajamos al primer siglo, y cuando llegamos a Asia Menor, descubrimos que Juan acaba de escribir la carta, 3ª de Juan. Entonces, tomamos una foto de la carta, y al “Volver al Futuro” examinamos la foto. No tenemos el documento original – sin embargo sin duda tenemos el texto original, palabra por palabra.
Pero ahora alguien va a decir, está todo perfecto, Gary, pero usted no tiene ninguna Máquina de Tiempo, entonces, ¡no vale! Bueno, correcto. Sin embargo lo que sí tenemos es la ciencia de la crítica textual.
Hemos mencionado que hay algunos llamados “expertos” quienes re-escribieron la Biblia para conformarla a su teología, pero los expertos reales tienen la misma meta: analizar las copias de las copias para determinar – cuál fue el texto original; y por ese camino, averiguar lo que los apóstoles dijeron.
Cuando el monje católico Erasmo en el siglo 16 recopiló lo que iba a ser llamado el Textus receptus, usó 6 manuscritos, éstos estaban muy dañados, todos del siglo 12-15, o sea, apenas eran antiguos.
A partir del siglo 19, los eruditos en el campo empezaron a descubrir otros manuscritos, muchos eran mucho más antiguos que los que se habían encontrado hasta el momento. Incluso copias de la Biblia del siglo 4to, por ejemplo. Y desde luego, han descubierto copia tras copia, muchas más antiguas que nunca. Dice Daniel Wallace, uno de los líderes en el campo, “Tenemos ahora hasta 18 manuscritos del Nuevo Testamento (todos fragmentarios) del siglo 2, y uno del siglo 1ero. 40% del Nuevo Testamento se encuentra en estos 18.”
¡Cómo calcular cuándo vendrá Jesús – sin siquiera ser un profeta!
Baje el artículo completo aquí: Shogren_Como calcular cuando vendra Jesus sin siquiera ser un profeta
Lo que sigue es mi respuesta ante el estallido de la Fiebre de Luna de Sangre y el Virus de Shemitah, y más ampliamente, a la epidemia de rápida difusión de predicciones sobre la pronta venida de Jesús entre el 2015-2017. Yo la ofrezco al Cristo cuya venida yo amo.
Alrededor del 41% de las personas estadounidenses creen que Jesús definitivamente o probablemente regresará por el 2050. Esa cifra se dispara a 58% cuando el encuestador le preguntó a blancos, evangélicos estadounidenses.[1] Entonces, una vez que empezamos con una suposición básica, que debemos estar en los Últimos Días, muy pocos lo cuestionarán: se vuelve un asunto de cómo, cuándo, y dónde, y ya, toda una industria profética brota.[2]
Mis lectores saben que yo mantengo una interpretación estrictamente literal de Mateo 24:36: que cuando Jesús dijo que ningún humano – o ángel, o el Hijo del Hombre – conoce el tiempo de la Segunda Venida, su intención original era el prohibir toda fijación de fechas, no solo el “día o la hora” sino cualquier tiempo en absoluto; y que él quería decir que nosotros debemos dejar fuera las predicciones amateur de los Últimos Tiempos.
Yo menciono este versículo, el cual se encuentra en mi Biblia en Mateo 24; pero yo sospecho que alguien ha estado poniendo corrector al v. 36 de muchas copias.
Hay dos tipos de individuos que fijan fechas para la Segunda Venida: el que se ve a sí mismo o a sí misma como un “profeta” que recibe mensajes de Dios; y el que insiste que él o ella no sea llamado “profeta”. Yo los analizo de la siguiente manera:
Fijador de Fechas por Revelación – en el 2ndo siglo, un hombre llamado Montano afirmó que Jesús pronto regresaría, a un pequeño pueblo en Asia Menor; más recientemente, todo tipo de profetas – también algunos psíquicos – predicen la Segunda Venida – nosotros podemos probablemente poner a Emanuel Swedenborg en este grupo, también Edgar Cayce; así hizo Joseph Smith, fundador de los Santos de los Últimos Días. Sólo vaya a YouTube y encontrará bastantes de estos sueños y visiones.
Fijador de Fechas por Cálculo – estas son las personas que nosotros estudiaremos en este artículo. Ellos basan sus predicciones principalmente en el texto bíblico o alguna lectura poco probable del texto bíblico. Nos agobian con números, docenas de versículos, referencias a eclipses lunares, asteroides asesinos, campos magnéticos vacilantes, chips RFID (Identificadores de Radio Frecuencias),[3] “estelas químicas”, terremotos, aseveraciones acerca de cuántos años tiene verdaderamente una “generación”, y así por el estilo. Llamémosles Contadores Ágiles de los Últimos Tiempos o CAUT.
