Archive for the ‘Discipulado’ Category
Los ‘Ultracarismáticos’ de Corinto y los Pentecostales de América Latina como la Religión de los Marginados
Estimados, este artículo es más técnico que mi típico. Originalmente publicado como “The ‘Ultracharismatics’ of Corinth and the Pentecostals of Latin America as the religion of the disaffected,” Tyndale Bulletin 56.2 (2005): 91-110. Se puede leer aquí Se puede descargar esta versión aquí. Los ultracarismaticos-en-corinto-y-en-america-latina-espanol
Resumen
Este documento surge de la investigación sobre 1 Corintios desde un medio ambiente latinoamericano. Muestra el valor de estudiar la palabra de Dios desde perspectivas del mundo diferentes al Primer Mundo, particularmente con respecto a los temas de estatus social y los jarismata en la iglesia del primer siglo. La opinión de la mayoría es que 1 Corintios fue escrita para corregir un ‘entusiasmo neumático,’ con diversos componentes tales como la negación de la resurrección, igualitarismo y triunfalismo. De ello se deduce que la enseñanza acerca de los jarismata en los capítulos 12–14 es dirigida contra esa misma perspectiva. Nosotros argumentaremos que la mayor parte de la carta está dirigida a cristianos quienes incursionaron en la filosofía como una señal de su ascenso social. Pero luego, usando apreciaciones sociológicas del Corinto romano y de la iglesia contemporánea latinoamericana, nosotros propondremos que los capítulos 12–14 hablan a los marginados de la iglesia. Ellos se habían vuelto a los carismata más llamativos como un medio de crear una identidad para sí mismos en una iglesia donde los elitistas recibían toda la atención. Así mientras que la gran parte de la carta es una fuerte reprimenda a los arrogantes elitistas, los capítulos 12–14 están dirigidos a los marginados ultracarismáticos, mostrándoles que todos los dones de Dios deben ser usados en el servicio amoroso del cuerpo.
1. Introducción: 1 Corintios 12-14 en el ámbito de la carta
En 12:1 Pablo responde a una pregunta escrita con respecto a los dones del Espíritu.[1] El asunto principal era que algunos estaban ignorando la costumbre apostólica, la cual el apóstol reafirma en el capítulo 14. Ante la falta de una mejor etiqueta, nos referiremos a ellos como ‘ultracarismáticos.’ Dada la respuesta de Pablo, nosotros argumentaremos más adelante que las lenguas estaban causando que algunos – ya sea que fuera su intención o no – se retiraran de la dinámica de grupo de la asamblea hacia el interior. Lo que es más obvio del texto es que el ruido e ininteligibilidad tendía a abrumar a los que querían unir al grupo mediante la enseñanza, canto, o revelación profética (14:26). John Hurd no da completamente en el blanco, en cuanto a, que los capítulos 12-14 son ‘un largo ataque sobre la noción que hablar en lenguas era la única o mejor manifestación del Espíritu trabajando en la iglesia.’[2] Esto puede haber sido un asunto específico en la carta de Corinto, pero la crítica mayor de Pablo tiene que ver con usar cualquier carisma sin el debido cuidado a la necesidad de la iglesia de la edificación corporativa.
Mucha confusión se ha causado en esta coyuntura por la introducción de la palabra ‘extático,’ un término de definición resbalosa. Nada en el capítulo 14 necesariamente demanda la experiencia de consciencia más elevada. Ni vemos evidencia que los corintios estuvieran tomando su estímulo de la conducta frenética de la profecía pagana.[3]
La glosolalia en Corinto databa más bien desde la fundación de la iglesia, siendo Pablo mismo un enérgico practicante de ese carisma (14:18). Pero ¿cuál era la fuente de esta nueva onda ultracarismática que surgió en los siguientes tres o más años desde su primera obra en esa ciudad, y cómo se relacionaba con las otras fallas corintias? Y ¿cómo calzan los capítulos 12-14 con el resto de la carta de Pablo?
1.1 ¿Era uno de los partidos de 1 Corintios 1:12 ultracarismático?
Sería genial hipotetizar una única causa para todos los problemas corintios si esto se considerara viable. En ese caso, los ultracarismáticos serían una manifestación de una aberración de raíz teológica. Lee el resto de esta entrada »
Curso Presencial: 1a de Corintios
Voy a ofrecer 1a de Corintios en ESEPA, San José, Costa Rica, los miércoles 8am-11:15am, empezando el 18 de enero.
El curso basado en mi propia investigación del texto que resultó en un comentario para ser publicado por CLIE.
Es un curso exegético, también práctico y experimental. Busque «corintios» en este blog para tener una idea del nivel.
Contáctenos: registro@esepa.org, 506-2227-1958 por los detalles.
¡Una mujer apóstol termina en la cárcel!
Si yo les preguntara “¿Quiénes fueron los mártires de la iglesia primitiva?” ustedes muy apropiadamente, empezarían con Esteban en Hechos 7; Jacobo en Hechos 12; y luego Pedro y a Pablo.