Me imagino que nosotros podríamos considerar a un tercer grupo los Fijadores de Fechas Combinados; ellos apelan a veces a sus cálculos, ahora a sueños y visiones. Aquí tenemos uno, un hombre que establece fechas de acuerdo con las fiestas judías, y además recolecta testimonios de “Sueños y Visiones del Rapto de setiembre [2015]”. Por ejemplo, él cuenta uno de sus sueños sobre cómo Puerto Rico estaba cubierto por la nieve – de ahí que el fin está cerca.[4]
¿Quiénes son los Contadores Ágiles de los Últimos Tiempos (CAUT)?
Una de las razones por las cuales los CAUT rehúyen la etiqueta de “profeta” es porque Deut 18:15-22 prescribe la pena de muerte para todos aquellos que hacen predicciones “presuntuosas” Lee el resto de esta entrada »
¡Nos vemos después del 15 si el “rapto” lo permite!
Compartido por nuestro amigo y colega, Alexander Cabezas M[1]
Ya tengo semanas de estar escuchando que algunas personas están hablando de un eminente “rapto” o “arrebatamiento” de la iglesia. Además, se dice que éste ocurrirá en el mes de setiembre del presente año. Al principio no le presté atención, pero últimamente veo que crece como una ola, los post, los banner, los mensajes en las redes sociales y por ello quería referirme brevemente.
No sé a quién o quiénes se le pueden dar crédito por este nuevo rumor, pero al menos veo algunos detonantes que parece, están ayudando proliferar la noticia con fuerza. Algunos se basan en acontecimientos naturales, la conjunción de algunos astros, un eclipse solar parcial, hechos mundiales y ceremonias judías. Qué decir de “la decisión de la ONU que busca dividir la tierra de Israel (incluida Jerusalén), y la formalización del Estado de Palestina”[2] y la lista parece interminable.
Buscando en Internet encontré desde rabinos a pastores, profetas, latinos y norteamericanos que están dando la alerta: ¡se acerca el fin y con ello, el “rapto”!
En México el pastor Armando Alducin, afirmaba que el día y la hora nadie lo sabe, solo Dios. Esto es cierto, pero luego en el minuto 9:26 de un video declara: “estoy seguro que nos vamos en el mes de setiembre. En las fiestas de las trompetas”[3].
Otro promotor apocalíptico, un francés llamado Claude Ignerski, en un escrito extenso de 212 páginas: “Revelación del Fin de los Tiempos: Tomo 3ero, Septiembre 2015: 7 Pruebas Irrefutables de la Fecha del Rapto de la Iglesia”. Documento que se consigue fácilmente en línea, calcula o predice que el fin del mundo será en el año 2022 (página 66), y el “rapto” setiembre del 2015 (página 79).
Consultando con amigos de América del Sur, el termómetro del entusiasmo por la espera de un “rapto”, está en los niveles más bajos, es decir, casi no se escucha del tema. ¿Menos influencia del Norte? Es probable.
Reconozco que el libro de Apocalipsis y otros libros escatológicos, están cargados de imágenes, símbolos y detalles que, de no contar con las herramientas hermenéuticas necesarias, nos exponemos a especulaciones subjetivas que nos llevarán a conclusiones erradas, aunque tengamos buenas intenciones por tratar de conocer algo del futuro.
Por cierto, no podemos olvidar que casi todo lo mencionado en el Apocalipsis tuvo su cumplimiento en el primer siglo, según la opinión de los eruditos bíblicos. Cabe agregar, los expertos son personas que toman en serio la Biblia y pasan décadas estudiándola, lo más importante, también tienen al Espíritu Santo y aman al Señor como cualquier cristiano promedio. Esto lo digo pues casi siempre hay una tendencia a despreciar la opinión de los eruditos, en contra de la posición popular de otras personas con escaza o nula formación, pero elocuencia para hablar y convencer.
Reconozco que mucha de esta euforia apocalíptica que estamos viviendo, surge porque vivimos tiempos difíciles y cambiantes. Al formar parte de una sociedad que cada vez camina hacia el caos en parte, gracias a nuestra mala administración de los recursos que se nos ha conferido. Anhelamos respuestas, deseamos garantizar nuestra estabilidad, seguridad y esperanza. No queremos vivir en la zozobra, en el oscurantismo o en el temor producto de sentirnos efímeros, vulnerables y terrestres, de allí que todos suspiramos por conocer los acontecimientos vedados en el mañana.
Es justo allí donde la misión de la Iglesia debería cobra mayor fuerza y florecer. Si consideramos que somos el instrumento para animar, alentar y mostrar el camino de esperanza a los demás.
Pero si por lo contrario, nos volvemos alarmistas, sensacionalistas y escapistas, afectamos la visión, el alcance y el testimonio, y en vez de sembrar ánimo, podemos perder credibilidad y relevancia, por estar anunciando aconteceres sin cumplimiento.
¿Por qué que cada vez que menciono “rapto” lo hago entre comillas? Esto es porque esta doctrina es debatile, nos guste o no. En mi caso personal, que es el consenso de otros seguidores de Jesús, creemos que Jesús volverá en gloria y majestad para gobernar sobre las naciones y establecer su reino. Jesús lo afirmó en Hechos 1:1-11 y otros pasajes, pero el día, la hora, la fecha, el año, nuevamente queda dentro de los designios del Trino Dios. Se nos manda a estar preparados, más no a especular. ¿Acaso no es arrogancia creer que Dios les dirá el día y la hora a unos cuantos elegidos y no a todos?
Si este enfoque le parece novedoso o difícil de asimilar, quizás debería preguntarse si en verdad está estudiando o investigando estos temas con fuentes serias y confiables. Con todo y eso si no estoy en lo correcto, mi esperanza está puesta en el Señor y él sabrá pasar por alto este pequeño detalle.
Para cerrar, lo que más me resulta alarmante y considero escándalo, es el silencio o la falta de pronunciamiento de las iglesias, denominaciones o alianzas, sobre esta ola de especulaciones. Quedarnos callados no resolverá las cosas, ignorarlo no ayudará a mantener en “casa las cosas de la casa”, así como tampoco ayudará a guardar las espaldas de otros. No es sostenible que la gente se reconcilie con Dios sobre la base del temor. No me gustaría ver un éxodo masivo de personas dejando las iglesias por sentirse engañadas o manipuladas por falsas profecías, entonces queramos o no, todos (la Iglesia), sufrirá las consecuencias de nuestro silencio. Así que ¡nos veremos después del 15, si el “rapto”, lo permite!
[1] Alexander Cabezas es pastor asociado, educador, teólogo, y profesor de seminarios teológicos en Costa Rica.
[2] Sustraído el 10 de setiembre de: Proliferan teorías que Rapto supuestamente será en septiembre 2015, Noticias Cristianas: http://www.noticiacristiana.com/iglesia/escatologia/2015/08/proliferan-teorias-que-rapto-supuestamente-sera-en-septiembre-2015.html
[3] Video de la prédica de Armando Alducin: https://www.youtube.com/watch?v=Z6brUSI7YLc
¿Dice Juan 4:22 que la salvación es solo para judíos?
Para descargar el artículo entero: Shogren_Dice Juan 422 que la salvación es solo para judíos. Para otros artículos sobre este tema, busque bajo «mesianismo» en este blog.
Cada vez que escribo que la salvación es para todos los que creen el evangelio; que los creyentes gentiles no están obligados a ser circuncidados u observar las 613 leyes de la Torá; o que nosotros podemos mantener nuestros nombres gentiles (como Paulus, Lucas, Silvanus en latín, Timotheos, Stephanos, Felipe en griego, y como lo hicieron tantos otros en la iglesia primitiva); o cualquier otra serie de verdades básicas del evangelio, alguien, inevitablemente, escribe y dice:
¡Pero espere! ¡La Salvación es de los judíos! ¡Lo dice en Juan 4:22!
Estas personas rara vez dicen lo que ellos piensan que significa, o prueba, este versículo, o si indica que los gentiles no pueden ser salvados. Parece ser usado como un mantra más que como una afirmación clara de intención.
¿Qué piensan mis lectores que verdaderamente significa Juan 4:22, y por qué no lo dicen tan abierta y claramente? ¿Por qué hablar indirectamente, como lo hace esta página web?: [1]
“…la salvación viene de los Judíos.” Como pueden observar, La Salvación no viene por el catolicismo, no viene por las iglesias cristianas evangélicas, tampoco por los testigos de Jehová y mucho menos por los musulmanes, los adventistas o mormones. El Propio Mesías, Yahshua [2], nos dice que la Salvación viene por los judíos.
El autor insinúa que usted no puede ser salvado en la iglesia romana, ni en las iglesias evangélicas, sino ¿solo a través de…qué? ¿Convertirse al judaísmo? En otro lugar ellos instan a los gentiles a regresar a sus “raíces judías”. Todo esto es muy vago. Por cierto, yo no creo que nadie sea salvo por ir a reuniones de los católicos, evangélicos, Testigos de Jehová, musulmanes, adventistas, mormones, ni de grupos mesiánicos. Y note que él cambia el orden de los términos: Jesús dice que la salvación viene de los judíos, pero se cambia de alguna forma a “por” los judíos.