“Hombres valientes y piadosos, fueron los primeros mártires” = una respuesta correcta
Pero no una respuesta completa.
¿Por qué no? Porque todos nosotros, simplemente por ser humanos, vemos la historia a través de nuestro propio conjunto de lentes. Debido a tal “sesgo cognitivo,” los datos que confirman nuestras expectativas resaltan en negrita, y los datos que no concuerdan con nuestro entramado se desvanecen en el segundo plano. Para contestar nuestra pregunta, puedo sugerir que:
“Hombres y mujeres valientes y piadosos, fueron los mártires tempranos de la iglesia” = una mejor respuesta
Las mujeres cristianas eran elegidas para la persecución en una forma en que sus contemporáneas judías y gentiles no lo eran.
Honremos a aquellas mujeres judías quienes eran víctimas de persecución. En el periodo Macabeo, estas mártires caen en dos categorías: (1) muchas miles fueron victimas de la guerra, muertas, o tomadas como esclavas: así, cuando Antíoco atacó Jerusalén, se dice que habría matado 80 mil judíos, incluyendo mujeres y niños.[1] (2) Al mismo tiempo, los griegos ejecutaron a algunas mujeres judías particulares, generalmente porque ellas habían ignorado la prohibición y circuncidaron a sus bebés varones.[2]
Si las mujeres del judaísmo del Segundo Templo pocas veces fueron blancos de persecución individual, usualmente porque ellas eran madres fieles al pacto, las mujeres cristianas de la iglesia primitiva eran perseguidas junto a sus compatriotas hombres.
Empecemos con la crucifixión de Jesús. Los romanos algunas veces apresaban o ejecutaban mujeres Lee el resto de esta entrada »
“¿Yeshua? ¿Iesous? ¿Jesús? ¿Alguna otra forma? ¿Quién está en lo correcto?”
Se puede descargar el artículo entero aquí: yeshua_-iesous_-jesus_-alguna-otra-forma_-quien-esta-en-lo-correcto_-_-razon-de-la-esperanza.
La lista de las referencias al nombre Iesous en TLG se encuentran aquí Ιησους in TLG first 1000 referencias. También recomendamos la entrada, La Versión Israelita Nazarena (NT) NO es una nueva traducción hebraica y ¿Dice Juan 4:22 que la salvación es sólo para judíos?
Los títulos están usualmente ¡EN NEGRITA! Con muchos ¡COLORES!
Habiendo estudiado el asunto, yo creo que el nombre hebreo para Jesús es Yeshua, pero en esta entrada estoy hablando de ciertos extremistas. Por ejemplo, “Satanás ha tenido 2000 años de infiltrar la iglesia, y véala, llena de cada pecado y maldad imaginable y todo bajo el nombre de Jesús.”[1] El blog más extremo que he encontrado incluye este torrente oratorio, que habla cómo aquellos que usan el nombre de Jesús en lugar de Yeshuaʿ son (supuestamente) responsables por la Inquisición, el papado, el satanismo, la música cristiana rock (!), el cobro a la gente por ir al cielo. Ah, y ellos son los responsables de matar 6.5 millones de judíos en el Holocausto.[2]
“Ah,” escuchamos, “pero ¡nosotros debemos explorar las raíces judías con el fin de poder apreciar el evangelio!” Y por supuesto esto es verdad: Yo mismo pasé mucho tiempo aprendiendo cómo leer hebreo, y este año estoy leyendo el Parashah diario (la Torá en un año) en hebreo con un grupo de amigos. Yo enseño nuestro curso Trasfondo del Nuevo Testamento a nivel de posgrado. Yo leo la Misná, los rollos del Mar Muerto. Todo esto para decir que yo sí aprecio, creo, el origen judío de la fe.
No, de lo que yo estoy hablando aquí es del tipo de personas que escriben en blogs y publican en YouTube acerca de las raíces hebreas y nombres sagrados, pero ellos mismos conocen poco el hebreo, dependen de comentarios de otros o de la Concordancia Strong para su información, personas que deben depender de copiar y pegar palabras en hebreo y griego de otras páginas.[3]
La premisa de su argumento, con algunas variaciones, es:
- “Es imposible ‘traducir’ un nombre de un idioma a otro. Por lo tanto, el nombre del Salvador tiene que permanecer en su forma hebrea.”
- “El nombre Iesous (la forma griega del nombre Yeshuaʿ) ni siquiera existió antes de la crucifixión; fue inventada por los romanos (o los judíos, o la Iglesia Católica, o Constantino[4]).”
- “Iesous es un nombre pagano griego.”
- “Iesous no tiene nada que ver etimológicamente con el nombre hebreo Yeshuaʿ.”
- “Yeshuaʿ tiene un significado en hebreo, pero Iesous no significa nada en griego.”
- “Iesous fue fabricado por un enemigo de la fe y significa ‘¡He aquí el caballo!’ O quizás ‘un cerdo’ o ‘Viva, Zeus’ o algo por el estilo.”