Yo sugeriré que aquellos que dicen que “la salvación es solo para los judíos” o aun “solo para aquellos que se someten a los rabinos mesiánicos de hoy en día” malinterpretan el significado de Juan 4:22; descuidan su contexto histórico y teológico en el judaísmo del Segundo Templo; y además no están informados con respecto a las enseñanzas reales del judaísmo rabínico durante los últimos 2000 años.
1. Muchos maestros mesiánicos en América Latina malinterpretan Juan 4:22
El flujo de Juan 4:22
Los lectores de mi blog me conocerán, pero yo también agregaría que yo sirvo como asesor para una organización que traduce la Biblia a los idiomas del mundo, y que el evangelio de Juan es uno de nuestros proyectos actuales; que yo he enseñado el evangelio de Juan durante muchos años; que yo enseño entre otros temas judaísmo del Segundo Templo a nivel de posgrado. Por lo tanto yo proveo mi propia traducción del pasaje en cuestión. Yo también deseo señalar que yo estoy viendo Juan 4 en el idioma original – no en el falso “hebreo” original del que todos hablan, pero el cual nadie parece ser capaz de mostrarnos – sino el verdadero texto bíblico como se representa en los manuscritos más tempranos disponibles. [3]
¿Por qué no empezamos por el principio, y estudiamos precisamente lo que el Mesías le dijo a la mujer samaritana? Mi propia traducción, del texto de los mejores manuscritos, antiguos auténticos: Lee el resto de esta entrada »
Excelente libro para estudiar la Biblia, ¡gratis!
El profesor Dr. Craig Keener es famoso por su comentarios evangélicos sobre Mateo, Juan, y especialmente 4 tomos sobre Los Hechos (¡mas de 4000 páginas!). En español tenemos su famoso Comentario del contexto cultural de la Biblia.
Es conocido por su erudición, en particular en el área del contexto histórico y cultural del Nuevo Testamento; más, es bien conocido por su amor para el Señor y su pueblo.
Pero ¡espere! Porque ahora Craig está REGALANDO su nuevo libro de 225 páginas en español:
La Biblia en su contexto:
Cómo mejorar su estudio de las Escrituras
Un ejemplo breve:
Tocando a la puerta en Apocalipsis 3:20
Aquí Jesús no está tocando a la puerta de un individuo pecador, sino a la puerta de una iglesia ¡que estaba actuando como tal! En tanto que Jesús había puesto una puerta abierta ante otra iglesia, invitándolos a Su presencia a pesar de las falsas acusaciones de quienes le perseguían (Ap. 3:8), aquí vemos otra con su puerta cerrada delante de Él. La hospitalidad de los antiguos exigía que se compartiera la comida con los invitados, pero la iglesia de Laodicea le había cerrado la puerta a Jesús a causa de su arrogancia y su petulancia (3:17-18), pero Él quería que estos cristianos se arrepintieran y expresaran de nuevo que le necesitaban (3:19).
Esto no hace ilegítima la fe de aquellos que fueron llevados a Cristo usando este versículo; el principio se aplica, y en todo caso sería el mensaje del evangelio, no la interpretación de un versículo, lo que los convirtió. Pero se mantiene lo que queremos decir, que si malinterpretamos un versículo, no podemos aprender lo que este pasaje nos enseña. Puede que haya iglesias arrogantes en nuestros días que hayan dejado fuera a Jesús.
Muchas de la enseñanzas falsas en América Latina hoy en día tienen surgen de gente quien reclama que tiene un conocimiento del trasfondo judío de las Escrituras; pero este hermano Keener es un experto auténtico, no uno de los seudo-rabinos.
Cuando vi que alguien lo ofrecía gratis, escribí al Dr. Keener para pedirle, ¿Realmente quiso regalar este libro?! Craig dice que sí quisiera distribuirlo a todos, sin costo. Entonces, disfrute de su copia, y envíelo a sus amigos.
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La Biblia en su Contexto por Craig Keener

Y en inglés su sitio «Bible Background», http://craigkeener.com
Y si quiere leer algunas entradas mías sobre el trasfondo histórico y cultural de las Escrituras, puedo recomendar:
«¿Yeshua? ¿Iesous? ¿Jesús? ¿Alguna otra forma? ¿Quién está en lo correcto?»

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