- “El uso de Iesous o Jesús u otras formas es una conspiración del Vaticano para blasfemar contra Dios y el Salvador. Si usted usa esa forma, usted ha caído en su trampa y es apóstata.”
- “Los nombres griegos o latinos están por definición contaminados por el paganismo; por lo tanto, el Señor no podría tener el nombre Iesous.”
- “Si usted dice seguir a Jesús, entonces usted no puede ser salvo, porque no hay ‘ningún otro nombre por el cual podamos ser salvos’ excepto por Yeshuaʿ.”
Esta línea de pensamiento está plagada de errores históricos y lingüísticos, y es lógicamente contradictoria en sí misma. No explica cómo el nombre Iesous podría aplicarse más de 1270 veces al Señor en el Nuevo Testamento, y mucho menos en toda la literatura de la iglesia primitiva. Tomemos estos argumentos uno por uno.
- “Es imposible ‘traducir’ un nombre de un idioma a otro.” ¡FALSO!
El ejemplo que siempre surge es, “¡George Bush es George Bush alrededor del mundo! ¡Usted no diría ‘Jorge Bush,’ porque los nombres no pueden cambiar!” Bueno, retiremos esta afirmación desde el inicio: dos minutos con Google revela que George Bush es algunas veces llamado Jorge en español (en español, el aeropuerto de Houston se llama “El Presidente Jorge Bush Aeropuerto Intercontinental de Houston”),[5] Giorgio en italiano,[6] y con la forma francesa Georges con “ese” final, como en este artículo.[7]
De hecho, los nombres pueden cambiar de un idioma a otro. Por ejemplo, se dice en egipcio el Faraón Shoshenq, mientras en hebreo se dice Shishaq; ¡y en español Sisac! Podríamos multiplicar ejemplos: ¿Por qué los italianos llaman al rey de Francia Luigi XIV, pero los españoles dicen que él es Luis XIV? ¿Por qué ellos no dicen Louis XIV, como lo hacen los franceses? ¿En inglés por qué dicen Christopher Columbus; en español Cristóbal Colón? ¿Por qué no lo dicen en la forma correcta, italiana, Cristoforo Colombo? Lee el resto de esta entrada »
Para derrotar una adicción [Dios y la Adicción]
Este es un extracto de mi libro, Corriendo en Círculos: Cómo encontrar libertad del comportamiento adictivo. Se puede descargar el libro entero AQUI gratuitamente. O descárguelo aquí:

Para derrotar una adicción, hay que conocer dos verdades:
La verdad acerca de usted y de su problema
La conspiración del silencio puede ayudar al adicto a justificar su dolor, pero jamás será de utilidad si desea cambiar. ¡Enfrente su propia situación como es debido! Admita que ha hecho un lío de su vida, que su sustancia, actividad o estado mental lo ha confundido por completo.
La verdad acerca de Dios
Creo que Dios existe y que tiene el control de todo. Si esto es cierto, entonces lo que en última instancia importa es la forma en la que Él ve las cosas. Pero sucede que a los humanos nos gusta ver el mundo en términos de cómo nos afectan las cosas de manera personal. Ah sí, debe darlo por un hecho; usted está siendo martillado por el abuso de sustancias: está infectado por la ansiedad, el insomnio, la deuda, el delirio y el rechazo. Desde el punto de vista “humano-céntrico” (la palabra es el enfoque “antropocéntrico”) podríamos llegar a la conclusión de que solamente “nos lastimamos a nosotros mismos”. Y – siendo un poquito más altruistas – podríamos admitir que también “herimos a otras personas”.
Los Doce Pasos, fundamento de los Alcohólicos Anónimos y otros programas prometen que: “un Poder Superior a nosotros mismos podría devolvernos el sano juicio” y que con mucho placer nos ayudaría si se lo pidiéramos.
Esto es algo positivo. Pero si es todo en lo que creemos, entonces pareciera que ese “Poder Superior” es un poco pasivo en lo que respecta a asuntos humanos. Sin embargo, el Dios que la Biblia describe se lamenta cuando sus parámetros son rechazados, y busca activamente que las personas se vuelvan hacia Él. Y se nos ha dicho que el Dios de la Biblia y sólo Él, existe.
Mas el SEÑOR (en hebreo, Yahvé) es el Dios verdadero; Él es el Dios viviente y Rey eterno (Jer 10:10a NTV). Esa frase “Dios Viviente”, refleja su nombre hebreo Yahvé, que significa “Aquel que Es” o “Aquel que Existe.” Y de acuerdo con la Biblia, el Dios que realmente existe es mucho más que una sonriente benevolencia.
En el universo centrado en Dios (“teocéntrico”) descrito en la Biblia, cada uno de los actos que usted realice tienen importancia para Él; particularmente si éstos giran en torno a convertir en “amo” a una sustancia o conducta. Por lo cual, es preciso que entendamos nuestro programa de vida desde la perspectiva de Dios y no de acuerdo a nuestros propios deseos y necesidades.
Nuestra definición de adicción debe incluir a Dios, de lo contrario será deficiente. Pero citar los versos bíblicos e incluirlo en la ecuación no será suficiente para construir un enfoque centralizado en Él. Ya que la adicción no solamente nos guía hacia el distanciamiento del reino de Dios, sino que nuestros problemas también comienzan por una alienación a Dios; siendo la adicción un síntoma de esa relación rota. Hemos de agregar otra frase para obtener una definición completa de adicción.
LA ADICCIÓN es un cautiverio, ocasionado por el dominio de una sustancia, actividad o estado mental, que se convierte en el centro de la vida, defendiéndose a sí misma contra la verdad y guiando a un distanciamiento del reino de Dios.
Seleccion de Christopher Wright, La Mision de Dios
Gary dice: De vez en cuando se encuentra un libro que expresa la verdad del evangelio de una manera clarísima. He aquí una selección de Christopher Wright, La Misión de Dios: Descubriendo el Gran Mensaje de la Biblia (Buenos Aires: Certeza Unida, 2009). En especial, él demuestra que el Eterno es Señor y Redentor de todas las naciones, y que los gentiles pueden recibir el evangelio sin convertirse al judaísmo. Aquí una selección (pag. 683-86) en la cual cita a Richard Bauckham:
Jacobo y el Concilio de Jerusalén. La combinación de la misión de Pedro a Cornelio y el éxito de la misión de la iglesia de Antioquía en Asia Menor y Chipre, por medio de Pablo y Bernabé, produjo un gran problema teológico. El primer Concilio de Jerusalén se convocó en el año 48 d.C. para resolver el asunto y el informe de este hecho fundamental de la misión cristiana primitiva se encuentra en Hechos 15.
Lo primero que cabe decir es que el tema en discusión no era la legitimidad de la misión gentil en sí misma. La pregunta no era si estaba bien llevar el evangelio a los gentiles sino en qué condiciones y bajo qué criterios se podía admitir a los gentiles convertidos en la nueva comunidad del pueblo de Dios. Es importante subrayar esto porque hay quienes argumentan contra la autenticidad de los registros del evangelio sobre la Gran Comisión, sobre la base de que parece ser desconocida en este concilio en Jerusalén. Es decir, según esta perspectiva, si Jesús alguna vez pronunció las palabras que se le atribuyen al final de Mateo y Lucas (a saber, un mandato explícito de ir a los gentiles), entonces eso hubiera sido un argumento contundente al que Jacobo, Pablo y Pedro podían apelar contra los cristianos judíos más conservadores y sus escrúpulos.
No obstante, esto interpreta mal la situación en Hechos 15. La noticia de la conversión de los gentiles fue recibida con gozo (v. 3), en tanto que los apóstoles misioneros fueron bienvenidos en Jerusalén (v. 4). El punto no era la legitimidad del esfuerzo por llevar los gentiles a la fe y a la conversión; era si los gentiles convertidos podían ser aceptados en la iglesia sin la circuncisión y la observancia de la ley (es decir, sin convertirse en verdaderos prosélitos del judaísmo). Los creyentes judíos conservadores insistían que así era el caso. Los apóstoles, (incluyendo Pedro y Jacobo, junto con Pablo) afirmaban que la nueva realidad inaugurada por el Mesías volvía innecesarios los requerimientos de prosélito.
Este asunto (los términos de la conversión) no se hubiera resuelto simplemente apelando al mandato de Jesús de ir a los gentiles. Ambas partes hubieran aceptado y estado de acuerdo en eso: las buenas nuevas eran para los gentiles que debían ser llevados a un discipulado obediente. La pregunta era, ¿qué implicaba ese discipulado, y cuáles eran las condiciones de ingreso? ¿Tenían los gentiles que hacerse judíos aparte de creer en Jesús?
Estaríamos equivocados si culpáramos a los cristianos judíos que exigían la circuncisión a los creyentes gentiles de ignorar las promesas hechas a los gentiles en las Sagradas Escrituras. Indudablemente reconocían esas promesas, pero…las interpretaban como un llamado a hacerse prosélitos cumplidores de la ley y circuncidados. [1]
El segundo punto importante a tener en cuenta en este informe es el cuidado con que Jacobo asocia ciertos pasajes proféticos en un argumento exegético de notable habilidad y sutileza. El pasaje principal, por supuesto, es Amos 9.11-12, pero alrededor de éste hay resonancias de Oseas 3.5 (‘después de estas cosas’, referido al regreso escatológico del Señor y a la restauración del gobierno davídico), Jeremías 12.15 (la promesa de que otras naciones pueden incorporase en medio del pueblo de Dios) e Isaías 45.21 (que Dios había declarado mucho antes su intención de reunir a las naciones gentiles). Dentro de este marco Jacobo cita Amos 9.11-12 que mira por un lado a la restauración del ‘tabernáculo caído de David’ (RVR95), lo cual con seguridad se entendía como una referencia al templo escatológico, es decir, el pueblo mesiánico de Dios; y por el otro lado, mira a la inclusión de los gentiles como aquellos que ‘llevan mi nombre [del Señor]’, es decir, que son considerados como pertenecientes a Israel simplemente como gentiles, no como habiéndose convertido en judíos prosélitos.
El estudio más completo y satisfactorio de este pasaje complejo lo ha realizado Richard Bauckham. Sus conclusiones son claras y convincentes. La comunidad cristiana primitiva se consideraba el templo escatológico que Jesús había prometido construir. A diferencia del templo físico, los gentiles podían ser admitidos en este nuevo templo mesiánico sin los requerimientos de proselitismo, y se podía fundamentar la legitimidad, incluso la antigüedad de esa interpretación, con pasajes de las Escrituras.
Hechos 15.16-18 no es el único texto que asocia la inclusión de los gentiles en el pueblo escatológico de Dios con una interpretación del templo escatológico como el pueblo escatológico de Dios. Efesios 2.11-22 y 1 Pedro 2.4-10 hacen lo mismo…. Esta asociación de ideas tiene que haber sido de importancia fundamental. El templo era el corazón de Israel. Era el lugar donde el pueblo de Dios tenía acceso a la presencia de Dios, mientras que a los gentiles, admitidos únicamente en los patios externos del Segundo Templo, les estaba prohibido, bajo pena de muerte, el ingreso a los recintos sagrados. Un pueblo de Dios definido por y centrado en ese templo como lugar de la morada de Dios con ellos, no podía incluir a los gentiles a menos que se hicieran judíos. Pero numerosas profecías describen el templo de la era mesiánica como un lugar donde los gentiles entrarían a la presencia de Dios (Salmo 96.7-8; Isaías 2.2-3; 25.6; 56.6-7; 66.23; Jeremías 3.17; Miqueas 4.1-2; Zacarías 14.16; 1 Enoc 90.33 [2]). Si se las entiende como referidas a los gentiles en tanto gentiles, en lugar de como prosélitos, la concepción que de sí misma tenía la iglesia primitiva como templo escatológico, como lugar de la presencia de Dios, podía aceptar la inclusión de los gentiles sin que se convirtieran en judíos por la circuncisión y la plena observancia de la ley mosaica. Por lo tanto, es completamente posible que Amos 9.11-12, interpretado como la profecía de que Dios construiría el templo escatológico (la comunidad cristiana) de tal modo que los gentiles pudieran buscar allí su presencia, hubiera jugado un papel decisivo en el debate y la decisión de la iglesia de Jerusalén acerca del lugar de los gentiles cristianos. …La significación de Amos 9.12, especialmente en la LXX, es muy cercana a la de Zacarías 2.11 (Hebreos 2.15): ‘En aquel día, muchas naciones se unirán al SEÑOR. Ellas serán mi [LXX, ‘SU’] pueblo’. Pero mientras este pasaje se puede interpretar más fácilmente como que los gentiles se unirán al pueblo de Dios como prosélitos, Amos 9.12 dice que las naciones en cuanto naciones gentiles pertenecen a YHVH. NO implica que tengan que hacerse judías, sino que ‘todas las naciones’ están incluidas en la relación de pacto. Es dudoso que se pudiera haber usado algún otro pasaje del Antiguo Testamento para arrojar más claridad sobre este punto. [3]
NOTAS:
[1] (originalmente nota 24) Jostein Ådna, “James’ Position at the Summit Meeting of the Apostles and Elders in Jerusalem (Acts 15)”, en The Mission of the Early Church to Jews and Gentiles, ed. Jostein Ådna y Hans Kvalvein, Mohr Siebek, Tübingen, 2000, p. 148.
[2] El texto de 1 Enoc 90.33 es: “Todos los que habían perecido y habían sido dispersados, todas las bestias del campo y todas las aves del cielo se reunieron en esa casa. El dueño de las ovejas se alegró muchísimo, pues todos eran buenos y habían vuelto a su casa.” [versión Diez Macho]. 1 Enoc no es un libro canónico ni inspirado, sin embargo, es un testimonio de la teología del judaísmo del Segundo Templo.
[3] (originalmente nota 25) Richard Bauckham, ‘James and the Gentiles (Acts 15.13-21)’, en History, Literature, and Society in the Book of Acts, ed. Ben Witherington III, Cambridge University Press, Cambridge, 1996, pp. 167, 169.
Una introducción a la Torah del Mesías
«Seleccion de Christopher Wright, La Mision de Dios,» citado por Gary S. Shogren, Profesor de Nuevo Testamento, Seminario ESEPA, San José, Costa Rica
¿Hay apóstoles en esta época?
En aquellos días Pedro se levantó en medio de los hermanos (y los reunidos eran como ciento veinte en número), y dijo: Varones hermanos, era necesario que se cumpliese la Escritura en que el Espíritu Santo habló antes por boca de David acerca de Judas, que fue guía de los que prendieron a Jesús, y era contado con nosotros, y tenía parte en este ministerio. Este, pues, con el salario de su iniquidad adquirió un campo, y cayendo de cabeza, se reventó por la mitad, y todas sus entrañas se derramaron. Y fue notorio a todos los habitantes de Jerusalén, de tal manera que aquel campo se llama en su propia lengua, Acéldama, que quiere decir, Campo de sangre. Porque está escrito en el libro de los Salmos: Sea hecha desierta su habitación, y no haya quien more en ella; y: Tome otro su oficio. Es necesario, pues, que de estos hombres que han estado juntos con nosotros todo el tiempo que el Señor Jesús entraba y salía entre nosotros, comenzando desde el bautismo de Juan hasta el día en que de entre nosotros fue recibido arriba, uno sea hecho testigo con nosotros, de su resurrección. (Hechos 1:15-21)
Vivimos en una época, según algunos, en la que Dios está restaurando el oficio apostólico de la misma forma como restauró la doctrina de la justificación en la Reforma. Para algunos, esto lleva el nombre de Nueva Reforma Apostólica y el llamado ministerio quíntuple. Dudo de la existencia de apóstoles en la actualidad, así que mencionamos ciertas falacias relacionadas con el don espiritual, o jarisma, del apostolado:
Falacia 1. Que todos los dones espirituales deben operar activamente en cada generación. Por supuesto, esta es la discusión que también ha tomado lugar en relación con todos los llamados “dones carismáticos.” Pero los casos son distintos: en el caso de las lenguas y de la profecía no existe, creemos, ninguna indicación clara en las Escrituras de que cesarían. Con el apostolado no sucede lo mismo. La única vez que se mencionaron unos criterios para ser apóstol fue en Hechos 1:21: tenían que servir no solo como divulgadores sino como testigos oculares de la resurrección de Cristo. Pablo declara lo mismo en 1 Corintios 9:1 – él había visto a Cristo. Este evento en el camino a Damasco fue más que una simple visión de Jesús, la cual muchos creyentes habían tenido. La experiencia de él fue una aparición auténtica de la resurrección.
Falacia 2. Que si hay apóstoles falsos hoy (y con seguridad los hay) entonces debe de haber apóstoles verdaderos. Porque, ¿cómo puede existir una falsificación si no existe el artículo auténtico? Esta lógica no tiene sustento. Por ejemplo, Jesús predijo que habría falsos mesías en los últimos tiempos (Mateo 24:5, 23-26), pero eso no requiere la presencia del verdadero Mesías sobre la tierra al mismo tiempo.
Falacia 3. Que la gente que lleva a cabo cosas de una naturaleza apostólica – evangelismo pionero, discipulado, fundación de iglesias, milagros y sanidades, una enseñanza inusualmente influyente – son, por tanto, apóstoles. De este modo, hablamos de Patricio como el apóstol de Irlanda. Pero este lenguaje no es exacto. El apelativo de Patricio es bueno si tomamos “apóstol” en su sentido más amplio (ver el ejemplo de los “apóstoles” o enviados Andrónico y Junia en Rom 16:7), pero nadie lo colocaría al lado de los Doce o de Pablo.
Pensemos bien acerca del fenómeno de los apóstoles modernos y veamos si ellos se adecúan a los estándares bíblicos. Los hechos son alarmantes:
- Hay una gran cantidad de nuevos apóstoles. Se podría argumentar, supongo, que matemáticamente no hay más apóstoles hoy de los que había hace 2000 años. Aunque, considerando que solo hubo una docena o algo así en los primeros días – y la mayoría murió en pocas décadas – parece haber un número desproporcionado en nuestros días y va en aumento rápidamente. Uno de los puntos de Pablo en 1 Corintios 9 o en 2 Corintios 10-12 es que el apostolado es por definición un don muy poco común. ¿Habría que esperar que en realidad cada barrio urbano tuviera sus propios apóstoles?, ¿o competirían esos “apóstoles” entre sí?
- Apóstol se define en términos de autoridad y control, no de servicio. Nuestro enemigo permanente levanta la cabeza una vez más: existe una tendencia natural en los humanos de querer dominar a otros, aun dentro del cuerpo de Cristo. Unos apóstoles modernos testifican que, para ellos, títulos como pastor o ministro no transmite suficiente peso para lo que ellos quieren hacer. Pero, recordemos que el apóstol Juan estaba contento con un título nada ostentoso, “anciano” (veáse 2 Juan 1 o 3 Juan 1). La recién inventada doctrina de la “cobertura apostólica” tiene poco que ver con la bendición de Dios, y mucho que ver con el ceder poder y dinero a un hombre ya poderoso y rico. No es de extrañar que estos “apóstoles” están rápidamente obteniendo la reputación de ser mujeriegos y estafadores: nadie tiene la autoridad de reprenderlos. (Leer 2 Cor 10-12 para encontrar estos seudo-apóstoles ya en la época de Pablo). Y cuando el tema de la predicación es, semana tras semana, por qué usted debe diezmar o sembrar más dinero – esto también es control y avaricia.
- El apostolado moderno no tiene el vínculo bíblico tan fuerte con el sufrimiento físico. Los auténticos apóstoles sufren, y punto. Los apóstoles modernos hablan de la energía que invierten en el ministerio, del tiempo y del esfuerzo. Hablan del rechazo personal y del dolor emocional que han experimentado. Les creo; pero, por otro lado, ¿quién en el ministerio cristiano no cuenta lo mismo? Y los misioneros que sirven entre los musulmanes o, por decirlo así, cualquier cristiano que trabaje en ciertos sectores de Colombia, también corren un riesgo mucho mayor de experimentar el sufrimiento verdadero que la mayoría de estos “apóstoles” actuales.
- Los apóstoles se autoproclaman o reciben la unción de organizaciones fundadas por ellos o de las cuales son líderes. Una vez más nos encontramos con el viejo problema de saber cuál es la voluntad divina. Cómo saber a quién quiere Dios nombrar como apóstol (o pastor, o evangelista). La mayoría de nuestros apóstoles modernos se proclaman a sí mismos como tales, o los aclama alguien muy cercano a ellos. Yo soy apóstol porque Dios me lo dijo, y ustedes pueden estar seguros de que Dios me habló porque yo lo digo. Pero, ¡con seguridad la iglesia necesita más evidencia que este llamado es de Dios! Estos apóstoles de facto niegan que todos los creyentes son reyes y sacerdotes. Lea lo que Pablo dijo sobre este tipo de persona: «Porque no nos atrevemos a contarnos ni a compararnos con algunos que se alaban a sí mismos; pero ellos, midiéndose a sí mismos por sí mismos, y comparándose consigo mismos, no son juiciosos.» (2 Cor 10:12)
- Los apóstoles de hoy aparentan impartir nuevas enseñanzas. En algunos casos particulares parece que inventan nuevas doctrinas, o cambian la doctrina bíblica, especialmente en cuanto a la naturaleza de la guerra espiritual o a la segunda venida de Cristo. Además, el movimiento es portador de esta nueva doctrina de “prosperidad” o “rhēma,” un acercamiento al poder que no tiene nada que ver con la oración o la fe como la enseña la Biblia. Si queremos establecer el origen de la Nueva Reforma Apostólica, no debemos ir más allá del sistema católico-romano. Uno de los supuestos títulos del Papa es “apóstol,” y él y los obispos son considerados los intérpretes autoritarios de la Biblia (Catecismo de la Iglesia Católica §2034), como lo harían Pedro y Pablo si estuvieran vivos hoy en día. El Papa también tiene autoridad para nombrar obispos en cada ciudad y otorgarles autoridad apostólica. Este movimiento apostólico moderno sigue el patrón del sistema católico-romano con precisión. Si los no evangélicos encuentran esto repugnante, entonces deberían considerar igualmente repugnante que los apóstoles protestantes hagan lo mismo.
Debemos recordar que servimos al Señor quien nos dijo “que sea el último de todos y el servidor de todos” (Marcos 9:35). La gente más parecida a Cristo tiende a evitar los títulos de poder y a servir de una manera humilde.
«¿Hay apóstoles en esta época?» por Gary S. Shogren, Ph. D., profesor de Nuevo Testamento en Seminario ESEPA, San José, Costa Rica. Este ensayo ha sido adaptado de su comentario sobre 1a de Corintios.
NUEVA Maestría en Liderazgo Pastoral (MELPA)
Una nueva maestría en Seminario Esepa. Será un programa profesional para la gente que ya sirve en la iglesia. Las clases estarán en ESEPA en San José, CR.
¡Envíeme un mensaje si quiere solicitar admisión! Empezaremos en enero 2016 con el curso sobre la vida espiritual: «El Líder Conforme al Corazón de Dios.» Lo ofertaremos dos veces.
¡Un momento! El costo normal sería ¢60.000 por un curso de dos créditos más el costo de matrícula. Pero para este curso, el costo es…¡cero! Es la verdad. Aparte del costo de registración (¢10.000), el curso no le costará nada.
Cursos
Carácter
El Líder Conforme al Corazón de Dios
El Líder que Termina Bien
Biblia y Teología
Hermenéutica Avanzada
Teología de la Iglesia
Lo Pastoral frente a los Retos Contemporáneos
Proclamación Bíblica (Nuevo Testamento)
Proclamación Bíblica (Antiguo Testamento)
Comunicación
Modos de Predicación
Interpretación de la Cultura
Comunicación Multisensorial
Liderazgo
Manejo de Conflictos
La Misión de la Iglesia Local
Desarrollo del Equipo del Líder
Salud Organizacional
Administración de Proyectos
Lecciones de Líderes Bíblicos
La Iglesia y las Finanzas
La Iglesia y la Legislación
Proyecto Final
Seminario de Proyecto Final
Proyecto de Graduación
La Maestría en Liderazgo Pastor pretende específicamente:
- Formar el carácter cristiano en los estudiantes.
- Fortalecer y enriquecer el conocimiento en la interpretación sana de la Biblia.
- Capacitar a los estudiantes para articular una aplicación de la verdad bíblica a su contexto actual, tanto latinoamericano como eclesiástico.
- Capacitar a los estudiantes para proyectar una visión de su ministerio.
- Brindar la capacitación para el ejercicio del ministerio pastoral, específicamente en el liderazgo, la administración y la proclamación de la Palabra.
- Elaborar y sustentar proyectos de investigación, que contribuyan a enriquecer el contexto inmediato en que se desenvolverá el graduado y de la sociedad en general.
Requisitos:
- Ser convertido a Jesucristo
- Estar de acuerdo con la Declaración de Fe de ESEPA
- 7 años de experiencia ministerial
- Formación en la Biblia y teología
- Bachillerato universitario en cualquier campo
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¿Podemos Confiar en el Nuevo Testamento? O, ¿Lo han cambiado a través de los siglos? Parte Dos
Deidad de Cristo Tito 2 y Romanos 9
¿Es el Texto Critico una conspiracion contra la Palabra de Dios? Un estudio de Tito. Descargue el artículo entero aquí.
Introducción: ¿Por qué es este tema importante?
I. ¿Qué es el Nuevo Testamento?
II. ¿De dónde viene el Nuevo Testamento?
III. ¿Han cambiado el Nuevo Testamento?
IV. El Textus receptus y el texto crítico
V. ¿Cómo se logró tener el Nuevo Testamento en español?
VI. ¿Cómo se logra hacer una buena traducción
VII. Caso particular: La Nueva Versión Internacional
Conclusión
V. ¿Cómo se logró tener el Nuevo Testamento en español?
En la maestría de ESEPA, para estudio especializado, los alumnos trabajan en el hebreo, griego, o ambos. Pero debemos hablar sobre el resto del pueblo de Dios, que disfruta el Nuevo Testamento en español. Dependemos de versiones, y hoy en día hay muchas.
¿Saben que, según el Islam, no es permitido traducir el Corán a otro idioma? Yo compré esta versión en inglés, sin embargo es un libro herético, traducido por una persona apóstata. Los teólogos dicen que, para leer la Palabra de Alá, hay que aprender el árabe; y no el árabe común y corriente, sino un dialecto que no han hablado durante siglos y siglos.
Nuestro Dios, el verdadero, nos permite y anima que traduzcamos su Palabra eterna a todos los idiomas: lo sabemos, pues los apóstoles tradujeron la enseñanza de Jesús al griego, y del griego lo tenemos en español.
¿Quién tiene las calificaciones para traducir la biblia? ¿Cuáles habilidades necesita? Estudiar los idiomas antiguos – principalmente el hebreo y el griego. Y también entender español muy bien.
Cómo escuchamos anoche, una pregunta muy fundamental, con respecto al Nuevo Testamento – ¿Qué escribieron los apóstoles? De la manera más precisa posible. Cuando una casa de publicación quiere producir una nueva traducción, no se lo pide a una sola persona con experiencia en los idiomas bíblicos, ni aún si la persona tiene años de experiencia. De esa manera previnieron que un individuo introdujera sus propias ideas.
Hace un tiempo leí Don Quijote. Ahora, yo puedo leer el castellano. Entonces, ¿eso me califica para producir mi propia versión de Don Quijote? No. Ustedes han crecido con el castellano, ¿están calificados? No. Un editor tendría que ser un experto en el castellano del siglo 16, también de la sociedad de España, su historia, su topografía, sus religiones, las tradiciones de la caballería, y mucho más.
La traducción de la Biblia no es un pasatiempo. Cuando un individuo dice que, bueno, he estudiado la Biblia, o yo tengo un título académico, entonces voy a producir mi propia versión – tengan cuidado. Cuando un predicador dice “bueno, su Biblia dice esto, pero en el hebreo realmente dice esta otra cosa” – en mi experiencia, casi nunca tiene sentido.
VI. ¿Cómo se logra hacer una buena traducción?
O ¿Cómo producir una versión en español que sea confiable?
Hay varias maneras de perder el mensaje del Nuevo Testamento: Descuidarlo; escucharlo pero no obedecerlo; reemplazar los libros que tenemos con otros libros (herejes, y gente “evangélica” que venden éxitos de venta; en muy pocos casos, tergiversar la Biblia misma, generalmente en traducciones sectarias; pero no tanto por cambiar el texto griego).
Criterios para una buena traducción:
Primero, escoja el que mejor se acerque al texto original.
Segundo, escoja la versión que exprese lo que el apóstol dijo. Lee el resto de esta entrada »










